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Full text of "Soldiering in Canada; recollections and experiences"

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fr^ — ^■^1'^ A.& Oi'O 



aJS. -? ^ e:-2r1 



RIMAS 



PEDRO LINAN DE RIAZA 

m m mn atab 

Y AfiOBl FOB FBIHEU TSE COLECCIOSAOIS T PIIBUUDAS 



EXCIU. DIPDTAGIOIi PROVINCIAL DB ZABASOZA 



ES PROPIBDA.D DE LA. DIPUTACION. 



Al Excfflo. Sr. D. Gerdnimo Borao. 



Mi muy amado maestro t honorable amioo : iSi la 

« 

^ociacion y dependencia Idgica de las ideas no enla- 
zdra y uniera naturalmente los nombres de los que 
fueron y son en la actualidad las mas Ugitimas glo- 
rias de un pais, un deber de carinoso reconocimiento 
y gratitvd me impulsara a ofrecer a Vd. este primer 
prodtwto de sus ensenanzas y doctrinas. 

Nadie, ademds, con mejores titulos que Vd., podri 
apreciar en su justa nalia el mirito del in^signe poeta 
cuya memoria intento rehabilitar ; ni tampoco otro que 
usted no fuera, mediria la pequenez de la ofrenda por 
la grandeza de la intencion y deseo con que la acorn- 
parta el m4nos aprovechado de sus discipulos, si bien, 
^u admirador mas apasionado 

T. X. E. 



PRELIMINAR. 



Habia. Uegado hasta nosotros una vaga y confusa 
noticia de la existencia de un poeta aragon6s de rele- 
'vante m6rito , Uamado Pedro Linan de Riaza ; cono- 
ciase , & lo iii6nos por los aficionados & la lectura 6 
estudio de nuestros clisicos , alguna que otra compo- 
sicion suya , incluidas en ciertos peregrinos libros de 
su tiempo , asi como tambien el universal aplauso de 
que le hicieron objeto sus contemporineos ; pero esto 
ni servia ciertamente para apreciarle como era justo 
ni mucho ni6nos para colocarle en el lugar que de 
derecho le correspondia en el Eamaso espanol. Dado 
el curso de las investigaciones profundas de nuestros 
-eruditos en todos los ramos del saber humano, no 
3)odian sin embargo pasar por mis tiempo desconoci- 
-das, la vida y obras de Pedro Linan de Riaza; medir 
la importancia de este vacio poniendo de relieve la 
conveniencia y justicia de una reparacion completa, 
le cupo en parte i la Bibliografia literaria ( que tan 



6 PRELIMINAB. 

buenos servicios estd prestando & las letras), por 
las autorizadas plun^as de D. Bartolom6 Jose Gallar- 
do (1) y D. Cayetaao A. de la Barrera. (2) 

La Repiiblica literaria y mds en especial el reino de 
Aragon , tenia pues , en cierto modo , pendiente una 
deuda sagrada con uno de sus hijos mds insignes y 
desfavorecidos , y ocasion mds propicia y oportuna de 
satisfacerla que la publicacion de la presente Biblio- 
teca , no podia en verdad depardrsenos : I16 aqui por 
qu6 nosotros con mejor intencion que suficiencia y 
tiempo para ello , nos dedicamos A reunir cuantas no- 
ticias y obras pudimos allegar de tan notable ing6nio, 
& fin de salvar su memoria y fama del insondable mar 
del olvido; pero d^sde el momento en que pusimos 
mano en tan espinosa y irdua tarea, echamosyade ver 
lo imposible que nos era cumplir en toda su extension 
la magnitud del compromiso contraido , teniendo por 
tanto que limitarnos, & lo que juzgamos debia aten- 
derse en primer t6rmino , como m4s impprtante y ne- 
cesario , esto es , A dar A eonocer el mayor niimero de 
sus obras, salvdndolas de un extrftvlo eompleto, y 
levantando de esta manera 4 su fama un monumento 

♦ 

s61ido 6 imperecedero. 

Si no & la medida de nuestros deseos, i lo menos, 
A la de nuestras esperanzas , terminamos la parte 
principal de riuestro empeno , consiguiendo elevar el 
niimero de sus composiciones ciertas 6 indubitadas- 
desde las dos comprendidas en las Flares de Poetas 

(1) El Criticon, n.'* 6. Madrid: imprenta de J. Martin Alegria, 1859. 

(2) Catalogo Biogr&fico y B. del Teatro, etc. Madrid. Rivadeney— 
ra, I860.— 8.' V. ar. Liiiaii. 



PRBLIMtNAR. 7 

nostras, Ae Pedro de Espinosa, que hasta de ahora 
venian sieiido su tinico Utulo de gloria , hasta el nii- 
mero de m^s de cincuenta , meuguado en verdad para 
la fama del fecundo Vate bilbilitano , pero suficiente 
para asegurar en lo sucesivo su reputacion y memoria 
libre de la ambigua oscuridad que la rodeaba. 

Las poesias que hemos logrado reunir y que forman 
la presente coleccion, pueden considerarse divididas, 
bajo el punto de vista editorial, en tres clases, k sa- 
ber: las publicadas durante su vida, con su nombre; 
las que vieron la luz publica, tambien en sus dias, 
pero que por carecer de esta circunstancia , aparecen 
como an6nimas ; y tercero , las in^ditas : en el primer 
gnipo, por demAs breve y reducido, se cuentan, loa 
dos sonetos incluidos en la antologia de Espinosa ; un 
romance contenido en uno de aquellos pliegos volantes 
que se imprimian ent6nces para uso principalmente 
del pueblo , y cuyo linico ejemplar existe en la Biblio- 
teca Ambrosiana de Milan, (i) y dos composiciones 
m^s , encomi&sticas , las cuales , como todas las de este 
gfenero , mds bien que como verdaderas poesias , deben 
ser miradas como f6rmulas convencionales de la corte- 
sia literaria de aquellos tiempos, tan usadas por todos,^ 
sin gloria para ninguno , y de que ya se burl6 con su 
inimitable gracia el inmortal autor del Qmjote: de 
buena gana hubi6ramos prescindido de todas ellas , si 



(1) Por mediacion de los Sres. D. Martin Villar y D. Jo86 Maria 
Irazoqui, el senor Bibliotecario de la Ambrosiana de Milan D*. Antonio 
Ceriani, tnyo la bondad de remitimos copia exskcta de esta poesia; 
aprovechai&os la ocasion de manifestar k estos tres seiiores la e2;presioB 
de nuestra gratitud. 



8 PBBLIMINAB. 

la escasez de producciones que de LiSan nos quedan 
no nos hubiese obligado & recoger cuidadosamente 
hasta las mds insignificantes reliquias de su re- 
pertorio. 

Al segundo grupo corresponden las poesias, ge- 
neralmente romances, que salieron A luz desde el 
afio 1589 en cuademos sueltos 6 pequenos romance- 
rillos, que luego se refundieron en el General (1600). 
Imposible nos fuera por carecer de nombre de autor, 
identificar algunos de los que pertenecen i LiSan , si 
su nombre poetico no nos hubiera servido de guia en 
aquel intrincado laberinto fundado en lo que 61 mismo 
dice de si en un romance W y ademis en la autoridad 
respetable del humanista Bartolom6 Ximenez Pa- 
ton : (2) sin embargo , nos hemos visto obligados & 
X)mitir no pocos de los que le corresponden, porno 
haber podido comprobar su autenticidad de una ma- 
nera clara 6 indubitada. 

En el liltimo grupo, tal vez el mis importante, 
colocamos las composiciones po6ticas de Linan , que 
saldrdn ahora i la luz piiblica procedentes de dos no- 
tables c6dices ; el primero de la Biblioteca de la Uni- 
versidad de Zaragoza, y el segundo de la Nacional: (S) 
cuantas diligencias hemos practicado para encontrar 
un tercer manuscrito de esta misma Biblioteca , com- 

(1) El que se titula en el c6dice de la Universidad de Zaragoza Con- 
fesion de Lifia/n, y en el Eomancero, Confesion en romance. 

(2) Mercttriiis Trimegistiis. Baeza. Pedro de la Cuesta. 1621.— 4.**. 

(3) Ya habiamos abandonado este liltimo , cuando nuestro querido 
prime D. Julio Monreal, nos hizo observar, podian cosecharse, todavia, 
de 61 , algunos exquisites relieves; & su diligencia, pues, debemos los 

.sonetos in6ditos que contiene nuestra coleccion. 



PBBLIHINAB. 9 

prensivo, segun el Indice de varies sonetos de Linan, 
han sido completamente infructuosas , (i) confirmin- 
donos mis y mis en la urgente necesidad que existia 
de dar el primer paso en el camino de Ja rehabilita- 
cion que tan de justicia se le debe, siquiera sea par^ 
salvar los mermados residues que de sus obras nos 
quedan de una destruccion completa, 6 ya tambien 
para estimular, k quien con mistiempo, mayores re- 
cursos y mejor fortuna, quiera dar feliz remate d la 
obra, tan solo, por nosotros iniciada. 

(1) Con este mismo objeto, nuestro querido amigo D. Vicente Faer-« 
tes 9 habia ya realizado , &ntes de este tiempo y & ezcitacion nuestra, 
exquisitas cuanto intitiles gestiones. 



«/w>/vw\/\/wvxwwwwwvw 



APUNTES 

sobrk xa vida de lin an, elogios que obtuvo de sus 

contempoeXneos y fama p6stuma. 



^/\/>/\/V/NA/\/« 



Nec me tacebit Bilbilis. 
Mar. Ep. 66. L. I. 

Poco mds que el testimonio de admiracioh de sus 
contemporAneos conocemos de la vida de Linan ; tes- 
timonio que si no Uena el vacio de noticias concretas 
sobre las vicisitudes de su existencia, sobrepuja & todo 
lo que nosotros pudi^ramos acumular en su abono. 

Naci6 , segnn se cree , en la ciudad de Calatayud, 
al promediar el siglo xvi, en la 6poca en que la 
Nacion espanola produjo mayor niimero de hombres 
eminentes en las letras. Seg^un lo que, de algunas 
especies vertidas en sus poesias puede conjeturarse^ 
Linan pertenecia & una de aquellas nobles familias^ 
que Uevadas deldeseo de perpetuar sin menoscabo su 
importancia, acumulaban, por ley y costumbre, en 
una sola persona, la totalidad de sus bienes y hono- 
res, dejando reducidas & las demds & una situacion 
bi«n poco envidiable y que tanto contrastaba con la 
hrillante 6 al m6nos desahogada que le tocaba ocupar 



12 APUNTBS 

al afortunado primog6nito 6 poseedor de la Casa. Esta 
desigualdad producia algunas veces la emulacion con- 
siguiente , estableciendo relaciones nada cordiales , y 
no pocas , concluia por obligar al desheredado segun- 
don k ausentarse de la casa solariega. 

Sin duda la fortuna no depar6 k nuestro poeta la 
privilegiada condicion de mayorazgo, vi6ndose obli— 
gado , como tantos otros ing6nios ilustres , k poner & 
merced de los poderosos su talento y servicios para de 
esta man era obtener una recompensa mds 6 m6nos 
precaria con que atender k sus necesidades. Feliz- 
mente , en aquel tiempo , animaba k los pr6ceres , asi 
castellanos como aragoneses, un noble estimulo por 
premiar y favorecer k los poetas y literatos , y asi 
como Cervantes encontr6 un Conde de L6mos, Lope 
de Vega un Duque de Sessa, y Quevedo un Duque 
de Osuna, LiSan hall6 tambien, en el Marqu6s de 
Camarasa, un noble y digno protector. 

No sabemos , si por efecto de las necesidades de su 
vida 6 k impulso de aquel cardcter inquieto y aventu- 
rero, que tan comun era k todos los esclarecidos in- 
g6nios de su tiempo, visit6 Linan, una gran parte 
de la§ ciudades de la Peninsula, hasta que al fin vino 
k establecerse en la C6rte , refugio de todos los me- 
nesterosos y centro comun de todas las grandezas. 

Como Cervantes , como Viru6s , como Rey de Artie- 
da y como tantos otros , se dedic6 k la profesion de 
las armas formando parte de las Reales Ouardias del 
rey D. Felipe HI, y como ellos, fu6 tambien uno de 
aquellos insignes varones, que k liltimos del siglo xvi, 
se afanaban por engrandecer la Talia espafiola, esta- 



SOBBE LA YIDA DB Ll5fAN. 13 

bleciendo sobre s61i(ia base los fundamentos del nues- 
tro espl6iidido Teatro nacional. El c61ebre represen- 
tante Agustin de Rojas, en su Viaje entretenido, 
impreso por primera vez en 1603, le cita (i) entre los 
autores de comedias mis famosos de su tiempo. Lope 
de Vega en una carta dirigida al Duque de Sessa, C^) 
le atribuye seis comedias que dice, 61 mismo, habia 
visto representar; bien k pesar nuestro, no podemos 
hoy senalar una siquiera de estas composiciones, 
que no dudamos serian di^as de su pluma. (3) 

(1) El tiempo. es breve y yo largo, 
Y asi he de dejar por fuerza 
De alabar tantos ing^nios , 
Que en un sin fin procediera. 
Pero de paso , dir6 
De algunos , que se me acuerdan. 
Como el heroico Velarde , 
Famoso Micer Artieda , 



Linan^ D. F6lix de Herrera, 
Valdivieso y Almendarez. 



Loa de la Comedia; en el Viaje entretenido. Madrid. Imprenta Real. 
Ano 1603. 8.° 

(2) «Linan hizo algunas y yo las vi : del Cid eran dos, una de la Cruz 
de Oviedo y otra que Uamaban la EscoUstica ; de Bravonel tambien y 
de un Conde de Castilla; no se que escribiera otras.> Historia del Arte y 
de la Literattira dramatica^ en Espa^a^ por D. A. F.° de Schack , Franc- 
fort del Mein, 1854. Tomo III; ap. 

(3) El Sr. D. Cayetano A. de la Barrera fCatalogo Bio-Bibliogr&fico 
del Teatro Antiguo EspanoL Madrid. Rivadeneyra, 1860. 8.°) , sospecha, 
si ser6n de Linan , dos de las comedias atribuidas & Lope , en el « Raro 
Libro; » Seis comedias de Lope de Vega, Carpio, Lisboa, Pedro Craes- 
beeck , 1603 , 4.°, d saber : Comedia de la libertad de Castilla, por el conde 
Fernan Gonzalez (en lenguaje antiguo) y las Hazo/nas del Cid y su muert&= 
con la tomada de Valencia. 



14 APUNTBS 

La fama y autoridad que en su tiempo obtuvo Li- 
2aii como poeta lirico y dramitico, le rode6 de un 
gran niimero de adeptos 6 imitadores designados con 
el nombre de Ali^anados, (i) cuya significacion en 
nuestra historia literaria no podemos apreciar de una 
manera exacta , pero que al m6nos , nos demuestra el 
prestigio de que gozaba, elevdndole k la categorla 
de modelo y fundador de escuela; y que esta reputa- 
cion y nombradia no era obra exclusiva de sus ad- 
miradores , pru^banlo las repetidas alabanzas de sus 
contempordneos , entre los que se cuentan los princi- 
pes de las letras castellanas. 

Miguel de Cervantes, el mAs ilustre de los inge- 
nios espaiioles , le dedica en el canto de Caliope, que 
forma parte de su novela pastoril la Oalatea (2) la si- 
guiente octava : 

«E1 sacro Ibero, de dorado acanto 
De siempre verde yedra y blanca oliva , 
Su frente adorne , y en alegre canto 
Su gloria y fama para siempre viva: 
Pues su antiguo valor ensalza tanto 
Que al f^rtil Nilo de su nombre priva , 
De Pedro de Linan, la sutil pluma, 
De todo el bien de Apolo cifra y suma. » 



Seis anos despues, en 1591, el inmortal Alitor del 
Escudero Mdrcos de Obregon , en el poema la Casa 



(1) B. Ximenez Paton , ut supra , p.* 61. 

(2) AlcaU. Juan Gracian. 1585. 8.** 



SOBBB LA YIDA DB Ll!?AN. 15 

de la Memoria, inserto entre sus Diioefsas Rimas, U) 
le tributa asimismo la siguiente prueba de su admi- 
racion : 



« • Oh td Linan ! que desde el monte espf as 
Los que en la falda por subir se quedau, 
Y en el estilo & que agradando aspiras 
Con dulce engano d imitar se enredan; 
Lleva el g^nio con que el mundo admiras , 
Por los caminos que d los mds se vedan , 
Que por cualquiera hallards abierta, 
Entrada fdcil y salida cierta. » 



Solo teniendo en cuenta ciertas alusiones y elogios 
de poetas famosos de su tiempo , podemos establecer 
la 6poca de su muerte , de una manera algun tanto 
aproximada. Cristobal de Mesa en su poema La Res- 
taur adon de Espana nos d4 cuenta, de este modo , del 
buen estado de salud de que disfrutaba, merced sin 
duda k su robusta organizacion: 

«Linan, k quien no dana el tiempo ingrato.» 



No parece sino que el encomio de Mesa sirvi6 de 
despertador A la muerte , pues al siguiente elogio que 
Lppe de Vega le dedic6 en su Jerusalen Conquistada, 
asociando su nombre al del insigne miisico Palomares, 



(1) Madrid. Luis Sanchez. 1591. 8. 



16 APUNTBS 

«Aquf formd Linan la soberana 
M^sica, en ciertos n^meros poesfa, 
Cual nunca asf cantd cftara humana 

Y al cielo trasladd su melodfa; 

Y aquf tambien la lira castellana 
Puso en el punto d que Uegar podfa 
Palomares divino, en tiempo breve, 
Musas, pagad lo que d los dos se debe.» 

aSadi6 como por via de nota marginal 1^, siguiente 
noticia : 



« Pedro Linan de Riaza, milagroso y toico ingdnio. 
Juan de Palomares, mizsico excelente. 
Aunque muertos, viven.» 

El poema de Cristobal de Mesa se imprimi6 en el 
ano 1607, W j el de Lope en 1609, (2) y calculanda 
que entrambos fueron escritos poco Antes de su publi- 
cacion, no serA aventurado deducir que su muerte 
debi6 acaecer por los anos de 1607 6 1608, 6poca en 
que Linan si no anciano, debia ser ya de edad madura. 

Los elogios de sus contemporineos, 16jos de termi- 
nar con su vida , se acrecentaron con su muerte , pu- 
diendo asegurarse que ninguno le consagr6 mayor 
niimero ni mis sinceros y apasionados, que el F6nix 
de los Ing^nios, Fr. Lope F61ix de Vega: ya en sus 



(1) Madrid. Juan de la Cuesta. 8. 

(2) Madrid. Juan de la Cuesta. 4. 



o 



SOBSB LA YIDA DB LIiIAN. H 

RiiTias Sumaims^ (i) le habia dedicado dos sonetos; 
tambien anteriormente dejamos consignado, el grito 
de dolor que le arranc6 su muerte , al escribir la Je- 
Tusalen Conquistada: en 1621 , en la seg^unda parte de 
la FilomeTta (^) vuelve A mencionarle otra vez , pre- 
tendiendo arrebatar k Aragon la gloria de ser su p&- 
tria , en la siguiente estrofa : 

«0h t6, Pedro Linan, que injustamente 
Quiere el Ebro usurparte 
Como Calabria d Tftiro Divino, 
Preciado de tu orfgen, para darte 
Lo que de tf recibe. 
Pero responde el Tajo cristalino 
Que por tus versos vive 
Y que te vid nacer desde sus ruedas 
Donde devana eternamente plata,» 

De nuevo en una de las epistolas (3) contenidas en el 
mismo voliimen, dirigida al licenciado Francisco de 
Rioj a , le tributa el siguiente elogio : 

«A la inmortalidad Linan camina 
En una estdtua que de plata y oro , 
Solo el color, si vive, determina. » 

Pocos anos despues, en otra de sus composicio- 
nes W impresa con su poema mitol6gico La Circe, 

(1) Madrid, Pedro Madrigal 1602, 8."— Son los que empiezan: 

« Linan, el pecho noble solo estima. 
Seilor Linan, quien vive sin estrella.* 

(2) Madrid. Viuda de Alonso Martin. 1621—4." 

(3) Epistola VII. El Jardin (p. 156.) 

(4) Madrid; viuda de Alonso Martin. 1624. i°, Epistola 2." 

2 



18 APUNTBS 

de^icada 4 Fr. Pldcido de Tosantos , obispo de Ovie- 
do, aludiendo k los felices dias de su pasada juventud^ 
acuerda la memoria de Lifian en esta forma : 

«0s vf en el templo 

Linan me trujo d vos, cuya olvidada 
Musa, vive en mi fd tan verdadera 
Cuanto vivid de vos calificada. » 

Mis tarde, en 1630, tegi6 en el La/wtel de Apolo, (i> 
& su fama la siguiente corona po^tica : 

«Ciudades compitieron por Homero 

Y por Linan agora, pues le goza 
Castilla, j le pretende Zaragoza 

Y el Ebro claro , d quien vivid primero : (2) 
Ingdnio raro y dulce, aunque severo, 
Que jamds habl6 cosa, que no fuese 

sentencia 6 donaire^ 

Que nunca fu^ desaire 

La gravedad mezclada con el gusto. » 

Finalmente, en la Dorotea, impresa en 1632, W na 
solo le enumera entre los grandes poetas de su edad, 

(1) Madrid. Juan Gonzalez. 4.° Silva, 4.', f.'' 35, v.** 

(2) Sin duda habia rectificado ya la opinion sentada como incon- 
cusa en la FilonfUna de que Castilla era su p&tria. 

(3) Linan de Riaza, ing^nio ilustre liabl6 en Los pafios que lava^ 
cuando dijo que era Manzanares 

cRico de plantas de pi6 
Y de agua meng^ado y pobre.» » 

Acto 11, Es. 3. 

« Grandes poetas son los de esta edad... Lilian* etc. 
Acto IV. Es. 2.* Madrid. Imprenta del Reino, 8.o 



fiOBBB LA YIDA DB LlSjLS, 19 

sino que cita dos versos de una composieion suya des- 
conocida, & lo m^nos para nosotros. 

El maldiciente y satirico Quevedo , le nombra en la 
Vida del buscon dan Pabhs, & la par de Espinel, 
Lope , Ercilla , Figueroa y Pedro de Padilla. (*) Salas 
Barbadillo en las Coronas del Pamaso y Plato de las 
MusaSy une su nombre al de Cervantes; (2) le elogia 
sobremanera el P. Hortensio F61ix Paravicino; citale 
con respeto, Bartolom6 Ximenez Paton, entre los 
grandes modelos de la elocucion castellana, presen- 
tando per via de ejemplos, varios fragmentos de sus 
obras. (3) 

Testimonios tan repetidos y elocuentes de ingenios 
tan ilustres , entre los que no siempre reinaba la ma- 
yor Concordia, manifiestan d no dudar que el nombre 
y prestigio de Linan , se hallaba sobre todas las dife- 
rencias de apreciacion y escuela y sobre todas las 
sugestiones de la envidia. Sin embargo, la memoria 
de la Musa de Linan se olvidaha; poco importaba que 
Gracian le mencfonara pasajeramente, si de sus mu- 
chos sonetos se limitaba A repetir los dos ya conoci- 
dos ; (4) que Andres amplificara el panegirico de Lope 
en la silva que 4 imitacion del Laurel de Apolo, es- 



(1) «Hombre soy yo que he estado en una posada con Linan y 
he comido dos veces con Espinel... » Zaragoza. Pedro Verges, 1626, 8.° 

(2) Y mds cuando supieron que habia se&alado aquella maBana para 
la audiencia de D. Rodrigo Alfonso que vino apadrinado de los ingenio- 
sisimos varones Miguel de Cervantes y Pedro de Linan. Dis.° 3.° f.° 18. 
Madrid. Imprenta del Reino. 1635. 8.° 

(3) . Mereurius Trimegistus. Pdgs. 74, 80, 92, 123. 
(4) Agudeza y arte de ing^nio. 



20 APUNTBS 

cribi6 en loor de los poetas aragoneses , W y se con- 
gratulara con el cronista Sayas, de poder contarle 
entre los hijos eminentes de nuestro suelo, (^) poco 
importaba, repetimos, este ciimulo de elogios y ala- 
banzas, si dejando perder, y tal vez para siempre, la 
oportunidad de publicar una edicion completa de sus 
obras, renunciaban & la ilnica manera estable de per- 
petuar su memoria , condendndole A que la accion del 
tiempo le sepultara al fin, en el mis profundo olvido, 
como asi sucedi6 en efecto; bien pronto los escritores, 

(1) cLas elegantes sienes 
Apolo de sus dMiicos desdenes , 
De Lilian de Riaza 
Hermosea y enlaza , 
Aquel ing6nio que admir6 Castilla 

Y del Darro en la orilla 
Cant6 profundamente : 

Del claro Manzanares la corriente 
Aplaudi6 sus concetos 
Elegantes , clarisimos , perfetos , 

Y al fin del gran Filipo la prudencia 
€elebr6 la dulzura y la sentencia ; 
Digalo Ximena 

Aquella lastimosa cantilena 

Que suspendi6 su oido , 

En ,un acento y otro repetido , 

Y de quien dijo la fecunda Vega 

« 

Que el Pindo con sus duloes aguas riega : 
cCiudades compitieron por Homero, etc. 



Que tales alabanzas merecia 
* Quien hizo sentenciosa la poesia. » 

Aganipe de los cisnes aragoneses celebrados en el Clarin de la fama, 
por el Dr. Juan Francisco Andr6s de Ustarroz. 1781 . 8.°, p&ginas 38 

(2) Carta de Andres & Sayas ; de Zaragoza & 16 de Octubre de 1651. 



SOBBB LA YIDA DB LItS^AN. 21 

aunlos m&s eruditos, dejaron de mencionarle : Nico- 
l&s Antonio le omiti6 en su Biblioteca; un siglo des- 
pues , Latassa , con tratar de prop6sito de los autores 
aragoneses , adelant6 bien poco su biograf ia , y nada 
la noticia de sus obras ; Quintana no conoci6 ni dun 
su nombre; Ticknor nada mds que esto. Ya hemos 
dicho & qui6nes se debieron los primeros pasos diri- 
gidos & reparar en lo posible los lamentables efectos 
de aquella omision. 

Tal vez nosotros, al hacernos cargo de esta exbu- 
macion literaria, hemos acometido una empresa su- 
perior k nuestros conocimientos; tal vez nos hemos 
dejado llevar demasiado del ardiente amor que pro- 
fesamos & todas las glorias legitimas de nuestro pais, 
inmerecidamente oscurecidas 6 postergadas ; pero de 
todos modos , t^ngase en cuenta que , al ofrecer & la 
discrecion de nuestros lectores este pobre ensayo, lo 
hacernos linicamente como punto de partida para nue- 
vos estudios y mds importantes investigaciones. 



•«/WWWW\/WVWVW>/WWN/». 



BREVES REFLEXIONES 

SOBRE EL M^SITO T GUSTO, DE LAS POESfAS DB LINAN. 



Es tan dificil juzgar k un autor como Linan, de 
quien nos consta escribi6 tanta multitiid de obras, 
por un miserable punado de ellas , que no nos atre- 
vemos & sentar en absoluto opinion alguna sobre su 
ni6rito. 

Poeta lirico , sabemos escribi6 numerosas composi- 
ciones, de las que tan s61o ban Uegado basta nos- 
otros una exigua muestra; poeta dramdtico, s61o co- 
nocemos de sus comedias los titulos aproximadamente; 
hay adem&s indicaciones que nos hacen presumir con 
fiindamento, que ensay6 tambien sus fuerzas en el 
poema descriptivo. ^Y qu6 nos ha quedado de todo 
esto? ^no seria aventurado juzgarle careciendo de los 
mis importantes datos? Sin embargo, todavia, por 
algiin rayo de luz que se vislumbra, podemos perci- 
bir el gusto y las inclinaciones literarias que dejaron 
marcadas m&s intensamente , sus huellas , en las obras 
que de 61 se ban conservado : hay en algunas tal sabor 
de antigiiedad, tal afinidad con las poesias de los can- 



*, 



24 BBBVEB BBFLBXIONBS 

cioneros , que no podemos m^nos de atribuirlas &' lo& 
tiempos en que batallaban garcilasistas y timone'das, 
esto es, los petrarquistas con los que resistian los me- 
tros italianos ; hombres como Diego de Fiientes , Luis 
Milan y Fernandez de Heredia, habian querido, aun- 
que sin 6xito, conciliar ambas escuelas; bicia el 
ano 1573, la provenzal intentaba el supremo esfuerzo 
publicando por liltima vez el Cancionero y por pri- 
mera vez las obras de Castillejo; no es de extranar 
pues, que en las'composiciones de los primeros tiem- 
pos de LiSan , se encuentren' reminiscencias de aquel 
ff&ifiero que todavia encontraba pros^litos y mantene- 
dores , ni mucho m6nos que , habiendo vivido lo bas- 
tante para poderlo contemplar enteramente anticuado 
y en desuso , quisiera ser tambien participe de la glo- 
ria que alcanzaban los autores de sonetos y de tercias 
y octavas rimas. 

Empero, 16jos de mostrarse exclusivo cultivador de 
los metros recien importados , prefiri6 afiliarse entre 
aquel pequeno niimero de preclaros vates , que toman- 
do de una y otra tendencia cuanto de bello y verda- 
dero encerraban , supieron fundir al calor de su fan-, 
tasia y al vuelo de su imaginacion, las antiguas 
formas, con las italianas, resultando de este prudente 
consorcio la variada y extensa po6tica nacional. 

Cada poeta sigui6 ent6nces los naturales impulsos 
de su inspiracion, sin rehuir ninguno de los diversos 
caminos que conducian A la gloria. Linan, si bien 
ecl6ctico , fu6 Uevado por sus aficiones po6ticas y por 
la indole especial de su ing^nio , en pos de los anti- 
guos y mas genuinos metros de las Musas castellanas. 



SOBBB LAS POBSfAS DB LI?IaN. 25 

en que ray6 d la altura de los m&s grandes maestros 
de este linaje de poesia y cuya forma mas peculiar, 
el romance , asi se acomoda A expresar la ternura de 
los m&s delicados sentimientos del alma, como las 
mds elevadas concepciones de la imaginacion , asi los 
mds sublimes y her6icos hechos, como la satirica 
pintura de nuestras debilidades y la picaresca burla 
de nuestras miserias. 

Con aquella paleta de variados y vivos colores tra- 
z6 las mis felices creaciones de su'niimen; y, ora 
bajo la forma subjetiva, 6 ya adoptando la objetiva; 
Unas veces describiendo , y otras pintando , sus cua- 
dros tienen siempre toda la verdad , toda la lozania y 
gala riquisima de la naturaleza : sus romances se con- 
fuftden con los de G6ngofa ; sus decimas , quintillas y 
redondillas , con las de Lope ; sus composiciones ger- 
manescas con las de Quevedo. Ldstima en verdad que 
no podamos gozar en conjunto las bellezas de su es- 
tenso repertorio , para poder admirarle tan cumplida- 
mente como lo hicieron sus contempor&neos. 



'«/W\/VWW\^«/WW>/k/W«/V%/W< 



SONETOS. 



'v^/^/^MM' 



I. 



Si el que es mds desdichado alcanza muerte , 
Ninguno es con extremo desdichado ; 
Que el tiempo libre le pondrd en estado 
Que no espere ni tema injusta suerte. (i) 
Todos viven penando si se advierte : 
Este por no perder lo que ha ganado, 
Aquel porque jamds se vid premiado ; 
Condicion de la vida injusta y fuerte. 
Tal suerte aumenta el bien, y tal le ataja, 
A tal despojan porque tal posea, 
Sucede & gran pesar grande alegrfa. 
Mas I ay I que al fin les viene en la mortaja, 
Al que era triste, lo que mds desea; 
Al que es alegre, lo que mds temia. 



(1) Que no tema, ni espere injusta suerte.— Gracian. 



28 BIHAS 

II. 

Es la amistad un empinado Atlante 
En cuyos hombros se sustenta el cielo ; 
Nilo , que por regar su pdtrio suelo 
Sale de madre , repartido amante ; (i) 
Cristal que hace el rostro semejante, 
Voluntad que en dos almas uni6 A pelo , P) 
Am^s d prueba , temple sin recelo , 
Iris divina de la f^ triunfante. 
Su madre es la igualdad; por ella vive; 
Del corazon ajeno se sustenta, 
Y el ajeno del suyo hasta acabarse. 
Si mucho pnede dar, mucho recibe; 
Si poco, con lo poco se contenta; 
Ni sabe hacer ofensas, ni quejarse. 

.-. m. (3) 

Manana voy al valle, seor Abarca, 
A solamente trabajar un chirlo , 
Que el padre W me escribixS, que cierto virlo 
Ayer se descompuso con mi marca. 

(1) Nilo, por no negar su patrio suelo , 
Sale de i^adre, repartido ante. — Gracian. 

(2) Voluntad, que en dos almas vino &pelo.~Gracian. 

.*. Consideramos como in^ditas , todas las composiciones que tuvie— 
ren este signo. 

(8) Este soneto y los cuatro que siguen, se hallan en el c6dice M. 84 
de la Biblioteca Nacional , y claramente se advierte , por los porsonajss 
que en ellos iiguran , pertenecen al mismo autor de las Quintillas de la 
F&ria y de la Cwta en Jacarandina; en cuanto 6. los diez que se hallan 
& continuacion , por el lugar que ocupan en el c6dice, lenguaje , estilo, 
etcetera, nos inclinamos 6, creerlos obra tambien de Lihan. 

(4) Esta y dem&s palabras de germania que fueren encontrfindose, 
se hallarfin con sus equivalentes en el cat&logo final. 



DE PEDRO lii9an db biaza. 29 

Si gusta de que atisbe su ojizarca, 
No tiene vuarc^ sino decirlo, 

Y si garla en favor de otro , advertirlo , 
Que del que la requesta ser^ parca. 

No porque estd en la trena haya bureo, 

Y esos almidonados que apeteces 
Mudable chula, yo los verd presto, 

Y aunque de la Bartola no lo creo , 
Dies es Dios de matarlos treinta voces, 

Que soy Garrancho, y no digo mds que esto. 

• IV. 

Como me vid subjeto al calabozo, 
Aquella instil hembra y mds vil marca , 
De tan tiernos mandiles se hizo area 
Sin temer mi sangriento y cruel destrozo. 
Si tuviera con ella yo algun gozo, 
Aunque se me metiera alld en la barca 
Donde Aqueronte pasajeros marca, 
Con ella y su galan diera en un pozo. 

Y juro d Dios, que aunque la tierra abriera. 
Que alld temiera mi cruel coraje 

Metido en lo mds hondo de su centre. 
Mds , no es razon , por una cotorrera 
Digna de ser respeto de algun paje, 
Que Garrancho con nadie tenga encuentro. 

•• V. 

Dej6 Abarca el temido, encomendada 
Su marca goda al padre de Lucena, 
Mientras que le despacha de la trena 
La temida y confusa gorullada. 



30 BIHAS 

Y por ver si le guardan la f^ dada 

El padre y la marquiza, el jaque ordena 
Hacerle cierto false d su morena 
Con cartas dobles y intencion taimada. 
Era el padre tercero en este juego , 

Y conociendo ser de ores el punto 

Con que el jaque envidd, quiso el envite, 
La marca en envidando, se echd luego, 
Porque temid perder el resto jnnto 

Y no poder tener jamds desquite. 

■. VI. 

Entonen los adufes y guitarras 

Y al son de los alegres panderetes , 
Canten en germanesco mil motetes , 
Los chulamos y marcas mds bizarras. 
Haya bureo, mdtense gomarras, 
Pulan y entolden blandas y trinquetes, 

Y en epic^reas juntas y banquetes, 

Los jaques se hagan jarros, y ellas jarras. 

Y it marca godena , entre las godas 
Echa de rumbo , entolda tu navfo , 

Que te ird presto d ver tu amigo Abarca, 

Y aunque en ese vergel le aguardan todas , 
Yo se ddl, que id sola, por tu brfo, 
Entre las marcas, ores mds de marca. 

• VII. 

Despues que aca en su tierra se ha calado 
Senor Abarca, no hay quien le columbre, 

Y si es por dar al hombre pesadumbre, 
Ya sabe vuarcd que soy honrado. 



DB FBDRO LJSHS DB BIAZA. 81 

Al gitanillo de esto me he quejado, 
Que anoche alld con no s^ que legumbre, 
Entre los dos vaciamos una azumbre 
A la salud de Antonia de Alvarado. 

Y ansf vuarcd con libertad se goce 

Que mande hablar al hombre si es servido, 

Y ordisne que el navfo se me entolde , 
Que ya aqul cierta chula me conoce 

Y si me vd tras esto bien vestido, 
S^ que todo se hard como de molde. 



••• vin. 

Damas con escuderos grandalines (i) 
De lindo talle, parecer y rostro, 
Que por oremos en el papo nostro , 
Mds mudanzas hardn que matachines. 
Bocas de fuego como serpentines 
Que al mormurar adoran fiero monstro , 
Versistas desmembrando el Ari'osto , 
Matando, y no su miedo, espadachines. 
Apretantes diez mil buscando gangas, 
Casadas revestidas de frailesco, 
Caballos que en comer saben de freno, 
Amigas y parientas que hacen mangas 
Volviendo en tercerfa el parentesco ; 
Esto produce aqueste valle ameno. (2) 



(1) Grandalin es nombre propio de un escudero que figura en un 
libro de caballerias , y que aqui est& usado como gen6rico. 

(2) Este soneto y el inmediato parece fueron escritos en Valladolid 
y dirigidos 6 algun ausente seuor, tal vez en la 6poca que residia all! 
la C6rte. 



32 RIMAS 

.-. IX. (1) 

No s^ qu^ escriba d vuestra senorfa 
Que las nuevas de ac4 todas son viejas, 
Falta de pan y sobra de pellejas, 
Claro temor y oscura valentfa. 
Pocos caballos , mucha infanterfa 
De la estdril cebada dando quejas , 
Yeguas, que correrdn veinte parejas 
Si el ginete no afloja 6 se resfria. 
Invidia propia y soledad extrana, 
El gusto enano y el pesar gigante , 
Dada la extremauncion d la comedia , 
El dinero arrimdndose d una cana, 
La milicia pidiendo con un guante ; 

Y mds habrd, si Dios no lo remedia. 

.-. X. 

Si quien dd firma en bianco , se confiji 
De aquel d quien la dd, bien elegistes , 
Pues d nadie mejor que d mf pudistes 
Firma en bianco inviar, morena mia. 

Y aunque sobre la firma bien podrfa 
Poner que sereis mia 6 que lo fuistes, 
Como ni lo quereis , ni lo quisistes , 
Solo porn^ que yo soy de Marfa. 

Y cuando no admitais de un pecho tierno 
El singular amor, por darme enojos, 
Creo que aunque gusteis de perseguirme , 
En muerte , en vida , en gloria , 6 en infierno , 
No faltard, senora de mis ojos, 

Ni vuestra firma en mf , ni yo en ser firme. 

(1) Este soneto aparece como de G6ngora en algunas de las colec— 
clones de sus poesias. 



DE PEDBO LiSlAN DB BIAZA. 83 

.-. XI. 

A UNAS TOGAS BLANGAS DE VIUDA. 



X^X/V^^hA^'^^ 



Si de Unas tocas blancas, que vi un dia, 
Tan tocado de vivo amor me siento, 
Que siendo bianco de mi pensamiento 
Dan tormento de toca al alma mia. 
Si siendo su color de nieve fria, 
En amorosa brasa arderme siento , 
Si el fiero amor no da fin d mi intento , 
Triste fin me promete mi porfia. 
Angel divino, si mi fuego ardiente 
Ese bello semblante milagroso 
Con benigna clemencia no le ataja , 
Crecerd de tal fonna el accidente, 
Que esas tocas, que en ti son lienzo hermoso, 
Setvirdn a mi alma de mortaja. 



Piernas blancas y gruesas, pids pequenos, 
Cabellos negros, Idbios encamados, 
Megillas rosas, ojos agraciados, 
Pechos de nieve, cual lo son sus duenos. 
Brazos suaves, dulces y halagtienos, 
De tierna y blanca mano acompanados , 
Ayer tarde por mf fueron mirados , 
Mas no podr^ decjr si fu^ entre sueiios. 
Sf , sueno fu^, que a no ser sueno, fuera 
Dejarlo de gozar, y haberlo visto, 
Extrano. disparate, y gran locura; 

3 



84 BIMAS 



Mds sea sueno d 116, en cualquier manera 
Que yo me vea, como ayer , por Cristo 
Que tengo de gozar la coyuntura. 



El bianco n&car que las perlas cria. 
Las mismas perlas fines del Oriente , 
El mas puro cristal resplandeciente , 
El alabastro helado y nieve fria, 
Odorffera flor de Alejandrfa, 
Blanca azucena, clara y pura fuente, 
Plata acendrada, limpia y refulgente, 
El bianco aljofar que la aurora envia. 
Del regalado armino la piel blanca , 
De la misma alba blanca y su bermosura 
La cara hermosa , bella , alegre y franca , 
La mds perfecta y relumbrante estrella, 

Y de la escarcha la mayor blancura, 
Todo es negro delante de mi blanca, 

•• XTV. 

Padre , si el querer bien es gran pecado 
(Y en ofensa de Dios, desculpa hubiera), 
Yo adoro una mujer, que si dl la viera, 
Quedara absuelto, libre y desculpado. 
Una alma tengo , y esa la he entregado , 
Porque si mds tuviera, mds la diera, 

Y creo que de mi dueno la hiciera 
Aunque probdra el mds dificil vado. 
Es gorda y roma , pero muy discreta ^ 
Oro estima no mds , por no estimarme , 
vSu trato es la guincha desta seta. . 



DB PBDRO LINAN DB BIAZA. 35 



Huyendo de ella , muero por tornarme , 
Contado le h^ la historia gqu^ receta? 
Apostar^ que manda confesarme. 



Hermosa y gentil dama , que figura 
En esa en que el pintor quiso pintaros , 
Si quiso para sf solo guardaros 
Daros d vos la Have fu^ Ipcura. 
Si no se confiaba por ventura 
De en vuestra libertad libre dejaros, 
^Por qu^ quiso la Have confiaros 
Con que podeis abrir la cerradura? 
— No quiso mi pintor ansf pintarme 
Porque para sf solo est^ guardada, 
l^i el dejarme la Have le condena; 
Mas quiso con destreza demostrarme , 
Que no hay para el amor puerta cerrada, 

Y que en mi mano esta, ser mala 6 buena. 

.-. XVI. (1) 

Si el mundo todo en mi poder tuviera , 
Por rey del mundo , prime , os coronara ; 

Y si pudiera hacer mundos , formara 
Otros mil mundos que d esos pi^s pusiera. 

(1) Este soneto y el inmediato pueden considerarse como correlati- 
ves ; lo que no podemos decidir es , si en efecto fue 6ste primero escrito 
por alguna sefiora y dirigido 4 Linan que correspondio en el segfundo k 
tamana fineza, 6 si por el contrario , fue uno mismo el autor de entram- 
bos; de uno y otro caso se encuentran ejemplos, entre los poetas de 
aquel tiempo. 



86 BIMAS 

Si el cielo dilatar me concediera 
La vida de los hombres, dilatara 
Tanto la vuestra, primo, que Uegara 
•Al fin universal que el mundo espera. 

Y si de Ovidio , el artificio extrano 
Se pasara & sujetos verdaderos , 

Y su transformacion no fuera engano, 
Me transformara en vos, para teneros 
El amor que os teneis; si no me engano, 
Yo OS quiero mds que vos podeis quereros. 



•• xvn. 

Si fuera yo la juventud florida, 
En vuestra verde edad me aposentara, 
Y si yo fuera el tiempo, me parara 
Para que fuerd eterna vuestra vida. 
Si fuera el sol , la luz esclarecida 
De vuestros ojos, por mi luz tomara, 
Para que el mundo, vi^ndola; os llamara 
Sola del sol de tanta luz vestida. 
Si no hubi^rades sido para hacerme 
Un ser de vuestro ser, d pensar vengo 
Que d poder ser, que lo que no es, se vea, 
No quisiera haber sido, por no verme 
Sin ser sin vos, porque este ser que tengo, 
Es ser por vos, hasta que ser no sea. (i) 



(1) Revesado es este final, y si en esto consistia la suHleza^ que^ 
Cervantes le atribuia, 6 el esHlo, que por imitar sus admiradores, 861o 
lograban enredarae, bien podemos asegarar que Lilian fu6 uno de los 
primeros iniciadores del conceptismo. 



DB PEDRO LI5(AN DE RIAZA. 37 

XVIII. 

AL AUTOR. (1) 



Al trono excelso de la h'erdica fama , 
De la inmortalidad morada summa, 
Guia su vuelo, tu admirable pluma, 
De las sienes de Apolo rayo 6 rama. 
La venerable antigiiedad te llama 
A que etemices reyes, y presuma, 
Tu Musa esclarecer su escura summa 
De Aragon y Castilla , eterna llama. 
De entre las aguas del olvido tristes, 
Duarte , que es de Oporto maravilla , 
A vuestra alteza da memoria tanta. 
Cat6licas cenizas , ved quien fuistes, 
Pues siendo vivo el nombre de Castilla , 
Un Lusitano , vuestras glorias oanta. 

(1) Duarte Diaz. 



^V\/>/\/\/\/W\/\/V\/WWN/\/\^^ 



LA VIDA DE LOS PICAROS 



^rw^w«/^v^^ 



TERCETOS. 

Como diestro cosmdgrafo que raya 

Los estados, distancias, pasos, millas, 
Lo que hay desde Getulia hasta Pancaya , 

La destreza que tiene en reducillas 

Por segunda noticia, procurando 
Guardar sus cuadraturas en medillas , 

Ansf de oidas yo , picarizando 

Asidas dmbas manos d las crines 
Ir^ por sus veredas tropezando ; 

Apeaos, si mandais, de los chapines 

Compuesta y mesurada musa mia, 
Siguiendo en bajo estilo bajos fines , 

No es mucho que un mes andeis un dia 
Olvidada de Cdsares y Marcos 
Metida en la holgazana picardfa; 

Alzad las faldas y atrancad los charcos , 

Porque no os salpiqueis en el camino 
De los que cantan lo del Conde Alarcos ; 



40 BIMAS 

No sois tan grave vos como Aretino , (i) 

Ni como aquel, (2) que de mosquito y pulga 

Cantd , tras la refriega del latino ; 
El Doni, (3) entre sus Mdrmoles divulga 

Urbanos cuentos, y en la Atica pinta 

Un ndcio que entre sdbios se repulga : 
No gast6 mal su tiempo, pluma y tinta 

El donoso Marcial , W cuando moteja 

A Stela? retirada alld en su quinta; 
Y tambien cuando de Afra, kquella vieja, 

Contrahace la lengua y las larrugas 

Retrato de una gimia 6 comadreja. 
Sirvanme de sirena tres tartugas, 

Y en lugar del de Apolo hermoso ramo , 

Laurdenme con hojas de lechugas, 

(1) Pedro Aretino (1492-1557), natural de Arezzo, en la Toscana, fu6 
autor de vdrios di&logos , algun tanto obscenos ; obtuvo en su 6poca 
grande aceptacion y nombradia. 

(2) Alude & Virgilio k quien se atribuyen , tal vez infundadamento, 
dos poemitas burlescos titulados: Culex, el mosquito, y Pulex la pulga. 

(3) A.° Francisco Doni (1503-15'74), escritor florentino amigo de 
Pietro d* Arezzo ; escribi6 entre otras obras , I Marmi , que se impri— 
mi6 en 1554 en Venecia. 4.° 

(4) Se halla tan estragado, en el c6dice de que nos hemos servido, 
«1 tezto de esta composicion , que no podemos establecer de una manera 
segura cu&les sean los epigramas & que se refiere ; sin embargo nos ha 
parecido , atendiendo al sentido y & la medida del verso , que podiamos 
reemplazar 1& leccion de la malhadada copia que hemos tenido presente, 
con la que nosotros dejamos sentada, por creerla m&s ajustada al senti- 
do genuino , y tal vez al original que desconocemos ; sin embargo , y 
en descargo de nuestra conciencia , presentamos tambien la version del 
o6dice cesaraugustano , que dice: 

c A Alcina? retirada alld en su quinta 
y tambien cuando d'Arpace? aquella vieja. » 

M. Ep. 66 L. IV (Ad Li.) 6 36 Li. VII Ad Stellam. y 101 L. I.°? 



DE PEDRO LiSTAN DB BIAZA. 41 

' Acudan moscovitas al reclame 

De aquellos que d la jdbega se aplican 
Cantando de la hiza y del caramo , 

Y aquellos que sin pluma multiplican 

Y ariscan su pobreza al treinta y uno 
Ganada con el hacha 6 con la pica; 

Y entre estos blasonando de Neptuno 

El otro, que su abuelo, (i) en la galera 
Porque imitaba d Caco en vez de Juno. 

I Oh t^ ! que estds oyendo desde afuera 
Ajenos pensamientos penetrando , 
Que quiso allf decir 6 que dijera; 

Escucha, que de paso voy entrando 

En lo que prometi, pues ya desotra 
Arenga iniitil, estards mofando. 

Ninfas de Esgueva, y el famoso potro 
De Cdrdova la liana , que gradua 
Con vos la picaril , y no con otro ; 

Tratemos del escoplo y la ganztia, 

Del trato doble y de la vida larga , 

Que suele dar mds vueltas que una grua : 

■MM 

Entranse cuatro hermanos de la carga, 

Los dos barbados , y los dos lampiiios , 
Criados entre junciay entre sarga, 

Vivian de banastos y serines, 

Digo , de porteallos hechos tercios , 
A fruteros baratos y ratines , 

Poco espigados, mds fernides tercios, 

Rehechos , espaldudos y trabados , 
Segun el menester de sus comercios ; 

(1) Fortass^. — « El otro qve remaba en la galera. » 



42 BIMAS 

De picauas del gusto festejados, 

Con temezas comunes , subalternas , 
Alternos en amar y ser atnados ; 

Los primeros que usaron ir en piernas 

Y cueros de faldones como sayos, 
como vivos cueros de tabernas ; 

No decendian de romanos Cayos, 

Mas de madres gallegas , holgazanas , 

Y de padres ladrones aunque payos ; 

Vivian en hermosas barbacanas , 

Adonde nunca aporta vara enhiesta 
Llamadas en jaquindo , transilvanas ; 

Todo su mueble , cupo en una cesta , 
Por no tener hogar ni chiminea 
Ni ser de los que van 6. mesa puesta: 

No saben lo que es satira ni dea, 

Par^celes d ellos que fu^ gimia 
La ninfa que por celos fu^ napea. 

La alquimia les ^s oro, el oro alquimia; 
Solo conocen el color distinto 
Que les ofrece Baco en su vendimia, 

Ocana, San Martin, Yepes y Pinto, 

Castrenses suyas son, como peculio, 
Calabriando (i) d voces bianco y tinto 

Tan buenas tazas como plumas Tulio; 
Enemigos del agua y del aloja , 
Tanto en el mes de Enero como Julio , 

(1) Calabriando; el Diccionario de la Academia no admite sino la 
palabra calabriada en el sentido de mezcla de vinos especialmente bian- 
co y tinto ; pero nuestros cUsicos usaron tambien la accion de mezclar 
vinos, como verbo, empleando para ellos la voz calabriar, y como tal 
la usa nuestro poeta. 



DE PEDRO LlSiAN DB BIAZA, 43 

El m&a pintado y grave, no se aloja 

Menos que en las cantinas del bodego, 
Que tiro de arcabuz , mds humo arroja , 

Por cuyas fieras bocas lanzan fuego , 

Y entran de paz para salir de guerra 
Haciendo el juego mafia, 6 mafia el juego; 

Pdtria comun en solitaria tierra, 

Adonde quien de mano hiciera baja, 
Confuse y deslumbrado el paso yerra. 

Aqui vive el pimiento y la mostaza, 

Coldrica mujer que no se aplaca , 
Sin muchos tumbos de gineta 6 taza. 

Aquf se logra la cansada vaca , 

Aqui festeja el cardo d la pimienta , 

Y al pulpo, el labrador, al campo saca. 
Aquf con la sardina se contenta 

El vinagre 6 breton , en esta gente , 
El curadillo por salmon se cuenta. 
Aquf, aunque el bofe se eche, no se siente, 

Y el kigado los Sabados se huelga 
Con el- pelade callo-su pariente. 

Aquf faltando estufa , el dueno cuelga 

Testuces , pids , solomos y tocinos , 

Y estera el suelo con la seca mielga. 

Aquf vierte su sangre el palomino , 

Aquf se alaba la lechosa ubre , 

Aquf muere sin culpa el ansarino , 
Aquf se llama Marzo el mes de Octubre, 

Aquf se desentraiian los conejos 

Y la hornada oculta se descubre. 
Aquf se pintan manos sin bosquejos , 

Aquf se reza siempre una plegaria 
Por la salud de loca 6 Alaejos; 



44 BIMAS 

Aquf el farmacopol da necesaria 

Refacion al que viene por loa quince; 
A la gente de diez mds (i) ordinaria. 

Aquf quien poco ha visto, v^ cual lince, 
Cien velas se le hacen una vela , 

Y al gato en vez de miz le Uaman mince. 
Aquf se estima el caldo y la cazuela 

En mds que el mazapan y que el almfbar, 

Aquf vegan sin agua d remo y vela, 
Aquf se nace el ore que no en Tibar, 

Aquf no se desprecian los ochavos , 

Aquf es la dulce miel amargo acfbar. 
Aquf el repoUo , berengena 6 nabos , 

El cardillo lechal y la cebolla, 

Aplacen d los ya sin dientes Dabos. 
Aquf es 6.6 siempre estd puesta la olla 

De gran matalotaje atarrancada, 

Y d vece para el huesped polio 6 poUa. 
Aquesta es la Zamora, bien cercada 

De un Duero, convertido en agua, el mosto, 

Y la peiia, no pena, m^s tajada. (2) 

(1) Otra vez aparece ininteligible la lectura del ms. de la Bibliote- 

ca de Zaragoza ; no entendemos bien si dice , 

< A la gente de diezmos ordinaria 
6 

A la gente de diez mka ordinaria. » 

Es probable que el original no dijera ni lo uno ni lo otro. 

(2) Alusion al antiguo romance que empieza 

cMorir nos queredes padre 



Zamora la bien cercada 
De una parte la cerca el Duero , 
De otra Pe&atajada ; 
De otra la Moreria : 

; Una cosa es bien probada I > • 

Cancionero de Romances. 



DB PEDRO LISIA-N DE RIA.ZA. 45 

Quidn fuera en este trance un Ariosto , 

Qui^n heredara el proceder de Ovidio 
Ancho en decir y en maldecir angosto, 

Quidn pudiera alargarse sin fastidio 

Dos horas en contar vidas ajenas, 
De propios vagamundos el presidio ; 

Pero pues no es posible, A malas penas 

Dir^ lo que me falta en poco espacio , 
Pues dije sus comidas y sus cenas. 

Acudrdome, que un tiempo, del Palacio 
Pint^ la real viyienda y bizarrfa, (i) 
Sin adular Mecenas como Horacio; 

A muchos did mi verso alferecfa, 

Si es que puede haberla en duros aiios, 
Halldndose en mis versos pulicfa.. 

Ahora, de los cuatro que picanos 

Vivieron en la Cdrte d sus anchuras 
Gozosos dias de apacibles anos, 

Dird , no con enigmas tan obscuras , 

El oficio que aprenden sin maestro 

Y el premio que merecen sus hechuras ; 

Estos con un cordel, como cabestro, 

Mantienen sus estdmagos glotones, 
Excepto el que en la pinza sale diestro. 

Oficiales que Uaman madrigones, 

Amigos de chupar cual la lechuza 
Por desmentir mastines y soplones , 

El menos diestro de estos, si capuza 

El dos bastes, que Uaman, d su salvo 
Sacard tres pelotas de una alcuza. 

(1) Alude 6, algiina composicion suya que desconocemos. 



46 RIMAS 

El uno se llamaba Martin Calvo , 

151 otro Nicolds sin sobrenombre, 
El tercero Mochdlis , el cuatralvo , 

El cuarto , que en edad era mds hombre 
Amigo de dormirla noche y dia , 
Le llamaban Tinaco , por mal nombre ; 

Establecieron una cofradfa 

Exenta y haragana para todos, 
Por ser exenta y libre su armonia. 

Aquf pueden entrar rotos los codes 

Y la camisa, al parecer de cuero, 
La gente amancillada y con apodos : 

No admiten ferreruelos , ni sombrero , 

Jubon de estofa, borceguf ni ligas, 
Ni mozo que no sepa ser cuatrero ; 

Desde el mes en que brotan las espigas , 

Es regla que no du,erman en poblado 
Hasta hacer su Agosto como hormigas, 

Aquf el cofrade baila sin cuidado, 

Aquf vive el amor como merece 
Debajo de la mesa y de un tablado ; 

Es regla que al punto que amanece 

Y deja a su Titon la blanca Aurora, 
Procuren adquirir lo que se ofrece. 

Entdnces el que es Iro W se mejora 

Sacudiendo las motas del vestido 
Que pican como peces, a deshora 



(1) En medio de los lardones y entrerenglonaduras del precitado 
codice nos ha parecido que decia como en el texto dejamos asentado: 
en este caso Lifian us6 como apelativo el nombre propio de Iro , famoso 
mendigo de Itaca que ya suena en la Odisea de Homero , y que de una 
en otra literatura ha llegado hasta la nuestra ; pues no es solo Lilian el 
que le menciona. 



DE PBDBO LiSIaN DE BIAZA. 



Recorren los canales al dormido , 

Que sin cuidado, descuidado torna, 
Del aoior por la sisa despedido, 



(I) 



Y al otro conocido que despierta 
Con parte de la presa se soboma, 

Y si la presa acaso no se acierta, 

Para los cases de la obscura sombra 
El amiga del manto se concierta. 

jOh tu! que pisas la morisca alfombra 

Y no puedes dormir en blando lecho 

Si el paje los mosquitos no te escombra , 

Si quieres de tu sueno haber provecho , 

Procura hacer del picaro , que al punto 
Dormirds sosegado y satisfecho. 

g Qu^ importan los blasones de Sagunto 
Si obligan d que viva con recato, 
Al que de gravedad maldice el punto? 

No hay picaro que usurpe ajeno trato , 

' Ni sabe lo que es peine, ni escobilla, 
Garzotas, martinetes, ni retrato. 

Si le alaban el ano de Sevilla, 

En veinte dias a Sevilla marcha 

Y en la mitad aprende su cartilla : • 

Si el de Valladolid , allf desmarcha , 

Trocando el tiempo sano y abrigado 
En nieblas mds heladas que la escarcha. 

^Qu^ gusto hay como andar desabrochado 
Con anchos y pardillos zaragiielles , 

Y no con veinte cintas atacado ? 

(1) Otros versos, poco menos que ininteligibles. 



48 BIMAS 

^ Qu^ importan unas calzas como fuelles , 

Pues cuando se arrodilla el que las Ueva 
Parece que le aprietan dmbos muelle^? 

I Qu^ importa la invencion gallarda y uueva 
Del cuello d lo godeno con su garbo , 
Si va como en carlancas quien lo Ueva? 

Mil veces me santiguo j mil me adarbo 
Mirando el drden de naturaleza, 
La libertad del cuervo , trucha 6 barbo ; 

j Qu^ poco se cur6 de subtileza ! 

I Qu^ bien dej6 d las carpas y madrillas 
Colear en su estanque pieza d pieza! 

Til , pf caro , de gradas haces sillas , 

Y sin respeto de la justa media, 
A tu placer te asientas y arrodillas. 

No aguardas que el reloj te d^ la media , 
Para dar memorial en el negocio , 
Que de mal entendido fud trajedia; 

No sabes, que es jarabe ni socrocio, 

Porque la enfermedad del cuerpo huye 
Del tuyo que procura risa y dcio. 

Ninguno en los teatros te concluye , 

Ninguno d que le peches te compele, 
Niugun pedrisco tu heredad destruye; 

Ninguno en tus aceiias trigo muele 

Ningun jambrino tu pobreza estafa, 
Ni te Uega d decir, aquf me duele; 

Ninguno gasta al ano en su garrafa 
Axumbre de mejor olor ni pega 
De remo y tambania 6 agua nafa , 

Ningun indiano enganador, sosiega 

Entre pesos de plata y pesos de oro , 
Cuando d su pdtria perulero Uega , 



DB PBDRO LiTlAN DB BIAZA. 4^ 

Como sosiegas t^, con diez de toro, 

Ocho de magro, y dos de una naranja, 
Cosas que por arrope trueca el more ; 

Y echando A la manana aquesta franja 

Cuando el cuerpo de ayuno se desija, 
Del pdramo desierto , haces tu granja. 

Muera por case de honra el grande Atila, 

Por honra ha de morir, mal que le pese. 
El que d lo picaril no se motila. 

I Oh pfcaros cofrades! gQuidn pudiese 

Sentarse cual vosotros en la calle 
Sin que d m^nos honor se le tuviese? 

^ Quife pudiere vestir A yuestro talle , 

Desabrochado el pecho y sin pretina , 

Y el corto tiempo a mi sabor gozalle, 
Sin aguardar la provision mezquina 

De madre que me cuenta los bocados 

No por necesidad, mas por mohina? 
J Oh picaros, amigos deshonrados, 

Cofrades del placer y de la anchura! 

Que libertad Uamaron los pasados. 
Pasen las hopalandas y mesuras, 

Que todo vale poco, pues nos priva 

De lo que tanto aplace y asegura. 
Echados boca abajo, 6 boca arriba, 

Pfcaros de mi alma, estais holgando 

Sin dama, que melindres os escriba. 
Vosotros 08 entrais do estan bailando , 

Y A truequo de sufrir dos pescozones, 
Gozais lo que el magnate estd gozando. 

Dormf s seguramente por rincones , 

Visti^ndoos una vez por todo el afio, 
Ajenos de sufrir amos mandones. 

4 . 



50 BIMAS DB PBDBO LII^AN DB RIAZA. 

J Oh vida picaril, trato picano! 

Confieso mi pecado, diera un dedo 
Por ser de los sentados en tu escaiio. 

Muy largo procedia y corto quedo 

En alabar la vida que codicio, 
Enemiga de faustos y denuedo. 

^Qu^ me importaba a mf salir de quicio, 

Y d tf , qud te importaba, aunque repitas 
Para romano c6nsul 6 patricio? 

^Qu^ te importaba juntos infinitas, 

Al sdbio catredas, y jurisperito, 

Pues al pavo, cual graja, plumas quitas? 

El gran monarca Vespasiano Tito, 

Aunque tuvo el mundo sujetado , 
Despues murid d pesar de su apetito. 

Solo el pfcaro muere bien logrado, 

Que desde que naci6 nada desea, 

Y ansf lo tiene todo acaudalado ; 
Aunque los mire mal, la astrosa dea. 

No forman queja ni publican celos, 

Y al fin cual es Jason , tal es Medea. 
Sus alcdzares altos son los cielos, 

Estables cuanto el mundo mundo fuere , 

Y sus tesoros ricos sin desvelos. 
Forzoso me es callar , mi musa quiere 

Poiierse en sus chapines de respeto, 

Y engalanarse mds si mds pudiere. 
Acaddmicos mios, que al dicreto 

Discretamente acaricias en todo , 
No de is a mi dureza nuevo reto, 
De lodo OS hablard quien es de lodo, 

Ninguno puede dar lo que no tiene, 
Humilde fu^ el sujeto, humilde el modo, 
Disculpa que a mis versos justa viene. 



LINAN DE RIAZA 

SECKETABIO DEL MARQUES DE CAMARASA , Y DE LAS 
OUABDAS ESPANOLAS DE A PIE Y DE A CABALLO DE SU 

MAJESTAD, AL DOCTOR TORRES. 



TERCETOS. 

Autor de la salud d Dies Uamamos ^ 

Y ^1 se llama yerdad, vida, y camiuo, 
De la pdtria inmortal d que aspiramos ; 

Vino la enfermedad, la muerte vino, 

Por la culpa (que culpa d muerte inclina, 
Por justa pena, y por fatal castigo), 

Y el Altfsimo, al fin, la medicina, 

Conservacion y escudo de lo humane, 
Grid con ciencia celestial divina , 

Alta defensa, mode soberano. 

Contra los detrimentos heredados, 
Por el costoso exceso del manzano. 

Doctor en quien los drabes parados , 

Y los presentes esculapios nuestros , 
Estdn (si no envidiosos) admirados. 

Saquen salud de los escritos vuestros 

Los graves profesores desta ciencia , 
Si en reparar la vida no estdn diestros. 



52 RIlfAB 

Que el tedrico estudio, y la experiencia 

En vuestra verde edad , maduro fruto 
Prometen al que os diere su advertencia. 

A la muerte por vos, niegue el tribute 

La enfermedad, si bien se la pagaba 
Por cldusula y rigor de su estatuto. 

Pues cuando universal senoreaba, 

La que escribes, d todo el universe, 
En saludables torres qued6 esclava. 

El provecho comun, del dano adverso 

Hoy triunfa inmortal, hoy prevalece, 
. Confirme en vos su parecer diverse. 

Daroca, ciiyo antiguo honor parece 

Por tus hijos mds claro que el de Atenas , 
Pues d Delfos asombra y oscurece, 

De tus ancianos muros las almenas, 

Laureles en guimaldas retorcidos , 
Cinan de olvido, y de rtiina ajenas. 

Y Giloca d los fondos escondidos 

De Neptune palacios con veneras , 
Y colunas de ndcar sostenidos , 

Lleve con prestas aguas mensajeras 

De tu nombre el blason que excede y sobra , 
Al que le dan provincias extranjeras. 

Celebre (aunque cruel) la fdcil obra 
De tus manos felices liberales , 
Por quien la Chirurgia fama cobra. 

Gorgias, Sostrato, d tu destreza iguales, 
Cristdbolo, Temisso, Chiro, Apolo, 
Te honren con insignias inmortales , 

Y tu tie por rare, excelso y solo. 

El licenciado Asensio , que divine 
Por pMpito merece un mauseolo. ' 



DB PBDRO LiSfAN DB BIAZA. 53 

Ooce tambien contigo del destine 

Insigne, de su pdtria, y de su ing^nio, 
Pues A la cumbre que veniste, vino. 

Que ya publican de ^1, que otro Jansenio, 

Ha de mostrarse, y que podrd del Tajo 
Ocupar el lugar, que ocupd Eugenie. 

Perdona que con mode humilde y bajo 

Canto de tus grandezas breye suma , 
Con que tu elogio, y mi discurso atajo. 

Qnisiera que por tf fuera mi pluma 

La que volara igual con mi deseo , 
Mas Icaro serd qui6n tal presuma. 

Aquf doctor acabo, porque veo, 

Que el silencio alabd mds que la lengua, 
Pues mirando que en tf mi estilo empleo, 
Me corro de agraviarte con su mengua. 






ROMANCES. 



I. 



De tu8 cabellos, ingrata, 
Aunque los gan^ pop fuerza, 
Asf se enlazd mi alma 
Como si tA me la dieras. 
gimaginabas, senora, 
Que tu dorada madeja 
De su valor perderia 
Si yo adorare sus hebras? 
La manana de San Juan, 
Cuando se cogen las yerbas , 
Te vf de verde en la villa 
Que fu^ esperanza de quejas. 
Desvi^me de tus ojos, 
Y temiendo mds tu ausencia. 
Mis deseos me tornaron 
A tu prision y d mis penas. 
Casada dama hermosa, 
Pues en tu memoria quema 
Amor con las brasas suyas 
Mis tormendos por ofrenda; 
Si de Riselo el humilde 



56 BIMAS 



La rica K no desdenas, 
Vuelve y mira tus crueldades 
Yencidas de mi paciencia. 
No pido que de tu alma 
Me des cualesquiera prendas; 
Que las que tengo recibas , 
Eso mi alma te ruega. 



ROMANCILLO DEL FIN. 



^Mas yo por qud quiero 
Meterme en dibujos, 
Ni sufrir, casada, 
Los desprecios tuyos? 
Por qu^ he de ser n^cio , 
Gomo lo son muchos, 
En buscar requiebros 
De un aiio de curso? 
Ya el amor hidalgo 
Se volvi<5 en tribute; 
€uidado8 se compran , 
y^ndense descuidos. 
La malicia grave 
Que reina en el mundo , 
Ensena d los hombres 
A vivir al uso. 
No soy yo, sefiora, 
Tan bianco y tan rubio , 
Que por lindo pueda 
Pretender tu bulto : 
Ni por ricos dones , 
Que son fuertes chuzos, 



DB PBDBO LiSaN DB BIA.SJL 57 

Porqne d Dios del cielo 
Son todos mis juros. 
Eres arrogante ; 
Mirards en puntos, 
Si en verte me alegro 
si me demudo. 
Querrds que mil nocheSy 
Mojado 6 enjuto, * 
Tus rejas me hablen, 
Que son hierros duros ; 
Qne silve tres veces 
Mostrando que acudo 
Al incierto plazo 
A que amor me trujo ; 

Y al darme recaudo 
billete alguno, 
Llueva tu fregona 

Y yo quede sticio; 
Que d tu duena compre 
Antojos y junco, 
Porque vuelva humane 
Ese pecho turco; 

Que vaya d la iglesia 

Y quede sin pulsos, 
Al ver que te hablan 
Don Sancho y don Hugo ; 
Que mis coplas sean 
Novelas de Cuzco, 
Flores de esperanza 

Y de olvidos fruto. 
Mejor me parece 
Que mis altos humos 
Perfumen las aras 

Y estampas del vulgo, 



58 RiaiAS 

Que con pecho bronco 

Y lenguaje bruto 
Sea yo el tercero 
De treinta segundos. 
Con descarte de otros 
Jugar^ mi escudo. 
Entren en baraja 
Octavios y Julios : 
Madrugue mi dama 
Como yo madrugo; 

Y en siendo de noche 
Cace como buho. 
Viva el desengano 
Pues con ^1 me purge , 
De agravios patentes 

Y celos confuses. 

Y t^ , mds altiva 
Que palma de puno , 
Vu^lvete d tu trono , 

Y adios, que me mudo. 
Contra desdichados 
Todo corre turbio ; 

Lo fdcil nxe valga , 
Pues lo fdcil busco. 



II. 

Al tiempo que el alba bella 
Corre del Oriente claro 
Las cortinas , dando al suelo 
Clara luz y sol dorado ; 
Con desenganos y quejas 
Entretenido y burlado , 



DE PEDRO LINAN DB RIA.ZA. 59 

Llorando memorias tristes 
De sus bienes malogrados; 
Mirando las claras ondas 
Del hondo y.corriente Tajo, 
Cdmo van y cdmo vienen 
Ya deprisa, ya despacio, 
Estaba el pastor Riselo 
De su Risela olvidado : 
Cosa que fuera imposible 
A no ser ^1 desdichado. 
La melena al rodapelo 
El rostro doliente y flaco, 

Y en vez de su sayo el verde , 
Un pellico negro y basto ; 
Luto miserable y triste 
Para el triste cabo de ano , 
De sus bienes que murieron, 
Porque viven sus cuidados. 
Sacd del zurron lanudo 

De su Risela un retrato , 
Entre unos cabellos 4e oro 
Escogidosdesumano, 

Y en un papel, por memoria, 
Como estandolos coTtando, 
Le dijo: — Riselo mio, 

Tuyos son, corta otros tantos, — 
Pero como no es posible 
Que en amor quepan agravios , 
Tras mil ayes y suspires , 
Cantd mirando al retrato : 



60 BIMA.B 

VILLANCICO. 

«Cuando mds lejos de ti 
Mds contigo y mds sin mf . » 
Cuanto mds das en dejarme 
Olvidarte y olvidarme , 
Doy, senora, en no trocarme 

Y vivir como vivf , 

fC'Mds contigo y mds sin mf . » 
Contemplo la hermosura 
De tu divina figura 

Y Uoro con desventura 
La Ventura que perdf 
«Md8 contigo y mds sin mi.» 



Sigue el romance. 

Tras estas temezas dulces 
Dijo : — Triste del cuitado 
Que de su consuelo vive 

Y adora un muerto traslado! — 
Volvid, envuelto en los cabellos, 
A 9u zurron el retrato, 

Y corrido de sf mismo, 
Se fu^ por el soto abajo. 



ni. 

Los pdmpanos en sarmientos 
El estfo va trocando, 
Y entre los verdes racimos 
Maduran algunos granos. 



DB PEDRO LiSlAN DB BIAZA. 61 

Segadas ya las espigas, 

Son rastrojos los sembrados 

Y el labrador con sus eras, 

Tiende parva y trilla ufano ; 

Hechas muela las ovejas 

Temiendo del sol los rayos , 

Unas d la sombra de otras 

Hacen siesta en campo raso : 

En esta sazon Riselo 

Estaba junto d un ribazo 

Hecho por las ayenidas 

De un pedregoso barranco. 

No tiene miedo al bochorno 

Cuya calma abrasa al campo. 

Que solo fuego de amor 

Le puede pasar el rayo. 

Con mil imaginaciones , 

Entre los duros guijarros 

Escucha el rilido sordo 

De un arroyo manso y claro , 

Por el cual vi6 que venfa 

Ya paciendo ya rumiando, 

Una vaca y un novillo 

Pisando el agua despacio. 

La vaca baya y cerril , 

Remendado cuello y manos ; 

El novillo fosco y nuevo , 

Lomo negro y pecho bianco. 

— iQu^ haya amor entre estos brutos, 

Dijo torciendo los brazos, 

Y que me olvide Risela! 

^Es posible tanto agravio? 

Mis esperanzas floridas 

Son abrojos, heno y cardos. 



^2 RIMAS 

— i Ay promesas mujeriles 
Mds vanas que el aire vano ! — 
En esto vi6 que salia 
De la sombra de un penasco 
Un toro de agudos cuernos, 

Y de cerviguillo pardo-. 
Robarle quiere la vaca 
El pendenciero ribaldo : 
Hdcia el novillo arremete, 
Ya le amenaza bramando. 
Riselo que vi6 esta fuerza 
El gaban dej6 del brazo 
Con la honda le defiende 
Sin valerse de su dardo; 
Que si el toro es bravo y fiero 
El pastor es fiero y bravo. 
— AUd vayas bestia fiera 
Dijo el pastor suspirando; 
Deja gozar si novillo 

De su vaca tiempo largo 

Y maldito sea de amor 
Quien buscare amor forzado. — 



IV. 

Pedazos de hielo y nieve 
Despiden las sierras altas, 
Por las lluvias importunas 
Quedando d pedazos pardas : 
Sacuden los altos pinos 
De sus renuevos la escarcha ; 
Murmuran los arroyuelos 
Que dntes helados callaban : 



OE PBDRO Lili/LJi DB BIAZA.. 63 

Cuaudo estaba un pastorcillo 
A la vista de Jarama , 
Cercado de su cabrio 
A quien hace inutil guarda, 
Hincando estacas de ^nebro 
A sobras de una carrasca, 
Para levantar la choza, 
Que su Ventura imitaba. 
Cansado ya de poner 
Para su defensa ramas , 
Asf se queja del tiempo 

Y de fortuna voltaria: 
«iAy de mis cabras 

Ay de la perdicion de mi esperanza ! » 

Yo soy Riselo el humilde , 

El que al novillo y la vaca 

Libr6 del ribaldo toro 

Que amor forzado buscaba. 

«iAy cle mis cabras, etc.» 

i Ay de ini vida que muere 

En ver que mis ojos lavan 

Manchas de celos y quejas,' 

Y que no salen las manchas! 
« ; Ay de mis cabras , etc.» 
Otros muchos ganaderos 
AjenOs y ufanos pasan, 

Que ayer andaban desnudos 

Tras de mil ovejas flacae : 

Solo mi hato desmedra 

Por andar en tierra extraiia , 

Porque pasaste mis bienes , 

Tiempo con ligeras alas. 

« i Ay de mis cabras , 

Ay de la perdicion de mi esperanza !> 



L 



64 RIIIAS 



v/ 



Tronando las nubes negras , 

Y espesos los claros aires , 
Con remolinos y polvo 
Senalaban tempestades; 
Tinieblas cubren la tierra 
Sin que la noche Uegase 

Y el sol se escondid, huyendo 
De los reldmpagos grandcs. 
Entre dos tajadas penas 

Junto d un monte de arrayanes , 

Estaba Riselo solo 

Con sns cabras nna tarde ; 

Y dntes que el pastor pudiera 
Recogerlas ni guardarse, 
Rompen las nubes sus senos 

Y disformes piedras caen. 

— iQyi^ es esto? cielo, decia: * 
gTan grande venganza cabe 
En vuestro pecho piadoso 
Contra simples animales? 
Si yo soy el que pequd 
Mi ganado no lo pague ; 

Y si el mio lo merece 
Al que es ajeno dejadle. 
Mil floras contrarias mias 
Huyendo van d buscarme ; 

Que al hombre acuden los brutos 
En peligros semejantes. 
Dejad mi pobre cabrfo, 
Medrosas floras, dejadme, 

Y buscad quien os guarezca 
Sin que el cielo os descalabre. — 



DB PEDBO LILIAN DB BIAZA. 65 

En esto pasd la nube, 
Mostrando por otra parte 
El sol sus dorados rayos 
Y su divino semblante. 
Alegre quedd Riselo 
Diciendo d su mal que aguarde ' 
Alguna mudanza de estas , 
A pesar de sus pesares. 



VI. 

— De tus tristezas, Riselo, 
Murmura toda la aldea; 
Al amor le dan la culpa 

Y d tus recelos la pena. 
No acudes adonde cantan , 
Porque no cantan endechas , 
Ni hablas d las casadas , 

Ni miras d las doncellas. 
Los cantares que compones 
Son por la nina morena ; 

Y las ninas de ordinario 
Son mudables y traviesas. 
Pareces desconversable , 

Y no es bien que lo parezcas. 
Cuando estds d solas ardes , 

Y acompanado te hielas. 
Entre ti contigo hablas, 
Como aquel que da respuestas 
A las preguntas del alma, 
Que se regala 6 se queja; 
Mas luego los ojos bajos 
Enmudeces, y a la tierra 



BIICAS 



Parece que le demandas 
Lo que los cieloa te niegan. 
Ta de colores te yiates, 
Ta te pones capa negra, 
Como si el mudar de trajes 
Fuera mudar de sospechaa. 
No sales por las mananas 
A yer galana la vega, 
El prado con yerba y flores^ 
T con hojas la arboleda. 
Ni d mirar las opiladas , 
Que piensan g^star durezas 
Con el acero que toman 
Estando de hierro hechas. 
Apdrtate de las gentes , 
tu condicion enmienda, 
Que dicen que suele darte 
Dolor, y no de cabeza. — 
Esto le dice a Riselo 
Una serrana discreta 

Y agradecido responde 
Mostrdndole que se alegra: 
— Serrana de lindos ojos 

T de condicion mds bella 
Dame tus hermosas mauos 
Ab]%zame y besar^las. 
Unos recelos traidores 
Amiga, tanto me cuestan, 
Que apenas vivir podia, 

Y tener jtiicio apenas. 
Pero tiui serrana mia 
Alegraste mis tristezas 
Como el alba tras la noche 

Y cbmo el sol tras tinieblas; 



DB PBDBO LiHaN DB RIAZA. 0^ 



Y porqne vienen del valle 
De cojer la madreselya 
Maldicientes aldeanas^ 
Yo me voy, & Dioe te queda. 



vn. 

El pastor Riselo un dia 
Desde su estrecha cabana 
Miraba sus ovejuelas 

Y su ventupa miraba. 
Igual desdicha les corre : 
Las ovejas andan flacas 

Y la Ventura de corta, 
Muy perdida y muy escasa. 
Alzd los ojos al cielo, 

Al sol los ojos alzaba 
Que como entdnces salia, 
Pudo mirarle la cara. 
Miraba sus rayos de oro, 
Que metidos en la escarcha 
Parece que brota el cielo 
Aljdfar, perlas y plata. 
Luchando estaba el calor 
Con la frialdad helada ; 
Algunas veces la vence 

Y algunas vencido andaba. 
Tras esto vid cdmo el cierzo 
Hdcia el Oriente pasaba 
Muchas nubes que cubrieron 
Al sol que el hielo ablandaba. 
Llorando quedd el pastor 

De ver que en esta manana 



68 RIMAS 

Su Ventura y sus deseos 
Tienen viva semejanza. 
Cnando el hielo de Narcisa 
Con ray OS de amor ablanda, 
Tristes nubes se lo estorban 
De mil sospechas sin causa. 
Al fin quejoso y humilde , 
Envid al cielo estas palabras; 
Tristes suspiros las llevan 
Porque mas de prisa vayan : 
— Cielo, pues te llamas justo, 
No dejes que el tiempo haga 
Tanto frio en mi pastora 
Y tanto ardor en mi alma. — 



vin. 

Por celosas ninerfas 
Aunque de amores se abrasan 
Riselo y su Fausta bella , 
Ni se miran ni se hablan, 
]Sl hace del muy quejoso , 
Y ella, muy de la enojada; 
El aguarda d que le ruegue^ 
Ella quiere ser rogada; 
El muestra tener sosiego , 
Ella que estd sosegada; 
fil que vive ledo y libre ; 
Ella, leda y libertada. 
El finje nuevos amores , 
Ella que de nuevo ama ; 
El no le canta canciones^ 
Ella no le hace ventana; 



DB PEDRO LII^AN DB BIAZA. 69 

Y aunque su mal disimulan , 
Como estd viva la causa , 
Un mismo dolor padecen 
En lo secreto del alma. 
Encontrdronse una tarde , 
Al tiempo que el sol hurtaba 
Sus claros rayos al cielo, 
Para dajlos d su hermana. 
Al fin Fausta did un suspire 

Y como parte mds flaca , 
Tan forzada como hermosa, 
De esta manera le habla : 



CANCION REAL QUE DICE LA PASTORA. 



Riselo de mi alma y de mis ojos, 
por mejor decir, tuyos y tuya, 
Pues todos tres se van tras su cuidado : 
Haz que me restituya 
Tu pecho enajenado, 
Mi libertad, perdida por antojos, 
Que asf pueden Uamarse tus verdades. 
jAy celos malhechores 
Que por un no se qu^ matais de amores ! 
Si quieres 6 quisiste en algun tiempo 
Mis desdichadas prendas que aborreces 
ya que no aborreces , desconfias , 
Mira que muchas voces 
Llorando me decias : 
Alma, regalo, amor y vida*mia, 
Si tuyo no soy todo, nada sea. 
«; Ay celos malhechores! etc.» 



'70 RIHAS 

Sigue el romance. 

Arrasados &mbos ojos 
De la temeza del alma, 
Llorando ya de placer 
El que de celos lloraba, 
Arrodillado i, bus pi^s 
De esta manera le habla: 



GANaON REAL QUE DICE EL PASTOR. 



•w <n«w</wwvw>/w^^w^ 



Pastora, cuya luz y cuya gloria 
Rige mi corazon, mi f^ y mi vida, 
Tan poderosamente como sabes : 
Si en tus qnerellas graves 
Estds de mi ofendida , 
Aptireme el amor hasta la escoria, 
T ni^guehme tus Idbios su dulzura. 
«jAy celos malhechores! etc.» 
Si no vivo, senora, en tu contento 
En mi pecho afligido y amoroso; 
Si tuyo no es el s^r que me sustenta^ 
Per muerte sufra y sienta 
El cuidado celoso 

Que por tus ninerfas sufro y siento. 
Que asf pueden Uamarse tus verdades. 
«; Ay celos malhecboresl etc.;^ 






DB PEDRO LiFfAN DB BIAZA, *fl' 



Sigue el romance. 



Ricas razones se dicen, 
Perp^tuas paces juraron, 
Estrechamente se abrazan , 

Y muy amigos quedaron. 
Querellas donde hay amor 
Son rocfo que d la fragua 
Antes la avivan j encienden 
Porque dure mds la llama. 

Y tras mucho arrepentirse 
De la extraneza pasada, 
Tiernamente se despiden , 

Y segunda yez se abrazan. 



Una rubia pastorcilla 
Haciendo estaba una hoguera^ 
Para quemar de su amante 
Las memorias y preseas. 
Los cordones de un zurron 
Desataba d toda priesa , 
Porque ardia su yenganza 
M4s que la encendida lena : 
Lo primero que sac6 
Fueron dos pliegos de letras 
Que bien, 6 mal, su pastor 
Se preciaba de poeta; 
Un Cupido , d la malicia 
Tirando flecha de perlas 
En un sardesco de alquimia 
Con Venus d la vergiienza, 



*1i BIMAS 

Por.d&divas mal seguras 

Y falsas correspondencias, 
Danoso estrago de amor 

Que al mds seguro atormenta. 
jQui^n me diera un griego astuto, 
Qui^n queddra con su cera 
Tan sordo para lisonjas, 
Que burldra las sirenas ! 
Ya que la mano extendfa 
Le trabd Riselo de ella, 
Que encubierto con los pinos 
Se pudo esconder muy cerca. 
— gQu^ haces pastora amiga, 
Qud has habido , por qu^ quemas 
A los que el fuego no sienten 

Y d los que lo sienten dejas? 
Escarmienta en mf , que un dia 
Dos cartas junt6 A mi vela, 

Y la cdlera que digo 
Sabe Dios lo que cuesta, — 
Dijo; y la triste pastora 
Airada responde: — Mueran, 
De mi rebelado amante 
Estos testigos de ofensa; 
Que con tratamiento injusto 
Podrd ser que de molesta 
Se canse mi voluntad , 

De andar por tristes tinieblas. — 
Al fin moderd su fdria 

Y Riselo la aconseja 

Que no se vengue d su costa, 

Y que al amor obedezca. 



DE PEDRO LISTaN DB BIAZA. IB 

X. 

Hoy, pues estamos & solas, 
Milagro es que estemos hoy 
Sin doncella escuchadora 

Y sin paje reganon, 
Duena mia Quiutanona 
De sobretoca y de don, 
De medio arriba escarola 

Y de medio abajo col. 

Ya pues que estamos d solas 

Y de mi mal cuenta os doy, 
Estadme atenta , senora , 
Que breve serd el sermon. 
Yo soy un godo corito 
Desde el cogote al talon , 
Ossorio , por lo belludo, 
Cerda, por lo grunidor. 
Montera fud de Espinosa 
Mi madre, y fu^ morrion 

Mi padre en aquellos tiempos 
Del caballo y del azor. 
Vine de tierras extranas 
Porque mi heTmano mayor i}) 
Fu^ de mis raices Ho 

9 

Y de mis muebles tizon. 

Y como me Uamo Suero • 
Nueve dias me tomd 
Desde el basal A la rima , 
Desde la era A la trox. 

(1) Sin duda Liflan pertenecia 6 alguna familia rica y distinguida, 
pero cuyos bienes por fundacion se hallaban amay orazgados , y por no 
ser el mayor 6 primog^nito , qued6 reducido d la condicion de otros 
wntos hidalgos desheredados de aquellos tiempos. 



74 BDCAS 

Hizo conmigo ejercicio 

Y el parentesco purgd 
Tanto que con ser su hermano 
Pared su servidor. 
Convirtidme en pica seca 

Y obligdme i, ser reloj , 
De badajo en esa gala 

Y en este patio de soL 
Escudero, que es lo mismo. 
Me hizo ; hdgale Dios 

Del parral de Peralvillo 
Racimo con once y dos. 
Digo al fin por no cansaros 
Senora dama, de honor, 
Que son para mf esos ojos 
Ojos de agua y de jabon. 
Ese rtian tremolante 
Es de mi alma pendon, 

Y yo soy el negro alfj^rez 
De la viudez del amor. 
Por vos de noche y de dia , 
Aunque tengo mala voz , 
En la jaula de mi boca 
Es mi lengua un ruisenor. 
^Cudndo quereis Quintafiona, 
Que nos veamos yo y vos 

Un cuerpo con dos cabezas , 

Aguilas de emperador? 

Dos cuerpos y un bulto digo, 

Y por decirlo mejor 

Del yugo del Dios Bodero 
Dos bestias y un chirrion. 
Dadme palabra 6 juradlo 
Por la cruz y guarnicion 



DB PBDBO LlSfAN DB BIAZA.. Ifk 

Desta hoja del Perrillo 
Que en mi liebre se volvi6. 
Por la ruda sanadora 
Del mal de madre que os did , 
Por el sdtano regtieldo, 

Y por la azotea tos. 

— Escudero sois amigo, 
Mas buscadme otra invencion 
En que tengais mds sustancia^ 
Que no os dird yo que no. 
Escuderos mendicantes 
Son candelas sin farol , 
Cualquier viento los apaga, 
Mueren de cualquier baldon. 
Son largos de reverencia 
Como en Agosto sermon , 

Y mds que cola de cabra 
Cortos de ventura son. 
Alquilones rocinantes 
Los llama don Galaor; 

Y bestias por fuerza atadas 
Al yugo de la racion. — 
Oon eso , al torno llamando 
La Quintanona se entrd, 

Y el Suero azedo se puso , 
Que es vinagre un disfavor. 



XI. 



No merece Zaida amiga 
Aunque m^s merezca Tarfe 
Tan vivas memorias tuyas: 
Extremos ban de matarte. 



^ I 



'76 1UMA.S 

Es yaliente alld en las guerras y 
Es discrete acd en las paces ; 
Mas agradecer finezas 
no se atreve, 6 no sabe. 
Esto de amor es ventura; 
No hay adivino que alcance 
Cudl yale para marido 
Entre infinites amantes. 
El galan, cuando se mira, 
Soberbia le dd su talle ; 
El no galan , si es discrete 
Engana con su lenguaje. 
Manda el rico , ruega el pobre , 

Y nosotras semejantes 
A las fi^ciles veletas , 
Seguimos todos sus aires. 
Tarfe, amiga, vive ausente 

Y como mejor id sabes 
La ocasion y la presencia 
Son del Amor negociantes. 
Quien no mira no desea; 
Olvidos de ausencia nacen ;. 
A sol traspuesto no hay dia; 
Idos y muertos ^qu^ valen? 
Voluntades que se buscan 
Fdcilmente han de juntarse ; 

Y Amor, cuando estd mds ciego, 
Mds tiento en las alas trae. 

] No te hablar en la partida ! 
Desden y tibieza grande. 
i No verle queriendo verle , 

Y callar pudiendo hablarte ! 
Pues que tu calle pasean 
Mil Gomeles, mil Galbanes, 



DB PBDRO LISIAN DB BIAZA. 77 

Olvida d Tarfe y responde 
A la ocasion que llamare. 
Ajenos colores viste 
Y rodea su turbante 
Almaizar y toca negra, 
Rompiendo la que tu ataste. 
Cuando no por gusto fuera, 
Me muddra por vengarme ; 
Cuando no para tenelle , 
Serd bueno maltratalle. 
Responde Zaida , cubierto 
De nueva rosa el semblante 
(Colores que d dar disculpa 
De su pensamiento salen ) : 
— Zelima del alma mia , 
Tu que debes animarme, 
^A mi esfuerzo desesperas 
Para que muera cobarde ? 
Es amor un desconcierto 
Que no sufre aconsejarse , 
Hechizo fdcil de gusto 
Sujeto d dificultades. 
Quien libre pudo escoger, 
Tan libre podrd mudarse; 
Jamds tuvieron amores 
Correspondencias iguales. 
La que llega^ ser querida, 
Quiere y no mas d su amante ; 
La que aborrecida adora , 
Obliga y milagros hace. 
Si mirasen los mis ojos 
A Gomeles y d Galbanes , 
^Mi alma qu6 me diria 
Estando abrazada d Tarfe?. 



*K Slices 

El primero dueno mio . 
Gonsentf que se llamase , 
Y aficion temprana y firme 
Apenas se olvida tarde. 
Que me yea 6 no me yea, 
Que me hable 6 no me hable , 
Que ausente 6 preaente yiya, 
Que dig^ yerdad 6 engane. 
Tenga dama 6 no la tenga, 
Escriba 6 no escriba d nadie, 
Ajenos colores yista, 
Toque ajenos almaizares , 
A ^1 me inclind mi estrella; 
Que me condone no mandes. 
i Muera tado cuanto yiye, 
Todo muera y yiya Tarfe ! — 
Con esto acab0, y Zelima 
Dijo: — Fdnix admirable 
Eres del Amor ; ^1 quiera 
Que tu firmeza te salye. — 



XII. (1) 

Asf Riselo cantaba 
En su rabel de tres cuerdas, 
Aquel d« la capa blanca 
Y do las costillas negras; 

(1) Este romance se halla incluido entre las obras de D. Luis de 
O6ngora como de este autor, pero dem&s que el nombre de Riselo ma- 
nifiesta bien claramente pertenecer & Li&an, un contempor&neo de 
entrambos poetas, Bartolom^ Ximenez Paton, se lo atribuye asimismo 
& n.° b.°; por tanto todos los criticos modernos, convienen en que de 
justicia debe adjudicdrsele. 



DB PBDBO LlFiAN DB RIA.ZA.. '79 

El que tiene por remate 
Una burlada sirena, 
Diyisa contra enganosas 
Que cantan y desesperan , * 

Como hizo aquella fdcil 
De cuya voz no se acuerda; 
Porque amor que es ave y nine 
Si no le regalan vuela. 
Digo pues que asf cantaba 
Con su tiple de corneja, 
Oy^ndole cuatro esquinas, 
Dos calles y una tabema: 
«Vamos horros en los gustos 
Aldeana que revientas 
Por mostrarme que en tu lumbre 
Mil corazonea se queman. 
A lo simple nos queramos 
Sea nuestra fd de cera , 
Cada cual siga su antojo 
Pues que la gracia no es deuda. 
Franca de celos te hago , 
Porque los llamd mi abuela 
Brujas que d las almas ninas 
Les chupari la sangre nueva. 
Y yo que soy bachiller 
Por Alcdzar de Consuegra , 
Los comparo d los erizos , 
Que k quien los toma penetran. 
No quiero que d nuestras vidas 
Que son dos palomas duendas , 
Las tienten esos pecados 
Que la voluntad infiernan. 
. Si te vas por la manana 
Yo te aguardard d la siesta, 



80 RIHAS 

Y si d la noche faltares 
Dormir^ aunque no parezcas. 
Si quieres tener visitas 

Sin miedo puedes tenerlas; 
Que aunque yo est^ solo un ano 
V^ galana d la merienda , 

Y si me conviddren 
D^jame ser Peroentreellas. 
Ya no quiero que me digas 
Que un senor de cruz bermeja 
Te promote monies de oro* 
Por galopear tu vega , 

Ni tampoco que te tanan 
' Con cajas ni con trompetas. 
A que seas capitana 
De faldellin por bandera; 
Porque pienso que lo dices 
Aplicando la conseja 
Para que ligeras anden 
Mis pesadas faltriqueras. 
Bien se me trasluce d mf 
Que el arco de amor se flecha 
Por las poderosas manos 
De su consejo de hacienda. 
V^nus, la diosa de Chipre 
Ya es matrona ginovesa, 
Guarismo sabe su nine 
Multiplica, suma y resta. 
Ya el rapaz anda vestido ,' 
Las alas aforra en tela, 

Y el que esperanzas comia 
Pavos come y tortas cena. 
A la discrecion le ha dicho 
Que compre y no. diga perlas , 



BE PBDBO LII^AN DB BIAZA. 

Y a la gentileza pobre 
A pintura le condena. 
Con la flota estd casado 
Mujer tosca y marinera, 
Que se acuesta con bizcocho 

Y de millones se emprena. 
Su secretario es el dar, 

Un mozo que allana sierras , 
Robador de voluntades 

Y oumplidor de promesas. 
Por esto, aldeana mia, 
Quiero yo seguir la seta 
De aqnellos cuyas entranas 
Parece carne y son piedras. 
Si no merezco tus glorias 
No me revistan tus penas, 

Y si por dicha te agrado 
Mds verdad y mdnos tretas.» 



81 



xni. 



De ver una escura cueva, 
Que un moro Zegri ha cavado , 
D6 desterrado ha vivido 
Con esta tarde seis afios , 
Mdrtir de sus pensamientos, 
Con el buchorno encalmado, 
Bistd turbado Riselo 
Haciendo junto a un ribazo 
Memoria del acebuche 
De los mirtos y lampazos. 
Mira su vaca cerril 
Su pendenciero ribaklo, 







92 BIMA8 

Acu^rdase del novillo 
Con la honda chasqueando, 
Dicidndole: — No hagas fuerza 
Al amor y & sus cuidados , — 
Como si pudiera ser 
Ser amor y ser forzadp; 
Yendo corriendo tras ^1 
Volvid d mifar hdcia el Tajo 

Y vi6 arrimado un pastor 

A un dlamo verde y bianco, 
Mirando que entre sus ramas 
Dos tdrtolas se ban sentado, 

Y en verle vestido de ovas 
Conocid que era Belardo : (i) 
Un bombre que ser solia 
Libre, exento y sin cuidado, 
Pero por Filis perdido 
Desde aquel concierto blando. 
Hdblanse y no ha sido poco 

(1) Belardo.— Este era el nombre portico de Lope de Veg^a. En el 
estudio preliminar ya hemos manifestado la intima relacion que hubo 
entre estos dos insignes vates; entrambos se hallan elogiados en un 
romance que dice asi: 

<Yo Apolo, Dies de la ciencia, 



Y & no ser favorecida 
De Riselo y de Belardo , 
La pobre musa pasara 
Con mucha coz mucbo da!io.> 

Romancero general 4.* parte. 
Sin embargo, debieron existir algunas diferencias entre fimbos, se- 
'gun se desprende de este otro romance de Lope de Vega que dice : 

•Oh , guarde Dios & Riselo 
Quarda mayor de mi soto , 
Que mi Vega mdldecia 
Por barbechar sus rastrojos.* 



DB PEDRO Ll!$A.N DB BIA.ZA. 83 

Por andar siempre encontrados, 

Y es, porque ya de concierto 
Han dejado ambos el campo, 
Las tdrtolas y el novillo , 

La vaca y todo el ganado. 
Rogdndole estd que vaya 
A ver la zambra A palacio, 
D(5 verd muertes partidas 
Por juntarse procurando , 
Copos de nieve en* Agosto , 

Y un potro de atormentados, 
Que lo saca Bravonel 

Para caUar sus cuidados. 

Y para otra que el Rey 

Y Muza estdn concertando , 
Quiere acabar de acabar 
Unas mordazas Belardo, 
Espdranse y "vdnse juntos 
Por junto d un mirto sagrado, 

Es notable la insistencia con que se asocian los nombres de Lope y de 
Linan , en poesias de aquel tiempo ; & no dudar la semejanza de gustos 
^ inclinaciones los. identific6 : entramboa contribuyeron con su caudal 
poetico & enriquecer el rico tesoro contenido en el Momancero General, y 
fi nuestro juicio , fueron de los que m&s contribuyeron & fonnarle , en 
union con otros poetas enumerados en un romenca que se halla en dicha 
coleccion, f. 353 , y dice asi : 

<Quiso Riselo & Narcisa 

Y Liseo quiso & Lis is 

Que despues por otro nombre 
Belardo la llamo Fills. 
AqiMStos tres de la fama 
Que tantos versos escriben 

Y el panttlflo cordov4s 
Que tanto celebra & Nise.» 

El panttiflo cordov6s que aqui se cita es D. Luis de G6ng'ora y Liseo, 
tal'vez Salas Barbadillo. 



84 BDIfAS 

. Donde oyen una pastora 
Descompuesta y soUozando , 
Advirtiendo unos cabellos 
Pintados con un retrato 
Que dicen A su pastor: 
Tuya soy, corta otros tantos. 
Las cortinas de los ojos 
Tiran Riselo y Belardo, 

Y conocen que Clarinda 
Era la del triste Uanto. 
Lleg6 Riselo el primero , 
Primero en ser olvidado , 
Diciendo: — Deja Clarinda 
El vivir entre penascos ; 
Dd ya tu ganado d medias 

Y come lo que has ganado, 
Que ya dejamos las selvas 
De hoy mils Riselo y Belardo. 



XIV. 

Atended por cortesia, 
Parroquianas del deleite , 
Ilustres habitadores 
De la c6rte de los Reyes. 
Ya sabeis que por natura 
Que bemol no se me entiende ^ 
Entre Jarama y Henares 
Os cantd cosas alegres , 
Y que ninguno en el valle, 
Segun digisteis el viernes, 
Tocaba tambien zampona 
Al son de vuestros rabeles. 



DB PEDRO LII^AN DB RIA.ZA. 85 

La plata de vuestras caras 
Troqud por rostros de peltre , 
Y esos jardines de Chipre 
Por riscos de acero y nieve. 
Condendronme desdichas, 
Que son rigurosos jueces , 
A que habitase unos montes 
Sin esperanza, aunque verdes. 
Didme gana de escribiros , 
Quiera Dies que en ello acierte, 
Que como trato con penas 
Las Musas se me endurecen. 
Vd de carta, que ya es hora 
Que con la pluma comience 
A contaros los penascos 
Que causan vuestros bajeles. 
€uanto d lo primero , amigas , 
Os ruego que al interese 
Apliqueis las voluntades, 
Que es mucho quien mucho puede. 
A la entonacion soberbia 
De galanes trasparentes 
Jardineros de Cupido , 
Cercadles vuestros canceles , 
Que esos altivos hinchados 
Presumen que pedir pueden 
Pension al g^ilero humane , 
Sus ligas y sus copetes ; 
Todo' son paseo y rondas 
Celillos y quejas leves 

Y espanto , de algunos ojos 
Que despues de laudes duermen : 
Yo fuf de esta cofradfa 

Y al cabo de pocos meses 



86 RULis 

Serendseme la choUa, 
Escarment^y y acost^me. 
Yalientes, no importa nada 
Que ministroB de la muerte 
Con nubes de Marie airado, 
Sangre de cobardes Uueve. 
Si como dan de garganta 
Gargantillas de oro dieren, 
Los senores guitarristas 
No es del todo mala gente ; 
Mas no es justo que un romance 
De paganos y de infieles 
Quiera negociarlo todo , 
Aunque lo canten sirenes, 
A los poetas vengamos, 
A ^stos damas haceldes 
Una cruz , porque sus coplas 
Vayan arredro, y no os tienteni 
A vosotras , qu^ os importa 
Que en el Parnaso eminente 
Haya de versos concilios 
Entre las divinas nueve; 
Ni que el doctor don Apolo 
Alld en Delfos , respondiese 
A todas las cosi cosas 
Que inventan sus bachilleres? 
Si dicen que el laurel sacro 
Cineron sus blancas sienes,. 
Decidlos, que ya el laurel 
Cifie cualquier escabeche : . 
Procurad que os rijan yaras, 
De las de medir se entiende^ 
Que con fiambres engordan 
T visten d los que prenden. 



DB PBDBO LIKaN DB BIAZA. 8*7 

La que fuere muy pesada. 
Procure que la sustente 
Los pi^s de algun n^io banco 
De los de A por ciento d trece; 
Que los celos de estos hombres 
Son los famosos roeles 
De aquellas dichosas almas 
Que mil imposibles vencen. 
Si sus padres en las suyas 
Fueron unos Santandreses, 
Hidalgos vareteados 
Se Uaman sus descendientes : 
T A faltas de estos trunfantes> 
A sombras de un Arcipreste 
Del sol de necesidades 
Defendereis vuestras teces ; 
A los de pan y cuchillo 
Asildos con mano y dientes 
Antes que os tapen el gusto 

Y Uoreis por sus manteles; 
Mirad que los nines anos 
En un punto se envejecen 

Y que la yegua mas linda 
En tahona parar suele. 

Al fin en vuestros deseos 
Solamente viva y reine 
Carestfa y desamor , 

Y d la aficion que la quemen. 
Con Qsto cerr6 su carta 
Riselo, porque no quiere 
Hacer d mujeres trampas, 
Que en efecto son mujeres. 



98 BIKAB 



Tan Uena el alma de amor 
Como en tristes celos puesta, 
Sentado d la verde orilla 
Del celebrado Pisuerga, 
Riselo, un pastor que guarda 
Perdido ganado en ella, 
Comenz6 d deeir llorando 
La causa de su tristeza, 
I Oh celosa dolencia 

me acabe la vida 6 la paciencia! 
Ya tienes cruel, verdugo 

Que ejecute la sentencia, 
Que tus enganos pronuncia 

Y confirma tu aspereza, 

A quien, apretado el cuello 
Vengo, d recibir la pena 
Justa, pues cref tan presto 
Tus palabras lisonjeras. 

1 Oh celosa dolencia! etc. 
De tus favores me nace 

El tormento que me ordenas, 

Y de 41 la ribiosa muerte 

En que los celos me emplean, 

Y de tardar, nuevo dano 
En la vida se acrecienta, 
Que d un celoso corazon, 
Es solo quien lo remedia. 
]0h celosa dolencia! etc. 
No me aflige que me olvides 
Ni mdnos que no me quieras 
Mas, de que mi voluntad 



DB PEDBO LII^AN DB BIAZA. 89 

Por otra, que es mdnos, tuerzas, 
Yque d mis cansados ojos 
El bien de verte los niegas, 

Y de ellos, d mi enemigo 
Cumplido favor le entregas. 
i Oh celosa ! etc, 

Y mds que de mi desgracia 
Gelesia ingrata, me pesa 
Que d quien no sabe quererte 
Que t6 le,quieras merezca. 
Mas en amor y justicia, 

No es calidad poco vieja , 
Pues me fuerza que te adore 
Porque t6 mds me aborrezcas. 
jOh celosa dolencia! etc. 
Goza largamente alegre, 
Dichoso j6ven, la prenda 
Que la falsedad de un pecho 

Y mi desdicha te entregan, 

Y no mucho te conffes , 
Que presto estards sin ella , 
Que de quien tanto se muda, 
Dos mil mudanzas se esperan. 
I Oh celosa dolencia 

me acabe la vida 6 la paciencia! 



Riselo, un pastor de Tajo 
Que guarda cabras y penas, 
Mezclando llanto y suspires 
De esta manera se queja : 



90 BIICAS 

I Ay dura aasencia 

Acabe de acabarme tu inclemencia! 

El mundo & mi Uanto acuda, 

Oiga el cielo mis endechas, 

T de mi voz engendrado 

Besponda el eco en las selvas. 

; Ay dura ausenoia! etc. 

Cuando en Plasencia vivfa 

Juzgaba mi dicha etema, 

Ausent^me, y df ocasion, 

Que la muerte se me atreva. 

jAy dura ausencia! etc. 

De Tajo dej^ la orilla, 

Pas^me d la de Pisuerga, 

T fu^ para que sus aguas 

Con las de mi Uanto crezcan. 

{Ay dura ausencia! etc. 

Pisuerga, el gozar tus aguas 

Oh, cudnto al alma le cuesta, 

Pues mi miserable cuerpo 

Sepultaran tus riberas. 

j Ay dura ausencia! etc. 

Buscando otro dueno hay en 

De mf , mis flacas ovejas, 

Porque con mi Uanto ardiente 

Les seed la verde yerba. 

I Ay dura ausencia 

Acabe de acabarme tu inclemencia ! 



DB PBDRO Li!9AN DB BIAZA. 91 

xvn. 

De las canadas del Pino 
Que hacen d Tajo estrecho, 
Va Riselo desterrado 
Hasta las rider as de Ebro, 
Que quieren que viva en ella 
Sus desdiehas y sus deudos, (i) 
Labrando sus heredades 
Que le dejara su abuelo; 
(Qu^ mal agtiero. 
Trocar la libertad por el apero I 
Triste se parte el pastor, 
Aunque Uevaba en el seno 
De su pastora un papel. 
Que dice, si bien me acuerdo: 
«Digo yo que me ha querido 
Mds que d su vida Riselo, 
Y que jur^ de pagalle 
A su gusto, y d su tiempo:» 
{ Qu^ mal agiiero ! etc. 
Ya que las huertas pasaba 
Vi6 tallada en un cerezo 
Una muerte y esta letra; 
Ausente me desespero. 
]0h qu^ verdad tan costosa! 
I Oh qu^ sospechoso encuentro! 
Perdonen los que me aguardan. 
Que de cobarde me vuelvo. 
iQu^ mal agderol etc. 



(1) Aqui alude Linan de nuevo & su p&tria Aragon, fi la cual se 
ireia obligado & partir sin duda importtmado de sus parientes 6 por la 
i^oeeddad de atender & sua propios bienes. 



92 RIMA.S 

El que de perder lo que ama 

No tiene perp^tuo miedo , 

su prenda vale poco , 

fud su privanza sue&o. 

Acu^rdome que decia 

Un Serrano muy discrete , 

« Que de la muerte d la ausencia 

No hay cuarto de legua, en medio.» 

i Qu^ mal agiiero I etc. 

Llevaba gaban pardillo 

Gironado por en medio , 

Con unos vivos azules, 

Porque no mueran sus celos ; 

No Ueva toscas abarcas , 

Porque es el camino l^jos , 

Sine blancos alpargates 

Heches de cdnamo seco. 

iQu^ mal aguero, 

Trocar la libertad por el apero ! 

xvni. 

— Por muchos afios y buenos 
Vuelvas Belilla A la plaza, 
A morar entre senoras, 
Y d ser de tu gusto esclava. 
No me enganards ahora 
Desminti^ndome en la cara 
Que no son tus obras libres, 
Veleta de tus palabras. 
Qu^ ndcio que fuera yo 
Si sintiera tus mudanzas, 
No puede ser , que d mis yerros 
Otro fuego los ablanda. 



DE PBDBO LISaN DB BIAZA. 98 

Ta cumptiste tus deseos 
T los suyos cumpli6 Juana, 
Que en albricias de su amigo 
Me did unas ligas de ndcar. 
Traerds de grana de polvo 
De hoy mds, guarnecida saya^ 
Guarda que no la salpiques 
Con lodos de algunas calzas; 
Corpinos de raso azul 
De aguja labrada, mangas, 
Que pues tCi sabes hacellas, 
Razon serd que las traigas. 
Acabardse el picote 

Y las camisas de humaina , 
Que toda serds blandura 

Si se derrite quien te ama. 
No te quejards agora , 
De que por mf te disfaman , 
En horabuena me olvides , 
Jura mala en piedra caiga. 
Rdbia en mf si mds te viere 
Descubierto has la bilaza 
Esas manchas tienes ? fuego 
Pues mi Uanto no las saca. 
Oyes decir mal de mf 

Y la pldtica no atajas 
Sabiendo que tus antojos 
De mis culpas fueron, causa. 
Mal haya quien apedrea 
Del vecino la ventana, 

Si son de vidrio y papel 
La9 paredes de su casa. 
Todo lo truecan los dias, 
Ayer te vf hccha brasas 



94 BIMA.S 

Por mi hielo , y hoy encieAdes 

Hogueras contra mi alma. 

Sabes qa^ pienso Belilla, 

Que mds de cuatro mafiana 

Llorardn mi choza humilde, 

De tu gusto rico alcazar. 

Que aunque por tus puertas entren 

Las indias , de oro prenadas , 

No mira Cupido en eso, 

Que una yenda son sus galas. 

No se acaba la memoria 

Si procuran acaballa, 

Que vive en lo que otros mueren 

Porque es de amor salamandra. 

Los celos que te pidieren , 

Serdn fuertes aldabadas 

Conque despierten deseos , 

Si acaso durmiendo estaban. 

Vive leda , si podrds , 

Y olvf dame aunque forzada , 
Que tan consolado soy, 
Como t^ mudable y falsa. 

Y de mi pobre consejo 

Date una vuelta d las faldas , 
Que tu vecino no es ciego , 

Y tu vecina no calla. 

Y pues dejarte Belilla 
Serd mi mayor .venganza , 
Qu^date para mujer 

Y adios que se yan.mis cabras. — 
Esto le escribe Riselo 

A Belilla su olvidada, 
La que en su barrio vivfa, 

Y vive agora en la plaza. 



DB PEDRO LiTlAN DB BIAZA. 95 



Mostrando unos desenganos 
La culpa de unos desprecios, 
Que no tuvieran disculpa 
Si no hubieran sido yerros, 
Gomo bien enamorada 
Ausente de su Riselo 
Dice una bella pastora 
Pidiendo 6. su mal remedio. 
«Tigres me abran el pecho, 
Y permitidlo cielos 

Antes que en ^1, se enciendan mas los celos. » 
Ya & mis tiranos desdenes 
Amor les hace tormentos, 
Que me maltratan el alma 
Despues que sabenlque quiero. 
Si de mf y ellos pretendes 
Pastor cruel, cobrar censo 
Con tanta riguridad, 
Quitard, pues no es perp^tuo. 
«Tigres me abran el pecho, etc. 
No acoses mds los forzados 
De mi esperanza en los remos , 
Para ensanchar mds el mar 
Que mis Idgrimas ban hecho. ^ 

No amaines tanto las velas , 
Comitre de mis deseos, 
Pues mis suspires en popa 
Te dan favorable viento. 
Tigres me abran el pecho, etc. 
No me aflijas con mds penas 
Este tan humilde pecho. 
Que es tomar, aunque yo viva, 



96 BIMAS 

Venganza en un cuerpo muerto. 
•T si te alegran mis danos 
T es tu bien mi desconsuelo, 
Antes que yo llegue d mds, 
Pdr mayor piedad del tiempo , 
Tigres me abran el pecho, etc. 
Si en el fuego de quererte 
Mis Idgrimas haces hielo , 
Llegar^ & matarle tanto 
Que no puedas encenderlo. 

Y en tu pecho tan doblado , 
Hat^ que por mi content©, 
Te abrasen mds las cenizas 
Que te ha quemado mi fuego. 
Tigres me abran el pecho, etc. 
Guarda enemigo , no sepa 
Que los males que padezco 
Son causa, como imagine, 
Otros ojos 6 cabellos. 

Que no culpards mi f^ , 
Si es de mujer el sujeto. 
Para conocer tu culpa 

Y hacer mudanza mi intento. 
« Tigres me abran el pecho, 

Y permitidlo cielos, 

Ab^s que en ^1, se enciendan mds los celos.» 



Por un dichoso favor 
Que ayer me atrevi d pedir, 
De celos me hacen morir 
Estando muerto de amor. 



DB PBDBO LI^AN DE BIAZA. 97 

Vivia tan avariento 
Mi deseo, que buscaba 
Cuando en un contento estaba , 
Otro segundo contento. 
Entendi^rome el humor, 

Y porque aprenda k pedir, 
De celos me haces morir, 
Estando muerto de amor. 
Esto cantaba Riselo 
Despues de haber escuchado, 
Las quejas de un ruisenor 
Que Uora y estd cantando. 
Maldice sus pensamientos 
Porque volaron tan altos , 
Maldice memorias tristes 
Nacidas de agravios caros : 
Maldice el verde laurel, 

Que en aquel siglo dorado 
Gind sus dichosas sienes 
Riberas del Tonnes claro : 
Maldice la grama verde 
Que paciera su ganado , 
Maldice el cencerro nuevo 
De su conocido manso : 
Maldice una corderuela 
A quien ha querido tanto. 
Que la crid en su zurron 
Llevdndola siempre en brazos , 

Y maldice d quien amase , 
Favor alguno negado , 
Que si amor anda desnudo 
Es porque el vestido ha dado. 
Por su Narcisa lo dice 

Que en la villa y en el prado 



"98 BIMA8 

For tasa le dd los gustos , 

Y los celos no tasados. 
Fuese tras esto el pastor 
Huyendo de su cuidado, 
Pero luego le alcanzd , 

Y volvid d penar doblado. 



Daba sal, Riselo, un dia 
A su ganadillo pobre , 
Sufrimiento 4 sus cuidados, 

Y esperanza d sus temores ; 
Cri6 desde pequenito 

A su voluntad conforme , 
Un manso , privanza suya 

Y envidia de mil pastores. 
Aqueste lleg6 primero, 

Y mientras que la sal comen 
Las ovejas y los chivos, 
Balando d sus pids ech<5se. 
Como no le regalaba 
Huyendo camina al monte , 
Que es bien que el cariiio falte 
Donde los desdenes sobren. 
Desigualdades. injustas 

Dan sentimientos may ores , 
Cuanto mds firmes lazadas 
De amistad estrecha rompen. 
Riselo que le miraba 
Sale tras 61 dando voces, 
Del collar le tiene aside 

Y de esta manera habldle. 



DB PBDBO LINAN DE RIAZA. 99 

Oh discreto irracional , 

Cdmo ensenas d los hombres 

Con tu natural instinto , 

Que no hay f^, d6 hay sinrazones. 

Cdmo me dices callando 

Que huya dias y noches 

De aquella hermosa fdcil, 

La mds ingrata del orbe. 

Di6me el alma por su gusto , 

La sal de sus ojos di6me , 

Y por sospechas fingidas/ 
Trocd su amor en rigores. 
Para tf labrd collares , 
Para mf tejid de flores 
Guirnaldas, mal grado ar.tiempo 

Y d sus mudanzas veloces. 
Abrdzame manso mio, 
P^game tus condiciones, 
Dame licion de desvfos 
Contra injustos disfavores. 
Dfme si d dicha has pacido 
Yerba alguna que trasforme 
Memorias de amor eterno , 

Y que en olvido las tome. 
Esto dijo , y en el cielo 
Pensamientos y ojos pone , 
Que de lo humano ofendido 
A lo divine se acoje. 



100 BIMAS 



Del tiempo infinito 
La imdgen anciana 
Contempla Riselo , 

Y aquesto le canta : 
Oye mis endechas 
Inyentor de usanzas ^ 
Que lo crias todo 

Y todo lo acabas ; 
De tus alas libres 
Pinceles se sacan 
Pasa el desengano, 
Que es pintor de faltas^ 
Tu guadana afilas 
Entre las pizarras 

De nuestros descuidos ^ 

Y de sus mudanzas. 

Y luego con ella , 
Tan sin duelo talas 
Arboles humildes 
Como altivas palmas. 
Fugitivas sombras 
De priesa senalan 

Las noches que olvidas^ 
Los dias que gastas. 
A la muerte entregas 
Las desdichas largas, 
Cuando el curso tuyo 
No pudo estorbarlas. 
Por los males nuestros- 
Vagoroso pasas , 
Por el bien , apdnas 
El aire te alcanza. 



DB PEDEO LiSfAN DB BIAZA. 10 1 

Del indio remoto, 
Margaritas caras 
€enirdn tus sienes, 
Lucirdn tus alas; 
Los metales ricos 
Te dieran medallas, 
Los pobres comunes 
Eternas estdtuas. 
En tus aras vieras 
Las nunca halladas 
Preneces ocultas 
Y pastos de Arabia ; 
El colmado cuerno 
De sus abundancias , 
{Favor de la tierra 
Tesoro del agua), 
Venerablemente 
Amaltea sacra 
Pdr mf le vertiera 
En tus nobles canas, 
Con tal que tu industria 
Le diesen A mi alma 
Soltura en mi pecho, 
Prision en quien ama. 
Poderosas fuerzas 
Que de mi esperanza 
Los efetos rijan , 
Y estorben las causas. 
Memorias alegres, 
Desvfos sin dnsias, 
Escarmientos firmes, 
Firmezas quebradas. 
Para el pensamiento 
No te pido nada, 



102 'RIMAS 



Que yo le castigo 
Si no me regala. 
No serd posible 
Tiempo, que me valgas ^ 
Duros son mis hierros 
Mds que tu guadana. 
' Si la yida sobra, 
Si la muerte falta, 
Si penas consuelan , 
Si consueloB causan , 
Que me otopgues quiero 
Tus boras menguadas , 
Y que de mi vida 
Volando te vayas. 



La iierra, el monte, el valle^ 
Muestran alegre tiempo , 
Tras la aspereza dura 
Del encogido invierno. 
Desatan bus cristales 
Los libres arroyuelos , 
Del hielo murmurando 
Que los detuvo presos ; 
De las desnudas plantas , 
Los ramos ya compuestos 
Celaban de las ayes 
Los nidos encubiertos : 
La vega, el soto, el prada 
Del dbrego y del cierzo 
Volado el paste instil 
Del amarillo heno, 



DB PEDRO LiSfAN DB BIAZA. lOS 

Con yerba, grama y flores 

Afrentan los extremes, 

Del que mejor traslada 

Sus apacibles Idjos. 

Los gustos liberales, 

Los ojos avarientos, 

Conciertan alegrfas 

Mezcladas sin concierto. 

Amaltea divina 

Por su colmado cuemo, 

En nuestros campos mira 

Los Campos Eliseos. 

Solamente Riselo, 

Cuando se viste el mundo de alegrfa , 

Viste su alma de quebranto y duelo. 

El alba, el sol, el dia, 

Quebrantado el silencio 

De la callada noche 

Donde se alberga el sueno , 

Rocio , luz y rayos , 

Daban al mundo ciego , 

De las sombras rasgando 

Los atavfos negros. 

En sus concavidades 

De voces de instrumentos 

La ninfa emparedada 

Repite dulces ecos; 

Cantaban los zagales , 

Los mayorales cuerdo^ 

Rodean los esquilmos 

De sus rebanos gruesos. 

Hermosas aldeanas 

Al aire los cabellos, 

Las vidas y las almas 



104 RIUAS 

Al amoroso fuego , 
Al baile y d la lucha 
Venian, prometiendo , 
A los robustos cintas, 
Flores & los lijeros; 

Y como amor reparte 

La gloria de estos premios, 
Intentan lo imposible 
La mana y el esfuerzo ; 
Solamente Riselo, etc. 
En testimonio Uamo 
De mi verdad al cielo, 
Decia, fatigando 
Con su razon su pecho ; 
I Oh libertad altiva ! 
Cuyo arrogante cuello, 
Apenas consentia 
Por pesadumbre el viento, 
Tu palma que & las nubes 
Daba divines besos, 
Agora es de la tierra 
Humilde menosprecio. 
Memorias inmortales 
Sin ley y sin gobierno , 
Pensamientos baldfos 
Del aire jornaleros ; 
Esperanzas caducas, 
Que vistas desde Idjos 
Os tuve por amparo 

Y por injuria os tengo ; 
Dejadme si es posible 
Que desenganos vuestros , 
Me quieren dar la muerte, 
Si ya tomalla puedo. 



/ DB PEDRO LlSfAN DB BIAZA. 105 

Cansada estd Dallfa 

De mi importuno ruego , 

T de su anciano cuyo 

Vencidos los deseos; 

jEztrano gusto admite! 

Cuando mejor lo pienso, 

Las llamas de sus ojos 

Me van quemando m^nos. 

En esto de su manso 

Oy6 balidos tiernos, 

Corriendo parte al monte 

Lloroso repitiendo , 

Solamente Riseloj 

Cuando se viste el mundo de alegrfa, 

Viste su alma de quebranto y duelo. 



CONFESION EN ROMANCE. 



Los que mis culpas ofsteis , 
Oidme de penitencia, 
Que me quiero confesar 
Y entrar con mi vida en cuenta: 
Maldita sea de Dies 
Esta opinion de poeta, 
Que me dieron (i) mis desdichas 
Desde que andaba d la escuela. 
Mai haya la fama libre 
Que asf me trae y me Ueva 

(1) Que me duran mis desdichas. Texto del rom.° general. 



106 SIICAS 

Por egas calles del vulgo 

Tan sin culpa 0) & la vergiienza. 

Pop no ser terrero suyo 

Ni del ptibio Apolo hebra, 

Sangr^ mi vena hinchada 

Y quebr^ mi ruda avena; 
Jur^ de no- componer 
8ino memorias exentas , 
Que del cpnvento del alma 
Son torno que dd mil vueltas ; 
Mas perjure en un romance 
Ser^, por no &6 que reina 

De mi alma que es castilla, 

Y solia ser Lucrecia. (2) 
Esta confesion profana 

No es d fuero de la igles\,a , 
Que otras mejores se hacen (3) 
En alguna de Ginebra. 
Dos Yotos hizo mi alma; 
Fu^ el primero , fingir penas 

Y reirse , el segundo , W 
Nunca amar d damas n^cias; 

Y es mi cuerpo tan bellaco 

Que no los cumplid, pues reinan 
En su f^ dos mil enganos, 

Y es por lo corto una bestia. (5) 
AcAsome de tres anos 

Que quise & cierta doncella, 
Que lo fuera de labor 

(1) Sin ctilpas & la vergQenza. Texto del codice de la B," de la Cni- . 
versidad de Zaragoza. 

(2) Texto del c6dice. 

(3) Texto del rom.° 

(4) Texto de id. 

(5) Texto del c6dice. 



DB PBDBO LiflAN DE RIAZA. 107 

« 

Si no la guardaran duenas ; 
Fuf su serenade anaante, 
Fu^ mi amadora sirena, 
Ella pez de medio abajo , 
Yo de medio arriba cera. 
Firmas en bianco nos dimes , 
Qued6 en bianco la firmeza , 
Tal traiga yo las camisas . 

Y tales los ojos ella. 
Deste cuidado al ^[uitar 

Que causd en mf tantas penas , 
Prometo olvido d mis anos 

Y d mi desengano enmienda. 
Aci(isome, lo segundo, 

Que he sufrido infames biefas y 
For ser de participantes 
Con una casada bella. 
Vfme entre los dos podencos 
Como entre lobos la oveja, 

Y al -cabo d topa-ramiro 
Jugamos todos con ella. 
Solia esconderme, arriba, 
Al fin de su chiminea, 
Porque otro pudiese abajo 
Besalla de oreja d oreja. 
A tales cargos se obliga 
Quien no compone despensa, 
Quien por desnudo no viste, 
Quien por flaco no sustenta* 
Terceramente me acuso 
Que he side nihil y C^sar 
Con gentes de teja vana , 
De mil encajes punteras ; 
Cuando estaba con Pelaya 



108 BIICAS 

Decfale mal de Menga, 
Mintiendo de cuatro y ocho 
Con mil tretas de traviesa. 
Llam^ d las n^cias , calladas ^ 

Y gentiles d las feas, 
Briosas d las ancianas , 

Y palomas d las cuervas ; 
Con esto gan^ sus bocas 

Y las de mil faldriqueras, 
Quien puede me lo castigue, 
Perddnemelo quien pueda. 
De tantos romances moros , 
I>e tantas fieles endechas, 
Pido perdon d los cascos 

De mil quebradas cabezas. 
Que ya Riselo y Azarque iX) 
Serd razon que se mueran , 

Y que de la tierra hablen 
Pues que en efeto son tierra. 
De pasos que df por muchas 
Pasantes, (2) mas no primeras , 

(1) Lilian , tom6 el nombre portico de Riselo , como Lope el de Be- 
lardo y us6 de 61 en muchas de sus poesias ; 61 nos ha servido de guia 
para entresacar no pocas de las que contiene el presente voltimen; 
adem&B escribi6 mucho de los romances moriscos en que figura 6 suena. 

Aza/rqvs como h6roe 6 actor : en el Romancero general , se encuentran 
no pocos , y por cierto muy bellos , en que el moro Azarque juega el 
principal papel. ^ Pero c6mo averiguar los que corresponden & Lifian 
sabiendo que Lope y otros poetas los escribieron tambien con estas 
mismas circunstancias? H6 aqui por qu6 nos hemos abstenido, con 
harto sentimiento, de darles lugar en esta coleccion. 

(2) Otros poetas Hablan del mismo modo de estas busconas, asi 
Alarcon en la VerAad soapechosa 

«Yer&s de tomtOrS pasantes 
Hermosas recientes hijas ; 
Estas son estrellas fijas , 
Y sus madres son errantes.» 

Acto 1.® Escena 3.» 



DB FBDBO LIKaN DB RIAZA. 10& 

Del viejo Cupido gafas^ 
Del nuevo interns ballestas ; 
De todo me acuso al mundo 

Y le pido que su greda 
Aplique d las manchas mias, 
Que tengo el alma muy puerca. 
Los que de patemidades 

Son ahora reverencias, 
Alcen sus benditas manos 
Que ya es bora que me absuelvan. 
Mas aguarden dos palabras 
De escrupulos que me quedan 
De sospechas , que en verdades 
La imaginacion me trueca ; 
Cuando por doncella casan 
A una que no la era, 
Sospecho que hay sirgo y pina 
Que la zurza y la endurezca. 
La madre pobre y no santa 
Cuyas hijas rozan telas. 

Y solo Deligos labran 
Con Maria de la Puebla , 
Sospecho (Dios me perdone) 
Que cuando otras duermen, vela^ 

Y que de espanola masa 
Hace empanadas inglesas. 
Casadas con sotacolas , 
Cuyos maridos rodean , 
Llevados de comisiones, 
El distrito de la tierra, 
Sospecho que el matrimonio 
No lo comen sin espuelas , 

Y que estdn sus abundancias 
En el cuerno de Amaltea. 



110 RIVAS 

Opiladas blanquecinas 

Qae del pobo de sue cejas , 

Para la zarza y el palo 

Con todo rigor apelan , 

Su regla, que estd despacio, 

Son corrimientos de acequia, 

Por arte mfrolo juego 

Que lo saben ya trescientas. (i) 

La justicia trasnochada , * 

Sospecho que se desvela 

Mds por la espada que quita 

Que por las vidas que enmienda; 

Alguno que anda d caballo, 

Y anduvo al pid de la letra, 
Pienso que subid tan alto* 
Por ser corredor de yeguas : 
Los que socorren libranzas 

Y con mil ribetes prestan , 
(Con perdon de ultramarinos), 
He pensado que logrean. 

De otros me acuso callando 
Tocantes d gente gruesa, 
No quiero, que soy pecante , 
Escarbar otras conciencias ; 
Punto en boca, musa mia, 
Ojo al pico, que destierran, 
Demos honra con el mundo 
A quien mdnos la merezca... (2) 
Ya de rodillas aguardo 
Que vuestros ojos me vean , 

Y que vuestras lenguas digan , 
Vete en paz traidor poeta. 

(1) Texto del c6dice. 

(2) Texto del c6dice. 



DB PBDBO LINAN DB BIA.ZA. UL 

XXV. 

UN JUEGO DE TOROS. 



De los andamios reales 

Y aun de comunes ventanas , 
Vedadas para sus duenos 

Y ocupadas de mil damas, 
Cuelgan ricos panos de oro, 
Telas de seda y de plata, 

Y de dorados balcones 

Mil almas qaedan colgadas ; 
Por ocasion que las fiestas 
De las paces ya juradas , 
Prometen el tercer dia 
Toros y juego de canas. 
No se descubre en el coso 
Parte que no estd poblada, 
No queda lugar vacfo 
Ni almena desocupada. 
Desde su balcon real, 
Las Majestades miraban 
Las damas y gente ilustre , 
Al vulgo, toros y plaza; 

Y ansf vi6 ginetes moros 
Que por dentro el coso andan , 
Tan bizarros que sujetan 

A ydrios gustos sus galas; 
Puesta la guarda en su 6rden . 
La puerta del real guardan 
Defendi^ndola del tore 
Que bravo en la arena escarba. 



112 KIICAS 

• 

Alborotada la gente 
El toro jugando anda, 
A cudl hiere, d cudl derriba, 
Cudl de medroso se aparta^ 
Cudl de Idjos le dd voces , 
Gudl huye y d cudl alcanza, 
Cudl por huir entropieza 

Y haciendo del muerto escapa , 
Las garrochas le lastiman , 
Gritos y silbos le paran, 

La mucha gente le estorba, 
No ejecute, si amenaza. 
Los yalerosos ginetes 
Haciendo una plaza ancha , 
Le van rodando, y le pican, 
Cudl con hierro , cudl con lanza. 
De lastimado , impaciente 
Quedaeltoroconii^lrabia, 
Que no sabe d cu^l se arroje, 
Tanto se turba y se agravia , 
El more Hazem arremete, 
Pero el toro no le aguarda 
Ni puede, porque el caballo 
Se le desboca y espanta. 
Helin le sale al encuentrp 
Al toro, y la gente es tanta, 
Que por no atropellar tantos 
Hiere al caballo en la hijada. 
Quiso el valiente Amuley 
Tomar del toro venganza, 

Y entre los agudos cuernos 
Esconderle hierro y asta , 
Mds no pudo , porque al tiempo 
Que del vulgo tomd plaza , 



DB PEDRO LI!9aN DB RIAZA. 11$ 

Al revolver del caballo 
Ambos caen por desgracia. 
Tanto alarido se mueve, 
Que despantado se ataja 

Y el topo deja Amuley 

Y tras el vulgo se cansa ; 
Desbaratando escuadrones 
Se entra por la gente y anda 
Haciendo tanto destrozo , 
Que al que corre despedaza. 
TJnos huyen , otros gritan , 
Otros las barreras saltan, 
Otros d la puerta acuden, 
Otros la mano demandan , 

No hay ninguno que no tema, 

Nadie le juega ni para, 

Solo el animoso Zayde 

Que en su furia no repara , 

Con un caballo morcillo 

Bordado el jaez d'e plata, 

Cruza tan ligero el coso 

Que el pi^ en la arena no estampa. 

Tan gallardo juega y pica. 

Que su apacible arrogancia 

Al cobarde vulgo anima, 

Y al bravo toro acobarda: 
Toda la gente le sig^e, 
Tras sf Ueva y arrebata 
Los ojos de todo el vulgo, 

Y de damas , ojos y alma. 
El more los suyos puestos 
Los tiene en su mora Axa, 

Y Axa Ztilema los suyos 
En los del more miraba. 

8 



114 BIKAS 

De mil celillos se olvida 
Que la tienen enojada^ 
Por mostrar que los enojos 
Duran poco en quien bien ama. 
Ansiosa y triste se muestra 
Temiendo alguna desgracia^ 
De ver al moro en peligro , 
Se cuelga por la yentana. 
Al punto que el moro Zayde 
Rinde el bravo toro y mata^ 
Su hermosa Axa Zulema 
De congqja se desmaya. 
Al Rey le aflige y altera 
El desmayo de su hermana , 
Y echando la silla aparte 
Que pare la fiesta manda. 



Ahora que muestra el prado 
Por el rigor de los hielos^ 
Las alamedas desnudas 
Los sueltos arroyos presos, 
Mirando tus ojos verdes 
Estoy Belisa suspenso^ 
De ver d la primavera 
En la mitad del invierno ; 
Que si un temporal retrato 
En los campos verdes vemos 
De la apacible esperanza, 
Tus ojos le dan eterno. 
Aunque de verde se visten 
Las ninas que viven dentro^ 



DB FBDBO LlflAlY DB BIAZA. 115 

Pues es tanta su belleza 
Justamente se atrevieron. 
El que tuviere esperanza 
De gozar tus ojos bellos, 
Solamente con mirarlos 
Ternd color para hacerlo. 
Mil afios viva el pastor 
Que de su servicio en premio, 
Por tantas causas merece 
8er de tus cuidados dueno ; 

Y mi^ntras que el venturoso 
Ooza tus brazos honestos, 
Permite que al barrio cante 
En tu alabanza estos versos: 
— Tus ojos he de mirar 

Lo que la vida durare , 

Porque mi^ntras los mirare 

No puedo desesperar. 

Si tanto en verlos alcanza 

El dichoso que los vd, 

No es mucho que tenga f^ 

A donde hay tanta esperanza; 

Yo los he de contemplar 

Si mi mal no lo estorbare , 

Porque mi^ntras los mirare 

No puedo desesperar. 

Al que Uega d contemplar 

Los ojos f que son tan bellos , 

No hay que esperar sino vellos, 

Y es esperar el mirar; 
Mis ojos han de guiar 
Por donde su luz guiare, 
Porque mi^ntras los mirare 
No puedo desesperar. 



116 BIICAS 

Porque con mas confianza 
Goce de tanto consuelo , 
Puso mi esperanza el cielo 
En un cielo de esperanza; 
Loco me podrdn Uamar 
Si mi vista les negare, 
Porque midntras los mirare 
No puedo desesperar. — 



La zagala mds hermosa 
Que ha dado honor d estos tiempos^ 
A quien puso amor por armas 
Manos blancas y ojos negros, 
Cuya regalada voz 
Esparcida por los vientos , 
Impide el curso d las aves 
Mds justamente que Orfeo , 
Melancdlica y enferma 
Pasa las iras del cielo, 
De ver con premios tan cortos 
Sus grandes merecimientos ; 
Orillas de Manzanares 
Salid con ojos risuenos, 
A coger de entre las flores 
El fruto de los almendros* 
Los drboles la alegraron 
Adornados y compuestos, 
Y por mostrar su alegrfa 
Quiso cantar estos versos : 
— Norabuena vengais Abril ^ 



DB PEDRO LiFtAN DB BIAZA. Ill 

Yengais norabuena, 
Muy galan venis. 
Vos seais tan bien venido 
Como fuistes deseado , 
Serais de todos honrado 
Con tan hermoso vestido; 
Hasta el viento habeis traido 
Muy regalado y subtil, 
Vengais norabuena 
Muy galan venis. 
Los pintados ruisenores 
Cantan con mds alegria, 
Mds corre esta fuente fria , 
Mejor huelen estas flores, 
Todos OS dicen amores, 
Hermoso estais y gentil , 
Vengais norabuena 
Muy galan venis. 



XXVIII. 

En el valle de Pisuerga 
Vide entre penas un dngel , 
Que es una serrana bella 
Del cielo de Manzanares. 
Los'arroyos d6 las sierras 
Para ser sus bienes nacen , 

Y por Uegar se despeiian 

Y llegan hechos cristales. 
Descolorida del rostro , 
Melancdlica, no sale 

Por las mudanzas del tiempo 
A ver las fiestas y bailes. 



118 Bin AS 

En la soledad se alegra , 

Tristezas la satisfacen, 

Porque ya juzga por unos 

A los bienes y los males. 

Al ruego de sua amigas 

Dando fiores bajd al baile , 

Por ver las fiestas que hacian 

Las serranas y zagales. 

Un Serrano forastero 

No vino d verlas de balde , 

Con su cayado y zurron 

Les dijo aquestos cantares : 

— De nieve serrana teneis el color , 

Deben ser cenizas del fuego de amor. 

Serranos de Manzanares^ 

Yo me muero por In^s , 

Cortesana en el aseo , 

Labradora en guardar f^ ; 

De cuyos honestos ojos 

Amor se dejd veneer, 

Porque su color de pardo 

Es mas bello que Aranjuez. 

Tras s£ me llev6 los ojos, 

Pero ya no es menester, 

Porque ellos se van tras ella 

Despues que saben cudl ^s. 

Cuidado el alma me enjendra • 

Que la deje de ofrecer, 

Porque como son sus hijos, 

Quiere que se ocupen bien ; 

Invidia causa d los cielos 

Cuando su hermosura ven , 

Porque puede d los jardines 

Hacer ricos con su pi^. 



DB PBDRO LiSfAN DB BIAZA. 119* 

Celebremos, pues, serranos, 
Con voz dulce y pecho fiel 
Este milagro del cielo ; 
Decid como yo dW : 
Labradora, t^ puedes 
Bendir al amor, 
Si el Abril es tus plantas, 
Tub ojos el sol. — 



XXIX. 

Nina, d quien la gran maestra 
Del hdbito de hermosura, 
Hizo de su religion 
Para dar inyidia d muchas , 
De grande beldad desciendes, 
Pues en tus probanzas juran 
Que eres limpia por estremo, 
Las mds enemigas tuyas ; 

Y que tienes de las feas 
Solamente el ser aguda, 
La gracia de las morenas, 

Y la beldad de las rubias. 
Hdnme dicho que pretendes 
Para matar con mds furia y 
La encomienda de Leon , 

Y dardntela sin duda. 
Triste de mf , que pretendo 
Con peregrinas industrias 
Calificar mis deseos , 

Con una palabra tuya: 

Y cuando con mds temeza 
De aquesa boca de az6car 



120 BLMAS 

Alguna dulzura aguardo^ 
Me dices airada y mustia : 
« Baste la burla.» 
Si fuera burla mi amor 
Cesara con las inj arias, 
Que quien no quiere de veras , 
Por maravilla importuna: 
Td si te burlas de mi, 
Pues cuando mds te asiguran 
Mis Idgrimas que te adoro, 
M^nos mis quejas escuchas. 
Si tienes por calidad 
Ser d mis ternezas dura, 
To he tomado por blason 
Veneer mi adyersa fortuna. 
• Roca he de ser d los golpes 
De tus olas importunas , 
Porque en su templo el amor 
Mi {6 y tu rigor esculpa. 
Los que te miran tan bella, 
Por cosa imposible juzgan 
Que seas cruel , y yo , 
Con verlo lo pongo en duMa. 
Si es por probar mi lealtad 
Mis firmezas te asiguran , 
T si te burlas, no mds 
De por verme hacer locuras, 
« Baste la burla. » 



DB PEOBO LlS^AN OB BIAZA. 121 



CARTA EN JACARANDINA. 



Mande vuac^ perdonarme 
Mi senor Pedro de Abarca , 
Que no haber hecho ^ntes esto 
Ha sido por cierta causa ^ 

Y no por esto se entienda 

Que me he dormido en las pajas y 
Pues he avizorado siempre 
Todo cuanto aquf se garla. 
No ha puesto pi^s la Alvarado , 
Donde no he puesto mis plantas, 
Sigui^ndola como sombra 
Porque tras el sol, sombra haya. 
Aquf Uegd el otro dia 
Aqueljaque, que hubo fama 
Que pretendid ser su bravo, 
Antes que t^ la habldras ,• 
T por ver si hay regodeo 
He andado con vigilancia, 
Mds por Cristo lazareno 
Que la Alvarado es honrada, 

Y no es posible d tal hombre 
Quererle mujer del hampa, 
Porque vive el alto Coime 
Que me parece una mandria. 
Ayer anduvimos juntos 
Marquina, el Gitano y Arias, 
Manrique, yo y otro amigo, 
Puestos todos seis en ala, 



122 BIMA8 

Y entre temor y aficion 
Nob miraban d la cara, 
Que en el aspecto de todos 
Conocen ser de tu data; 
No poco cuando nos via 
La Alvarado se holgaba, 
Que ayer mi^rcoles , sali5 
Al prado como una paya; 

Y el dia que el jubilee 
Del Serdfico se gana , 

En quien dejd el alto Coime 
Sus heridas estampadas , 
La vf de venir tambien , 
No con godenas campanas 
Ni con el rumbo que suele, 
Porque sin ^1 hace raya; 
Modesto el bello semblante 
Con solas dos tocas bajas^ 

Y bajo el manto , si puede 
Ir bajo en cosa tan alta, 
D6 los ayizores echa 
Cautiva, subjeta y mata , 
A los jaques de aficion , 

De inyidia pura d las marcas. 
Todo el mundo la respeta 
Porque en ella ven tu estampa, 
Que el amante se transforma 
Contfnuo en la cosa amada ; 

Y yo ante su faz hermosa , 
Con esclamativas dnsias 
Dando voces con silencio, 
La dije aquestas palabras: 
^Cudndo godena marquiza 
Tiene de Uegar la chone 



DB PBDBO LIKAN DB RIAZA. 123 

Que gozdndote tu brone 
Haga en esta yalle riza? 
^Cudndo libre de la trena , 
Que ahora su cuerpo encierra, 
Juntara cerra con cerra 
Volviendo en gusto la pena? 

Y cudndo libre de nltraje 
Serd el dia que yeamos, 
Darle jaques y chulamos 
El debido vasallaje? 

Y tti, goda y presumptuosa, 
Con estampido y retumbo , 
Iras echando de rumbo , 

Y ^1, echando de gloriosa; 

Y en los umbrosos alindes 
De aqueste rio caudal , 
Con vino de Madrigal 
Haremos diversos brindes ; 

Y de la dufle y sonajas 
Al dulce son , cantards 
Seguidas , y bailards 

Hasta hacernos todos rajas 

Mds dijera, pero entrdse 
En su casa d cuya causa, 
Mds que suele esotros dias , 
Se anticipd la escurana; 
Porque en faltando la luz 

Y resplandor de tu marca , 
Al mismo punto da el dia 
A la tierra cantonada : 

Y por darla yo d la pena , 
Que de verte preso es harta, 
Me fuf d visitar la ^mable, 
De tu padre tan amada, 



124 BIMAB 

En cuya alegre acogida 
Vide estar una chulama , 
Que te respectd en un tiempo 
Y fu^ de tf respetada; 
T enderezando las mirlas 
A lo que garlando estaba, 
Of que al son de un adufie 
Estas seguidillas canta: 

— Una libre presa 
Venganza pide , 
Al amor y d el tiempo, 
De un preso libre ; 
Andaluz brioso , 
Dejarme puedes, 
Pero no hayas miedo 
Que yo te deje. 

Tu presa me llamo , 
Preso brioso , 
Y miente quien dice 
Que quiero d otro. 

Si te han enojado 
Los hierros mios , 
!^chame los tuyos, 
Preso querido , 

Y aunque mds te encierren 
Querido preso , 
Entrard d yisitarte 
Mi pensamiento. — 
En tono godo y antano 
Esto la hiza cantaba, 
Haciendo con el pandero 
Admirables consonancias; 
Con tal primor y destreza 
Moyia las manos blancas, 



DB PBDBO LiSfAN DB BIAZA. 12& 

Que como en un clavicordio 
En 61 contrapunteaba; 

Y volviendo d mf los ojos 
Derramando de ellos dnsias, 
Me dijo : — Senor Garrancho 
Vuarcd me escuche, si manda; 
Dfgale d Abarca, su amigo, 
Que ya los enojos bastan, 

Y que por un mandil, nunca, 
Un jaque dejd su marca; 

Y que por el alto Coime, 
Que le mienten los buharras 
Que dicen que yo le quise, 

Y que ^1 lo crea me espanta^ 

Y que si entrd por descuido 
Alguna vez en mi casa , 
Fud, guardando al mandilaje 
Las leyes acostumbradas. — 
Virlos , jaques , y mandiles , 
Coimas, marquizas, chulamas^ 
Arcabuceros famosos, 
Esploradores de fama, 

Y hasta la gura respecta 
Tus cosas , y con instancia 
Desea ya en eate puerto 
Ver desembarcar d Abarca; 

Y yo al gran Coime le pido 
Otorgue aquesta plegaria, 

Y d^ principio d tu bien , 
Como yo fin d mi carta. 



[ 



126 BIKAB 



SiTIBA COHTRA BL AMOR. 



Entremetido es amor , 
No escapar^ de enfadoso, 
Y mds Biendo mentiroso 
Chismoso y cizaiiador, 
Insolente, mal criado^ 
Perseguidor general 
Desde el que viste sayal 
Hasta el que pisa brocado. 
^Qu^ justo no escandalizas? 
Qu^ sagrado no profanas? 
Q\i6 fortaleza no allanas? 
Q\i6 estado no tiranizas? 
Despreciador de mesura, 
Perturbador de sosiego, 
Amor, amor, de tu fuego 
No hay lugar vaco en natura. 
^Qu^ monies, cerros 6 yalles 
Habrd donde no te hallemos? 
O d qu6 tabernas iremos 
Para que t^i no nos bailee? 
En nuestras torres te asientas 
T los bocados nos cuentas, 
Entre suenos te apareces , 
Nuestro placer entristeces , 
T nuestro pesar aumentas. 
4Qu^ seso no desconciertas 
A donde quiera que estds? 
Qxi6 dulzura yes jamds 
Donde tu acibar no yiertas? 
D6 faltas? ddnde no sobras? 



DB PBDBO LiStAN DB BIAZA. 121 

Qad pagas? 6 qn6 no cobras? 
A donde quiera que yamos, 
Quieres amor que yeamos 
Senal de tus malas obras. 
Mds tienen tus desatientos 
De tres cabezas quebradas, 
De cuatro mesas turbadas^ 
De cinco lechos sangrientos, 
De seis palabras rompidas ^ 
De siete capas yendidas, 
De ocho casas desiertas, 
De nueye amistades muertas y 

Y de diez almas perdidas. 
^Pero quidn podrd contar 
Los danos de solo un dia? 
jMds fdcil contar serfa 
Las arenas de la mar ! 

T pues tomar este intento 
Es querer pesar el yiento, 
Esctichame amor un poco ^ 
Que aunque digas que estoy loco 
No podrds decir que miento. 
V^ el mezquino nayegante 
El fiero mar sin concierto. 
El flaco nayf abierto , 
La fuerte roca delante, 

Y no causa su tristeza 
Miedo de muerte 6 pobreza. 
Sine temor de no yer 

La que la hace tener 
Por yerdadera riqueza. 
El capitan yictorioso 
Que trae la tierra espantada, 
A una mano desarmada 



138 RIUAS 

Le traes rendido y medroso. 

Y al mercader lacerado 

Que por dicha no ha cenado , 

Y no por falta de gana, 
De la noche d la manana 
Le haces mudar cuidado. 
Estd el cautivo en prision, 
J)6 la vida le es cruel, 

Y alli te metes con ^l 

Y ddblasle su pasion. . 

Y al triste que estd sudando 
Haces estar ingeniando , 
Como no lo sepa, no, 

I Quizd la que le pegd 
El mal que se estd curando. 
I Qui^n alborota la danza 
Del sacristan y el tiniente , 
Para que mezquiriamente 
Cobren su pobre pitanza? 
Qui^n alborota la villa? 
Qui^n engendra la rencilla? 
Td , ribaldo sin decoro , 
Que no hay capilla ni coro 
A donde no quieras silla. 
I Qui^n al son de la almohaza 
De tf se estd querellando? 
I Qui^n en secrete Uorando , 

Y qui^n en ptiblica plaza ?• 
^Quidn pone d tus pi^s la ciencia, 

Y quidn el bravo blason? 
Tu mejor definicion 

Es , general pestilencia. 
Los de la barba mondada, 
^Di con cuyas ocasiones 



DB PBDRO LI!}AN DB RIAZA. 129 

Proponen vanas cuestiones 
Por hacerse mds que nada? 
gY qui^n sino tti ha mostrado 
A Galeno encuademado 
Con Macias juntamente , 
A hilar algun valiente, 

Y d cemer algun letrado? 
Entre los simples pastores 
Te vas d mesta y d extreme , 

Y gustas que al son del remo 
Te cante el ladron amores ; 

Y el aldeano grosero 
Que cavando el dia entero 
Estd vertiendo la hiel , 
AlH te metes con ^1 
Entre el azada y el cuero. 
Oyes la viuda Uorar 

Su fresquisima querella, 

Y allf te pones entre ella 

Y el que la vd a visitar. 
Miras la recien casada 
Alegre y regocijada, 

Y ofr^cesle d la comida 
Otro, que diera la vida, 
Por verse con ^1 casada. 
Si tus entretenimientos , 

Con los hombres se acabaran , 

Y si no se desplegaran 
Tus velas d todos vientos , 
El dano fuera menor; 
Mas entrometeste amor 
Con las mujeres, mal grade, 
D6 aunque es menor el enfado 
Es el peligro mayor. 



130 BIMA8 

Ap^na8 tiene rodete 
La muchacha en uuestros dias^ 
Guando con tus ninerfas 
Tu malicia se entremete. 

Y la dama mas honesta 
Si se levanta 6 acuesta, 
Siempre 4 tu lado te halla, 
Quizd mds la que lo calla 
Que la (^le lo manifiesta. 
En casa del caballero 

La enanilla de nonada , 
Que parece conservada 
Entre paja como pero, 

Y la dueiia que se cierra 
En dar d los mozos guerra 

Y esquilmales las raciones, " 
Quizd para cabezones 

A los pajes de su tierra. 
^Qu^ senora se te tapa? 
Qu^ hidalga se te vd? 
Qu^ mora no se te da? 
Qu^ judfa se te escapa? 
Qud pobre no te enriquece ? 
Qud rica no te ennoblece? 
Qud discreta no te ama? 
Qu^ ignorante no te llama? 
Qu^ loca no te obedece? 

Y la que estd consumiendo 
Con la estopa la saliva , 
Que no tiene mas de viva 
Que estar hilando 6 bebiendo , 
Ocioso debes de estar, 

Pues la buscas , y al entrar 
Entre la rueca y el jarro , 



DB PBDBO LIRAN DB BIAZA.. 131 

La hards dar el zamarro 
A quien la quiera casa^. 
4 Cudntas veces tu malicia 
Los altares ha robado? 
T cudntas has ofuscado 
Los ojos dela justicia? 
Al que su hacienda yendida 
Tiene en pleitos consumida 
Al son del procurador, 
Haces mil veces amor, 
Perder el pleito y la vida. 

Y la beata tocada 

Que mil caridades hace , 

Y allf vd donde le place, 
Sin ser de nadie estorbada , 
Mi^ntras devota visita 

Db monasterio en ermita 
Padres y hermanos en Cristo , 
Mil veces habemos visto 
Enferma de tu pepita. 
Hallas embutido el horno 
De mozas de panaderas , 
De coritas traederas 
Masando y mintiendo en torno , 

Y allf ordenas cada dia 
Mas de una bellaquerfa, 
A sombra del hurgunero, 
Hasta hacer del tablero 
Tabla de carnicerfa. 

^ En qu^ ensalada no estds ? 
En qud mortero no cabes? 
A qu^ cocina no sabes ? 
A cudl arroyo no vas? 
Pues la moza que fregando 



182 BIXAS 

Folfas te edtd cantando, 
Te mezclas en su trabajo, 

Y el chorro del estropajo 
Las alas te estd mojando. 
^Y en cudnta paz y amistad 
Vivieran muchos casados , 
Si no fueran hostigados 
Amor con tu libertad? 
^No basta que los allanes 
A ley de tantos afanes , 
Sino que andar los condenas ^ 
A ^1 por casas ajenas, 

Y d ella por los des vanes? 
Dfme d cuantos receptQres 
Eres mds que hiel amargo, 

Y si tienes d tu cargo 
Partidas de arrendadores? 
Mayorazgos de caida? 

Y entre esta gente perdida, 
Vejazos enamorados , 
Que d costa de sus ducadoa 
Abrevian su corta vida? 
Qu^ dir^ del oficial 
Que estd atado d la tarea, 
Que por mds corta que sea 
Te ofrece mds de un real?' 
Qud del gentil caballero? 
Qud del honrado escudero? 
Qu^ del hombre bueno, qu6? 
Que d ninguno topar^ , 
Que no te tope primero. 

Estas son tus maravillas, 
Estas, cruel, tus hazanas^ 
Artes , bajezas , maranas , 






DB PBDBO LI!¥aN DB BIAZA.. 183 

Traiciones, muertes, rencillas. 
El mundo traes d tus pies , 
El demonic por tf es , 

Y de amor tienes el nombre , 
Siendo enemigo del hombre 

Y el peor de todos tres. 
Como por burla empec^ 
A decir tus liviandades , 
Pero viendo tus maldades 
Eh las verds acab^. 

Y en ir asf variando 

Al vivo te voy pintando , 
Porque de ninguno entiendo 
•Que te tomard riendo , 
^ue no te deje llorando. 



LA NOCHE. 



; Oh noche del tiempo , madre ! 
Toda de estrellas vestida , 
En cuyo peoho la vida 
Dd leche al sueno su padre: 
Pues te precias de tu amiga , 
Porque mi mal no se diga 
Acdjeme en tus alcobas , 
Y guardard lo que robas 
De mi amorosa fatiga. 
Procura que no descubran 
Envidiosos trasnochados , 
El vuelo de mis cuidados 
Cuando los suyos encubran : 



184 RI1CA8 

Y pues que mis alegrias 
Con luz no pueden ser mias , 
Trudquese el alba en tinieblas, 

Y tomen puesto en tug nieblas 
Mis engolfadas porfias. 
Dar^te en pfrenda un toro 
Quemado en lena de Arabia , 

Y las jd,rcias de mi gabia 
Colgar^ en tu sacro coro; 
Los olores de Pancaya 
Que hacen d todos raya 
Tendrdn el aire suspenso, 
Quemar^ precioso encienso 
Cuyo humo al cielo vaya; 
Una Idmpara encendida 
Con bdlsamo por aceite, 
Cuya lumbre te deleite 
Hasta dejarte dormida. 
Dar^te veinte almohadas, 
Doce sdbanas delgadas , 
Seis colchones de mi mano ^ 
Seis colchas para yerano, 
Para inviemo seis frazadas. 
Quiero pintarte, si mandas^ 
Segnn en mf te contemplo, 

Y segun el sdbio ejemplo 

De los escritos en que andas. 
Tienes los ojos hundidos 
De tu silencio dormidos, 
Encapotadas las cejas , 
Algo largas las orejas , 
Los Mbios algo crecidos ; 
Tus mejillas y tu frente 
Tienen perdido el color , 



BB PBDBO LIRaN DB RIAZA. 13& 

Tu habla, muestra dolor 
Corao de mujer doliente ; 
Tus dientes , de poco usados 
Amarillos y tornados, 
Tus cabellos por los hombros 
Erizados con asombros, 
T de atreyidos mesados. 
/ No hay toca que en tf se estienda , 

j Ni hay espejo en que te toques , 

Ni maya que no destoques , 
Ni alfiler que bien se prenda; 
Cuando yas mds entonada 
Sin chapines y enfaldada, 
Corres de ermita en ermita, 
Nadie la gorra te quita, 
Porque vas siempre tapada. 
Tus entranas y tu pecho, 
Son pensamientos de duende , 
Tu consulta si se entiende 
Tiene ventura y provecho: 
Eres manca del un brazo, 
El otro sin embarazo 
Sirve d mil espadachines, 
Averiguanda motines 
A la sombra de tu plazo. 
Eres miserable y franca, 
Das y pides de ordinario, 
Gobi^rnate el tiempo vdrio, 
Juegas con el de fayanca; 
Eres leal y traidora, 
Placentera y Uoradora, 

Y la causa del nacer, 
Las plantas haces crecer 

Y descrecer k deshora. 



I 

I 



186 aucAS 

Vistes saya de buriel, 
Propio color de los hados , 
Mongil negro y por los lados 
Mil faltriqueras en ^1. 
Una lechuza te canta, 
Un buho d voces te espanta , 
Un perro negro te abulia, 
Una veladora gruUa 
En tu nombre el pid levanta. 
A.ndas siempre descompuesta 
Sin collar y sin zarcillos, 
Tienes cercos por anillos, 
Entre sal y agujas puesta. 
Cortas y anudas tu trama, 
Preciaste mucho de dama , 
Tambien de galan te precias, 
A Lucrecia y d Lucrecias 
Diste muerte, diste fama. 
El solo y profundo Erebo 
Dicen que fudtu marido, 
De mil peligros vestido 
Siempre con vestido nuevo. 
Una bija te hallaron 
Los que novelas coi^taron , 
Aborrecida en la suerte , 
Que le dan por nombre muerte, 
Aunque viva la pintaron. 
La soledad es tu bermana, 
Por dejar al claro dia 
Su prolija companfa, 
En viniendo la manana. 
Buenos y males agUeros 
Son tus viejos escuderos , 
Por quien d veces te alteras , 



DB PBDBO LIRaN DB BIASA. 181 

Tns duenas hambrientas fieras, 
Tus pajes bizarros fieros. 
Tus palacios son las sombras 
De las culebras seguras, 
Tus jardines espesuras , 
Tu estrado negras alhombras. 
En cojines de beleno 
Estds sentada con cenoi^ 
Y si alguno te convida , 
Pides cena por comida 
Por bebida largo sueno. 
Baj^monos d lo llano 
Pluma, no os subais al cielo, 
Tomad el lijero vuelo 
Segun mi pesada mano : 
Digamos rateramente 
(Pues el tiempo nos consiente 
Forzado de injustas cargas), 
Coplas mds n^cias y largas 
Que las consejas de Oriente. 
Otra vez quiero invocarte, 
Noche alegre para m£, 
Mostrando que vif e en ti 
La gloria que amor reparte. 
Porque cuando dan las diez , 
Te acuerdas alguna vez 
De cobijap mi ventura, 
Ya con blanca vestidura, 
Ya con negra mas que pez. 
El mecdnico te espera 
Afanado, hasta acabar 
La tarea del obrar , 
Que es el fin de su carrera; 
En tf halla salvamento 



138 BIKAS 

Y venturoso descuento 

De BUS cuita49 Bin bonansa, 
Vigilia de bu esperanza 

Y fiesta de su contento. 
^Qui^n Buspende el triBte duelo 
Del cauteloso abogado ? 
Qui^n le convierte en Boldado 
Combatie&do d bu recelo? 
Qui^n pone fin al quebranto 
Del otro que pena tanto , 

Que apidnas del mal se escapa? 
Tfk, de pecadores capa, 
Td, de pecadoraB manto. 
En tf halla caro abrigo 
El que BUS bienes aguarda, 

Y en tu sombra , cierta guarda 
Contra el incierto testigo. 
Siempre en ti se desempena 
El que BUB mohatraB suena: 
For salir tranzada y rubia. 
La doncella en tf se enrubia 

Y se alcohola la due&a. 
La dama, al ua^ templada, 
For tus trazas se remedia, 

Y ayudando & la comedia 
Que tiene el galan trazada. 
J Y cudntas veces de prisa 
Sin chapines y en camisa 
Estd tus horas mintiendo, 

Y no puede estar oyendo 
A la ma&ana una misa ! 
La casada, cuya Buegra 
De BUS placeres murmura, 
Desocupada y Begura 



DB PBDBO ^.iFlAN DB* BUZ A. 139 

En tf se anima y alegra. 

Y aquella que sin deaden 
Tiene otro cuyo por bien, 
T^ se le das mds cumplido, 
Porque durmiendo el marido 
Duermen los celos tambien. 
La yiuda se estd acordando 
De aquel muerto, que solfa 
Doblarle en tf su alegria, 
Juntamente retozando. 

No se acuerda de la cena , 
Ni de la comida buena 
Entre comadres y amigas, 
Porque cuando id la obligas^ 
El que pudre la refrena. ^ 
La beata rezadora 
Fia de tf sus secretos , 
Eres hora de discretes 

Y de n^cios eres hora. 
Cuando en ti rondan malsines^ 
Tane el dbnado d maitines, 
Cantan el fraile y la monja, 
Ella, con fin de lisonja, 

El, con requebrados fines. 
La yillana en su corral 
Platica con tu licencia, 
Jurando por su conciencia 
Que en su vida hizo tal. 

Y la moza de soldada, 
Al paje su camarada 

Dd recaudo en el zaguan, 

Y no le diera d don Juan 
Segun estd de entonada. 
Til casas d la soltera 



140 RIXAS 

Dando d sus tretas espacio, 
T6 haces que un rostro Idcio 
Tenga mil dotes de espera. 
Ylos que & pan y cuchillo 
Viven sin osar decillo, 
T6 les das salvoconduto, 

Y el pastorcillo mds bruto 
Te tane su caramillo. 

Y d la que no hace labor 

Y vive de sus costuras, 
Til le das desenvolturas 
Debajo de buen color. 

Y cobrando en tf sus juros , 
Pone su tienda en tus muros , 
Con dos sillas y dos cueros, 

I Mai hubiesen caballeros 
Que alH reposan seguros ! 
Los pobres envergonzantes 
De Cupido y de dineros, 
Te acechan por agujeros 
Robadores y penantes. ' 
Td convidas y regalas 
A muchas buenas y malas , 

Y d muchos males y buenos , 
T^ tienes los aires Uenos 
De las plumas de tus alas. 
La junta alegre y dichosa 
De los amigos iguales, 
Hasta entrar por tus umbrales 
No sosiega ni reposa; 

Alll no atormenta ver, 
AUf mengua el padecer, 
Allf dan al mal remedio, 
AUf te parten por medio , 



DB PEDRO LI?$A.N DB RIAZA. 14> 

AUf Be entera el placer. 
Los prebendados, que d mula 
Suelen comer y cenar, 
T6 los haces apear 
Aunque lo niegue su bula. 
Disfrazas la dignidad, 
Allanas la calidad, 
Ya por fuerza, ya rogada. 
Que la voluntad forzada, 
En efecto es voluntad. 
No hay lugar d6 no te halles , 
No hay tiempo sin tus porfias^ 
Mil dones y senorfas 
Arrastras por esas calles. 
Eesp6ndame la condesa 
Cuando viene, si le pesa, 
Cuando te vjis , si le place , 

Y cudntos embustes hace 
Por asentarse d tu mesa'. 
Los alcdzares de reyes 
Que tuvimos por sagrados, 
Tu los tienes profanados 

Y quebrantadas sus leyes. 
No sabes guardar clausura^ 
Ni sabes tener cordura, 

Y eres cuerda d maravilla, 
Quidrote llamar, malilla 
De buena y mala ventura. 
Estdse el jurisprudente 
Ciyiles causas juzgando, 

Y el provisor descansando 

Y casando juntamente , 

Y en anocheciendo Dies, 
Cualquier ancila d los do& 



142 RUfAS 

Su f^ lea hace negar, 

Y quiero yo pregnntar 
Gatalina, ^si sois yos? 
Aquf qui«iera dejarte , 
Si me dej&ras it ^mi, 
Que anoche no te dormf , 

Y manana he de velarte; 
Ya se esconden tus cabrillas. 
Mis l^istimas, sin oillas, 
Tambien en mi fd se esconden^ 

Y pues que no las responden , 
loma en pago estas coplillas. 
Que de Haves no son Haves , 
Que de torres no son torres, 
Qu^ presto paras y comes, 
Qud tarde olvidas y sabes; 
Qu^ de parientes cohechas , 
Qu^ de senoras que estrechas, 
Qu^ de terceras que vistes, 
Qu^ de contraries resistes, 
Qu6 de verdades sospechas. 
Qu^ de letradas que has hecho ^ 
Que de letras que deshaces, 
Qud de guerras, qud de paces, 
Nos ensena tu derecho. 

Qu^ mal se pintan tus l^jos, 
Q\x6 falsos son tus consejos, 
Qu^ presto anublas tus gozos, 
Qu^ de viejos haces mozos, 
Qu^ de mozos haces viejos. 
Qu^ presto sueles venir, 
Qu^ tardan tus soledades, 
Qu^ bien que dices verdades, 
Q\x6 bien que sabes mentir. 



J 



OE PBDRO LISTaN DB BIAZA.. 143 

Qu^ bien ries, qu^ bien Uoras, 
Qu^ caras vendes tus horas , 
Qud bien con el tiempo luchas , 
Qu^ de mtisicas escuchas, 
Qu^ de letras que decoras. 
Qud bien escribes y notas, 
Qu^ bien sabes declararte , 
Qu^ bien procupas vengurte, 
Entre espadas y entre cotas. 
Que mal pretendes grandezas , 
Qu^ mal tu casa aderezas , 
Qu^ mal velas sin por qu^, 
Qud mal que guardas la fd, 
Qu6 mal vives cuando empiezas. 
Qud de cabellos que enrizas, 
Qu6 de mudas que te pones, 
Qui de tocados compones, 
Qud de aficiones que atizas. 
Qu6 de camisas remiendas, 
Qud de ganancias arriendas, 
Qud de ribetes que coses , 
Qud bien suspiras y toses , 
Qud mal empenas tus prendas. 
Qud de esperazas que das, 
Qxi6 de voces que las niegas , 
Qud de fuertes nos entregas, 
Qu6 descuidada que estds. 
Qud de ventanas que clavas, 
Qud libres haces esclavas , 
Qud de esclavas haces horras, 
Qud de papeles que borras, 
Qud de gorgueras que lavas. 
Qud de voces me aseguras, 
Qud de voces me acompanas , 



144 RIMA.8 

Qu^ fdcilmente me enganas, 
Qu6 de imposibles me juras. 
Qud bien juegas sobre tajas, 
Gomo tahur me barajas , 
Hdcesme que envide el resto, 
Y si le gano de presto 
Por lo valiente me ultrajas. 
Qud de veces me has Uovido , 
Qu^ de yeces me has helado^ 
Qud mal page que me has dado 
El tiempo que te he servido. 
Qu^ presto vuelves la hoja, 
Qu^ mal miras mi congoja, 
Qud de malsines consientes , 
Qu^ pones de inconvenientes 
A la f^ que se te antoja. 
Qud perdido me has de ver, 
Qud mal pareces perdida, 
Qu^ mal te hice en mi vida , 
Qu^ bien te dej^ de hacer. 
Qud de gustos aborrezco 
Por los males que padezco, 
Qud de veces dan las tres 
Sin que me digan qui^n 6& , 
Ni me den lo que merezco. 
Qu^ bien te velo despierto , 
Qud de promesas te jure, 
Qu^ de veces te aseguro, 
Qud mal que estoy en lo cierto. 
Qu^ de tiempo no te vf , 
Qu^ de anos yo te of , 
Qud de meses no me viste , 
Qu^ presto d verme volviste, 
Qud presto d verte volvf. 



OB PEDRO -Lift AN OB BIAZA. 145 

Qud presto decir podrds: 
— Yo hice que te mataseu, 
Porque mis horas pasasen , 

Y no las Uorase mds : — 
Hazlo sin que yo lo sienta 
Si mi ingrata se contenta, 
De que mi vida y mis daiios, 
En la mitad de mis anos 
Den al cielo estrecha cuenta; 
Mas no lo podrds hacer, 
Que fuimos grandes amigos , 
Malhechores y testigos 
Hasta morir y veneer. 

Al fin, noche de mis ojos, 
T6 gobiemas mis antojos , 
Antojos dije? pequ^; 
T^ gobiemas una f4 
Llena de ricos despojos. 
Paremos, que no hay lugar 
De tratar mds de tus glorias , 
Que amanecen las memorias 
De penar y mds penar. 
jOh sol, qn6 mal que pareces, 
G6mo sales tantas voces, 

Y ninguna de ellas quieres 
Que florezcan mis placeres 

Y ciento el pesar floreces ! 
Senora, a vuestra merced 
Ofrezco esta mala noche , 

Y de hoy mds no me reprocho , 
Mire que me enojar^ , 

Que tengo un poco de bueno 

Y un mucho de mal que peno , 
Mas siendo por vuestros ojos 

10 



146 BIMAS 

Vayan y vengan enojos , 
Noches, amor y sereno. 
La luz me yiene i. faltar, 
Y si el dia no Uegara, 
La noche me la prestara 
Que es amiga y sabe dar. 
Perdonad , seuora mia , 
Que el sueno me desaffa 
Mostrando con su poder, 
Que no la podrd veneer 
Quien hace d la noche dia. 



LETRILLAS. 



I. 



Alegre porque morfa 
En la t6 de su tormento, 
Le dice , Riselo , al valle 
Que estaba d su mal atento , 
Male me siento. 

Despues que he visto mudado 
De mi pastora el intento, 
Agraviada mi esperanza 
Burlado mi pensamiento, 
Male me siento. 

Del cielo de mi ventufa, 
(Que' era un nuevo firmamento) 
Cayeron mis esperanzas ; 
Y en ver que las lleva el viento, 
Male me siento. 



DB PEDBO LIKAN DB BIAZA. 14*7 

i Ay ingrata de mis ojos! 
Que de momento A momento , 
(Porque me dejen los suyos 
Bien quejoso ymal contento), 
Male me siento. 

^Qu^ consejos se trocaron? 
^Qu^ nuevo conocimiento 
Te hiela cuando me hablas , 
De que forzoso escarmiento? 
Malo me siento. 

Como t6 mudable amiga, 
No c«mples el juramento 
De no olvidarme jamds , 
Dir^ una vez , dir^ ciento , 
Malo me siento. 

Apresura tu mudanza , 
Corre tras tu movimiento , 
Que yo morir^ despacio, 
Aunque de mi sufrimiento 
Malo me siento. 

Verds acabar mi vida 
De uno y otro crecimiento , 
De novedad y desvf os , 
De amores por cumplimiento, 
Malo me siento. 

(Ay Nise cruel, que en balde 
Mis tristes quejas te cuento ! 
Dejadme lijeros gustos 
Que por ser males de asiento , 
Malo me siento. 



148 BIIIAS 



II. 



Entre olvidos y porfias , 
Batalla de mi cuidado , 
j Oh pensamiento ! enganado 
Me tienen tus demasfas; 
Til me pierdes, tvi me guias^ 
Reposa, no vuelvas mds 
A porfiar en tu locura,* 
Que querer hallar ventura 
Sin ventura, es por demdsk 
Tanto ocupa el pecho mio 
Desdichado mal furioso, 
Que para hu^sped forzoso 
No deja lugar vacio 
Al desengano tardfo, 
Si buen sentido le das 
Ternas por verdad sigura, ' 
Que querer hallar ventura 
Sin ventura, es por demds. 
Estoy en mi parasismo , 
Como aquel que sin denuedo 
Estdndose el otro quedo 
Huye de su miedo mismo. 
Til desde el cielo al abismo 
Lijero vienes y vas, 
Duro agravio, suerte dura, 
Que querer hallar ventura 
Sin ventura, es por demds. 
Es la dicha d mi entender , 
Como la Juz de la estrella, 
Que la gloria de tenella 
De ella misma ha de nacer* 



Dp PEDRO LiFfAN DB RIAZA. 149 

Quien suerte piensa hacer, 
\ Tenga suerte 6 vuelva atrds , 

> Pues lo demds no es cordura, 

Que querer hallar ventura 
Sin ventura, es por demds. 



ENSALADILLA. 



Entre dos claros arroyos 
Que corren por una vega , 
Tan iguales, que parecen 
Que van corriendo parejas, 
Albania, aquella zagala 
A quien Albanio celebra, 
Tanto por la mds herntosa 
Como por la mds discreta, 
Caminaba d la ciudad 
A quien ilustra Pisuerga, 
Pero mirando las aguas 
Pardse y habl6 con ellas: 
— i Ay aguas ! qui^n pudiera 
Volar con vuestra propia ligereza; 
Cuidados de pretensiones 
A ver la corte me llevan, 
Que alcanzadas dan trabajo , 
Y no alcanzadas dan pena. 
Cansada voy del camino , 
Que aurique es Jornada pequena , 
Una esperanza forzosa 
Me cansa aunque me sustenta. 
Por aliviar mi tormento 
Tener vuestros pi^s quisiera, 



150 BncAS 

Pues con ser tan delicados 

No leg lastiman las piedras. 

; Ay agaas ! qui^n pudiera 

Vol&r con vuestra propia ligereza.- 

Gomo la noche era escura 

Causdbale tanta pena , 

Que con el cansancio , el sueno 

Hall6 poca resistencia. 

Y apartada del camino 
Recostdndose en la yerba, 
Quiso dormir y no pudo, 

Que es propio de quien espera. 

Y resuelta d caminar 
Aunque no con tanta priesa , 
Quiso espantando sus males 
Ir cantando sus tristezas: 

— Quiero dormir y no puedo 
Que me quita el amor el sueiio. 
Desvelada vivo 

En tormento estrano, 

No temo mi dano 

Siendo tan esquivo ; 

Mi tormento sigo 

Y si duermo, velo, 
Que me quita el amor el sueno. 
Cristalinas fuentes 

Que mi mal contando, 

Ireis publicando 

Con vuestras corrientes, 

Pues vais diligentes, 

Decid d mi dueno 
Que me quita el amor el sueno. — 
Albanio que la acompana 
Viendo del lugar las cercas 






DB PEDBO Llf^AN DB BIAZA. 151 

Y que cantaban los gallos, 
La dijo desta manera: 

— Caminad senora 
Si quereis caminar; 
Que los gallos cantan , 
Cerca estd el lugar.' 

Caminad alegre 
No dejeis de andar, 
Que en la diligencia 
La Ventura est^. 

Caminad aprisa 
Para negociar, 
Que los gallos cantan, 
Cerca estd el lugar.^ 

Advertid que el tiempo 
Volando se v4, 
La ocasion que os busca 
Nunca la perdais. 

Trabajad ahora 
Para descansar, 
Que los gallos cantan, 
Cerca estd el lugar. — 



REDONDILLAS. 



Lloremos ojos cansados 
El dano que padecemos. 
Que no es razon qua dejemos 
Quejosos d mis cuidados. 
Yo soy aquel que vivia 
£1 ma^ Idjos del amor, 
Burlaba de su rigor. 



152 BtMAS 

De su poder me refa, 
Siempre de su trato huf , 
Vanos fueron mis consejos, 
Pens^ que estaba de l^jos, 

Y halldle dentro de mf . 
De ver tanto atrevimiento 
Toda el alma se alterd , 

Y su g^avedad perdi6 
Turhado el entendimiento. 
Manddme el primero dia 
Que Idgrimaa le ofreciera, 
Obedecerle quisiera 

Mas yo, Uorar no sabia; 

Y 61 que no puede pasar 
Sin Uantos y desconsuelos , 
Envid, al alma, unos celos 
Que la ensenan d Uorar. 
Tomd esta leccion de coro 
Tanto en ella repitiendo, 

Que hasta cuando estoy durmiendo 
Estoy sonando que Uoro. 
De aquesto vine d enfermar 

Y amor que mi mal sintid , 
A la esperanza mandd 
Que me viniese d curar. 

Ya no has de ver, confianza^ 
Vivas d mis glorias muertas,. 
Que son largas y no ciertas 
Las curas de la esperanza ; 
Que poco alcanza su ciencia , 
A mds dano se encamina ^ 
Pues la mayor medicina 
Es aplicar la paciencia ; 

Y & veces suele el doliente 






DB PBDBO LlilAN DB BIAZA. 153 

Mds fdcilmente sanar, 

Con que le dejen quejar 

Con una voz impaciente. 

T con ser tal mi dolor, 

Aqueila ingrataliomicida, 

Para animarme d la vida 

Ann no me ha dado un favor. 

Tanto he Uegado d sentir 

Su riguroso deaden, 

Que ha venido d estar mi teien* 

£1 desearme morir. 

Bella Isdaura, Uegd el dia 

En que me ha dicho mi suerte , 

Que voy d buscar la muerte , 

T hallap la muerte querria. 

Mas si es muerte estar viviendo 

Vida de tanto pesar, 

No me quiero fatigar 

Pop lo que estoy padeciendo. 



DECIMAS 



I. 



Senora, mi pensamiento 
Estd tan bien empleado , 
Que no s^, si mi cuidado 
Es* mayor que mi tormento; 
Pero como el bien que siento 
Es efecto de quereros, 



154 BncAS 



En esto f emo ofenderos , 
Que Uegue & ser tan perfecto 
Gomo la causa, el efecto, 
En mas que en no mereceros. 

Sois un bien tan superior , 
Que sobrepuja el deseo; 
Lo que de ^1 no entiendo, creo, 

Y ansf lo entiendo mejor; 
Cuanto este bien es mayor y 
Tanto es mas amable cosa, 
T mas el alma reposa 

En ^1, cuanto mas le ama, 
Dichosa de amor la llama 
Que & vos me Ueva, mi diosa, 

Para vos sola nacf , 
A yds mi estrella me inclina, 
No es mucho como divina 
Ser ad()rada de mf ; 
Si en esto atrevido fuf , 
Culpad d Yuestra hermosura, 
Que no cabe en mi ventura 
Ningun arrepentimiento, 
De aquello, que el pensamiento 

Y la voluntad procura. 
No podemos m^s tener 

Amor de lo que nos das, 
Ni yds quien os quiera xa&s , 
Ni yo ya mds que querer; 
No es belleza de mujer, 
Que es de eielo la que adoro, 
Harto lo temo y lo Uoro, 
Que siendo prenda de cielo, 
Ha de despreciar el suelo 
Como al bajo cobre el oro. 



DB PBDBO LUlAN DB BIAZA. 155 



n. 



Determinado me siento 
De aborrecer lo que adoro , 
Y en el mismo punto lloro 
Mi propio aborrecimiento : 
Ofendido pensamiento, 
Ddjame estar con mi engano, 
Que serd mayor el dano 
De quedar arrepentido , 
Que el hombre que estd perdido, 
No hd menester deaengano. 

Con mis enganos vivfa, 
Contento y alegre estaba, 
Que el alma no imaginaba 
En el mal que no sabfa; 
Ta ni la noche ni el dia 
Puedo reposar un poco , 
Porque cada vez que toco 
£n Yuestra ausencta enemiga^ 
Lo m^nos d que me obliga 
Es d blasfemias de loco. 

Yo pruebo el remedio mio 
En otros ojos que veo , 
Pero aum^ntame el deseo 
El bien de que me desvio; 
Y-si en el tiempo confio , 
^ Qui^n sufrira su tardanza 
addnde para mudanza 
Habrd medico tan sdbio? 
Que amor crece en el agravio, 
T en el temor la esperanza. 



156 BIVAB 



Amada senora mia, 
Mil vecee & vds me vuelvo, 
Pero cuantas me resuelvo 
Tantas la ofensa me enfrfa; 
Qae si en el alma os tenia 
Con la yerdad que sabeis, 
Salir de ella no podeis , 
Que estais en su mismo centro, 
Y estais en ella tan dentro , 
Que sin ella no saldreis. 



QUINTILLAS. 



Vengo, senora, d quereros 
De mi voluntad forzado , 
Mas ap^nas Uego- d veros , 
Guando me aprieta el cuidado 
De enojaros 6 perderos. 

Porque, aunque mi pensamiento 
No tiene sin vos contento, 
Temo de vuestro rigor , 
Que & lo que es fuerza de amor 
Llamareis, atrevimientQ. 

Y quiere mi desventura, 
Porque este dolor no amanse , 
Que en toda yuestra hermosura^ 
Para que el alma descanse, 
No tenga parte sigura. 



DB PEDRO LiStAN DB RIJLZA.. 157 

Que como no hay en el suelo 
Para ablandar vuestro hielo 
Justicia, amor, ni razon, 
Serd infierno d el corazon , 
Lo que es A los ojos cielo. 

g Qud bien liabrd para mf 
Sin vuestra gracia, senora, 
Si aunque haya mdnos que os vf , 
Hd, que mi alma os adora 
Desde el dia en que nacf ? 

Por vos , fama el cielo cobra 
Como hacedor de tal obra, 
Mas para mi mejor fuera 
Que en misericordia os diera, 
Lo que en hermosiira os sobra. 

De mi pensamiento altivo 
A ser tan subjeto vengo , 
T tanto en seguir le estribo , 
Que por imposible tengo 
El no veros, y estar vivo. 

Que es amor golpe tan fuerte 
T en mi alma did de suerte. 
Que para sanar su herida, 
Si no pudiese la vida 
Tampoco podrd la muerte. 

Ya como quien me aborrece 
Direis, que os canso y persigo, 
T d. mi alma le parece , 
Que es muy poco lo que digo 
T mucho lo que padece. 



158 BIMA8 

Mas si oirme os descontenta 
Aunque ella mil muertes sienta^ 
Callar^ el mal de que muero. 
Que mds que d mi alma, quiero 
Teneros d vos contenta. 



OUINTILLAS DE LA F^RIA. 



De la Acevedo y Ranchal , 
Gente del trato jermano , 
En canto godo y antano 
El yugo matrimonial , 
Cantap^ alegre y ufano. 

Fu^ Ranchal entre los virlos 
De contfnuo respetado, 
De las marcas cudiciado , 
Oficial en donar chirlos, 
De antubias examinado. 

De cuerpo fuerte y membrudo , 
Y de semblante enojoso 
Arriscado y capotudo ; 
Diestro en la negra , y brioso . 
Todo cuanto serlo pudo. 

Nacid en Cdrdova la liana 
De un ventor y una gitana, 
Crecid el chulo y did en valiente , 
Entre jermanesca gente 
Del altozano en Triana; 



DB PEDRO LxHAN BB BIAZA. 159 

Pas6 plaza de mandil 
Desde quince & diez y siete , 
Fu^ en el dos bastos subtil, 
Oficial de ganivete 
Y acomodar un perfil. 

Subi6 d ser pufo de un bote , 
Porque le favorecieron 
Lobaina, Hartacho y Cambrote, 
Demds de que al chulo vieron 
Que le apuntaba el bigote. 

Este, pues, vi6 d la Acevedo 
£n la silla de su estado, 
Cantar con gentil denuedo, 
Un dia que habia llegado 
Palpitando de Toledo ; 

Y repicando en la silla 
La acostumbrada varilla 
Que train en las manos todas , 
Con demostraciones godas 
Cantd aquesta siguidilla: 
— i Ay que en mar, las galeritas ande, 
Quien me did d conocer , la casa y el padre ! — 

El godeno regodeb 
Con que la hiza cantaba 
De la varilla al meneo , 
Al virlo le acrecentaba 
El aficion y el deseo : 

Llegd d ella por un lado , 
El capelo encasquetado , 
Y con cenudo capote 
Aderezando el bigote , 
De aquesta suerte ha garlado : 



160 • RIICAS 

— Marca, si quieres que est^n 
Nuestras yoluntades dos 
Juntas, conmigo te yen, 
Que por el agua de Dies 
Que me has parecldo bien. 

Y te parece mi suerte 
Que para el godeno vicio, 
Soy hombre brioso y fuerte; 
Mi nombre, es Rauchal, mi oficio, 
Es oficial de la muerte. — 

Atenta 1^ marca oyd 
Lo que el rufo la ha garlado, 

Y como su intento vi6, 
Con semblante socarrado 
Desta suerte le cantd : 

— Galiciar quiere el brone , 

Y dice la chulama , 
Si la cica no clama 
No sera esta chone ; 
Si no ven mis manos 
Quinas plateadas, 
Cobas estimadas, 
Opilados granos, 
Aunque mds pregone 
Que me quiere y ama, 
Si la cica no clama 

No serd esta chone. 

Sintid el chulo la cane ion , 

Y para yolverla el trueco, 
Aunque la tenia aficion, 
Did 4 la marca un bofeton 
Que se oyd en el golpe el eco; 



DB PEDRO LI!9aN DB BUZA. 161 



T vi^ndose asf agraviada, 
Alz6 la marquiza el garlo, 

Y & sn Yoz desentonada, 
Acudid un chtflo & vengarlo 
Ya puesta en cames la espada: 

Afirmdse con Ranchal, 
Pero Ranchal presto y listo, 
Arrojdndole el punal , 
Le invi<5 & cenar con Cristo 
En un hora dun no cabal. 

Viendo la revolucion , 
Un chulo el paso apresura, 
Did viento, y en conclusion, 
Acudid luego la gura 

Y puso al jaque en prision. 

Hfzosele luego el cargo, 

Y dinle para descargo 
Tres dias d mas andar, 

Y conddnanle & ahorcar 
A la cuarta sin descargo. 

Mas la Aceyedo que ha oido 
La sentencia rigurosa, 
A los alcaldes se ha ido, 

Y convertida y Uorosa 
Se les pidid por marido. 

Otorgan lo que ped^ 
Dando al rufo libertad, 
Que en la capilla yacfa, 
Solo con la cofadpfa 
De la santa caridad. 



li 



162 BIHAS DB PBDSO LIlSfAN DB BIA.ZA. 

Suena el rumbo por la trena 
Cdmo librd el soberano 
k Ranchal de la cadena^ 
Y acude todo cristiano 
A darle la norabuena; 

Y en la cdmara del hierro 
El chulo y la marca goda , 
Hicieron alegre encierro 
Celebrdndose la boda 

Con mosto y mis mosto en cerro: 

Y tras estar hecho un cuero, 
Carrascales , fu^ el primero 
Que tomando las sonajas, 

Les cantd , hacidndose rajas , 
Esta siguida al pandero: 

—Por librarse de muerte se cas6 Ranchal, 
Mas yo pienso que ha sido condenarse mds. 



i 
I 



CATALOGO 



DB LAS ▼OOBS DB GBBMANXA t^UB SB BNOUBNTBAN 
BN LAS POBSiAS DE LlSfAN. 



Avizorar. ....... Mirar. 

Blanda Cama. 

Brone Hombre. 

Cdmara del hierro, . . . Calabozo. 

Cdramo Vino. 

Cerra Mano. 

Chone Noche. 

Cica no clama Bolsa no suena. 

Cohas Beales (moneda). 

Coime Senor. 

Coime (Alto 6 Gran). . . Dios. 

Bar viento Dar parte. 

Dos bastos Dos dedos. 

Qaliciar Holgar. 

Qanivete Cuchillo. 

QoAo y Godeno Rico y principal. 

Gomarras Gallinas. 

Grams Oro (dinero). 

Qura, La Justicia. 



164 catIlooo db voces. 

Hanipa Vida de los pfcaros 6 ager- 

manados y j lo que i bub 
costumbres y maneras Be 
referia. 

Iza Bamera. 

Jaque Bufian y valenton. 

Jaquindo Lengua de jaques. 

Marea Mancebas de esta gente. 

Marquiza " . . Lo mismo. 

Mastines Griados de Justicia. 

Mandil El criado de rufian 6 mujer 

p^blica. 

Mirlas , . Las orejas. 

Padres Rufian, gefe de alguna 

mancebfa. 

Quinas Moneda. 

Rufo Rufian. 

Trma Cdrcel. 

TrinqueU Cama de cordeles. 

Ventor El ladron que acecha 6 

ventea la presa. 

Virlos Ladrones. 



MMAAMA^^A^AAAAAM^/U\MA^ 



CATALOGO 



DB LAS OBBA0 Y HANUSCBITOS DB DONDB SB HAN TOMADO 
liAB POESIaS DE LIllfAN. 



wvwvwwx 



RouANCBBO GENBBAL , en que se contienen todos los romanpes que 
andan impresos.— En Madrid, 1604, por Juan de la Cuesta, 4.° 

Ensayo db una Biliotbca db libros babos y cubiosos , formada 
con los apuntamientos de D. Bai$oIom6 Jos6 Gallardo.— Tomo 1 , 1863, 
Madrid. M. Rivadeneyra, 8.°, ntim. 1050, en que se refiere & un M. S. 
de la Biblioteca Nacional ; uno de los dos romances que alii incluye se 
halla como an6nim6 en la coleccion titulada : Maravillas del Parnaso y 
ftw de los m^ores Romances , etc. Hecopilados de graves autores , por 
Jorge Pinto de Morales , 8.°, 1640 , Barcelona , Jaime Mathevad ; de esta 
antologia lo tom6 Duran y lo incluy6 en su RomancerOj edicion del 
ano 1851 , Madrid, Rivadeneyra, 8.°, ntim. 1*746. 

Pbiueba pabtb db las Flores db poetas ilustbbs db Espai^a , di- 
vidida en dos libros y ordenada por Pedro Espinosa , etc. Valladolid, 
Luis Sanchez, 1605, 4.° 

Agudbza y abte de ing^nio, por el P. Baltasar Grecian. Huesca, 
ano 1648 , Juan Nogu6s , 4.°, 2.* edicion y otras muchas. 

Todas las obras de D. Luis de G6ngora. Madrid , 1633 , imprenta del 
Reino , 4.*, y muchas ediciones posteriores. 

CuABTO cuadbrno DB YARios ROMANCES , los m&s modemos que hasta 
hoy se han cantado. Valencia , 1592 , 12.° ejemplar tinico de la Biblio- 
teca Ambrosiana de Milan. 

LIBBO.QUE TBATA DE LA ENFBRMBDAD DE LAS BUBAS , por el Dr. PedrO 

de Torres, Madrid, Luis Sanchez, 1600, 4.° 

La conquista que hicibbon los podbbosos y dAT6Lioos Reyes Don 
Fernando y Dona Isabel en el reino db Gbanada , por Duarte Dias, 
Madrid, viuda de Alonso Gomez, 1590, 8.° 

C6DICE DE LA Biblioteca Nacional de Madrid , marcado con la sig- 
natura M. 84. 

CbDiCB DB la Biblioteca db la Uniyebsidad db Zabagoza. N. 1374. 



fNDICE. 



Piginas. . 



Bedicatoria 3 

Prdlogo 5 

Apnntes sobre la vida de Linan 11 

Breves advertencias sobre el gusto y m^rito de 

SUB poesfas .- 23 

SONEXOS. — 1 27 

» n 28 

» m 28 

• » IV 29 

» V 29 

» VI 30 

» vn 30 

» vm 31 

» IX 32 

» X 32 

» XI 33 

» xn 33 

» xm. 34 

» XIV 34 

» XV :'...: 35 

» XVI 35 

» xvn 36 

» xvm 37 

La viDA DE LOS PfCABOs. — (Torcetos.) 39 

Tercetos de Linan de Biaza al Doctor Torres. . 51 

BOHANCES. — ^I. 55 

» n 58 

» in.. 60 

» IV 62 

» V 64 

» VI 65 

» VII 67 



168 fNDICB. 

Piginas. 



Romance VHI 68 

» IX 71 

» X 73 

» XI 75 

» xn 78 

» xm 81 

» XIV 84 

» XV 88 

» XVI 89 

» XVII 91 

» xvm ; 92 

» XIX 95 

» XX 96 

» XXI 98 

» xxn 100 

» xxm 102 

» XXIV 105 

» XXV Ill 

» XXVI 114 

)> XXVII 116 

» xxvm 117 

» XXIX 119 

» XXX 121 

Sdtira contra el amor '. 126 

LaNoche . 133 

Leteillas. — 1 146 

» II 148 

Ensaladilla 149 

Bedondillas 151 

D^ciMAS... — 1 153 

» n 155 

QUINTILLAS.-1 156 

» II 158 

Catdlogo de las palabras de germania 163 

Cat4Iogo de las obras y m. ss. de donde se ban 

tornado las poesfas de Liaan 165 



ADICION. 



AuN no terminada la impresion de estas poesias, 
cuando nuevos datos ban venido & confirmarnos una 
vez mds en nuestra opinion , acerca del gran prestigio 
y renombre de que goz6 Linan en su tiempo : v6ase si 
no la siguiente an^cdota que D. Francisco de Aragon, 
Conde de Luna, refiere en sus Comentarios manus- 
critos, (f6lio 149). Biblioteca Nacional. 

«Estando un dia el Rey W comiendo , lleg6 Villan- 
drando , un miisico que bolgaba acudiese & su c&mara 
& le cantar , porque lo hacia con particular gracia, 
y S. M. gustaba de oir romances antiguos; y por en- 
t6nces habia compuesto Lifian, un poeta aragonds de 
muy huen gusto, un romance A lo antiguo... Este ro- 
mance, como cosa nueva, cant6 al Rey, estando co- 
miendo, Villandrando , entre otros.» 

Llam6le al Rey la atenciop el romance, y tanto, 
,que hizo se lo repitiera por segunda y Ann tercera 
vez. Estaba presente el Conde de Chinchon, y ere- 
y^ndose, sin duda, aludido, sali6 detrds del miisico 

(1) Felipe 11. 



no ADICtON. 

y le dijo : « Por vida del Rey que ob he de meter en un 
calabozo y hacer que digais qui^n os ha dado ese pas- 
quin y atrevimiento para que le digais delante del 
Rey. » El pobre miisico qued6 afligidisimo y confes6 
qui6n le habia dado el romance , anadiendo cu4n co- 
mun y conocido era en todo Madrid. En tanto el Rey, 
despues de decir & D. Crist6bal de Mora, que «el ro- 
mance era de hombre de hv£n entendimiento , » sospe- 
chando que el de Chinchon hubiera salido A reprender 
k Villandrando , mand6 A Juan Ruiz de Velasco que 
fuese en su busca y dijera al miisico que volviese 
otro dia k cantarle aquellos versos , y que si el Conde 
«sobre el romance atravesaba alguna cosa, lo supiese 
y le avisase. » Hizolo asi Velasco, y enterado el Rey 
de lo sucedido, reiter6 la 6rden al miisico, de que 
volviera , anadiendo : « Mai ha entendido el Conde de 
Chinchon el romance , dntes es muy bumo y muy i 
prop63ito.» 

El romance de que aqui se trata, es el siguiente: 

Sentado estd el senor Rey 
En su silla de respaldo, 
De su gente mal regida 
Desayenencias juzgando. 
Dadivoso y justiciero 
Premia al bueno y pena al male, 
Que castigos y mercedes 
Hacen seguros vasallos. * 

Arrastrando luengos lutes 
Entraron treinta fidalgos 
Escuderos de Jimena, 
Fija del Conde Lozano. 



▲DICION. 1*71 

Despachados los maceros , 
Quedd suspenso el palacio , 

Y asi comenzd sus quejas 
Humillada en los estrados : 
— Senor, hoy hace seis meses 
Que murid mi padre d manos 
De un muchacho , que las tuyas 
Para matarlo criaron. 

Cuatro voces he venido 
A tus pids, y todas cuatro 
Alcancd prometimientos, 
Justicia jamsis alcanzo. 
Hon Rodrigo de Vivar, 
Rapaz , orgulloso y vano , 
Profana tus justas leyes, 

Y tu amparas un profano. 
T6 le celes , t^ le encubres , 

Y despues de pue^to en salvo , 
Castigas d tus merinos , 
Porque no pueden prendallo. 
Si de Dios los buenos reyes 
La semejanza y el cargo 
Representan en la tierra 

Con los humildes humanos , 
Non debiera de ser rey 
Bien tenido y bien amado , 
Quien fallesce en la justicia 

Y esfuerza los desacatos. 

J Mai lo mirasi |Mal lo piensas ! 
Perdona si mal te fablo, 
Que la injuria en la mujer 
Vuelve el respeto en agravio. 
— No haya mds, gentil doncella, 
Respondid, el primer Fernando, 



Vt2 ▲DIOION. 

Que abland&ran yuesas quejas 
Un pecho de acero y mdrmol. 
Si yo guardo & Don Rodrigo, 
Para vueso bien lo guardo ; 
Tiempo vendrd que por 61 
Convirtais en gozo el Uanto. — 
En esto llegd d la sala 
De Dona Urraca un recado , 
Asidla del brazo el Rey, 
Donde estd la Infanta entraron. 

No es esto s61o ; en un ejemplar que poseemos de 
los JHscursos, epistolas y epigramas de Micer Andres, 
Rey de Artieda, (i) se halla tambien consignada en 
una nota manuscrita (A nuestro juicio coetAnea de 
la impresion de este libro), una especie, que aunque 
en si de escasa importancia, sirve sin embargo, para 
damos k conocer de una manera significativa, la au- 
toridad de nuestro poeta entre sus contempordneos, 
cuando de tal modo anotaban y encarecian sus decires 
y desenfados del momento. 

Con motivo de referirse Rey de Artieda en la de- 
dicatoria de sus rimas al rey D. Jaime I , progeni- 
tor de su Mecenas D. Luis Abarca de Castro y Bolea, 
el an6nimo anotador refiere, que este caballero, muy 
pagado sin duda de su prosapia, solia exclajmar como 
por via de juramento : « Por vida de mi senor el Bey 
D. Jaime , » 4 lo cual el poeta Linan , en vini6ndole 
ocasion, y como para motejar al autor del soneto 
contra los linajudos, replied: «Por vida de mi seSor 
el padre Adan. ^ 

(1) Zaragoza. Angelo Tabanno , 1605 , 4.*" 



ADICION. V13 

Otra prueba de esta misma autoridad y encareci- 
miento se halla en la dedicatoria que hizo Lope de 
Vega & Baltasar Elisio de Medinilla , de su comedia 
Santiago el Verde, pues al quejarse en tono de cen- 
sura de los criticos impertinentes , que en su tiempo 
( como en el nuestro ) tenian por ocupacion mds segu- 
ra el desacreditar las obras ajenas, que el acredi- 
tarse con las propias , dicenos , asi , como de pasada, 
que k estos tales, solia Uamarles Linan «?o^ impe- 
cables, » 



T. X. E. 



.^ 



£>. 



SE ACABO 

de imprimir este libro 

en la imprenta del Hospicio 

el dia 31 de Octubre del aiio 1816, 

por Greg-orio Casanal, 

regente de la misma. 

ZABA.aOZA. 



POESIAS SELECTAS 



FRAY GERONIMO DE M JOSE 



TOBLICAMS POH LA 



nm. DiFOTH mmm de limn. 



ZARAGOZA 

tlIFBBHT\ DBL HOBPICIO 

1876 



{.) 



BS PBOPIBDAD DB LA DIPUTAOXON. 



pr6logo. 



En la juvenil edad, cuandb la vida ofrece siempre 
talagos 6 ilusiones , cuando nos acaricia y nos son- 
rie con sus m4s gratos ensuenos de dulce placer y 
bienandanza, Ger6nimo Ezquerra de Rozas Tenunci6 
al siglo , no contando apenas diez y ocho anos ; no es 
f&cil adivinar los m6vile3 que 4 ello le impulsaron, 
pero no es de presumir que en tan temprana edad 
hubieran lacerado ya su corazon , marchitando en flor 
^us esperanzas , esas amargas decepciones que en un 
momento deciden del porvenir y destino del hombre 
para siempre ; tal vez un sentimiento de f6 acendrada, 
fu6 linicamente lo que le decidi6 4 adoptar una reso- 
lucion de esta naturaleza. 

Como fruto de una existencia dividida entre el es- 
tudio y el cumplimiento de sus deberes religiosos, 
*dej6 al morir una multitud de obras, de las que ban 
Uegado hasta nosotros como vivo testimonio de la 
^uperioridad de su m6rito , dos en primer t^rmino , el 



4 pb6looo. 

QSnio de la Historia y la coleccion de sus Poesias; 
ambas Uamadas & formar parte de esta Biblioteca; 
creyendo empero nosotros que, por su cualidad de 
in6ditas , debiamos conceder & las segundas la pre- 
ferencia en la publicacion. 

Pocas palabras vamos A dedicar & exponer el jui- 
cio general que nos merecen , puesto que , ya desde 
ahora , podrd decidir el inapelable tribunal de la opi- 
nion piiblica, el concepto y m6rito que debe atribuir- 
seles ; pero si no por lo acertadas , A lo m6nos por lo 
breves, no parecerAn quizAs impertinentes algunas 
observaciones. 

En las poesias de Fr. Ger6nimo , no hay que buscar 
la pompa y majestad de estilb ni el fuego sagrado del 
entusiasmo que encendi6 la fantasia de los grandes 
ing6nios de nuestra edad de oro ; poeta de decadencia, 
si no abati6 su vuelo hasta la pedestre entonacion de 
los copleros de ruda Minerva, tampoco logT6 nunca 
remontarse A aquellas inaccesibles alturas ; un buen 
sentido critico , un gusto delicado , apartAndole de laa 
gArrulas invenciones de su tiempo, le convirtieron 
de admirador y amigo , en digno admirador de Bar- 
tolom6 Leonardo de Argensola. 

El oleaje de las tempestades del mundo , que ni 
respeta la inmunidad del templo , ni la soledad y re- 
tiro del claustro , y que asi profana todos los santua- 
rios como traspone todas las lindes y barreras, alcan- 
z6 4 Fr. Ger6nimo con sus furiosos y ciegos embates 
dindole A probar el cAliz de dolor de que ninguno de 
los s6res bumanos se exime ; y cuando en la liltima 
etapa de su vida se refugi6 en un misticismo contem- 



pb6looo. 



5 



plativo y absorbente , ajeno 4 toda inspiracion 6 arro- 
bamiento sublime, de tal modo ajust6 la variedad de 
su canto al austero y sencillo comp&s de la salmodia, 
que solo tal cual vez, muy pocas en verdad, los acen- 
tos que de su lira brotaroff, pudieron hacer recordar 
el armonioso plectro de su gran modelo. 

Fdcil nos hubiera sido aumentar en esta coleccion 
las composiciones del gknevo devoto , pertenecientes 
i Fr. Ger6nimo, pero bemos creido que ni su fama 
ni nuestros lectores hubieran ganado gran cosa en 
ello. 

Antes de poner t6rmino & estas ligeras indicaciones, 
debemos advertir que , al exponer las noticias sobre la 
vida y escritos de este poeta en la forma que lo hace- 
mos , no nos mueve pretension alguna literaria , y solo 
si el deseo de darle A conocer mejor & nuestros lec- 
tores, procurando tambien evitar en lo posibte la mo- 
notonia que resulta siempre de la excesiva uniformi- 
^ad de metodo en todo linaje de investigaciones. 



\^«<s<wv^^v\/v/v<^»<»wv>rN/w»i 



FR. GERONIMO DE SAN JOSfi 

Y sus oontbmpobAnbos. 



CAPfTULO PRIMERO. 



LA C&8A DE LASTAHOSA. 

CoRRiA el mes de Setiembre de 1651. En un espa- 
cioso aposento alhajado con riquisimos muebles y 
objetos artisticos de singular belleza y valor, se pa- 
seaba con aire distiraido , un hombre como de cuarenta 
anos, de noble apostura y militar continente, cuyo 
semblante expresivo y majestuoso tenia ese especial 
atractivo de la bondad y de la gentileza; Uam&base 
D. Vicencio Juan de Lastanosa, y era reputado con 
justicia, como el mds inteligente y espl6ndido de los 
Mecenas aragoneses de su tiempo; por dos 6 tres 
veces , interpumpiendo su paseo , se aproxim6 i una 
de las ventanas de la estancia, desde donde se des- 
cubria gran trecbo del Coso de la ciudad de Hues- 
ca , y recorriendo con la vista uno y otro lado , di6 
i conocer en el gesto cuinto le contrariaba la in- 
esperada tardanza de la persona & quien aguardaba: 



8 FB. GBBbNIMO pB SAN J08^ 

esta situacion se prolongd por mis de dos horas , al 
cabo de las cuales , seiit6se cansado , junto 4 un lu- 
joso bufetillo, y cruzando las^iernas y apoyando la 
mejilla en la mano derecha y el codo sobre el brazo 
del sillon en que descansaba, quedd sumergido en 
profundas meditaciones ; de pronto, un ruido como el 
de una pesada m&quina que se acerca, le produjo un 
ligero sacudimiento , 6 irgui6ndose siibitamente cual 
si despertara de un profundo letargo , se dirig'id con 
paso acelerado & la puerta , en donde se hallaba ya 
parado como t6rmino de su viaje, el enorme coche de 
camino que tan hx)rrisono estr6pito producia al rodar 
sobre el desigual pavimento de la ciudad vencedora: 
un criado diligente abri6 la p'ortezuela, adelantin- 
dose & su amo , y mediante un violento descenso , el 
cronista de Aragon , Juan Francisco Andr6s de Ustar- 
roz, estrech6 entre sus brazos al magnifico SeSor de 
Figueruelas, que con tan impaciente solicitud le 
esperaba. 

Era el cronista Andres , hombre de la misma edad 
poco mis 6 m6nos que Lastanosa; de tez roja, ojos 
vivos y penetrantes, cabello negro, corta guedeja, 
mesurado copete sobre la frente , pera poblada y bi- 
gote levantado & la borgonona , y aunque de estatura 
mediana, de buena di^posicion y presencia; traia 
puesta una ropUla de tafetan de color de pasa, licen- 
cia que solo se permitia en viajes y casos anilogos, 
pues ordinariamente vestia el traje negro que precep- 
tuaba el fuero. Con el permiso de su anfitrion , dedie6 
€l recien venido los primeros momentos despues de su 
Uegada al cuidado y aderezo de su persona, y vol- 



T SU8 CONTBlCPOSiKBOS. 9 

vi6ndose & reunir con 61, tras breves instantes, jun- 
tos se encaminaron & los deliciosos jardines en que las 
artes y la naturaleza ostentaban , conio & competen- 
cia, sus maravillosas galas y primores. No era fAcil 
adivinar por cierto que en el centro de una ciudad im- 
portante , se encontrasen al abrigo de una casa par- 
ticular tan extensos y amenos jardines, si su dueflo 
privilegiado , como si poseyera el don de realizar toda 
clase de bellos imposibles , no hubiera sabido conver- 
tir su mansion, aunque & costa de grandes sacrificios, 
en un magnifico y abundante museo , en un emporio 
de gusto y riqueza tal, que hacia brotar de todos los 
labios i manera de vulgar adagio : « No ha visto cosa, 
el que no vi6 la casa de Lastanosa.» 

A pesar de estar el viajero familiarizado con el 
espectdculo que & su vista se desplegaba, no pudo 
m6nos de pararse en su contemplacion , como si se 
ofreciera ante sus ojos por primera vez en su vida; 
bien es verdad que mil favorables circunstancias pres- 
taban k la sazon nuevos encantos y atractivos & aque- 
Uos amenisimos pensiles ; la atm6sfera serena y tem- 
plada, el viento que jugueton agitaba las flores y 
hierbas olorosas embalsamando el ambiente con sus 
suavisimos aromas, los p&jaros que alegres cantaban 
y revoloteaban libres de toda clase de asechanzas y 
como en un seguro lugar de asilo , el murmurio de 
las aguas , cuyas rdudas corrientes se perdian & trav6s 
del espeso c6sped , formando caprichosos y erriticos 
dibujos; las matizadas tintas de las hojas de los 4iv 
boles banadas por los tibios rayos de un sol poniente, 
la bora, en fin, todo aquel concierto admirable de la 



10 FB. aEuCnmLO db san josb 

naturaleza, parecia convidar de consuno & la delec- 
tacion y al esparcimiento. 

Previendo Lastanosa el cansancio de su hu^sped , y 
sin hacer caso de las reiteradas protestas en que le 
aseguraba lo contrario, le condujo & un rustico y 
c6modo banco junto & la fuente Uamada de Hipocre- 
ne, en que entrambos tomaron asiento. Engolfados 
en su pldtica, cuya creciente animacion por momen- 
tos se aumentaba, saltaban de una materia en otra 
con esa rapidez vertiginosa de los que se encuentran, 
despues de un largo tiempo , ividos de comunicarse 
mil impresiones y descubrimientos de sumo interfe 
para sus particulares gustos; y ora departian sobre 
los males de la patria, desgarrada en aquel ent6nces 
por dos sangrientas guerras civiles , ora se comuni- 
caban reciprocamente noticias de familias y personas 
para entrambos queridas ; basta que al fin , y como si 
este fuera el principal asunto y objeto de sus aficio- 
nes, fij&ronse en todo lo que ataxia & las letras y & 
las artes, y en especial, & las obras nuevas de artistas 
y literatos aragoneses. 

— H6me holgado con extremo, decia el Sefior de 
Figueruelas, en conocer la opinion de Vmd. acerca 
de las poesias de D. Ger6nimo Cancer, (i) asi coma 
del pequeno poema de nuestro buen amigo Salinas; 
mas no qniero empenarle en nuevas razones so- 
bre esto ultimo, porque muy presto si no me en- 
gafio, hemos de tener k su autor en nuestra pre- 
sencia. — Aiin no habia terminado estas palabras, 

(1) obras v&rias de D. Geronimo Cancer y Velasco. Madrid, Die^ 
Diaz de la Carrera, 1651, 4.** 



Y sus gontbmpobInbos. 11 

cuando los saludos afectuosos del can6nigo D. Ma- 
nuel Salinas y Lizana^ y las risas bulliciosas de don 
Luis Abarca de Bolea, Marqu6s de Torres, dieron lu-r 
gar d esa s6rie de mutuos cumplimientos y bienveni- 
das , que son el obligado comienzo de toda visita de 
esta indole ; mas , A poco , el hilo de la interrumpida 
conversacion volvi6 & anudarse, tomando en ella parte 
Salinas , el Marqu6s y ademis un nuevo interlocutor 
que acudi6 presuroso en aquel instante, .y que ejercia 
cerca de Lastanosa , un papel no bien definido , entre 
bufon, secretario y paje de confianza, pero que res- 
pecto de los extranos, desempenaba en el pleno do- 
minion de sus funciones, el primero de los menciona- 
dos cargos : era 6ste un hombrecillo de entre veinte 
y cincuenta anos, pues que lo mismo podia revelar 
su aspecto una edad que otra; de altos y desiguales 
hombros, ojizaino y barbitaheno, estevado y de mez- 
quina estatura, cuyo conjunto movia & compasion y 
risa; no era, sin embargo, D. Bueso, que asi le llama- 
ban, uno de esos bufones cortesanos, degradados y 
corrompidos , que en aquella 6poca formaban las de- 
licias , d la vez que el azote de los palaciegos ; pues 
dentro de aquella ridicula figura, se albergaba una 
inteligencia viva y un noble corazon completamente 
identificado con su senor, 4 quien servia como un 
perro leal 4 su amo. Ocioso, sobre innecesario, seria 
referir aqui los motivos especiales de gratitud que 
ligaban el pobre contrahecho A su bienhechor; baste 
decir , que desde largo tiempo Antes , se habia cons- 
tituido, por autoridad propia, en secretario intimo de 
su dueno y conservador celoso de su museo y de su 



12 FB. GBB6nIK0 DB SAN JOSA 

Mblioteca ; y con tal aficion y ahinco se habia dedi- 
cado al estudio de las cuestiones literarias , que cuasi 
diariamente se ag'itaban ei> su presencia, que muy 
pronto se hall6 en condiciones de poder tesciar airo- 
aamente en los debates; y como la inmunidad del 
car&cter de que estaba revestido, le autorizaba en 
cierto modo para zaherir libremente & quien le pare- 
cia (cosa & que 61 se inclinaba con predileccion y 
muy de bonisima gana), pocos eran, y con sobrado 
motivo, los que no temian sus desapiadadas censu- 
ras; de modo que, al linico que mereci6 su Uegada 
ben6vola acogida, fu6 al bondadoso Marqu6s de Tor- 
res, cuya prematura obesidad fu6 el primer bianco 
de sus burlas: encardndose luego con Salinas, le 
asest6 en esta forma, el montante de su sitira. — 
Grandes deseos tenia ya de echaros la vista encima, 
mi querido candnigo , 4 fin de daros el parabien m4s 
cumplido por vuestro poema La Casta Susana; W i 
fe OS aseguro, que no obstante mi natural deseon- 
tentadizo , solo he echado en 61 de m6nos , para que 
reuna todo g6nero de perfecciones , una digresion, 
capitulo 6 cosa parecida, destinado k sincerar k la 
heroina del epiteto autonomdstico que constante- 
mente Ueva colgado de su nombre A guisa de maza, 
de suerte que, en queriendo cualquiera nombrarla, 
luego se le viene k la boca, el achaque de su casti- 
dad. — Alto ahi, repuso el interpelado, que os vais 
camino del Santo Oficio , adonde al fin ireis k parar, 
si no refrenais vuestra lengua. — Tranquilizaos , y no 

(1) La Casta Susana , par^frasis po^tica de 8u sagrada historia. Hnes- 
ca , Juan Francisco de Larumbe , 1651 , 8.^ 



T BUB CONTBXPOBiNBOB. 1& 

temais por mi, replic6 el bufon, pues no s6. de nin- 
^no de mi dignidad que hasta la fecha haya parada 
en tan Santos Lugares;.mi^ntra3 que, alg'o podria 
decirse de los aficionados k pardfrasis biblicas , que 
bien contra su voluntad los visitaron; pero ^quereis 
decirme, doctor Andres, prosigui6 dirigiindose k este, 
per qu6 andais brujuleando el libro que Uevo en la 
escarcela? Sospecbais tal vez tener alguna parte en 
ello? Pues k f6 que no os habeis engaiiado; he aqui 
una albaja que deseara la bubiese publicado mi amo 
en descargo siquiera de los mucbos que del P. Grar- 
cian ha costeado. — Y diciendo y haciendo, sac6 (Je su 
disforme faltriquera un libro, en 8.^, recien impre-. 
so , que contenia el Ginio de la Historia de Ft, Qe- 
T&nimo de San Jose, 0) obra publicada pocos meses 
intes k expensas del Marques de Torres y bajo la di- 
reccion del cronista Andr6s, Ambos alii presentes. — 
En verdad, Marques, dijo Lastanosa, que tengo envi- 
dia k V. S. por haber sido el editor de tal joya, y oa 
aseguro que no vivir6 tranquilo mi6ntras no pueda 
dar k luz alguna otra maravilla de su ing^nio pre- 
claro. — Dificil empresa me parece por ahora, con- 
test6 Ustarroz, pues conociendo vuestros deseos, be 
puesto cuantos medios pueden imaginarse , A fin de 
recabar de S. R. esta apetecida gracia; asegurdndole 
que nada podria satisfacer tanto k Vmd., pues que tan 
devoto vuestro era, como autorizaros, para sacar de la 
oscuridad, sus preciosas poesias. ^Y sateis qu6 me res- 
pondi6? «Amigo, esas que Vmd. llama mis poesias y 

(1) Zaragoza, Diego Dormer, 1651. 



• 14 FR. OBBbNOCO DB BMJf JOBi 

ni aun merecen el nombre de tales , pues si hubo un 
tiempo en que , siguiendo las huellas del divino Retor 
de Villahermosa , acaso hubiera podido prometenne 
salir con algo , no indigno del todo del modelo , mu- 
cho hi, que este ejercicio de la poesia no constituye 
ya para mi otra cosa , sino un desabogo en mis rates 
de melancolia, un consuelo que mi espiritu abatido 
necesita buscar en las dulzuras de la devocion y del 
misticismo ; estas pobres obrecillas se ban desprendido 
de mi pluma al comp&s de las l&grimas que brotaban 
de mis ojos y de los suspiros que se arrancaban de mi 
pecho ; ligrimas y suspiros , libres y exentos del fuego 
voraz de las pasiones y de los ardientes sentimientos 
que abrasan el alma: pero, vea aqui, Vmd., aSa- 
di6 , alzando de la mesa un abultado cartapacio , lo 
que k mi juicio merece mis bien la honra que vues- 
tro noble protector quiere dispensar i mis pobres ver- 
sos, y le aseguro que con sumo gusto me bubiera 
encargado de ello en su nombre, si no tuviese ya 
contraido un compromiso anterior con el cardenal don 
Antonio de Aragon , que poeo despues de la muerte de 
flu autor, me confi6 este trabajo.» Iniitil es deciros, 
continu6 diciendo Ustarroz, que el manuscrito que 
puso entre mis manos W contenia las poesias del ca- 
n6nigo de Tarazona, Martin Miguel Navarro, uno 
de los mis aventajados imitadores de los Argensolas. 
— Admirado estoy , exclam6 D. Bueso, de lo gran- 
de amigo que os vais haciendo de los Leonardos; 
voy creyendo , que en efecto os habeis afiliado entre 

(1) Este precioso c6dice , en 4.°, de m&s de 500 fdjas , segan creemos, 
posee actualmente el distinguido bibli6filo Sr. D. Ricardo Heredia. 



T 0US CONTBMPO&iNBOS. 15 

los iinitadopes.de Lope, y que al fin nos podremos 
entender sin comentarios. Si es asi, de buena gana 
OS perdono la aprension en que me pusisteis , ley6n- 
donos, en vuestra Altima visita, aquella cultisima 
descripcion de esta morada , que el candnigo , posei- 
do del mis firoido entusiasmo, aplaudia calurosa- 
mente, gritando: «Esto es escribir en puro y ele- 
gante estilo ; » y que , sin embargo , tan ayuno estaba 
yo de todo lo que deciais , que en Dios y en mi ini- 
ma^, OS confieso temi haber perdido aquel dia las en- 
tendederas. Curaros amigo del feo vicio de culterani- 
zar y de mitologizar , que mucho habreis andado para 
dar al traste con esa misera aficion de poeta , que asi 
mancilla vuestras relevantes dotes de cronista ; por- 
que asi os dA el naipe k vos para escribir versos, 
como 4 nuestro preclaro Marqu6s para ensartar epi- 
talamios. 

— Decidme D. Carcabueso, salt6 el can6nigo, que 
estaba aiin algo amostazado & causa del equivoco 
elogio del bufon: ^Tan mal os ha parecido ese obse- 
quio po6tico, que el Marques dirigi6 & nuestros So- 
beranos augustos , que asi le maltraeis tan fuera de 
prop6sito? 

— Calificarlo de obsequio, y aun de obsequias si 
gustais , contest6 el bufon , que yo de epitalamios 
hablaba ; pero de todos modos afirmo y sostengo, que 
la Palestra numerosa 0) ha sido el mayor desacato 

(1) Palestra numerosa austriaca , en la victoriosa ciudad de Huesca, 
al augustisimo consorcio de los C&t6lic<is Reyes de Espa&a, D. Felipe 
el Grande , etc. Publicala el Licenciado. Jos6 F^lix de Amada. Huesca, 
Juan Francisco de Larumbe , 1650 , 4." 



' 16 FB. OBBdNIMO DB SAN J0S6 

que se ha inferido k nuestros C. C. Monarcas, y salva 
su real clemencia , temi fu^eeis todos & parar al cas- 

• tillo de Coca 4 visitar los inocentes manes del Conde 
de Aranda; demis que, por aquellos dias, se tafl6 
la campana de Velilla, y mis temores subieron de 
piinto , hasta que lleg6 k mis manos la Oitara del 
maestro Bondia, (i) que en verla comprendi al ins- 
tante cu41 era la verdadera desgracia que nos anun- 

. ciaba. 

— Pero ^qu6 teneis con el maestro Bondia, dijo 
Lastanosa interrumpiendo la charla del bufon, que 
tan mal parado queda siempre de vuestra lengua, y 
k mi juicio con mis pasion que imparcialidad? 

— 2»Q^^ ^^^ffo^ pr^ff^^^^is. Escuchadme, pues, y 
juzgad por vos mismo. Ya conoceis k D. Guaso, k ese 
bellacon que k nuestra imAgen y semejanza sirve al 
Marques con tan poco provecho; pues bien, juntos 
estdbamos esotro dia, que es muy gran compadre 
mio , saboreando de sobremesa unos tabacos de hoja, 
exquisito regalo del prior de la Merced, cuando k 
aquel grande ladronazo se le antoja solo por motejar 
al maestro Ambrosio , que sabia era un tantico amig'o 
mio , tildarle de poco arag-on^s , por haber dedicado 
su obra A un D. Nicolis de Valmaseda , que dijo ser 
gran desafecto k nuestras cosas ; aunque k mi la impu- 
tacion no me pareci6 muy grave , sin embargo , como 
la creia sobre inexacta, mal intencionada, le dije, 
arroj indole una botella: « Mentis por la joroba, que 
k mi senor D. Miguel Leonardo la dedica. » — «No, 

(1) Citara de Apolo y Parnaso en Aragon , autor el maeBtro Ambrosio 
Bondia. Zaragoza, Diego Dormer, 1650, 4." 



T BUS CONTBMPOBA.NBOS. 17 

sino k D. Nicolis de Valmaseda, » replied el D. Gua- 
so, desconcertdndome esta piema de tin banqueta- 
zo. — Que si. — Que n6. — Que n6. — Que si. — Segui- 
mos empelazgados riSendo la mis fiera zalagarda 
que vieron los nacidos, hasta que, no teniendo ya 
trastos que arrojamps , nos convencimos de la inutili- 
dadde nuestro procedimiento, echdndonos & buscar 
mejores pruebas. Pocos momentos despues acudimos 
entrambos con aire victorioso al lugar de la pelea, 
libro en ristre , y en Uegando 4 tiro nos dimos , el uno 
al otro , con 61 , en los hocicos , quedando descftlabra- 
dos y convencidos, pues la dedicatoria del suyo iba 
dirigida & Valmaseda, y la del mio & Leonardo. 
Ahora bien, decidme, senor, si es justo se consien- 
tan dedicatorias de dos caras , como medallas de Ja- 
no, poniendo k los hombres de nuestro pelo en este 
caso. 

— Bebierais m6nos y nada de esto hubiera sucedido, 
contest6 su amo: mas disp6nseme Vmd. , anadi6 diri- 
gi6ndose 4 Ustarroz, si le molesto rogandole nos de 
a conocer de sus autorizados labios las noticias que 
sepa sobre la vida y escritos de Fr. Ger6nimo, pues 
de tal modo h6me encarinado con todo lo que 4 61 se * 
refiere, que no habri dato ni circunstancia por in- 
significante que parezca, que no sea para mi, y aun 
creo que para todos, de interes sumo. 

— Poco mis de nada puedo deciros, contest6 el in- 
terpelado, que corresponda 4 lo mucho que os debo, 
y es , que sin duda la averiguacion de datos y notix^ias . 
de escritores que todavia viven, nos parece sobrado 
f4cil, para empenamos en este trabajo; pero de todos 

2 



18 FB. gbb6nzxo db ban JOSi 

modos OS complacer^ de la manera que mejor pudiere 
auplicindoos me perdoneis la brevedad y desalifio. 

Fr. Ger6nimo naci6 en 1587 en la villa de Mar- 
Hen; U) fueron sus padres el notario Martin Ezquerra 
^ Isabel de Blancas , y su hermano mayor el inclito 
D. Martin Hernando, que muri6 en 1642, siendo 
presidente del Supremo Consejo de Nipoles. Aficio- 



(1) Con el mayor gusto incluimos en este lugar las partidas de baa- 
tismo de Fr. Ger6nimo de San Jos6 y de su hermano , que por conducto 
de nuestro querido pariente D. Rafael de Ena , nos ha remitido el sellor 
Gura pirroco de Mallen , aprovechando & la vez la ocasion de manifestar 
& estos se&ores la ezpresion de nuestra gratitud. 

^ D. Manuel Ferrandez , Cura propio de la Iglesia parroquial de la villa 
de Mallen en la provincia y arzobispado de Zaragoza , 
< Certifico : Que en los Cinco lihroi de esta mi Parroquia, y en el tomo 
primero que di6 principio en el afio de mil quinientos cincuenta y oclio, 
en nueve del mes de Julio , entre los bautizados en el ano de mil qui- 
nientos ochenta y tres se halla la partida que & la letra dice a8i«=(Al 
margen)=: Martin Hernando Ezquerra y Blancas. =s(Dentro) = & 6 de 
Ebrero fu6 baptizado martin ernando ezquerra, hijo de martin ezquerra 
y Ysabel de blancas c6nyuges ; padrinos miguel de vesimbre y Joanna 
Ortiz muger de gil de blancas. 

» En el tomo segundo que principia en diez de Enero de mil quinien- 
tos ochenta y seis , al folio sesto se halla entre los que fueron bautizados 
en el mes de Marzo de mil quinientos ochenta y siete la partida que dice 
= c En el propio dia mes y afio (se refiere segun las partidas antece- 
dentes al dia diez y seis de Marzo de mil quinientos ochenta y siete) Yo 
Fr. P.° Ci})res Pr. (esto es Yo Frey Pedro Cipres Prior) baptic^ segun 
el ritu de la Santa madre Iglesia rom.* un hijo de martin ezquerra not.'* 
y Ysabel de blancas llamase el baptizado Hieronimo , fueron padrinos 
fray Pedro Lorente y Ysabel de pasamar viuda. » 

* Estas dos partidas estan bien extraidas y conformes con bus respec- 
tivos originales que obran en estos libros parroquiales. Y para que cons- 
te firmo y sello la presente en Mallen & veinte y cuatro de Febrero de 
mil ochocientos setenta y seis. — Manuel Ferrandez.* — Hay un sello 
parroquial que dice : < Parroquia de la villa de Mallen. > 



T SUB CONTBlCPOBiNBOS. 19 

nado desde niSo al estudio y al recogimiento , profes6 
«n 1615 en el instituto del Cdrmen descalzo, que & la 
sazon conservaba todo el fervor y prestigio de la re- 
ciente reforma. Muy pronto di6se 4 conocer en la vida 
conventual por sus grandes virtudes y singulares co- 
nocimientos , especialmente en las letras humanas y 
en la historia, en contemplacion de lo cudl fu6 nom- 
brado Oonista general de su Orden. Desde ent6nces 
consagr6 al exacto cumplimiento de sus nuevas aten- 
ciones su vasta ilustracion y sus vigilias, cuyo pri- 
mer y sazonado fruto fu6 la biografia del Santo Re- 
formador de su regla, que public6 eh Madrid en 1629 
con el titulo de «Dibujo del Venerable Fr. Juan de la 
Cruz,» 0) obra que mis adelante (1641), volvi6 i 
salir 4 luz de nuevo , refundida y aumentada. Por este 
tiempo le distinguian con su amistad y elogios los 
hombres mds doctos y famosos , entre los cuales re- 
cordar6 al m6nos , los nombres de Tamayo de Vargas, 
Rainirez de Prado, Luis Munoz, F. Jos6 de la Cerda, 
Tamayo de Salazar, y de su insigne maestro Bartolo- 
m6 Leonardo de Argensola, con quien comunic6 su 
Gemo de la Historia, que aunque en bosquejo, le 
mereci6 los pldcemes mds apasionados. Pero la obra 
en que el puso todo su particular esmero , fu6 la His- 
toria de la Orden reformada del Carmen, que sin em- 
bargo , tan solo le proporcion6 decepciones y pesa- 
dumbres sin cuento; el ano 1637 comenz6 4 darse 4 
la estampa en Madrid , pero no s6 qu6 razones impi- 

dieron se llev4ra adelante la empresa, lleg4ndose 

♦ 

{1) Francisco Martinez , 8.** 



20 FR. OBBbNtMO DB BAN JOS^ 

hasta prohibir se divulgara el linico tomo que se ha- 
bia impreso , de los tres que formaban esta grands 
obra; solo 86 que intervino el Definitorio y la Censu- 
ra , y que hubo cUusulas y aun periodos que algunos 
encontraron peligrosos ; tal vez leyendo su 6^io de 
la ffistoria, (i) pueda encontrarse la clave para des- 
cifrar estos misteriosos enigmas. En el mismo ano fu6 
nombrado Prior del convento de Gerona , aunque ig- 
noro si i titulo de premio 6 de destieiro , y i poco, 
obtuvo tambien , el cargo de Definidor de la Provin- 
cia de Aragon. 

Al fin consigui6 el objeto, que mis que todas estask 
distinciones y .honores anhelaba , retirdndose i una 
escondida celda del convento de San Jos6 de Zara- 
goza; y alii, la devocion que profesa k nuestraEx- 
celsa Patrona, le decidi6 4 escribir la historia de su 
venerando Santuario, con el titulo de Basilica <fe 
Nuestra Senora del Pilar de Zaragoza, que Uena ya 
dos gruesos tomos en f61io , y a\in no se halla termi- 
nada, ni con la lima y perfeccion necesaria para la 
prensa : otras obras tiene tambien escritas cuyo cati- 
logo omito por temor & mi flaca memoria, pero que 
en su mayor parte contienen vidas de santos y vene- 
rables de su Orden. W 

En conclusion , ya conoceis al presente , el g6nero 
de vida que Ueva, repartida entre sus deberes re- 



(1) « Libre , libre ha de estar siempre el dnimo del historiador coma 
el del juez , para narrar con sinceridad y escribir con rectiteid lo qae 
conviene. » G4nio de la Historia. Tercera parte. C.VII. 

(2) Latassa. Biblioteca Nueva. Tomo III. Pamplona, imprenta dfr 
Domingo, 1799, 4.'* 



T 8US CONTBMPOrAnBOS. 21 

ligiosos, el estudio y la cura de almas, poniendo 
todo su cuidado en oscurecerse y pasar inadvertido, 
que si 4 sus oidos llegira el tiempo y elogios que 
a,qui le hemos dedicado , no pudiera causdrsele mayor 
pesadumbre. 0) 

— Enhorabuena sea asi, inteprumpi6 bruscamente 
el bufon , y puesto que todos somos grandes callado- 
res , OS ruego , seSores mios , que en atencion al can- 
sancio de nuestro forastero, levantemos el campo 
abandonando estos lugares , que bora es ya de tomar 
algun ligero refrigerio. 

Todos asintieron & la proposicion de D. Bueso, y 
precedidos por dos criados que con gruesas antorcbas 
les alumbraban, dieron la vuelta & la casa; poco 6 
nada se detuvieron ante las mil maravillas de anti- 
guedad y arte que 6sta encerraba en su seno , como 
bombres que las tenian bien conocidas ; y atravesando 
ripidamente la biblioteca, separada por una puerta 
vidriera de la armeria, y sin fijar la atencion, ni en 
la galeria de pinturas y esculturas , ni en la dactilio- 
teca, cuyos objetos estaban colocados en bonitos es- 
caparates , ni en el museo de medallas y monedas 
met6dicamente ordenadas en primorosos escritorios y 
gabetas, ni en otras mil esquisitas curiosidades , (2) 

(1) y^ase , Elogio al autor del G^nio de la Historia. Escribialo el Doc- 
tor Juan Francisco Andres , Cronista del reino de Aragon , 1651 , Zara- 
goza, Diego Dofmer. Re forma de los Descalzos de Nuestra Senora del 
Carmen, por F. Jo86 de Santa Teresa, tomo III. Madrid, Julian de Po.- 
redes, 1683,f6lio. 

(2) Las descripciones en verso y prosa de la casa de Lastanosa sal- 
dr&n & luz en otro tomo de esta coleccion; la primera se imprimi6 en 1647 
por Diego Dormer, y es ya eztremadamente rara; la segunda permaneca 
todavia inMita. 



22 FB. 0BR6NIM0 DB 8A.N JOSA T BUB CONTBXPOBAnBOB. 

Uegaron & una espaciosa sala rodeada de alacenas^ 
en donde les esperaba un abundante y bien servido 
obsequio de chocolate , refrescos y dulces de diversaa 
clases, al que los convidados hicieron los debidos 
honores. Poco despues de terminado, se levant6 el 
Marques recordando & Lastanosa la palabra que le 
habia empeSado de acceder & la invitacion de la Aca- 
demia de Zaragbza, para cuya ciudad se despedia; y 
saludando 61 y Salinas al Cronista, & quien desearon 
el mas reparador descanso , se retiraron & sus respec- 
tivas viviendas : & poco rato el viajero , que se encon- 
traba ya muy fatigado , pecogi6se tambien , acompa- 
3ado por LastiCnosa hasta la puerta de su aposento, 
y 6ste , enviando el bufon & su esconce , se dirigi6 4 
sus habitaciones particulares , quedando todo sumida 
en el mds profundo silenoio. 



CAPITULO 11. 



LA AGADEMIA DEL CONBE DE ANDRADE. 



Algunos dias despues , y en uno de los primeros del 
mes de Octubre , tres de los principales actores de las 
escenas referidas , Lastanosa , Ustarroz y el Marques 
de Torres, en un coche de rua, de feste liltimo , atra- 
vesaban el Coso de la ciudad de Zaragoza, deteni^n- 
dose ante la Casa-palacio en que vivia el Virey 
Conde de L6mos. ApeAronse inmediatamente, y su- 
biendo la ancburosa escalera, precedidos primerp de 
lacayos y luego de un reverendo mayordomo , atra- 
vesaron diversos estrados de esta suntuosa morada. 
Jugando & los trucos con el Duque de Hijar y otros 
j6venes de su edad , sorprendieron nuestros conocidos 
4 D. Pedro Fernandez de Castro , Conde de Andrade, 
bijo primog6nito del Virey , que & decir verdad , lini- 
camente se distinguia por el empeno con que procu- 
raba imitar las acciones de su tio , el egregio protector 
de los Argensolas y Cervantes. Estrech6 el Conde con 



24 FR. OBBbNDCO DB SAN JOBlk 

efusion k sus aminos recien Uegados, manifestando 
A Lastanosa cu&nto le agradecia la visita , con lo cual, 
y tennin&ndose r&pidamente la partida, se dirigieron 
todos al estrado en que acostumbraban & celebrar las 
sesiones. Era este un salon espacioso , decorado con 
esquisito gusto j riqueza , cuyos dmbitos Uenaba en 
aquella sazon una numerosa concurrencia que, con 
ivida curiosidad , esperaba el momento de la apertu- 
ra , divirtiendo el tiempo , entretanto , en referir 6 es- 
cuchar aventuras y sucesos del dia. 

Un gran murmuUo anunci6 la Uegada de nuestros 
conocidos que penetraron en la estancia en medio de 
los expresivos saludos de los acad6micos , siendo prin- 
cipal objeto de la atencion de todos, Lastanosa, que 
por uninime aclamacion, y no sin que mediarauna 
resistencia porfiada, se vi6 obligado al fin 4 ocupar 
la presidencia, teniendo k su derecha al Conde de 
Andrade , & su izquierda al Marqu6s de Torres , en- 
cargado de disertar en aquella sesion , y muy cerca, 
en calidad de -secretario, al poeta Jos6 Navarro, gran 
repentista y autor de vejimenes. 0) 

Antes de continuar, par6cenos oportuno aprovechar 
la ocasion de dar & conocer, & los m&s distinguidos y 
notables representantes de la juventud y de las letras 
aragonesas de aquel tiempo , reunidos , con tan so- 
lemne motivo, en este recinto. Sentados en muUidos 
almohadones, unos con la vista fija en la presidencia. 
otros comunicindose sus impresiones , ya atentos ya 
distraidos , algunos indiferentes , todos con la mayor 

« 

(1) V^anse sus Poeaias v&Haa. Zaragoza, M. de Luna, 1654, 4.* 



1 



Y sus contbxpobJLnbos. 25 

cordialidad y franqueza, veianse alii mezclados y 
confundidos k D. Alberto Diez de Foncalda, cuyas 
obras se publicaron en 1653 ; 0) al Marqu6s de San 
Felices, que preparaba por ent6nces una segrunda 
edicion de sus poesias ; (2) & D. Matias Aguirre , nove- 
lista y autor dram&tico de fama; i^) al licenciado Juan 
Antonio Rodriguez , despues can6nigo de Daroca ; W 
& Juan Lorenzo Ibanez de Aoyz , autor de pequenos 
poemas ; W al Duque de Hijar y al Marqu6s de CaSi- 
zares , ilustrados pr6ceres ^ ^ D. Jos6 de Bardaji , c61e- 
bre por cierto destemplado vejimen ; & Jorge la Borda, 
autor de btro de mis moderadas formas ; (^) y 4 otros 
virios que con su presencia, autoridad 6 ing6nio , por 
lo m6nos, prestaban A la Academia mayor lustre 6 
importancia. 

El Conde de Andrade abri<5 la sesion declarando 
que resignaba sus atribuciones presidenciales en Las- 
tanosa, & quien en su nombre y en el de todos los pre- 
^entes daba las gracias por la honra que les dispen- 
saba; & lo que contest6 el aludido con la finura y 
galanteria que tan habitual le era : acto continuo le- 
vant6se el Marqu6s de Torres entre sobresaltado y 
temeroso, y con voz^ ni muy entera, ni muy segura, 
manifest6 & la Academia que, solo cediendo 4 las re- 

(1) Zaragoza, Juap de Ibar. 4.° 

(2) Zaragoza , 1652 , Diego Dormer ,4.*' 

(3) V6anse sus Navidades de Zaragoza.^Z.*, 1654, Juan de Ibar. 4.° 

(4) Latassa poseia & fines del siglo pasado la coleccion manuscrita 
-de SUB poesias. 

(5) V^ase & Latassa. Biblioteca de Escritores Aragoneses , tomo III. 

(6) Poco tiempo h&, que se conservaba en un m. s. de D. Antonio 
Cabanilles. 



26 FR. OBR^NIHO DB BAN 30S& 

petidas instancias del ilustre forastero , que con gran 
satisfaccion de todos y particular contentamiento 
suyo les presidia, se habia decidido & dirigirles la 
palabra , exponiendo algunas ligeras y breves indica- 
ciones sobre el siguiente tema: Del culteramsmo en^ 
la literatu/ra aroff onesa. Hecha, esta salvedad empez6 
el Marques su discurso en los siguientes tSrminos : 

« SeSores acad6micos : Para traer & su verdadera 
punto la materia que me propongo dilucidar , juzga 
necesario recordaros primero , tan compendiosamente 
cuanto me sea posible , qu6 es lo que se entiende por 
culteranismo , su origen, desarrollo y efectos en la 
literatura general espanola , pues 86lo asi podri debi- 
damente apreciarse la influencia que ha ejercido en 
nuestro suelo. 

A fines del siglo pasado y jj^rincipios del presente, 
nuestra lengua y literatura habia Uegado i ese grado 
de perfeccion y grandeza que la historia sefiala con 
el nombre de sifflo de oro , y al cual , segun la condi- 
cion k que est&n sujetas todas las cosas bumanas, 
parecia natural sucediera el periodo de la declinacion 
y descenso. 

En su principio la decadencia, como en tales casos 
suele suceder , revistid la forma de una nueva evolu- 
cion del espiritu humano; presentdndose bajo dos 
principales fases de halagiieSo y deslumbrador as- 
peoto, el conceptismo y el culteranismo; siendotam- 
bien dos ing6nios ilustres, Ledesma y G6ngora, los 
encargados de iniciar y dirigir aquel movimiento de 
la actividad literaria lanzada sin freno en los espacios 
de lo desconocido. 



T BUS CONTBMPORA.NBOS. 27 

Largo tiempo Antes los girmenes del conceptismo 
venian desarroU&ndose bajo el manto de un misticis- 
mo peligroso , que al fin habia de resolverse en repro- 
bados absurdos y repugnantes quimeras. Desde el aSo 
primero del siglo d6cimo s6ptiino, el P. Alonso de 
Ledesma comenz6 & difdndir diversas colecciones de 
poesia religiosa , en que si bien la naturalidad j sen- 
cillez (tan e&enciales en todo g6nero de buena com- 
posicion), se proscribian desdeSosamente , sin em- 
bargo , por la novedad , extrafieza y singular galanura 
con que presentaba los afectos 6 ideas , seducia y cau- 
tivaba lo mismo & los doctos que & las gentes ilite- 
ratas, logrando conseguir de este modo, que una 
multitud de discipulos y admiradores, siguiendo su 
ejemplo e inspiraciones , elevasen bien pronto el nue- 
vo gusto , sistema 6 como quiera llamirsele 4 la ca- 
tegoria de escuela. 

G6ngora escogi6 diverso campo y horizonte en don- 
de explayar su exuberante imaginacion y gallarda 
fentasia; frases nuevas, giros violentos y desacos- 
tumbrados, un diluvio de imigenes y figuras, una 
multitud de alusiones mitol6gicas presentadas & ma- 
jiera de acertijos , fueron las galas y atavios princi- 
pales de aquesta nueva forma de elocucion que Uama- 
ron culteranismo , por cuyas encrespadas y tenebrosas 
sinuosidades es tan dificil, cuando no imposible, 
penetrar, &un con la ayuda de oficiosos y sagaces 
comentadores. 

Intitil creo, por ser de todos harto conocidos, ana- 
lizar el progreso y desarroUo que rdpidamente ban 
alcanzado el conceptismo y culteranismo , favorecidos 



28 FR. GBR6nIM0 DB SAN JOS^ 

y alentados en primer t6rmino por la novedad y pe- 
danteiia , por el discreteo cortesano y la frivolidad de 
los poetas frusleros , y mis que todo por el desapode- 
rado arrojo de los versistas y copleros que, alardean- 
do de picaSos y donairosos , emplean como principal 
arma y recurso el abuso de las figuras de diccion , y 
en especial el retru6cano y el equivoco. Al fin, una 
y otra secta y sus multiples variedades y manifesta- 
ciones , se van hermanando y confundiendo en nues- 
tros dias, merced & esas misteriosas afinidades que 
enlazan y ligan , asi en el mundo moral como en el 
material , & todo linaje de extravios. 

Vosotros sabeis cu4n graves pol6micas se suscitaron 
en pr6 y en contra de la nueva escuela ; Lope y G6n- 
gora , Cascales y Angulo , Quevedo y Andr6s de Us- 
tarroz, Jduregui y tantos otros, en el libro y en el 
folleto, en el teatro y en la academia, se abrieron 
palenques donde cada campeon expuso con valentia, 
y muchas veces con destemplada acritud , sus propias 
apreciaciones. A la prosa le cupo la misma suerte que 
& la poesia; C6spedes introdujo en la novela y en la 
historia el culteranismo , y los PP. Florencia y Para- 
vicino en la tribuna. 

En Aragon la nueva escuela ha tenido y tiene pro- 
s61itos numerosos y de gran valla. Pellicer, Felices 
de Ciceres y D. Juan de Moncayo, aumentaron la 
brillante falange de los secuaces de G6ngora; pero 
f rente & ellos y i su escuela, Bartolom6 Leonardo, 
con el ejemplo y la doctrina, mantuvo inc6lume la 
enseila del clasicismo, girando en torno suyo una 
pl6yade de ilustres vates, que cual sat^lites de este 



T sus contbmpobInbos. 29 

» 

^ande astro, recibian de su genio constantemente 
las mis puras irradiaciones. Todos vosotros conoceis 
hasta qu6 punto el arcediano Campi, Fr. Ger6nimo de 
San Jose y el can6nigo Martin Miguel Navarro, acer- 
taron 4 seguir las huellas de su maestro. 

Verdad es , que el P. Baltasar Gracian , no contento 
con escribir acabados modelos en su g6nero de la prosa 
culterana, ha osado atribuirse la autoridad de legis- 
lador de las nuevas sectas , pretendiendo reducirlas & 
reglas y principios fijos; (i) pero tambien lo es, que 
cuando todos los talentps , aun los mAs esclarecidos , se 
doblegaban & la fuerza avasalladora 6 irresistible de 
las corrientes del culteranismo , un poeta aragon^s le 
hacia bianco de sus sAtiras; (^) vArios escritores, y 

(1) Agttdeza y arte de ingdnio, Huesca, J. Nogfu^s, 1648, 4.*^ 
(2) Dentro sus laberintos no hay perfeta 

Frasi , ni traslacion , y cada verso 

A consultar comentos nos sujeta. 
. ^Qui^n sufrird un estilo tan diverso 

Del natural , y sin indicio algnno 

Del lenguaje espanol corriente y terso ? 
Y qui^n de su leccion no sale ayuno 

For causa de encerrar cada vocable 

Grande misterio en si y todos ninguno? 
Yo Fabio , en nuestra lengua escribe y hablo , 

Y antes que el nuevo idioma , esperaria 

Sin resistencia el golpe de un venablo. 
La ingeniosa ignorancia se desvia 

De aquella claridad que en grande ornate 

Conserva la sublime poesia. 



^inguno & estilo oscuro se condene 

Con pretesto de que es propio del s&bio , 
Que al s&bio, el grave y claro le conviene...> 
Carta en respuesta & la de un caballero que le escribia de la poesia y 
estilo oscuro. Poesicts de Martin M. Navarro , 1781 , 8.**, (pfig. ^tS). 



80 FB. GBB6miX0 DB SAN JOS^ 

entre ellos una ilustre seSora, 0) escribian y publi— 
caban diversas obras en lengiiaje puro y castizo ; el 
Padre Tom&s Ramon le condenaba de la manera m&s 
inexorable, (^) y finalmente, otro ingfenio dulce y 
ameno, Fr* Ger6nimo de San Jos6, sin incurrir en 
exajeraciones extremadas, W se atrevia a formular 
contra 61 la censura mis acabada y completa. W 

Forzoso es, sin embargo, reconocer la influencia 
omnimoda que ejerce actualmente el culteranismo en- 
tre nuestros literatos. Pero ic6mo era posible que 
Aragon se aislara del movimiento general de la cul- 
tura espanola, y que entronizado el nuevo gusto, 
dejara de prestar homenaje al incontrastable poder 
de la opinion piiblica? Lo hicieron Lope, Tirso, Jiu- 

(1) La condesa de Aranda dona Luisa de Padilla. 

(2) iVM«i>a pr^m&tica de reformacion contra los abusos , etc. Zarag^oza, 
Diego Dormer , 1635 , 8.° € Del lenguaje culto y su mal uso ;•» pfigu 319 
y siguientes. 

(3) Si es licita y en qu6 manera la novedad de estilo y lenguaje. — 
pigo , pues , que asi como no se debe loar cualquier eztra&eza de len- 
guaje , tampoco se deben condenar todas 6. bulto , porque unas pasan & 
exceso y ese es reprensible ; otras se quedan en grandeza y Ssta es loa— 
ble. G^nio de la Historia. Segunda parte. Cap. III. 

(4) Tampoco puedo venir en la intolerable oscuridad de algunos 
cuyas palabras dijera el agndo bilbilitano que no las pudiera entender 
el mismo Modesto (debi6 ser algun gran entendedor), y que era alcanzar 
su sentido , ser, no lector, sino adivino. Este es hoy uno.de los viclos en 
que m&s peca nuestra lengua , entre los que se precian de saberla y 
fiorearla, siendo asi, que dntes es ignorarle su dignidad y oscurecer 
8u lucimiento. No se tiene ya entre los tales, por cl&usula elegante, 
sino la que se dice de manera que en muchas boras el m&s atento no 
la pueda entender. Una met&fora sobre otra met&fora , y en cada pala— 
bra diez iiguras , y en cada figura quince alegorias y alusiones , que el 
mismo & quien esta oscuridad afectada cost6 muchisimo estudio j des— 
velo , despues de escrito no lo entiende , ni sabe lo que quiso decir «nt 
supra: > Segunda parte. Cap. VI. 



Y SUB CONTBlCPOBiLNBOS. 81 

regui; yo tambien, seSores, le tengo ofrecido mi 
pobre tributo. Despues de todo, en gloria de nues-, 
tra patria redunda haber producido tan insignes 
varones, asi en el apogeo como en la decadencia. 
Antes de terminar debo manifestaros , cudnto os agra- 
dezco las pruebas de deferente atencion con que me 
habeis oido; ya sabeis cu4n imposible me ha sido 
evitaros la molestia que coil mis desalinadas frases, 
sin duda os habrS causado; mas, dispensadme en 
gracia de la persona que las motiva. » 

Aqui ces6 de hablar el bueno del Marqu6s, reci- 
biendo los pldcemes mis 6 menos sinceros de los 
circunstantes , algunos de los cuales , sintieron no se 
hubiera detenido mAs en diluir ciertos puntos que tan 
solamente habia indicado; con esto se prolong6 la 
sesion algun tanto , promovi6ndose diversos inciden- 
tes m&s 6 m^nos relacionados con la t6sis tan some- 
ramente tratada por el disertante , que ante todo era 
partidario ac^rrimo de la brevedad. 

Al cabo de mis de una bora y ddndose la materia 
por suficientemente discutida, se levant6 Lastanosa 
anunciando habia terminado la sesion; ent6nces el 
Conde de Andrade invit6 A todos los acad6micos , para 
un banquete que en honor del Presidente honorario 
de aquel dia, tendria lugar el pr6ximo de nuestra 
Excelsa Patrona, al que todos prometieron su asis- 
tencia; y repitiendo Lastanosa las gracias por las 
honras y favores con que le distinguian , se disolvi6 
la reunion , disponi6ndose nuestros conocidos para 
asistir k cierta comedia del autor de las Ncmdades 
de Zaragoza. 



CAPITULO III. 



LA GELDA DB FRAY GERdNIMO 



£iiASE el dia 18 de Octubre de 1654. En una des- 
mantelada celda del convento de San Jos6 de Zara- 
goza, & la mortecina y apagada luz que daba paso 
una angosta ventana, se percibia tendido en una 
cama miserable el exdnime cad Aver de Fr. Ger6nimo 
de San Jos6, y junto 4 61, de rodillas, su sobrino 
D. Jorge Ezquerra de Rozas, baron de Cifala, que 
pocos momentos Antes habia Uegado A tiempo de re- 
coger todavia su liltimo suspiro , y en cuyas mejillas 
se notaban las huellas de recientes lAgrimas. Con los 
brazes cruzados y el rostro entristecido contempla- 
ban esta escena, no 16jos, dos venerables religiosos, 
guardian del convento el uno, y confesor y amigo 
del muerto el otro , anciano austero y de resignado 
aspecto : en illtimo t6rmino , y como complemento de 
este liigubre cuadro , nuestros conocidos el Marqu6s 
de Torres y Lastanosa , permanecian inni6viles y si- 



34 FR. obb6niho DB aJM JOSfi 

lenciosos , con el semblante velado por las sombrias 
tintas del desconsuelo. — H6 aqui los terribles con- 
trastes de la vida , exclam6 Lastanosa , dirigiSndose & 
su compaBero : tres aBos hi , que en una tarde pla- 
centera, cuyo recuerdo jamis se borrard de mi alma, 
discurriendo en mis jardines sobre diversas agrada- 
bles materias, en compania de Ustarroz y de Sali- 
nas , vino & recaer nuestra conversacion sobre la vida 
y obras del bombre admirable, cuyo cadiver con- 
templamos : nuestro amable Cronista fu6 el encarga- 
do, & excitacion mia, de damos & conocer en pocas 
palabras su biografia, y con haberla dejado tan ade- 
lantada, y con haber sido tan breve el plazo trascur- 
rido desde ent6nces , sin embargo , ya no le seri posi- 
ble terminarla : 0) \ Elocuente espectAculo de nuestras 
vicisitudes ! 

— Hermano, contest6 el guardian, que merced al 
profundo silencio que alii reinaba, habia escuchado 
sus reflexiones; Fr. Ger6nimo ha muerto, es verdad; 
pero su muerte ha sido un dulce y para 61 anhelado 
trdnsito. Envidi6mosle mis bien, pues que al termi- 
nar su peregrinaje, tales ejemplos nos deja que imi- 
tar , ya en sus obras que le dan la fama en este mun- 
do , ya en sus virtudes que le hacen merecedor de la 
.gloria de la otra vida; nuestros amigos, es verdad, 
nos abandonan, les consagramos & su partida una 
Idgrima; pero, ^por qu6 no pensar que nos esperan 
alia con alegria? — Padre guardian, replic6 Lastano- 
.sa,'los consuelos de V. P. pueden mitigar el dolor, 

(I) T^ngase presente que el cronista Andres le habia precedido en 
el sepulcro un a&o 6ntes , muriendo el dia 18 de Agosto de 1658. 



Y sua contbmpoiULnbos. 95 

pero no llenar el vacio que produce la pirdida de 
personas tan queridas. 

En este momento, el otro religioso, que habia 
quedado s61o , se aproxim6 al grupo que el guardian 
y nuestros conocidos formaban , suplicAndoles le ayu- 
dasen & separar al Baron de junto al cadAver de su 
tio , abreviando aquella ruda y est^ril escena. 

Tanto Lastanosa , como el Marques , se acercaron & 
Ezquerra con este intento , lo^ando al fin arrancarle 
del lecho mortuorio , y Uevindole consigo , le prodi- 
garon las m&s delicadas atenciones. 

Ent6nces ,el guardian llam6 & dos hermanos legos, 
encargAndoles vistiesen el caddver para conducirlo & 
la iglesia del convento ; y en tanto ellos se ocupaban 
en llenar tan triste deber, recogi6 cuidadosamente 
todos los papeles y manuscritos de Fr. Ger6nimo que 
estaban colocados en una pobre mesa ; y formando con 
ellos un precioso lio , los deposit6 en el lugar prefe- 
rente y mis seguro de la biblioteca del convento. El 
dia inmediato, el cuerpo de Fr. Ger6nimo, despues 
de ser objeto de las hour as acostumbradas , fu6 con- 
ducido al panteon de la comunidad, confundiendose 
desde ent6nces para siempre , entre los repugnantes 
despojos de la muerte. 



vn^^/«AAA/V%MA/«/V«AM«WWV«N/W 



I 

I 



ANAGRAMMA. W 



'V«/WV«r«'W* 



Ferdinandns Esqnerra et Rojas, (2) Becertas, sndas, 

jnri quserens antra , 
Alind. 



«WWV««WWVW%A 



Iffartinus Ferdinandns Ezquerra et Rojas. Necesitate juri 

quserenduB et amandus. 



AL DESENGAJJO. 



I. 



Ya los umbrales de tu excelso templo 
Hnmilde adoro, dulce desengano, 
Y con la.ofrenda de mis ojos bano 
Tus sacras aras, do mi bien contemplo. 



(1) Las poesias que comprende esta coleccion , en su mayor parte 
in6ditas , est&n tomadas de dos c6dices de la Biblioteca Nacional , mar- 
cados con las si^aturas M.-3 y M.-7 : 6 sea, tomos III y VII de la im- 
portante coleccion denominada Pamaao Espafiol: el primero, que es un 
voltimen en cuarto de SS*? f61ios , solo contiene poesias de este autor; 
pero en el segnndo , tlnicamente son suyas las que se hallan desde la 
p&gina 222 & la 231 , y desde la 237 & la 252. 

(2) Las personas & quienes este soneto va dedtcado , pertenecieron 
indndablemente & la fiunilia de nnestro alitor, mas de una manera clara 
no sabemos si fueroi^hermanos snyos 6 tuvieron otra relacion de pa- 
rentesco. 



38 POBSLlB SBLBCTA8 

En ellas cuelgo mi cadena, ejemplo 
De la tiranfa, furia del engano, 
Cuyo dolor, efecto de su daiio, 
Con segura memoria alegn^ templo. 

Aquf ya libre de fortuna, en tanto 
Que el mar se empiria hasta el planeta rubio, 
Yer^ anegar confusamente el suelo. 

Ser^ Dencalion de este diluyio 
Y en esta cnmbre ; oh desengano santo ! 
Yezino estar^ de ^1, si ella no es cielo. 



n. 

PERSEVERANGIA. 



En log trances se prueba y acrisola 
Gerardo, la virtud, cuando ya roto 
En la borrasca siibita, el piloto 
Lucha tenaz con una y otra ola; 

Cuando aboUado arn^s, celada y gola, 
Entre el confuso bflico alboroto, 
El corazon intr^pido y devoto, 
A su Dios y & su Rey su f^ enarbold. 

Ociosa el arte es y la experiencia 
Cuando corriendo soplos de bonanza, 
Duerme el valor y agravia su excelencia, 

Aquel encumbra al cielo su alabanza 
Que prueba en los trabajos su gaciencia, 
Luchando entre el temor y la esperanza. 



DB FB. 0BB6nIV0 DB SAN JOBli. 8^ 



m. 

Vita nostra vapor admodicum parens. 

Al trasmontar del sol, su luz dorada, 
Cogid de nnos fantdsticos bosquejos 
La tabla, y al matfz de sas reflejos, 
Dejdla de colores variada. 

Aquf sobre morado cairelada 
Arden las finbras de oro, en varies l^jos, 
AcuUd reverbera en sus espejos 
La nube de los rayos retocada ; 

Suben per otra parte , en penachera 
De ore, verde y azul, volantes puros, 
Tornasolando vises y arreboles ; 

Mas ;oh breve y fantdstica quimeral 
Pdnese el sol , y quedan luego oscuros 
Los vaporcillos, que eran otros soles. 



IV. 

*Hic et nunc. 

Si aquf y agora no, ^cudndo y addnde 
Me he de entregar d Dies enteramente? 
^Cudndo le he de servir perfectamente? 
^Gudndo este cudndo, ddnde estd este ddndef 

Aquf y agora, joh alma! te responde 
El cielo en esta accion, y ahora presente; 
Aquesta es la sazon mds conveniente 
Si d tu deseo el brio corresponde. 



40 POBSUb matOTlB 

Los grandes generosos pensamientos 
Her6icos brios y deseoa altos 
Del alma que d grandezas se mejora; 

Los designios, prop6sitos, intentos, 
Todos ellos son falsos, 6 son faltos. 
Si no los ejecuta aqui y agora. 



V. 

lUbi et quomodOy Bens mens? 

Ddnde y cdmo, Senor, quieres que asista? 
Dfme el ddnde, que alU seri mi centra; 
Fuera del cual, no hay paz, todo es encuentro: 
Dentro del cual, no hay guerra ni conquista» 

Dfme tambien el cdmo, en que consista, 
La vida de mis obras, fuera y dentro; 
Que asf , seguro en las batallas entro 
Armado de tu gusto y de tu yista. 

Viva yo, pues, Senor, donde tti quieres, 
Obre yo, pues, Senor, como t6 gustas, 
Obras de grande 6 de pequeno tomo; 

Que si tti el ddnde y cdmo de ellas fueres , 
No envidio en las mds grandes y robustas 
Del serafin mds alto , el ddnde y cdmo, 

VL 

iBterni cruciatus horror incomparabUis. 

En una noche, que tras ser de inviemo, 
La fuerza del dolor hizo m&s larga, 
Midntras su furia un crudo humor descarga 
Del drgano mds noble hasta el mds tiemo, 



DB FB. 0BB6nIV0 DB SAN J0B1&. 41 

Dije fuera de mi: si en el inflerno 
La pena es tau cru^l, fiera y amarga, 
4 Para qu^ su tonneuto mds se alarga? 
Bdstale un hora para ser eterno; 

Pero ridndose & mi queja al punto 
Me respondi<5 la f^ : gqu^ tiene ; oh ciego ! 
Que ver, con la verdad, la vana sombra? 

Yo vuelto en mf, lay triste! dije luego, 
Que atin por este tormento, no barrunto 
Aquel , y su memoria no me asombra. 



vn. 

Ecce nubes lucida. 

Cogid una tarde Febo su pincel 
Y sobre el lienzo de una nube anil, 
Tirando lineas de oro entre marfil, 
Dej61a tan hermosa como ^1. 

La nieve del jazmin entre el clavel 
Ardiendo burla del pintado Abril, 
Sobre dorado azul , colores mil 
Varfan un vellon de hermosa piel ; 

Perfila los estremos de cristal 
Con el oro apurado en su crisol, 
Soplando el manto en yariedad igual: 

Si esto en las nubes causa el arrebol 
De aqueste sol visible y material, 
4Qu^ hard en las almas el diyino Sol? 



42 P0B8iA8 8BLB0TA8 

vm. 

INVOGAGION AL SUEftO. (^) 



Imdgen de la vida y de la muerte 
(Que yida y mnerte son un breve sueno) , 
Treguas de paz al riguroso ceno 
De la m&B infeliz y dura suerte. 

Pues en tf su rigor el arco fuerte 
Afloja, y calma el combatido leno, 
Becfbeme en tu paz , en cuyo empeno 
Mi guerra entrego, hasta que en paz despierte. 

Ya que otro bien no ofreces, sueno amigo, 
Sino privar del mal , y ores figura 
Del no ser (priyacion del todo extrema). 

No me niegu.es el seno de tu abrigo, 
Donde hallando su fin mi desyentura, 
Ni m&B miser ia, ni mayor, la tema. 



IX. 
RESIGNAGION. 



Senor, pues eres manso, pfo y justo, 
Vuelye los ojos al ardiente celo 
Con que tu gloria busco, y en el suelo. 
Sola tu yoluntad, solo tu gusto. 



(1) Este soneto , que despues encontraremos repetido en la Sglofff^f 
asi como otros v&rios , no deja de tener en su pensamiento relaeion (n- 
tima con pi Himno , dirigido tambien al SuenOy del Sr. D. Alberto Li^* 



3>B FB. GBBdNIlfO DB BAN JOS^. 4d 

No quiero yo, mi Dios, con tu disgusto, 
Consuelo, paz, descanso, gloria, 6 cielo, 
Que todo mi descanso y mi consnelo, 
Es solo obedecer tu imperio augusto : 

Si gustas de que solo en esta sierra 
Habite, tt serds mi companfa, 
Y t& mi paz , si en medio de la guerra : 

En las tristezas hallar^ alegrfa, 
En las penas, alivio , si en la tierra, 
Solo tu Yoluntad fuere la mfa. 



X. 

Victrix pudicitia. 

A la ninfa que yace en casto lecho , 
Lascivo j6ven solo, armado y ciego,. 
Se atreye descort^s, y anade al ruego, 
Punta crudl que rasga el bianco pecho. 

Constante, sola y pura, en tal estrecho 
La yfrgen yaronil , helada al fuego, 
La llama apaga en su sangriento riego, 
Y & Dios consagra el yirginal derecho. 

{ Oh ninfa! d quien la sangre derramada 
Que & otras acusa y mancha , A tf hermosea 
Con m&B hermoso lustre que en las yenas ; 

Vence, yence de amor en la pelea, 
Serds del amor mismo coronada, 
Con guimalda de rosas y azucenas. 



44 POBSUS 8BLB0TA8 



XI. 

Ex saturitate desiderius. 

Si es este, pan de cada dia y nuestro^ 
^Por qu^ me le negais ni un solo dia, 
Padre, dejando hambrienta el alma mia, 
Flaca y ddbil, sujeta & un mal siniestro? 

Dejais morir cte hambre d un hijo vuestro, 
Y el pan en vuestras manos , gqiii^n lo harfst 
Aunque fuese un cru^l de Berberfa? 
No, Padre; no, Pastor; no, buen Maestro. 

^Es bueno que se diga que en el suelo 
Hay quien desea d Dies; y Dios esquivo 
Se le niega; y el hombre de ^1 se queja? 

A vuestro tribunal, Sefior, apelo. 
Que deseando hartarme de Dios vivo, 
Vuestro ministro, ni dun comer me deja. 



xn. 

Spe erigenduB animus. 

Ya no puedo cantar como solia 
i Ay Dios ! cuando en mis brazes y en mi pecb^ 
Con tierno amor en Idgrimas deshecho, 
A Dios toda mi gloria poseia, 

I C6mo pasd aquel tiempo , y aquel dia 
C6mo se fu^ tan presto d mi despecho ! 
I Ay Dios! gsi volverd? gsi con provecho 
Podrd esperar su luz el alma mia? 



DB FR. GBBdNnCO OB SAN J0S1&. 4& 

^Si ha de acabarse? «i esta larga ausencia 
Tdrmino M de tener? si en tu desgracia 
Vivo 6 muero? mi Dies; si he de aplacarte? 

Mas, ^para qu^ me aflijo? en tu clemencia 
Espero |oh dulce amor I que con tu gracia, 
Te he de buscar y etemamente hallarte. 



xm. 

Non ex gaudio meritus sed ex merito gaudius. 

No estd en el gozo, no, el merecimiento. 
Sine en el padecer con fortaleza ; 
Y cuando en esto hay gozo, en la firmeza 
Del mismo padecer, no en el contento; 

Su premio tiene el gozo, si con tiento 
Se toma y como debe se endereza; 
Mas del merecimiento la riqueza 
La encierra un amoroso sufrimiento. 

Sfguese al padecer con brfo, el gozo, 
Fruto de la victoria y propio efecto 
De aquel fervor que d padecer se ordena; 

Indicio es y-no causa el alborozo 
Del merito, mas siempre nuestro afecto, 
Busca su gozo aun en la misma pena. 



■wt/ww^wwvww 



46 POBSfAS SBLBCTAS 

XIV. 
A D. LORENZO &AHIBEZ DE PRAOO. (i) 



«M^^h^AM^WM^MA«%' 



Memento homo , etc. 

Lauro, si en esas mfsticas pavesas 
Con que ayer te intimaron un memento 
Los ojos pones del entendimiento, 
Veris lo que en su sfmbolo confiesas- 

De la llama ondeadas tal vez esas 
Que arden purptireas en el fuego lento , 
Cesa la llama, y vuelven al memento , 
A ser cenizas d^biles mal presas. 

i Oh payesa mortal Uamareada 
Que agora vanamente purpureas ! 
I Cudn presto quedards sin luz y helada! 

Mas til mi Lauro si acertar deseas, 
Cuando asf mds arder vieres tu nada, 
Solg d su polvo, no d la llama creas. 



XV. 

MomentiB vitse. 

Abre con flores el Abril gallardo 
La tierra coronada de guimaldas , 
Vfstese el suelo alegre de esmeraldas, 
Y el cielo se desnuda el sayo pardo. 

(1) Fu6 D. Lorenzo Ramirez de Prado grande amigo y admindor 
de Fr. Oer6nimo , quien le dedic6 un foUeto titulado : Vatieinio de te 
partida de D. Lorenzo Ramirez de Prado del Real Cons^'o de Indian: oon 
ocaeion de haber sido nombrado embajador de Felipe III cerca del rey 
de Francia Luis XIII. 



DB FR. OBSbNIHO DB SAN JOSA. 47 

Arde el estfo, y entre instil cardo , 
Llena de espigas las avaras faldas , 
Otono, de racimos las espaldas , 
Tras ^1, de hielos, el inviemo tirdo; 

Vuel-ve otra vez la fresca prima vera, 

Y otra vez el estfo y el otono, 

Y el inviemo tras ^1 se lanza en casa: 

• Oh , rueda temporal ! ; oh edad ligera ! 
;0h milicia soiiada, qu^ visono 
Se aleg^a 6 teme, en lo que asf se pasa! 



XVI. 

Infelix ego, ^quis me liberabit de corpora mortis hujnsT 

jTriste infeliz de mi! gqui^n, oh Dies mio, 
Me librard del cuerpo de esta muerte? 
^Qui^n del lazo cruel, del yugo fuerte 
Con que oprimido gime el albedrfo? 

J Ay Dies! gy qui^n podrd del desvarfo 
Con que d su ley la came me convierte 
Ponerme en libertad, y d mejor suerte 
Reducir su pasion, domar su brio? 

Mas qui^n ha de poder, sino la gracia 
De Dioa, por Jesucristo merecida, 
Por Jesucristo dada en eficacia; 

Cese, pues, tu dolor, alma afligida, 
Cese el temor, pues cesa la desgracia, 
Y en tf , mi Dies, espere agradecida. 



48 POBBUB 81ILB0TA8 

xvn. 

Bens meu8 et omnia. 

^Qu^ buscaSy alma, faera de tu esposo, 
En quien esti la suma de los bienes? 
Si amor, mira por tf su rostro y sienes, 
Pi^s, manos, y costado lastimoso; 

Si gustos, es dulcfsimo reposo; 
Si riquezas, en la suya te mantienes; 
Si gracia y perfeccion, aquf lo tienes, 
Gallardo, faerte, noble, sdbio, hermoso. 

^Qu^ buscas, alma, pues? alma, qu6 hM&oB^ 
Fuera de aqneste amor, qu^ amores quierefiJ ? 
^Por qud ya no te abrasas en sus llamas? • 

St no amas esta luz, tu luz ofuscas. 
Si no amas esta vida, en vida maeres, 
Y si no amas & Dies, alma, ^qu^ amas? 



1 



xvnr. 

Non sibi credendnm. 

Si entre mis brazos, si en mis manos v^^ 
(Decia un tiempo yo) mi bien etemo, 
^ Qu^ hard? ^qud sentird si agora tiemo 
No me puedo valer con mi deseo? 

Lleg6 este tiempo ya; ya le poseo: 
Mas jay dolor! que sin afecto interne, 
Estd mi corazon hecho un infiemo, 
Y en las manos el Dies que adoro y creo; . 



DB FB. OBb5nIH0 DB SAN JOSlfi. 49 

Mfrole, y admirado de mf mismo 
Me preg^nto, si soy el que algnn dia, 
Si es este el bien de mf tan deseado. 

{Oh, miserable condicion, oh abismo 
De miserias humanas, en que fia, 
Quien en su devocion estd £adoI 



XIX. 

FaUax gratia et vana pulchritndo. 

Esta que los purp^reos labios bellos 
Hoy desplegd, para reirse al alba, 
Prestdndole arrebol d su luz alba, 
Fragancia al viento que respira en ella, 

Herida ya de la mayor centella 
De Febo, su color apenas salva, 

Y el que, al nacer, se le rid en su salva, 
Triste al morir, s.us carmesfes huella. 

I Cudn poco, oh rosa de la vida humana 
Dura tu flor ! pues cuando nace muere , 

Y el sol que la hermosea la marchita ; 
Busca otro prado y aura soberana, 

Donde mds sana el Sol cuanto mds hiere, 

Y dd hermosura etema 6 infinita. 



XX. 

Post tenebras, luz. 

Aquella luz divina, hermosa y pura. 
Que amanecid con fntimo consuelo 
A la interior region de mi desvelo, 
Que envuelta estaba en hdrrida figura , 

4 



so POBSiAS 0BLBCTAS 

Creci(5 , y el sol en medio de su altara 
Lucid, ilustrd, abras6 hasta el bajo suelo, 
Pero fa6 declinando, y hasta el cielo 
Vino & quedarse envuelto en noche obscura. 

En esta obscura noche sepultado 
Este hemisferio mio d ver espera 
Segunda yez la luz de su alegrfa; 

Que si la variedad de nuestro estado 
Pide que al dia siga noche fiera, 
Tambien que tras la noche , siga el dia. 



XXI. 

Phebo gaudet Parnasla rupes. 
(Contra Iob criticos). 

Am6 Fabio la luz , la inaccesible 
Adord en tenebrosa reverencia 
Ouando el objeto excede d la potencia^ 
Y ella, no 6\, tiniebla es invisible. 

Asf esplendor solar se infunde horrible 
En trdpida pupila y su presencia , 
Obscura, es luz de cdndida influencia; 
Luciente , es niebla de fulgor terrible. 

Esta tiniebla Fabio, donde envuelta 
Hallo la luz, por mia la tolero; 
Por lo que encierra la venero y amo : 

Pero tiniebla tal que desenvuelta 
Toda es obscuridad, toda horror fiero, 
Gomo d instil y ajena la desamo. 



DB FB. 0Br6nIU0 DB SAN J0S1&. 51 



xxn. 

Beo innitendus, non sibi. 

Yo dije Tin tiempo (estando en la abundancia 
De mi prosperidad) , como imprudente : 
Ya no me he de mover eternamente , 
Siempre en el bien he de tener constancia. 

Volvid su rostro aquel, que la arrogancia 
Gastiga con ausencia dignamente, 

Y al memento qued6 ciego, impaciente, 
Pobre, turbado y Ueno de inconstancia. 

I Cudl es el hombre con su Dies unido , 
En quien estd la suma de los bienes , 

Y cudl cuando de Dies es dividido ! 
Si alguna vez d poseerlo vienes , 

Lo entenderds, y habi^ndolo perdido, 
Entenderds tambien lo que en tf tienes. 



xxm. 

A UN PREDIGADOR SIN OBRAS. 



Bissonans moribus doctrina. 

^Cdmo exhortas con tanto senorfo 
Y con tan libre voz ; oh gran Macario ! 
Al rigor, d tu vida tan contrario? 
Dflo, asi Dies te temple aquese brio. 

Crece Gerardo, y se acrecienta el mio 
Oon lo que en otros mengua de ordinario, 
<3ue faltando el ejemplo, es necesario 
Llenar con voces todo aquel vacfo. 



8S POBSfAS 8BLBGTA8 

Esto es posible joh Pablo I {oh gran Benito! 
\ Gerdnimo, Agustino, Bruno, Elfas, 
Francisco, id, y Domingo, vivos rayos! 

Si el exhortar consiste en solo el grito, 
Los pulpites Uenad y prelacfas 
De pregoneros y de papagayos.. 



XXIV. 

Quern diligit, flagellat. 

Herido de un dolor agudo y fuerte, 
Tal que con ser, no en toda la cabeza. 
Me tuvo todo el cuerpo una gran pieza, 
A sus pi^s, y en las manos de la muerte^ 

Dije vuelto d mi Dios: si de esta suerte 
Te agrado d tf Senor, de nuevo empieza^ 
Venga mayor dolor y fortaleza 
Que el mal agrave y el dojor despierte. 

Ap^nas hube dicho aquesto , cuando 
Nuevo dolor, nuevo leon que brama 
Hacidndome bramar sobre mf viene; 

De d6 colijo, que pues Dies nos ama 
Y d ruegos tales condesciende blando , 
Sin duda que el trabajo nos conviene. 



XXV. 

Ut colligit, Tisitat. 

Yo dije un tiempo, viendo, bien que indigno^ 
Por virtud del augusto Sacramento 
Mejorada mi alma en un memento: 
Si he de ser bueno, aqueste es el camino. 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB BAN JOsA. 8S 

Verdad sin duda dije, y de contino 
Esta verdad conozco, pruebo y siento, 
Tan cierto de ella, cuanto descontento 
Del poco acierto de mi desatino. 

Al paso que con ojos de f^ viva 
Adoro este misterio soberano, 
Vive mi alma y vuela pop el cielo : 

Mas I ay dolor ! que tal vez aunque viva 
La f^, pop no avivapla, vive en vano; 
Popque vive mupiendo en toppe hielo. 



XXVI. 

Contemplatlo "viUs praeponenda. 

Papa que cese el mal (dice dun doliente 
8u Hipdcpates), cesar debe el discupso 
Que impide del remedio el fdcil cupso, 
Y aflige al cueppo el meditar fpecuente. 

Es al vital espfpitu inclemente 
De muchos animales el concupso, 
Popque disipan estos el pecupso 
Que hallan aquellos en la sangpe hipviente. 

i Oh Hipdcpates! si tal es nuestpa cupa, 
Que el discupso la impida sin molestia, 
Bputos cupad y alcanzapeis gpan nombpe; 

Yo no quiepo una cupa, que es locupa; 
Mds quiePO discuppip y mopip hombpe, 
Que sin discupso un punto vivip bestia. 



04 POBSiAB 8BLB0TAS 



xxvn. 

Sequere Beam. 

Aun sin haber milagro alguno visto 
El pescador del charco galileo, 
Dejando con las redes el deseo ' 
A la primera voz yd en-pos de Cristo. 

Yo que en su templo y d su altar asisto 
T mil milagros cada dia veo, 
La red de mis enganos me poseo 
Y d la divina voz infiel resisto. 

No de la gloria el premio, no el terrible 
Juicio future 6 pena comenzada, 
Solo una voz al pescador enfrena; 

Y d mf , ni del abismo el son horrible^ 
Ni el dulce canto de la patria amada^ 
Me pueden desatar de mi cadena. 



XXVIII. 

Dnm infirmior, fortior. 

Bendito seais mil veces, Senor mio, 
Que siento ya en el mal algun contento; 
Grezca el dolor y crezca el sufrimiento, 
Para que yo padezca y tenga brio. 

Aquesta calentura y este frio 
Humilde & vuestros pi^s os lo presento^ 
SupUcoos lo tomeis todo en descuento 
De mis pecados como en vos conffo. 



DB FB. aSB^NIXO DB BAN J0S6. 55 

Bendito Vos seals ^ que ya padezco 
Algo por yuestro amor, el cual os pido 
Con el deseo ardiente en que adolezco ; 

Para que cuando saiga de este nido 
Mi alma, aunque por mf no lo merezco, 
Vu^le al de vuestro pecho, por mf herido. 



XXIX. 

Creatiura clamat Creatorem. 

Si de esto que en sf todo lo contiene 
Oyes Paulo la viva voz stiave, 
Yer&s que todo d Dios alabar sabe 
Con ciencia de voz propia, que de fil viene. 

Si tus ojos alguna vez detienje 
La hermosura, que en esto Mgil cabe , 
Verds en su concierto que d Dios sabe , 

Y d su conocimiento nos previene. 
De Dios las maravillas escondidas 

Verds aunque invisibles , si ver quieres 
Por las visibles que te dan mil voces; 
Inescusable, pues, ;oh Paulo! eres, 
Si lo queellos te acuerdan, t6 lo olvidas, 

Y no sirves d Dios, pues le conoces. 



XXX. 

Ex opnlento miser. 

Yo aquel un tiempo rico y opulento 
De paz y luz, consuelo, gozo y gloria, 
I Oh! como la del mundo es transitoria,- 
Vipe d ser hecho polvo en un memento; 



56 POBSUS 8BLBCTAS 

DesnudOy pobre, ciego y descontento, 
Soy presa y juego , de quien fuf vitoria ; 
Trocddose me hd el oro^ en vil escoria^ 
La luz , en noche, el cdntico en lamento. 

J Oh yeces de esta yida nunca eatable! 
Si & la prosperidad sig^e miserii^, 

Y d la miseria prdspera abundancia , 
La suerte escojo siempre miserable ^ 

For no dalle d su injuria mds materia , 

Y estar d pique siempre de ganancia. 



XXXL 

Solitudo portus. 

^De qu^ te espantas, Diego, que al desierto 
Sin ser Antonio, Pablo, Juan 6 Elf as, 
Me vaya d digerir melancolfas 
Huyendo de este mar d un feliz puerto? 

El mds dspero risco, es m^nos yerto; 
Las mds heladas cumbres , m6nos frias ; 
Las alimanas fieras , son mds pfas 
Que un pecho d la malicia solo abierto. 

La fraude, el ambicion y la lisonja. 
La mentira, traicion, y la cautel^, 
Hacen los pueblos dsperas montanas ; 

^Qu^ desierto hallards como una lonja, 
Una plaza, un palacio y una escuela, 
Llena de riscos, penas y alimanas? 



DB FB. GBb6nIV0 DB SAN JOS^. 57 

» 

XXXII. 
A FiBIO AHALFITA, INTENTOR DE U AGUJA DE MAREAR. 



Ad Tersim nnimtir. 

Su cielo en hemisferios dividido 
Deseando ser nno como dntes, 
Huye el iman los polos semejantes j 
Y por contrarios polos queda unido. 

Ing^nio de su autor allf escondido , 
Que en las extremidades mds distintas 
Siempre conserva opuestos terminantes , 
Con 6rden en la union no confundido. 

Fabio, si alguna vez un mismo todo 
Fuiste con Dios, y de ]6l, por case alguno 
Te dividiste, vuelve d unirte presto; 

Para esta union le pide d iman el mode , 
Que ent6nces con tu Dios te hards mds uno, 
Cuando k El te conocieras mds opuesto. 



xxxra. 

A UN RELIGIOSO SANTO DESGALZO, HOZO, 

LLAlfADO FR. PBUDBNCIO. 



Cousnmmatus in brevi, [ezplevit tempora' multa. 

En tiema edad ;oh tiema flor! cortada 
Para su altar por la divina mano, 
Codioiaste su amor (oh dulce hermano! 
T fu^ ddl tu hermosura codiciada. 



/ 



58 POESIAS 8ELBCTAB 

Nifiez de canas y valor cargada, 
Venerable ninez j que tan temprano 
Anticipando al tiempo el seso anciano^ 
Diste al principio,.fin & tu jomada. 

Con yerdadera y celestial prudencia 
Llenaste de tu nombre el gran vacfo, 
Y alcanzd & la vejez tu adolescencia. 

Dichoso td que humilde, puro y pfo, 
Alcanzaste una paz y eteraa esencia, 
Solo en tres anos de ferviente brio. 



XXXIV. 
A LA MUERTE DEL GiPITAN EZQUERRA DE ROZAS. (1) 



Al puerto de la vida (que es la muerte), 
Llegaste {oh dulce hermanol en Cartagena , 
Donde tu embarcacion el cielo ordena 
A mejor patria, & mds felice suerte; 

Pasaste aquel estrecho, & todos fuerte, 
Desembarcando en la inmortal arena ^ 
Donde pagado el flete, breve pena 
En gozo perdurable se convieHe. 

Dichoso til que libre ya y seguro 
Del Ultimo naufragio, alegre gozas 
En un inmenso mar, inmenso puerto. 

Triste de mf que en este golfo escuro, 
Mi^ntras en ese, tii, la edad remozas^ 
Navego del suceso siempre incierto. 

(1) Ignoramos de todo punto qniSn fuese este Capitan , hermano de 
nuestro poeta. 



DB PB. GBb6nDI0 DB BAN JOHi. 5^ 



XXXV. 

A SAN FRANCISCO DE.SENA. 



Nuestra recreacion nos dd la vida, 
Paulo, estoB dias todos y recrea. 
Con una yida, aunque al principio fea, 
Despues hennosa, pura y escogida. 

Oigola ateuto yo, pero escondida 
Oigo otra yoz adentro que me afea 
Mi vida tibia y floja, y expolea 
A tomar uneyo aliento en la corrida. 

gNo fuf yo como Franco redimido 
Para la misma gloria que 41 criado, 
Como ^1 en el Carmelo recibido? 

^No es Dios el mismo que dntes, 6 ha mudado 
Estilo, 6 su piedad ha fenecido? 
Pues 4por qud he de yivir desconfiado? 



XXXVI. 
XHESTRO SANTO PADRE FR. JUAN DE LA CRUZ. 



nada, 6 C&ar, dijo un esforzado, 
(F^ de su pensamiento generoso) ; 
morir, 6 yencer, otro animoso; 
morir, 6 yivir, un resignado; 



60 POBSf A.S BBLB0TA8 

Morir 6 padecer un denodado^ 
Valor en femenil sexo brioso ; 
Hacer y padecer un religioso ; 
Padecer y callar un humillado. 

Gada cual & su intento, su divisa 
Sac6, mas en la snya Juan penetra 
La perfeccion de un corazon desnudo ; 

Fati et eontemni, dice, con que frisa 
Las honras y trabajos, y esta letra, 
Orlea de sua hechos el escudo. 



xxxvn. 

DEL C0LE6IO DE BAEZA, DE GARMELITiS DESGALZOS, 

AL DB SBGOVIA, (1) 



Cuando tu nombre canta y reverencia, 
(Admirable colegio), no se admira 
De hallarse muda, pue^ cifrar aspira 
Mares, mi pluma, de yirtud y ciencia. 

Sine, dice, dibuja la excelencia 
De las proezas que el ing^nio mira, 
Besar quiere tu planta y se retira ^ 
Admirada de ver tanta prudenoia. 



(1) Bate soneto y el inmediato , que son correlativos , no pareee na- 
tural fuesen entrambos de Fr. Ger6nimo: en este caso no podemos 
Beaalar cu&l de los dos le pertenece , inclin&ndonos mi& bien por el 
primero. 



BB PB. eBB6NDlO DB B^N J081&. 61 

Y no es mucho que asombres & mi pluma^ 
ig^nios rindas , robes aficiones , 
Dh cielo segoviano sin seg^ndo ! 
Si en el cnerpo de Juan tienes en suma^ 
^ivina piedra, iman de corazones, 
^e ciencia mar, en la virtud fecundo. 



xxxvm. 

iPDESTA DEL GOLEGIO DE SE€OTIA AL DE BAEZA 

CON LOS HISHOS CONSON ANTES. 



eco de tu nombre reverencia, 
gio insigne, el nuestro, cuando admira 
oz del cisne, que 4 emular aspira 
[el autor de la apolfnea ciencia; 
a la de tus alumnos, excelencia, 
mmilde esfera de los suyos mira, 
su centre prudente se retira, 

es el ceder al superior, prudencia; 

as qu^ mucho que 'asombres con la pluma 

^ue en rendirse justas aficiones 

adie reconoce por segundo , 

i es de ins glorias nuestro Juan la suma^ 

58 te fundd, y en esos corazones, 

mar fund6, de todo bien fecundo. 



42 POBSUS 8BLBCTA8 



XXXIX. 
RESPUESTA A OTRO DE LOS ANDALUGES 

OON QUIBNBS HA.BIA BSTA.DO. (1) 



Por las que truje un tiem()o, sola una alma, 
Mil en afecto, Betis, que conduces 
Por tus elf seos campos andaluces , 
Dej^ gozando de su dulce calma; 

Con las que t^ me diste , honrosa palma 
Enristro siempre armado de sus luces; 
Con la que te dej^, solo produces 
Afectos en t[uien ella se desalma. 

Fueran con alma tal , sin duda tales y 
Sin yida de tus cisnes los acentos, 
Si les faltara b^tica energfa ; 

Mas no son sino vivos 4 inmortales , 
Pues d tus almas truje y sus alientos, 
AUd se quedd todo con la mia. 



XL. 

Junioris disciplina monachi. 

Si con la gravedad, la mansedumbre, 
Con la severidad, semblante afable, 
Mezclares (mi Josd), serds amable 
Entre la religiosa muchedumbre. 

(I) 1^0 parece tampoco cosa averiguada , & lo m^nos para ii06otro8> 
^ qui^n fu6 dirigido este otro soneto. 



DB FB. GBB6nXM0 DB SAN JOSi. 63 

Si guardando el decoro d la costombre^ 
Con la edad juvenil, la venerable , 
Dalcemente juntares, inyiolable, 
Llegard tu propdsito d la cumbre. 

Siempre modesto, humilde y obediente^ 
Encogido, callado y corregible, 
Gordero y aun leon de cuando en cuando; 

Recatado y honesto sumamente , 
A todos grato, A todos apacible, 
A pocos familiar, & nadie blando. 



XLI. 

Sapiens in omnibus metuet. Eccl, 18. 



No es Ifcito creer que es todo engano, 
Ni tampoco que todo es verdad pura, 
Cuanto, Fernando, os dice con blandura 
El que espera de tos su bien 6 dano. 

Recelarse de todos es engano, 
T fiarse de todos gran locura , 
Disimular tal vez serd cordura, 
T hacerse todo d todos, don extrano. 

No puede en esto regla cierta hacerse ; 
Mas si algo en ello por mis canas valgo, 
Tomad de mf consejo en este mode; 

Digo que en este case ha de creerse, 
A muchps de estos, nada; d pocos, algo; 
d mdnos la mitad; d nadie todo. 



64 POB0iA8 SBLB0T1.8 



XLH. 
A UN RELIGIOSO NUEVO. 



i Ola t^ I que te abrazas con la cruz. 
De leligion, si quieres tener paz 
Con Dios^ contigo^ y con los hombres, haz 
A todos cortesfa, d nadie el buz. 

Vive d la sombra de tumisma luz^ 
En las palabras pldcido y sagaz, 
Siempre encogido, nunca pertinaz^ 
Y apercfbete un buche de avestruz. 

La pluma, vena, manos, arte y yoz, 
Que son de mil envidias la raiz , 
Las mds esconde, mu^stralas tal yez: 

No te podrds librar de alguna coz ^ 
Huye al rincon, y lo demds, feliz 
Estima en una cdscara de nuez. 



XLin. 

Languet absque opere sermo. 

Junt<5 de sus hijuelos dos 6 tres, 
Una vez el cangrejo, y hdcia atrds, 
Les dijo, hijuelos mios, no andeis mds, 
Que andais solos vosotros al rev^s. 

Hardmoslo asf , padre; justo es, 
Dicen; mas sin ejemplo es por dem&s; 
Ensffianos primero cdmo vds, 
Y asf procuraremos ir despues. 



.^ 



DB FB. OBB6NIHO DB BAN JOS^. 65 

Comienza el padre el agua A dividir 
Gomo dntes, hdcia atr^, y ellos en pos 
Siguidndole, comienzan d reir; 

Si no podeis, le dicen, padre, vos 
Ha6er lo que mandais , solo el idecir 
No nos ayuda, y lo aborrece Dies. 



XLIV. 
A UN GORRION DOMESTIGADO. 



^Qu^ no podrd la institucion temprana, 
La santa y religiosa compania, 
Si pudo reducir 4 policfa 
De un gorrion la condicion villana? 

Desde el primer canon, de boca humana 
Acostumbrado d sustentarse , iia 
Su libertad, y tras la noche umbrfa 
Vuelve al reclamo fiel por la manana. 

Siente el halago , y entre muchedumbre , 
Dom^stico discurre sin recelo , 
Con alillas y pico alborozado; 

No se vid en ave tal , tal mansedumbre ; 
^Pero qu^ mucho si ella en el Carmelo 
Tuvo sn educacion y noviciado? 



66 P0B8iA.8 8BLB0T1.8 

XLV. 

Languent k capite membra. 

Si eres, aunque cabeza, corrompida, 
Sujeta A yarios Wcidos y humores^ 
Y se te suben luego los vapores 
De la sospecha no bien dijerida: 

Si en vez de luz, consuelo, esfuerzo y vida, 
Influyes en los miembros inferiores, 
Desmayo, flojedad, tiniebla, errores, 
Malicia, ya en costumbre convertida; 

[De qu^ te espantasi si ellos contra el 6rden 
Que pide la comun naturaleza 
Te arrojan de stis hombros infelices ! 

;De qud preguntar de ese gran desdrden 
Con que d sf mismos matan! Muy bien dices, 
Si no pudiera haber otra cabeza. 



XL VI. 
FRAGIUDAD DE LA VIDA. 



I Ay gloria yana, vana, torpe y breve! 
Engafio, encanto, burla y fingimiento, 
La que estriba en tan d^bil fundamento, 
Como el arena de esta vida leve I 

^Quidn d fiar, quidn A seg^ir se atreve 
El curso incierto de este intitil viento? 
^Y qui^n d edificar sobre cimiento 
Expuesto A que un vil soplo se lo Ueve? 



DB FR. GBb6niM0 DB SA.N JOS^. 67' 

No hay cosa tan rtiin, flaca, y liviana, 
Que puedq, ser joh mundo! tu retrato, 
Por mds que seas, de las almas dueno; 

Pero mirando el curso de tu trato, 
Par^ceme tu gloria {oh yida humana! 
Solo un desconcertado y breve sueno. 



XLVn. 
AL RET FHIPO III 

EN LA BEATIFICACION DB SANTA TERESA. 



La generosa planta que de Elfas 
Produjo primer fruto en el Carmelo , 
La trasplantd Filipo, el alto celo, 
de vuestro Padre en sus entranas pfas. 

AUf prendid y crecid, y en breves dias, 
Trasladada en su tierra al mismo cielo, 
La vieron florecer por todo el suelo 
Las regiones ardientes y las frias. 

Mas hoy con vuestro amparo, aquesta planta 
Nos dd d Teresa, en cuyo fruto solo, 
Excede la experiencia d la memoria : 

Vuestro Padre fud el Paulo que la planta; 
Vos , que asf la regais , sois el Apolo , 
T Dios es, el aumento de su gloria. 



68 POBSUS SBLBCTAS 



xLvm. 

AL MISMO POR EL PATRONATO. (I) 



Entre los rayos de esa misma gloria, 
Que si Castilla d Teresa alegre ofrece , 
Tambien, Senor, la vuestra resplandece 
Con digna emulacion d sa memoria. 

Espana, coronada de victoria, 
A entrambos sus triunfos agradece , 
Y en una voz d entrambos engrandece , 
Haciendo en la del uno al otro historia. 

;0h gran emulacion! igual empresa, 
Si no es la vuestra de mayor renombre , 
Patron de la Patrona , honor preclaro ; 

Filipo, ved si haceis mds que Teresa, 
Que ella dd amparo d un Reino, gloria d un hombre, 
Vos *d una Santa, gloria, d un Reino amparo. 

(1) Uno de los asuntos que mis se debatieron 6. mediados del si- 
glo XVII.^ en EspaHa, terciando en H hombres muy distinguidos, fiie' 
declarar 6 n6 & Santa Teresa de Jesiis , Patrona de las Espa&as; sin em- 
bargo, hasta las C6rtes de Cddiz no se resolvi6 de una manera favorable 
& la Santa, 



%/\^ ^ ^^ ^/\/\/\^« 



SB FB. QEttdmuO DB SAN JOS^. 69 

XLIX. 
k DON PEDRO DE SUVA, 

XOZO DB 16 aSOB \ DB BA.BO XNG^NIO , HIJO DBL VABQU^S 

DB KONTBMAYOB. 



El alto ing^nio y vdria inteligencia 
Superior d tus anos j oh Petronio ! 
Que en explendor de sangre y patrimonio, 
Te adquieren no yiilgar benevolencia, 

gDe qu^ te servirdn, si la conciencia 
No apercibe d tu gloria el testimonio, 
Aunque en fortuna al noble Macedonio 
Excedas, y d su gran maestro en ciencia? 

I Qu6 le aprovecha al hombre si adquiriere 
Del mundo la riqueza y ciencia suma, 
Y el alma para siempre al fin perdiere? 

Dichoso aquel que de su bien la suma, 
Solo en salvarse prdvido pusiere, 
Que todo lo demds, es leve espuma. 



L. 
Al CONDE DE HUMANES Y A SU HISTORIA ECLESIASTICA. 



Gonde, la dignidad de vuestra Listeria 
A que aspira el ardor de vuestro celo , 
No solo pide al dnimo desvelo, 
Sino piadosa en Dios fija memoria. 



10 POBSiAS BBLBOTAS 

El que capaz de verdadera gloria 
Asciende en alas de su pluma al cielo, 
^Por qu6 se ha de quedar acd en el suelo 
Gontento solo, con la transitoria? 

Restituye d la Iglesia vuestra pluma 
Dulce, grave y severa, sn decoro; 
Lo mismo restituye vuestra vida: 

Que es infeliz [oh Condel aquella sumSL 
Que halla en la vida de su autor desdoro^ 
Y fl, infeliz, si es ella convencida. 



LI. 
AL GANdNIGO LEONARDO. 



I Ob, qui^n pudiera superior Leonardo > 
(A voB en esto superior siquiera) 
Arrebatar d la suprema esfera 
El vuelo de ese espfritu gallardo! . 

; Qui^n la punta serdfica del dardo 
Que A mi Madre abrasd, dulce y severa, 
Entre el papel y vuestras manos viera 
Arder, lucir, y berir d un pecho tardo! 

Esa divina pluma que briosa 
En la media region flor^a el vuelo 
Con morales discursos provechosa, 

Penetre aquesos orbes, arda en celo, 
Llegue & la inmoble cumbre, y animosa 
€orra del sumo, y hasta el sumo cielo. 



DB FB. GBb6nIM0 DB SAN J0S6. *71 



Ln.. 

RESPUESTA ML GANdNIGO. W 



Si alcanzais de Teresa, que A. Leonardo 
Los dones de su pluma inspirar quiera, 
4 La de cu^l escritor subid d la esfera 
Oh-Gerdnimo, en rapto mds gallardo? 

Que fije en dl su fervoroso dardo 
Le pedid como d Madre no severa, 
Vereis si quedard cuando le hiera 
Tibio al intento 6 en las alas tardo. 

Yolard d diligencia tan briosa, 
Que de algun serafin parezca el vuelo 
A quien la caridad suprema endiosa. 

Deba sin este aplauso d yuestro celo , 
Que la esperanza de esa £6 animosa 
En posesion se la convierta el cielo. 

(1) Ocioso nos parece advertir que este soneto no 'pertenece & Fray 
Oeronimo. Pablic6se por primera vez, asi como el anterior,* en las 
^imas del doctor Bartolom6 Leonardo de Argensola ; p6gina 491 : Zara- 
goz^. Hospital Real y General de Nuestra Senora de Gracia, 1634 , 4.* 



'72 POBSfAS 8BLBCTA8 

Lm. 

A D. FERNANDO EZQCERRA, SOBRE PRETENSION. (1> 

Mihi ▼indicta. 

No eres td solo , ni el mayor agravio 
El que padeces joh Fernando mio ! 
En esa tu repulsa; que el desvfo 
A otro excluye mds dig^o, justo y sdbio. 

Es ofendido Dies , y sella el l^bio 
Pudiendo desplegarle ardiendo en brio , 
T id de fuerza y m^ritos vacfo 
No esperards en ^1 tu desagravio? 

A entrambos os ofende impf o celo , 
Guy a maldad, para con Dies inmensa, 
Provoca en su castigo d tierra y cielo; 

Fernando, si en la injuria de esa ofensa 
con Dies padeces , qu^ mayor consuelo? 
D^jale; que 4 ^1 le toca tu defensa. 



(1) El D. Fernando 6. quien este y el inmediato soneto van dediea- 
dos, parece ser su hermano D. Martin Hernando Ezquerra, autorde 
T&rias obras de que habla Latassa , (a) j que escribi6 tambien diversas 
p(S^sfa8, algunas de las cuales se imprimieron en cert&menes de aquel 
Uempo y. g. en los de la Beati/icaeion j Canonijiacion de Santa Teresa 
7 en el de la Traslaeion de una reliquia de San Ramon Nonat : [b) tam- 
bien se encuentran en estos , composiciones & nombre de un Jorge Ez- 
querra de Rozas j de un Jorge Jos6 Ezquerra, que es probable fiiesen 
individuos de su familia , y &un el tiltimo la persona & quien v& dirigi- 
do el soneto ntimero 40. 



(a) Siblioteca Nuwa, tomo in. 

[b) Zaragoza. Juan de Lanaja, 1615, 4.^— Id. Diego de Latorre, 1628, 8/ 
Id.JuandeLanaja, 1618, 4.<' 



DB PB. GBB6nIM0 DB SAN JOS^. '7^ 



LIV. 
AL MISMO D. FERNANDO SIENDO GONSEJERO. 



<W»rt»WVWVWW»*» 



Btdcis , et Rectus Dominus. PsaL 

ft 

Dulce y recto el Senor, dice el profeta, 
Por eso dard ley al delincuente ; 
Vos , Fernando , sed dulce rectamente 
Si quereis observar su ley perfeta. 

Odio, codicia, amor, no os acometa; 
Tal entereza luzca en vuestra frente ; 
Que al juez que le acomete fdcilmente 
Le vence, 6 le perturba, 6 le inquieta. 

Primero se corona de dulzura , 
Luego de rectitud, con que senala 
El Juez universal, un juez perfecto; 

Vos, Fernando, seguid esta censura^ 
Y sobre el tribunal de vuestra sala 
Cifrad con letras de oro; dulce y recto. 



LV. 
A UN HISTOBIADOR NUEVO. 



Digna si quieres escribir historia, 
£1 asunto yUas fuerzas examina, 
Y armado de verdad y de doctrina, 
A la empresa te apresta y la victoria; 



^4 P0B8fA.S 8BI.B0TA.S 

Entre el poeta y orador, su gloria 
Tu medio estilo usurpe, y cristalina 
DistincioQ que los tiempos determina , 
D^ al m^todo igualdad y luz notoria. 

Escrita con severa diligencia 
Lima propia y ajena , ni un defecta 
Gonsientan en la obra, que desdiga: 

Jamds para salir le des licenci^. y 
Hasta que libre ya del propio afecto , 
La mires como ajena y como antiga. 



LVI. 

Securitas k conscientia. 






Cuando se conjurare todo el suelo, 
Julio , «n tu dano , y el infierno junto , 
Si no declinas de tu oficio un punto, 
Mds freno has menester que no consuelo. 

Pero si te deslizas solo un pelo 
Y tienes de tus menguas un barrunto , 
De buena gana al n^mero te ajunto , 
De los que humilla justo el alto cielo. I 

No es humillar d un hombre, el anegallo 
Dies en un mar de angustias , si le ayuda; 
Antes es d las nubes ensalzallo : 

Solo cuando lo deja sin su ayuda, 
En solo un sorbo de agua es ahogallo , 
T entdnces, solo, porque d Dies acada. 



DB FB. 0BB6nZM0 DB 84N JOSA. T5 



Lvn. 

Duro assuesce magistro. 

Si porque y a libelo de repudio , 
Brioso diste al mundo, piensas Fabio, 
Ser ya en la escuela religiosa sdbio, 
Como enganada, tu opinion repudio. 

Cuando en el aula del sagrado estudio , 
A la pregunta del injusto agpavio 
Respondiere el silencio por el Idbio, 
Podrd sep que comience tu prejudio. 

Si el hambre, sed^ cansancio, sueno, acaso 
Veneer pudieres , y el oculto achaque , 
Expuesto d negligente providencia, 

Adn no habrds dado, Fabio, el primer paso, 
Hasta que de ^1 imprdvido te saque 
El celo de un prelado sin prudencia. 



LVffl. 
CiSO SUCEDIDO A UNA DONCELLi HDMILDE 

CON UNA PBBSONi. BBAL. 

Regina castitas. 

Quiso el amor trocar dos corazones^ 
Que el respeto de un cetro dividia , 
Para unirlos con dulce tiranfa 
En lazo igual de iUcitas prisiones ; 



*76 POBBf AS 8BLB0TAS 

Mud6, trocando afectos, voz y acciones , 
La humildad, en real soberanfa, 
La majestad suprema, en yillanfa, 
Sujeta al cetro ya de sus pasiones; 

Pero al Uegar d unir los dos amantes, 
Al torpe amor, le resistid el divino 
Que en una doncelluela humilde reina; 

Quedaron desiguales como dntes , 
Trocados cada cudl, por su camino, 
Vasallo el rey, y an vasalla, reina. 



LIX. 
A NUESTRO SANTO PADRE FR. JUAN DE LA CREZ. 



; Juan! | Juan! jdyeme Juan! asf tres vece0 
Tu nombre repitid el Divino acento; 
Mas id, disimul^ndo el sentimiento, 
Parece que d sus voces te ensordeces. 

gQud es esto , Juan? ^qud es esto? asf enitiT^^ 
El corazon, no d un santo pensamiento, ^ 

Sino d una voz y d un tres del Uamamiento 
De aquel por quien te precias que padeces? 

Sf , porque un gran favor, no merecido, 
Consigo trae sospecha; y cuando es cierto, 
Debe con humildad ser admitido : 

A un pobre humilde todo le es incierto, 
Y asf, en tal case tiene por partido, 
Huir y rehusar, y es lo mds cierto. 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB SAN J0S6. 77 



LX. 
AL FITOR QUE HIZO CRISTO A NUESTM SANTA HADRE. 



t^^A^JM^^^^^^^^^^M^ 



iCudn dulce es el amor! [cudn tiemo el pecho! 
jCudn liberal!' del celestial Esposo, 
Franquea sus entranas dadivoso, 
Y ai&n no queda del todo satisfecho ! 

En blando amor el corazon deshe^ho , 
Mostrdndole A Teresa el cielo hermoso, 
Le dice : Por tf sola, en quien peposo, 
Cridra la hermosura de ese techo. 

Qu^ mucho ;oh dulce Esposo! que criaras 
El cielo por quien otra vez murieras ; 
Mds le diste, que agora le ofrecias. 

Mas I oh divino Amor! que no reparas, 
Sino en c6mo abrasar de mil maneras 
El alma en cuya llama dulce ardias. 



LXI. 
A NUESTRi MiDRE SANTA TERESA. 



A sus hijuelos & volar provoca 
El dguila real, y al sol los Ueva; 
De la jineza de sus ojos prueba, 
Midntras el rayo de su luz los toca. 



'78 P0B8fA.S 8BLBCTA.S 

Ella despues bajando, en una i^oca, 
Para aguzarlo, el corvo pico ceba, 
Y en una fuente toda se renueva 
Ppolongando la edad que el tiempo apoca. 

Asf la caudal ^guila, Teresa, 
Aprueba la fineza de sua hijos 
En la contemplacion del sol que adora; 

Y ella en la piedra Cristo, haciendo presa, 
Emplea el pico, en quien Iqs ojos fijos, 
Bandndose en sus Uagas se mejora. 



Lxn. 

A LA HUERTE DE LA SANTA. 



El corazon del Serafin herido , 
Del Serafin que con yibrante llama 
Divino ardor, dulcfsimo, derrama 
En el divino espiritu rendido , 

No pudiendo sufrir ya el encendido 
Deseo de gozar, el bien que ama, 
Bate las alas , y en su amor se infilama 
Ardiendo el f^nix i&nico en su nido : 

Rendida al sumo ardor la vital aura, 
Deja despojos sacros entre olores, 

Y al templo del sol vuela en vida nueva, 
Adonde etemamente se restaufa; 

Y ardiendo entre divines resplandores, 
Nunca envejece, y siempre se renueva. 



DB FB. OBBdNIKO DB SA.N JOSlfi. '79 



Lxm. 

A LA ASUNCION DE NDESTRA SEliiORA. 



WWW W W^rWV www W^w« 



Con Bu nido en las unas, rodeada 
De lijero escuadron la F^nix bella , 
Se eleva en dulce calma, y fdcil huella 
La luna, el sol, la bdveda estrellada; 

Al sacro templo , cdndida morada 
Del sol eterno, Uega; y ^1 en vella, 
El trono de su luz poniendo en ella , 
La deja de bus rayos coronada. 

Las celestiales aves esparciendo 
Con dulce voz , suave melodfa , 
Celebran el triunfo de su Reina; 

Y el techo cristalino repitiendo 
El eco de la gloria de Marfa , 
Responde al nombre de su Reina, reina. 



LXIV. 
A UN PRELADO ECLESIASTICO. 



Quieres Trifon que el pecho, por tf Ueno 
De escpiiipuios y escdndalos, tranquilo, 
Cual suelo en lo sagrado del sigilo , 
Vierta en tu oido, de sigilo ajeno? 



80 POEBiA.S SBLBOTAS 

Si te atreves con dnimo sereno , 
A esperar de un ardiente celo el filo , 
Podrds , siguiendo el monacal estilo , 
Del si&bdito explorar el hondo seno ; 

Pepo si en tf no sientes esta calma , 
^Por qu^ me obligas d que te lastime 
6 encubra lo mds alto de mi mente? 

Trifon, si quieres que te entregue el alma. 
Sin la violencia, en que tu hervor me oprime, 
Ama, mu^stralo, y vive rectamente. 



LXV. 
A UN PRELADO MlSlDIGO. 



Si medico no eres , ni en tu casa 
Hay pan, gc6mo pretendes ser prelado 
De quien cuelga del tuyo su cuidado , 
Y en tu socorro sus alientos tasa ? 

La estrecba vida, la salud escasa, 
Del si&bdito en tu abrigo confiado, 
Si experimenta efecto no esperado, 
De la obediencia, d la impaciencia pasa. 

Dirds que aquel sustento y medicina 
Es espiritual, y se endereza 
Del alma d la salud y vida fuerte ; 

Yo confieso, que el alma.es la mds digna^ 
Mas si olyidas al cuerpo y su flaqueza 
Tal vez al alma le caus6 la muerte. 



DB FB. GBRdNIMO DB SA.N JOS^. 81 



LXVI. 
A NUESTBO PADRE ADAN. 

El que cerril , con impia felonfa , 
Libre al supremo Prfncipe resiste , 
Con justa pena experimenta triste, 
De su inferior la misma rebeldfa; 

Turbada la polftica armonia, 
En que el concierto de la paz consiste, 
Cada inferior, de imperio se reviste, 
Juzgdndose en suprema jerarquia. 

Adan , de qud te enojas, df , si el bruto 
Que d tf , obediente d Dies, te era obediente , 
Ahora d tf rebelde , se rebela ? 

^Debe aquel i. tu imperio mds tribute 
Que ti& al de Dies? Tu ejemplo inobediente, 
Es d tus mismos s^bditos espuela. 



Lxvn. 

AL DUQUE DE ARISCOTE. 

A UN GRAN SENOR INOCENTE Y AFLIGIDO. 



Gloria nostra testimonium conscientias 

nostras. 

Si en este. tribunal de tu conciencia, 
Te absuelve ; oh Duque ! la verdad notoria , 
Y el testimonio interne es cierta gloria 
Donde triunfa ociosa la paciencia, 

6 



62 POBSi^B SBLBOTAS 

gPor qu^ agravias tu cAndida inocencia 
Con triste anuncio 6 liigubre memoria, 
T teniendo segura la victoria, 
Pones la de tu paz en contingencia ? 

Goza, goza de aquel feliz reposo 
Que al inimo inocente, alii en su centre, 
Ofrece la verdad pura y sencilla; 

Y cuando en este mar tempestuoso 
Las olas amenacen fiero encuentro , 
En tf mismo hallar&s , segura orilla. 



Lxvm. 

AL DR. MARTIN MIGUEL NAVARRO , 

NATURAL T OANdNieO DB LA CIUDAD DB TABAZONA, INSiaNB DlSCfPULO 
i IXITADOB BN LA POBSIa DBL OANdNIGO LBONABDO. (1) 



•AMAAAM«^^MM#^V«^Wtl 



gQuidn comot)ios, Miguel? ^Qui^n, yo diria, 
Aunque d la inmensa diferencia atento, 
Como vos i oh Miguel ! en cuyo acento 
Resuena la mas dulce melodfa? 

Qui^n, como yos, la culta poesfa 
De aquel , & nuestro siglo gran portento , 
Supo emular, con tan gentil intento, 
Que pudo hacer dichosa la osadfa? 

Esforzando los ritos de su escuela 
Y armado de xxtx espfritu gallardo 
Contra la escuadra que entre enigmas vuela, 

(1) Del candnigo Martin Miguel Navarro y de sua poesias , nos he- 
mos ocupado en el estudio preliminar y en las notas que le acompaiian; 
quien desee noticias m&8 extensas consulte 6 Latassa. Bihlioieea Nuna, 
tomo II. 



DB FB. obb6niho DB 8^N josA. 88 

Del apolfneo cielo foh granMicardo! 
Obscuros mdnstruos yuestro brio ezpela , 
damando horrible, gqui^n como Leonardo f 



LXIX. 
A D. CONSTANTINO GIMENEZ. 



Dentro estd de tu pecho Constantino , 
Mayor imperio que en el gran Augusto , 
Si estd de Dios el Reino y cetro justo, 
Guanto excede A lo humane, lo divino. 

Si en trono de virtudes cristalino, 
Reinas en tf , das leyes & tu gusto, 
Gudl imperio mayor, cudl mds robusto, 
Aunque el griego se oponga y el latino? 

Reina, pues, d tf mismo, y coronado 
De luz y paz, gobiema dando leyes 
A esa gran monarqufa de tu alma. 

Serd tu reino al cielo sublimado, 
Y allf , entre siempre coronados reyes, 
Eternos cetros injurarA 0) tu palma. 



LXX. 

[Oh suerte, la de un s^bdito dichosa. 
Si sabe conocerla, y en su estado, 
Observante , rendido , y humillado , 
En paz y luz, sin ambicion reposa ! 

(1) Fortasse: imperarfi. 



84 POBSIaS 8BLBCTA8 

^Hay en el mundo tan amabte cosa 
Como vivir del mundo ya olvidado , 
El cuerpo satisfecho sin cuidado, 
El alma, sin afanes, cuidadosa? 

Qu^ mds quieres, Gerardo, en esta vida?" 
Dueno de ella y del mundo, ya la eterna 
Gozas en apariencia transitoria ; 

Descansa en paz, hasta que desasida 
El alma de este cuerpo que gobierna, 
Goce la misma mejorada gloria. 



LXXI. 



Engopdas con el mando, no te creo 
Cuando juras, Pamon, que lo aborreces,, 
Ni m^nos, cuando cuentas que padeces 
Tanto y tanto con ^1; que engordas veo. 

Engorda el cumplimiento del deseo, 
El honor, el aplauso, y d las voces, 
Cuando al rigor mondstico falleces , 
El regalo, el descanso, y el recreo. 

Milagros hace el mando ; macilento 
Ayer estabas, si^bdito y con llanto; 
Hoy prelado, rollizo y muy contento. 

Pamon , si quieres que te crea cuanto 
Me dices del mandar y su tormento , 
Ddjalo; vivirds mds jlaco y santo. 



SB PB. OBB6NIIC0 DB SAN JOUt. 85 

Lxxn. 

AL CAN6NIG0 martin MIGUEL NiTARRO, DE TARAZONA. 



•^MMM«u«A/\M/<MM^M/W 



Hdse tardado tanto ya esta carta 
Despues que M dias que la tengo escrita^ 
Que de segunda carta necesita 
Para escusar su culpa, que ya es harta. 

Esta contfnua ocupacion de Marta , 
Que en piedad y paciencia me ejercita, 
Su atencion d Marfa y gusto quita 
T de la parte que escogid la aparta. 

Cref que ahora me sobrdra el ocio 
Libre de los cuidados de Girona, 

Y atento solo d un simple sacerdocio. 
Mas esta vida hierros eslabona, 

Y siempre el ocio es el mayor negocio, 
Porque la ociosidad los amontona. 

De espina viene d ser ya esta corona 
Tejida por las manos de la guerra, 
Que desterrd la paz de nuestra tierra. 



Lxxm. 

RESPUESTA DEL CAN6NIG0 MARTIN MIGUEL. 



M/«^M/<^' 



El verdadero alivio hall^ en la carta, 
Docto Prior, para mi bien escrita, 
De que en este desvfo necesita 
Quien mds de su penal vida se harta. . 



86 POBSi^S 0BLBOTA8 

Pues ni lograr la ocupacion de Marta 
Pennite la aversion que me ejercita; 
Antes los brios d mi gdnio quita 
T de su rumbo y dun del fin le aparta. 

To vivo en soledad, pero sin ocio, 
Que este lugar, no m^nos que Girona 
Contrasta la quietud del sacerdocio. 

Unas penas con otras eslabona 
El temporal contrario , y un negocio 
Infinitos produce y amontona. 

Ya el descanso espird de esta corona, 
Donde busqu^ la paz, siento la g^erra, 
T aborrezco la mds amada tierra. 



LXXIV. (1) 
A ZARAGOZA 

i^UE FOB LA DI8C0BDIA. DB LA.S DOS iaLBSIA.S DB hi. SBO T BL PILAB, 
Y PLBZTOS DB LA SBO OON SA.NTA BNGBACIA, NO BAOB PBOCBSIONBS A 
MUBSTBA SBROBA DBL PILAB NI i SANTA BNGBAOIA ( QUB SON SU3 
PATBONBS) 00X0 SOLIA, SINO 1 OTBAS IxiOBNBB. 



jCudntos agravios, cudntas procesiones 
Se hacen d la Yfrgen, no g^iadas 
A donde ella ofrecid, que despachadas 
Serian nuestras justas peticiones ! 

(1) Terribles fueron las luchas y pleitos que sostavieron las igle- 
sias del Pilar y de La Seo por la supremacia metropolitana, en el si- 
glo Xyil.% fecundas tan solo en alegatos volaminosos y esc&ndalos 
l^yisimos. 



DB FB. 0BB6nIMO DB SAN JOS^. 81 

^Qu^ importa, con extranas devociones 
Imdgenes buscar no acostnmbradas, 
Si d la que en el Pilar reina, humilladas 
Todas remiten bus intercesiones? 

Al que su culpa lleva d la desgracia 
Se le quita el amparo de que gozas, 
Porque tenga el castigo su eficacia: 

^Qu^ hards sin el Pilar joh Zaragoza! 
Qu^ hards ;oh Zaragoza! sin Engracia^ 
Si un diluvio de males te destroza? 



LXXV. 

A D. DOMINGO FERNANDEZ , 

BSCULTOB DB LOS BAMBINOS, 6 DB LOS NiFfOS , QUB GOMUNMBNTE 
LLIMAN DB nIpOLES, HABIBNDO HBCHO UNO AL AUTOB, QUE ES EI» 
QUE BSTi. EN LOS DBSCALZOS DE ZABAaOZA. 



Domingo } cuando miro este bambino 
Obra no de Lisipo, sino tuya, 
Sin que el verlo mil veces disminuya 
La admiracion, le juzgo por divino; 

Sepresenta su rostro cristalino 
Una cierta deidad, tan propia suya, 
Que aunque la f^ con su verdad me arguya 
Casi d adorarle como d Dies me incline: 



SS POBSUS SBLBCTAB 

Pdngome en su presencia, y me parece 
Que me mira y penetra , y aunque calla, 
El nino sabe hablar, y habla sin duda. 

Por lo mdnos , Domingo , si enmudece 
Mi lengua en los primores que en tf halla. 
La del bambino nunca serd muda. 



LXXVI. ' 

opprobrium insipientis dedisti me. 

SefLop , cuya divina omnipotencia , 
En mi flaqueza oculta humildemente, 
Oy6 del mds infcuo presidente 
La mas infcua y mas cruel sentencia ; 

Suplfcote mi Dios, pop la paciencia 
Con que d los necios sufres sdbiamente, 
Me libres de un ingenio impertinente 
Puesto en la silla de la presidencia. 

Entrdgame, Senop, pop mis pecados, 
Al mds cpuel tirano, d los baldones, 
Tormentos, penas, y dolor mds recio; 

Vdame yo entre cafres endiablados 
Y entre sangrientas unas de leones, 
Pero no en las de un juez airado y necio. 



Lxxvn. 

Attende tibi ipsi. 

Vive & tf Paulo y 4 tu vida vive, 
Sacude inobediente d la costumbre 
El yugo de la dura servidumbre , 
Que & cuidados ajenos te apercibe. 



DB FB. 0Bb6nIX0 DB SAN JOS^. 89 

La luz que el mundo de este sol recibe^ 
A tf primero en su hemisferio alumbre, 

Y si te debes d la muchedumbre 

En esa deuda, d tf el primero escribe. 

2 Oh, cuidados ! i Oh cargos! molimiento 
Del cuerpo y distraccion del alma pobre , 
Por mds que los abone el santo intento; 

gQui^n hay que en ellos, lo que pierde, cobre, 

Y saiga de este mar sin detrimento, 

Por mds que el arte y la experiencia sobre? 



Lxxvm. 

A SAN PEDRO AP6ST0L. 



Al que de angeo vi6 desandrajado 
Con una red al hombro, Galilea, 
Hoy de gloria inmortal el cielo arrea , 

Y el mundo su sepulcro de brocade. 

Al que en la pez de un barco vid tiznado, 
Hoy resplandor etemo lo hermosea, 

Y el monarca, que el orbe mas rodea, 
Adora al pescador arrodillado. 

^Qu^ vale el noble, el sdbio, el mds pujante 
Sin la divina gracia? y qu^ no vale 
Con ella el vfl oprobio de la gente? 

Dfgalo un pescador, quien t;*iunfante 
No hay Cdsar ni Alejandro que le iguale. 
Que ellos gimen, y ^1 reina etemamente. 



M VOBaUS 8BLB0TA8 



. LXXIX. 

Solitudo portus 



Vais al desierto Juan , no en tiemoB anos ^ 
Pero con tiemo amor vais al desierto , 
Dichoso Tos que hall&steis feliz puerto 
Donde os poder librar de tantos danos : 

Aquf en un mar de enredos y de enganos , 
Aunque en navfo de piloto experto , 
Con incierta esperanza y riesgo cierto 
Navegamos por t^rminos extra&os. 

{Oh Juan! tos & quien cupo de la orilla 
Mirar seguro el mar embravecido , 
Y d algunos del trance ya pasado , 

Dudlaos el ver mi pobre navecilla 
Cansada y rota , el norte ya perdido , 
En noche obscura, al yiento y mar airado. 



LXXX. 

LAGRIHAS de SAN PEDRO. 



^Quidn ya desperard de tu clemencia 
jOh dulce Redentor! si al que tres veces 
Infiel negd tu nombre, fiel ofreces 
La paz de tu leal correspondencia? 



DB FB. OBB^NIHO DB SAN JOBJi. 91 

Al qae en el tribunal de tu inocencia 
Trocd la confesion, tanto engrandeces. 
Que entre los doce soberanos jueces 
Le das la soberana presidencia. 

Luego que tras las voces infieles 
Corrid de amargas Idgrimas el rio, 
Corrid tambien tras 61, el de tu gracia; 

Qued6 de infiel, cabeza de los fieles: 
\ .Tanto puede enmendado un desvarf o ! 
I Tanto vale llorada una desgracia! 



LXXXI. 
I SAN JUAN BAPTISTA. 



No envuelto en dmbar, pi&rpura y holanda^ 
Soberbio por reales galerias, 
Sino en hdrrida piel de cerdas frias 
Humilde Juan por los desiertos anda; 

No en voz de halago y de lisonja blanda, 
Sino en virtud y espfritu de Elfas, 
Clama su sucesor, y de Herodfas 
Detesta el lecho y la pasion nefanda. 

i Oh monges ! i oh columnas I ; oh trompetas 
De la verdad! joh mundo! en vicio enfermo, 
Mira ollar un rapaz tu vil escoria; 

Trueca los dulces pechos por el yermo, 
Las plazas por las cuevas mds secretas, 
T breve vida por etema gloria. 



92 POBSUS SBLBOTAS 



LXXXII. 

VOCAQON DE SAN MATEO. 



^De qu^ te espantas , p^rfido Juliano, 
Que al Salvador , sin ver otras senales , 
Solo & una yoz, remedio de sus males, 
Siga sin dilacion el Publicano? 

Aquel & cuyo ceno soberano 
Tiemblan aquesos orbes celestiales, 
Con la eficdcia de palabras tales 
^No podrd arrebatar el polvo humane? 

Sola su voz formd cuanto se encierra 
En la concavidad imaginaria ; 
^Y te espantas que d un hombre lo refonne? 

Espdntate de ver c6mo la tierra 
Y el mundo todo d su virtud conforme, 
No va en pos de El, con fuerza voluntaria. 



MM/^^^MMMAMM/%MMMMnA/\A 



DB FB. 0BB6nIM0 DB BAN JOB^. 93 



ORIG£N> ANTIGVEDAD ¥ REFORHAGION 

DB LA 6RDEN DE NUBSTRA SENORA DEL CARMEN. 



THRCEJTOS 
EN LAS FIESTAS QUE BIZO LA OIUDAD DB ZARAQOZA , A LA CANONIZACION 

DB SANTA TERESA DB JESUS. 



En los i&ltimos lindes de Fenicia 

Donde del C^sar, hoy, y Tolomeo 
Dos fdbricas confunden la noticia, 

Suqe, con proporcion de igual rodeo, 

Un fdrtil monte cuyo nombre ostenta 
Su fiel blason al circunciso hebreo. 

Al grande mar, testigo se presenta 

De aquella nubecilla en que el Tesbita 
A una Infanta adord de culpa exenta. 

Cordnale su cumbre, no marchita, 

De incultas flores rustica guimalda, 
Que el c^firo sonoro solicita; 

Graza cual sierpe dd cristal su falda 

ISntre menudo aljdfar, una fuente 

Que enriquece su mdrgen de esmeralda* 

AquX el gran Padre, celador ardiente, 

Vid descender benigno airado fuego , 
A su ruego, d sus iras obediente. 

Aquf al clamor de su imperioso ruego, 

Llave d esos cielos s^bditos al barro , 
Las nubes esparcieron fdrtil riego. 



94 POBSUS 8BLS0TA8 

De aquf sali6 cuando en ardiente carro^ 

iSmulo al sol, con admirable ascenso 
Brilld 6 la luz el resplandor bizarro; 

Cuando & au fiel discfpulo suspense 
El profetal espfritu duplica, 
Al yaticinio, y al prodigio extenso. 

En esta cumbre, pues, tan bella y rica, 
El escuadron del celador profeta 
Nace, crece, se aumenia y multiplica. 

j Oh cumbre hermossr! en cuya paz quieta 

Yi6 trasladar su paz, la empfrea cumbre 
Con vida^placidfsima y perfeta. 

^ Qui^n podrd referir la muchedumbre 
De tus contemplatiyos serafines? 
Sus jiibilos^ su luz, su dulcedumbre? 

Qui^n la pureza de sus altos fines , 

Cuando entre ellos la Ninfa Nazarea 
Hermosa holl6 tus bdrbaros jardines? 

Oon ellos la gran Reina se recrea, 

T ellos consagran d su honor el techo 
Do Elias adord su antigua idea. 

De ella la t6 reciben , brio y pecho 

Con que d los apost<51icos yarones 
Ayudan d extenderla con provecho. 

Dejan las carmelfsticas mansiones 

Y esparcidos por Siria y Palestina, 
Varies desiertos pueblan y regiones. 

AUf la primitiya disciplina 

Mondstica, feryiente resplandece, 
Con una perfeccion casi diyina. 

El Precursor la sigue y ennoblece , 

Paulo, Antonio, Hilarion, y los Macarios, 
La ilustran y en su n^mero florece. 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB SAN JOS^. 95 

De aqueste manantial, en tiempos y&rios 
Se derivaron varios institutos, 
ContemplatiyoS) mixtos, solitarios. 

Los grandes rios, riego A inmensos frutos, 
Bebieron de esta fuente sua cristales 
Debidndole y pag&ndole tributos. 

Al fin, entre mil glorias inmortales, 

Se vi6, goz6, triunfd y ardid el Carmelo^ 
TJnica luz nn tiempo i, los mortales. 

Mas [ay dolor! jay heces de este suelo! 

j Cndn poco le dnr6 al sagrado monte 
La hermosa flor de su f erviente celo ! 

De horrendo ceno armado el horizonte 

Cerdleo, horror pestffero qne exhala 
El pi^lago infernal de Flegetonte, 

Descarga sin piedad, la cumbre tala^ 

Convirtiendo en estdril yermo feo 
Toda la bizarrfa de sa gala. 

Bien, que d pesar del b&rbaro trofeo^ 

La sangre que vertid el soldan gitano 
Did al abrasado templo nuevo arreo. 

Pues un glorioso niimero lozano, 

Yariando en luz de cdndidas estolas , 
Subid triunfante al templo soberano. 

El Cison encrespd purpureas olas 

Y rubricando mdrgenes y flores , 
Conyirtid su jazmin en amapolas. 

Blandos fueran sin duda estos rigores, 

Si no fuera el mds duro^ quedar blando 
El rigor de los sacros moradores. 

Fud el feryor poco d poco declinando, 

Y de la regla de su gran Vitruyio, 
Dura persecucion, degenerando. 



96 POBSfAS SELBCTAS 

Mas previniendo el cielo este diluvio , 
Reserv6 sus reliquias en el area 
Del gdlico No6, piloto rubio. 

Jilega al Carmelo y su tesoro embarca 

Luis, y enriqueciendo la real popa, 
En sus francesas playas desembarca. 

Admira Francia, el robo, traje y ropa, 
Estfmale y abrdzale, y en breve, 
Hace con ^1 lo mismo toda Europa; 

Pero k quien mis amor y abrazos debe, 
Es al regazo general de Espana 
Donde piedad y ardor el cielo Uueve ; 

Aquf se trasladd la gran montana 

De Siria fertilfsima hermosura, 

Y vid su propia gloria en tierra extrana. 

Descansa hermosa cumbre, ya segura , 

Que has de cobrar aquf con alto imperio , 
La candidez de tu observancia pura. 

Verds segunda vez del mar iberio 

Subir la nubecilla que fecunda 
Toda la redondez del hemisferio. 

Crece, crece, infantil nube fecunda, 

Extiende ; oh huella varonil de Elias ! 

Su palio , y con tu Uuvia el mundo inunda. 

Gomienza en la terneza de tus dias 

A dar al mundo general asombro , 
Con altas y admirables niiierf as . 

Til, al sacro monte, que adorando nombro, 

Y d cuyo peso , el del Tesbita atlante , 
Tembld sudando, diste firme el hombro,- 

En tf estribd su maquina constante, 

En M cobrd su luz, su edad primera, 
Felfz , si d la postrera semejante 



DB FB. GBB6nIM0 DB SAN J0S6. 97 

Volvio al monte su verde primavera, 

^^u flor al prado, y d la flor su lustre, 
Agua d la fuente, y fuente d la ribera. 

No escoge Dios para esta hazana ilustre 

Yarones que le usurpen su alabanza, 
Ni ostentacion que su virtud deslustre; 

Con tu flaqueza muestra su pujanza, 

Con ella escribes, fundas y reformas, 

Y & Dios le desempenas la esperanza. 
De entrambos sexos escuadrones formas , 

Y en ellos lo mejor del mundo alistas, 

Y d lo mejor del mundo los informas. 

La tierra, el cielo, el mundo, d Dios conquistas, 

Y todas las naciones que hoy igualas, 
De tus glorias serdn las coronistas. 

A tf prudente y valerosa Palas 

La marcial, la literal milicia, 
Triunfando adora con vistosas galas; 

Y mifotras juntas con union propicia 

En competencia la una y otra Hesperia, 

Y el orbe todo junto te codicia, 
La cabeza imperial de Geltiberia 

Gozosa abraza la ocasion mds justa, 
De tan piadosos jiibilos materia. 
Recibe, pues, ; oh gran Teresa Augusta! 
Los p^blicos fervientes regocijos 
Que te ofrece triunfal C^sar Augusta. 

Y en retorno d los suyos, d tus hijos, 

Ya por su nueva Madre te confiesa, 

Sereis asf por siglos mil prolijos , 

T^ de Augusta, y Augusta de Teresa. 



98 POBSiAS SBLBCTAS 



SPITAFIO 

▲L SANTiSIMO T DOCTIsIMO YABON DON ANTONIO AGUSTIN, 
CBSARAUOUSTANO , ABZOBISPO DB TARRAGONA. (1) 



TBRCBTOS. 

Oye Agustin la fama de un Antonio, 

Y herido de la gloria que le inflama, 
Dio en una vez de entrambos testimonio. 

Qu^ es esto, amigos? los indoctos^ clama, 
Se levantan , y osados ese cielo 
Nos arrebatan con perp^tua fama? 

Nosotros , fabricando de cerbelo 

En nuestra came j sangre revolcados, 
Pacemos miserables en el suelo ; 

Con nuestras letras y doctrina hinchados , 

Andamos tras el aire, cuando aquellos 
Son, por el aire, al cielo levantados. 

^Qu^ nos importa, con soberbios cuellos, 

Frente arrugada, y arrogantes Idbios, 
Buscar el nombre que aborrecen ellos? 

Aquellos son los verdaderos sdbios , 

Que saben con doctfsima ignorancia 
Trocar en alabanza sus agravios. 



(1) Del c^lebre D. Antonio Agustin , arzobispo de Tarragona, tan 
famoso y conocido en todo el orbe literario , pueden consultarse noti- 
cias biogr&ficas en Latassa, Biblioteca Nueva, tomo I, p&ginas 415 j 
sigfuientes , y en su vida escrita por Mayans , y que se halla en el to- 
mo II, de la edicion desus obras, de Luca: 1*768—74. Jos6 Rocchi. f" 



DB FB. 0BB6nIM0 DB SA.N JOBli. 99 

Dejemos pues, amigos, la arrogancia; 
Juntemos el estudio de inocencia 
Con el de la elocuencia y elegancia. 

Esta fu^ de aquel Padre la sentencia , 

Juntar contra las fuerzas del demonio 
De Antonio y Agustin virtud y ciencia. 

Tu, cflebre Agustin, sagrado Antonio, 

Que en letras y piedad , de aquesta junta, 
Un vivo, das al mundo, testimonio, 

Cuando por su memoria nos pregunta , 

Le podrds responder con la memoria 
Que en ti quedd del uno y otro junta. 

Del gran Egipcio la piedad notoria, 

Y el Idbio del doctfsimo Africano, 
En tf compiten una misma gloria. 

Dfgalo el foro superior romano, 

Que de tu sacra trlpode suspense 

Ordculo esperaba soberano. 
El pastoral cayado, tardo ascenso, 

Las graves legaciones de Alemania, 

Medida corta de un valor inmenso. 
El valor que k un Fernando, de la extrana, 

A un prfncipe Filipo, de la nuestra, 

A toda gente acepto te acompana. 
La docta pluma, en altos vuelos diestra, 

La verdad d la ley restituida 

Con Have de siis tftulos maestra , 
La cana antig^edad reflorecida, 

Nuestro siglo con ella en su tesoro , 

Y la futura edad enriquecida^ 
El sacro, el docto, y el piadoso core 

Que en L^rida, Alfan, Sicilia y Trento, 
Tu pecho admiran con igual decoro. 



100 POBSIaB 8BLBCTA6 

El hudrfano, el desnudo, y el hambriento, 

El sdbio, el ignorante, el rico, el pobre^ 
T todos juntos con an mismo acento, 

Hardn , que el nombre de Agusto , sobre- 
Puje la edad y la comun miseria, 
Mai defendida en bien fundido cobre. 

La cabeza levanta Geltiberia 

Y el honor de tal hijo comunica 
A los maternos Ifmites de Iberia. 

Salduba aquesta gloria se adjudica, 

Y por el de Agustin, con el de Augusto^ 
El tftulo de Augusta ya duplica. 

Pues ni el vigor pacffico y robusto 

Del Cdsar pudo hacerla mds ilustre , 

4 

Que el pecho de un varon tan sdbio y justo ; 

Tambien le cabe parte de este lustre 

A la mayor del mundo insigne Atenas , 
Con que de nuevo su grandeza ilustre; 

Pues pisando de Tormes las arenas^ 

De otras tantas grandezas con su nombre 

Dej6 las musas de su escuela llenas. 
Ni m^nos ennoblece su renombre 

A la colonia Julia vencedora 

Donde encerrd, en su edicto, & Dios, un hombre. 
Al sucesor de Frutuoso adora , 

Su cdtedra metrdpoli de Espana^ 

Con que el antiguo tftulo mejora. 
Del Tirr^nico lago que la bana, 

Del circo, foro^ emperio, anfiteatro, 

Y otras ruinas de grandeza extrana, 

Solo & su Antonio saca en su teatro; 

Despues de Eulogio, Augurio, y Frutuoso, 
Cuyo fu^ sucesor cincuenta y cuatro. 



DB FR. OBb6nIM0 DB SAN JOS^. 101 

Tu espfritu gentil y glorioso. 

Que en el imperio alcdzar sublimado 
Oozas seguro de inmortal reposo , 

Si admite aquesa paz algun cuidado^ 

T^nle del pdtrio suelo, de la silla 
Que honraste, que ocupaste venerado. 

Y al que buscando la verdad sencilla 

Para entender las leyes y esplicallaB, 
En tus profundas p^ginas se humilla^ 

Al que adorando sacras antiguallas, 

Piedras, letreros, cifras, inflcripciones, 
Tus didlogos revuelvey tus medallas ; 

A todos los ardientes corazones * 

Que en las reliquias de tu ing^nio y yida , 
Buscan ing^nio y yida & sns acciones , 

Acfideles, Antonio, sin medida, 

Alcanzdndoles luz sobre eminente,. 
De caridad en Cristo reducida, 
Para contigo amarle etemamente. 



DISPARATES DE RELKIOSOS IHPERFEGTOS. (1) 



Melancdlico , Fausto , y enfadado 

De tantos disparates como yeo 
En este mundo de ellos fabricado , 

La pluma tomo, ddlndole el deseo 

Alas, la indignacion y el desengano, 
Materia digna de mayor empleo. 

(1) Dado el car&cter de las poesias de Fr. Ger6nimo , no deja de lla— 
mar la atencion el espiritu que doxnina en esta s&tira , enteramente da 
la escuela de los Argensolas. 



102 POBSiAS BBLBCTAS 

No quiero referirte agora el dano 

Comun y general d todo el mundo , 
Nacido de un comun perp^tuo engano ; 

Sino los que, en el centre mds prof undo, 

Causa, de los que escapan del primero^ 
T nadan en las olas del segundo. 

TengD por disparate muy entero , 

El dar entero cr^dito d algun case 
Que solo el vulgo da por verdadero ; 

Por disparate juzgo, dar un pa^o 

Tras lo que d cada paso desvanece, 

Y deja el corazon de paz escaso. 
Disparate es, fiar de quien ofrece, 

Ni asegurarse en gracia deleznable , 
Pues uno y otro al &n desaparece. 

T porque ya tu intento, Fausto, hable. 
Disparate es creer que tu prelado 
Es d tus disparates fayorable. 

Disparate es, querer ser mas amado, 

Ni creerlo por mds que te asegure 
. El rostro y el oido aparejado. 

Disparate es querer que te lo jure 

Ni jurdrselo it , ni dar entrada 
A que alguno tu f^, secrete apure; 

Si la tuvieres viva, celar nada 

A aquel que te gobiema, es gran dislate^ 

Si es hombre de prudencia moderada. 
Pero si en 61, prudencia con que trate 

Tu alma, y en tf , f^ faltare viva, 

Serd comunicable disparate. 
Disparate es querer que no se escriba 

Guando la pluma Dies pone en la mano, 

Y el celo en su valor y gloria estriba; 



DE FB. GBB6nIM0 DB SAN J0S6. 103 

Mas serd disparate y celo vano 

Si no fuere la causa muy urjente, 

Grave el asunto y el intento sano. 
Disparate es andar de gente en gente 

Probando tierras, casas, y prelados, 

Sin afirmar el pid perp^tuamente. 
Disparate es Uamar afortunados, 

A los que son esclayos de su gusto ^ 

Libres de ocupaciones y cuidados. 
Disparate es pensar que el santo y justo 

No ha de escusar si puede ocupaciones ^ 

Que enflaquecen el dnimo robusto. 

Disparate es fiar en deyociones, 

Que no estdn largamente comprobadas 
En fieras ondas de tribulaciones ; 

Pensar que las pasiones sosegadas 

No ban de alterarse en cases de repente , 
Es disparate de almas animadas. 

Disparate es juzgar que es impaciente 

. El que d las yeces muestra justa ira, 
male, el que fud en algo defeciente. 

Disparate es decir que se retira 

El que Ueva consigo sus afectos , 
Y sin los medios por el fin suspira. 

Disparate es pensar que sus defectos 

Podrd ver y enmendarlos solo uno, 
Despreciando censuras de perfectos. 

Disparate serd si afirma alguno 

Que algun conyento es mds acomodado^ 
Porque m^Hos lo es para el ayuno. 

Pensar que se ha de hallar alg«un prelado 

Que en nada yerre, es necio disparate, 
Siendo oficio que & un dngel A& cuidado ; 



104 POBSfAS BBLBCTA8 

T que de cuatrocientos que nno trate , 

Ha de hallar dos d su sabor comentes, 
Tambien es disparate por remate; 

Y que de los que fueren m&s prudentes, 

No hard el mds cuerdo treinta novedad^s, 
Es dispate de hombres imprudentes. 
Querer quien sabe que es comunidades 

Que no haya en ellas cuatro lenguas locas, 
Es disparate contra mil edades. 

Disparate es querer cerrar las bocas 

De aquellos que murmuran del mas santo, 
Y mayor el pensar que serdn pocos. 

Es disparate que hace al cuerdo espanto , 

Que un religiose eii presuncion de cuerdo, 
Trate de guerras, Flandes y Lepanto. 

Disparate es pensar que sin recuerdo 

De Dies entre mundana compafifa, 
Podrd vivir con religiose acuerdo. 

Disparate es de vU poltronerfa 

Tener recreacion un religiose , 
En cosas de comida y glotonfa. 

Es disparate d todos enfadoso , 

Con pi^ descalzo andar muy entonado , 
Fregando en la cocina y muy puntoso. 

Y es tambien dispararte melcochado 

Vestir de jerga, hablar de terciopelo, 
Galzar esparto, y presumir brocade . 

Disparate es que ofende d Dies y al suelo, 

Querer oler d algalia, aquel que friega, 
Debiendo oler & virtuoso celo, 

Es disparate que & locura Uega, 

Estar aside un fraile d un dix 6 d un bWnco, 
Turbarse si se quita, 6 si se niega. 



DB FB. OBb6nI1CO DB BAN JOBi. 105 

Es disparate andar con macho ahinco 

Tras que nada le falte, y procurallo 
Con toda el alma y los sentidos cinco. 

Disparate es querer ir d caballo 

El que de andar d pi^ tiene instittito, 

Y brio y fuerzas para ejecutallo. 
Al disparate pagan su tribute 

Los que con apostdlico ropaje 

Andan, el vientre Ueno, y el pi^ enjuto. 

Disparate es cargar para el viaje 

Un pobre fraile, m^ de lo que apresta 
Un g^n nayfo en su matalotaje. 

Disparate es tambien que mueho cuesta, 

Decir dichos que el vulgo llama gracias y 

Y es & ellas la cosa mas opuesta. 

Y es tambien disparate, con falacias 

Hacer burlas que vienen & las veras , 

Y suelen ser orfgen de desgracias. 
Es disparate propio de berceras, 

El no disimular la palabrilla 

Con que sin causa y sin razon te alteras. 

Y disparate cuando Dies te humilla 

No conocer tu mengua y confesalla, 
Antes disimularla y encubrilla. 

Disparate es del necio que se halla 
En una religiosa conferencia, 
No hacer case del cuerdo que oye^ calla. 

Es disparate, y &un comun doleneia, 

Sin respetar alguna circunstancia, 
Dar sin pedilla en todo su sentencia. 

Y es disparate y bdrbara ignorancia, 

Con visajes, meneos y con voces, 
Confundir la mon&stica observancia. 



106 PORSiAS SBLBCTA8 

Es disparate y de los mds atroces^ 

8er los prelados^ al feroz may blando^ 
T al pobre y blando stibdito^ feroces. 

Es disparate el apremiar con mandos, 
Multiplicar preceptos y censuras, 
Orfgen de inquietudes y desmandos. 

Es disparate de almas poco piiras. 

Sin gran necesidad y & Dios recurso^ 
Ponerse en ocasiones no seguras. 

Disparate es pensar que solo el curso 

De religion, infundird costumbre, 
Sin eyitar el secular concurso. 

Disparate es creer que en muchedumbre , 
Un fraile pasard solo un trienio 
Sin tener con alguno pesadumbre. 

Disparate es ojear & Plauto y Enio, 

Pudiendo en an Ambrosio y Agustino 
Ejercitar y entretener su ingdnio. 

Disparate parece, y el mis fine, 

Habiendo tanto escrito, desvelarse^ 
Por dejar estampado un desatino. 

Tambien es disparate el trabajarse 

Por predicar conceptos estrujados, 
Sin atender al fin de aproyecharse. 

Disparate es si no fueren Uamados, 

Gual Jeremfas, cual Bautista 6 Pablo, 
El querer usurpar estos cuidados. 

Disparate es, y engano del di'ablo, 
El reducir & cuatro yanidades 
El soberano oficio de que hablo. 

La cdtedra de sdlidas yerdades, 

Hacerla de lisonjas, es blasfemia, 
T disparate Ueno de maldades. 



DB FR. OBB6nIMO Dfi SAN JOS^. 10*7 

» 

Disparate es querer en la academia 

Tener un religioso sus secuaces, 

T el nombre vano , con que el mundo premia. 

Disparate es querer perp^tuas paces, 

Donde siempre ha de haber perp^tua guerra, 
En vida y lid de treguas incapaces. 

Disparate es de un fraile buscar tierra 
No infestada de soles y de nieves , 
Pues tanto de su cielo se destierra. 

Disparate es querer las cargas leyes, 
Capftulo de culpas apacible , 
Ligera correccion , y penas breves. 

Tambien es disparate ser terrible 

Juez pesquisidor.de leves faltas, 
Col^rico prolijo, 6 insufrible. 

Tambien es disparate, que si faltas 

Y el superior tu falta repreende, 
A la primer palabra, luego saltas. 

T mayor disparate , si dl entiende 

Que t(k 6, su correccion no estds dispuesto ^ 
T en importuna c6lera se enciende. 

Disparate es pensar, que hallards puesto, 
Ocupacion, oficio 6 compania, 
Donde otro d'tf, 6t(i, no seas molesto. 

Querer siempre salir con tu porffa 

T creer que alguno queda convencido, 
Tambien es disparate y boberfa. 

Pagarse de un andar cabizcaido , 

De un mirar 6, soslayo encapotado, 

Es disparate de hombre no adyertido. 
Disparate es creer al bien hablado, 

Que d tf te aplaude, porque tu le aplaudeSj^ 

T paga tu mentira de contado. 



108 POBSiAS 8BLB0TA8 

Disparate es creer qae son sin fraudes 

Sus ofertas, pnes si ^1 te canta prima ^ 
Es porque t^ despues le cantes laudes. 

Disparate es buscar nn fraile estima, 

Preci&ndose que viene de los godos 

Y no de la humildad que Dios estima. 
Disparate es querer mostrar 4 todos 

Que sabe, puede, 6 vale, y de sf mismo 
Hacemos larga historia de mil modos. 

Tambien de disparates es abismo, 

Bautizar su pasion por santo celo, 
Dando y trocando nombres sin bautismo; 

Querer ser en la drden el modelo 

Y que todos le rindan vasallaje , 
Es disparate que castiga el cie}o. 

Disparate es pagarse del herraje 

De ejercicios y muestras exteriores, 
De todo lo demds haciendo ultraje. 

Y es tambien disparate de amadores 

De sf mismos, burlar del penitente, 
Condenando asperezas y rigores. 

Es disparate mds que impertinente , 

El reparar en cosas sin sustancia 

Y atropellar con una ley patente. 
Disparate es nacido de ignorancia 

Pensar que es cosa poca y menudencia^ 
Lo que impide del alma la gananeia. 

Disparate es querer sin experiencia 

Gobernar, pues el tal hard mas dano 
Que por otofio un medico sin ciencia. 

Tambien es disparate y grande engafio , 

No ir probando sujetos, y al gobiemo 
Aplicarlos en uno y otro ano. 



DB FB. 0BB6niM0 DB SAN JOB^. 10^ 

Es disparate digno de un infiemo, 

Querer con los pelig^os que tocamos , 
Alargar la ambicion 4 an mando eterno. 

Disparate es querer, que, auhque veamos 

Este apetito ya muy descubierto, 

Por santo y religiose lo tengamos. 
T es disparate , y vil temor ineierto, 

Pensar que dicha la yerdad infama 

Al religiose, y no su desconcierto. 
Dis^parate es pensar que estd la fama 

De una celosa y puntUal reforma, 

En encubrir el humo de su llama. 

Disparate es creer que no se forma 

Concepto bueno de ella, porque en ella 
Haya quien d su ley no se conforma. 

Disparate es pensar, que en la mds bella, 

Aunque el prelado sea el mismo Cristo 

Un Judas no ha de haber , por mala estrella. 

Tambien es disparate , habiendo visto 

Que la mds observante al fin declina , 
No prevenir el dano ya previsto. 

Disparate es , que mucho me amohina , 
Ver un fraile descalzo melindroso , 
Huyendo de tiznarse en la cocina. 

,No es m^nos disparate , ser curioso 

En cdrtes de sayal, y que el remiendo 
Le d6 ocasion de ser vanaglorioso. 

Tambien es disparate a un fraile, horrendo, 
Vestir todo de nuevo, y que la capa 
T el hdbito lo hagan reverendo. 

Disparate mayor es lo que tapa 

Tal vez una capilla recoleta, 

Cuando del trato de oracion se escapa* 



110 pobsIab bblbotas 

■ 

Disparate es pensar que es m&^ perfecta 
La vida del que goza y no padece , 
Ni & lejes ni obseryancias se sujeta. 

Disparate es del fraile que envejece 

Estar en las costumbres siempre mozo , 

Y no mirar si en las virtudes crece. 
Disparate es reirse y buscar gozo 

El que vino d llorar, y el regalarse 
Quien yino A hacer en sf mortal destrozo. 
Disparate es tratar de conservarse , 

El que vino d pensar que ha de morirse, 

Y todo con el tiempo ha de acabarse. 
Disparate es de aquesto divertirse , 

Y diferir la enmienda de la vida , 
Pensando cada dia prevenirse. 

Es disparate que & llorar convida, 

Pensar que con el tiempo se mejora, 
Sin m&& cuidado , la ocasion perdida. 

Disparate es guardar para otra hora, 

para otro lugar, aquesta hazana, 

Y no determinarse aqui y agora. 

'Tambien su disparate le acompana 
Al que leyendo esto se riere, 
airado contra mf cobrase sana. 

Y serd disparate si dijere 

Los disparates son de fray Fulano, 

Y mayor si yo de ello case hiciere. 
Concluyo, al fin, que es disparate, hermano, 

Todo ; sino vivir perstiadido 

Que has de morir y que ser& temprano. 

Y disparate, si no ser rendido, 

Callado, puntiial, dulce y modesto, 
Humilde, retirado y encogido: 



DB FR. OBr6nIM0 DB SAN JOB^. Ill 



Y pues he divertido ya con esto 

FauBto, el humor de mi melancolfa, 
Geso por no te ser ya mds molesto 
Con tanto disparate y boberfa. 



A D. BiRTOLOME JOSEF DE YELiSCO Y MENDOZA, 

HUO Y TBNIBNTB DB D. BERNAB^ TORRES DE YBLASCO , CABALLBRO 
DB LA 6RDBN DB SANTIAGO, NATURAL DB GRANADA , CAPITAN DB CABALLOS 

GINBTBS DB LA COSTA DB GRANADA. 



DB.CIMAS. 

Canten la gala d Velasco 
En Fuenterabfa y Salsas, 
Ya las rosellonas balsas , 
Ya el cantdbrico penasco ; 
El valor francos es asco 
Para el de un nino espanol , 
Pues desafiando al sol 
El ginete Velasquito , 
En el marcial conflito 
Vence todo su arrebol. 

Anos tres en a|ios trece , 
Ya convaronil alino, 
Emplea un Velasco nino 
En la guerra, A que se ofrece; 
No la campana le empece, 
Ni el canon le atemoriza , 
Soles, hielos solemniza, 
•Y con denuedo gentil, 
En edad casi infantil, 
. Ostenta virtud maciza. 



112 POBSUS 8BLBCTAS 

En un ginete aodalaz , 
Elmilagrogranadino, 
Ginete infante diyino ^ 
Esparce yalor y luz; 
Tras la jacobea cruz 
De su capitan y padre, 
Teniente, (porque le cuadre 
El patrio vigor y arnds) , 
Para veneer al francos, 
Deja el pecho de su madre. 

Crece, crece en varon fuerte, 
Nino, que en valor y en arte 
Vences 4 Cupido y Marte , 
Pues es mds feliz tu suerte ; 
Temblard de t£ la muerte , 
T Francia d tus pids postrada, 
Reconocerd tu espada 
Desde el lenguadoc al vasco; 
Serds gloria de Velasco, 
Honra de Espana y Granada. 



A NCESTRA SANTA MADRE Y SU REFORMA. 



CANCION. 

El alto celo, el generoso intento 
Que ardid en tu pecho, que ilustrd tu vida 
Con llamas y con rayos admirables, 
A celebrar, Teresa, nos convida 
Tu nombre, A cuya gloria, el pensamiento 
Se humilla entre conceptos inefables. , 



DB FR. OEB6NIlfO DB SAN JOS^. 113 

Vuelve los ojos, Madre, favorables, 
Hoy & tus hijos, siervos y devotos, 
Que en medio de estos sacros regocijos, 
De.su piedad, tus hijos, 

Y los demds deudores de sus votqs , 

Te ofrecen gloria, y en sus almos pechos, 
De tu deidad magnfficos altares, 
Arden exentos de^ profanes faustos 
En puro amor millares de holocaustos, 
Que te ofrecen tus siervos a millares 
•En piadosas Idgrimas deshechos; 

Y yo con ellos , que tus altos hechos 
Humildemente osado agora canto , 
Tambien ofrezco y pido d t£ otro tanto. 
Pero, dfme primero, Madre ilustre, 

^Qu^ nombre te he de dar? Con qud apellido 

Debes, puedes, mereces, ser honrada? 

Cual ni&mero contigo ennoblecido , 

Goza feliz el precioso lustre 

Que enriquece tu gloria sublimada ? 

Por Ventura serds reverenciada 

Entre las que del frdgil sexo, fuertes, 

Vio con espanto, con piedad agora, 

La tierra, el ciplo adora? 

Pero d la tuya ceden dmbas suertes , 

Que con piedad, espanto, y con afrenta 

Inferior d tu brfo soberano , 

Te emula en balde el mds gallardo brio , 

Que lleno de vigor, de horror vacfo, 

Naturaleza exfuerza en pecho humane ; 

Mas ni con esa gloria se contenta 

La tuya, que imitar altiva intenta 

A la divina, y siendo mds que hum ana. 

Si no divina, queda soberana. 

8 



114 P09SfA8 SBLBOTAS 

No 68 de humanas faerzas, no, la empresa, 

S61o A tu her6ico brazo reservada , 

Sdlo 4 tu celo , i, tu valor conforme ; 

^Qui^n pudiera con carga tan pesada? 

^Qui^n sino id pudiera, {oh gran Teresa! 

De un drduo Monte el peso mds disforme 

Gargarse d cuestas? Aunque Atlante forme, 

La valiente ambicion , la inmensa cumbre 

Que A Elfas hizo, con horrible asombro, 

Sudar , temWar el hombro , 

Es de los tuyos fdcil pesadumbre ; 

Que en ellos , como en fijos flrmes polos , 

Estriba, se sustenta y se reyuelve. 

La m&quina admirable de este cielo ; 

El orbe superior de tu Carmelo , 

En ti su curso igual & cobrar vuelve , 

Que sola id y Ellas fulsteis, solos, 

Su Alcides, y su Atlante , .y sus Apolos; 

Pues cuando sustentais su peso entrambros , 

Cielo le haceis, y sois sus soles dmbos. 

Cual suele por la cumbre de alto monte, 

Tras la tiniebla en que la noche oscura 

Al mundo envuelve y con horror asombra > 

Coronado de rayos de luz pura 

Salir el sol dorando el horizonte 

T d Su rayar desvanecer la sombra, 

Volviendo al suelo la morisca alhombra, 

Su honor al prado, al monte, al llano, al 'valle, 

Y d todo lo demds del mismo mode , • 

(Porque le vuelve 6 todo 

Con su luz, su color, flgura y talle); 

No de otra suerte el resplandor hermoso 

De tu admirable vida i oh sol divino ! 

Salid con nueva luz por la propicia 



DR FB. OBIuSniUO DB BAN J08B. 118 

Cumbre del promontorio de Fenicia , 

Deshaciendo con rayo cristalino 

De oscura nube el yelo tenebroso , 

En que yacia el monte portentoso; 

T desde el mismo Oriente dando al mundo 

Nueva luz, nueya vida, an s^r segundo, 

Amaneciste , y totes que al ocaso 

Tu luz rindieses , gloriosa viste 

Reparado tu monte en rico exceso ; 

El noble monte que en tu ausencia, triste, 

Sin luz estaba, de yigor escaso; 

Cubierix) el rostro con oendal espeso 

Y ya oprimido de su mismo peso , 
Del b^rbaro rigor del tiempo crude , 
Enturbiadas sus fuentes , y marchitas 
Sus flores carmelitas, 

De toda su riqueza y bien desnudo : 
Con tu presencia, todo renovado, 
Volvid d cobrar su primitiva gloria, 
Vid florecer la antigua disciplina , 
De Egipto, de Tebaida y Palestina; 
Con lustre superior A su memoria 
Gozd segunda vez de aquel dorado 
Siglo, en este postrero mejorado, 
Con tan grande riqueza y hermosura, 
Que haber perdido aquella fu^ ventura; 
Porque al rayar de tu diyino celo 
Huyeron nieblas, nubes tenebrosas, 

Y el aire se yistid de resplandores, 
Saltaron fuentes dulces, abundosas, * 
De doctrina, de luz y de consuelo, 

Y crecieron yirgfneas puras flores , 
Que el aire enriquecieron con olores, 

Y adonde agrestes drboles incultos 



116 POBSiAS 8BLBCTAS . 

« 

Formaban una mal compuesta rueda 

De bd,rbara arboleda, 

Se encresparon jardines, bellos, cultos; 

Pero porque tu pr<5bida influencia 

Penetrase la tierra mds adentro , 

Al centro te subiste de tu esfera, 

De donde eternamente reverbera 

Tu hermosa luz , al mds profundo centre , 

Criando en ^1 con fdrtil eminencia, 

Metales rices de virtud y ciencia; 

De suerte que el Carmelo en su reparo, 

Goza de un lustre etemo con tu amparo. 



A LA PROCESION 
D£L ENTIERRO DE GRISTO SENOR NUESTRO. 



CANCION. 

Para Uorar la muerte de la vida 
Con vive ardor, el mds piadoso celo, 
En las exequias del mayor difunto 
Devota ostentacion hace del duelo, 
Y en medio de ^1 d Idgrimas convida^ 
Con alta emulacion al orbe junto. 
Al fiinebre trasunto 
Concurre el almo core 
Con tierno y fdrtil Uoro , 
En cuyas ondas arde yiva llama 
Que al mds helado corazon inflama, 
Que es justa obligacion y digna suerte 



DB FB. GBBdNIlCO DB SAN JOS^. 117 

Del que la yida ama, 

Que Uore de su Autor la indigna muerte. 

Al graye son de cajas destempladas, 

Pffaros sordos, y metales broncos, 

Que al capitan difunto clamorean , 

Con triste acento de gemidos roncos 

Responden las entranas, que rasgadas, 

El venerable ttimulo rodean : 

Todos juntos plantean 

Celebrando el quebranto 

Del cuerpo sacrosanto , 

Y con ffinebre antorcha en vez de palma, 

Del mundo Uoran la suspensa calma , 

Su ausente sol, por tres escasos soles. 

I Qu^ debe hacer el alma , 

Ausente siempre de sus arreboles ! 

Aumentan el horror del mudo estruendo, 

Insignias y trofeos lamentables , 

L^gubres ropas , y funestos bultos , 

Arrdstranse pendones venerables 

En que Israel sus tribus repartiendo, 

Ostenta empresas , con labores cultos ; 

Pero d la vista ocultos 

Mas fnclitos trofeos 

De celosos deseos 

Honran la pompa, y tiemos corazones, 

Arrastran por el suelo sus pendones, 

Los que arbol6 la vanidad altiva, 

I Que no bay tales blasones 

Como el dolor del alma un tiempo esquiva! 

Aquf resuena renovado el Uanto 

De Hadremon, en Magedon materia 

Del siempre lagrimoso Jeremfas , 

Cuando en figura de mayor miseria 



lis POBSilS MZ.B0TA8 

PlaneroQ la ciadad y pueblo aitnto 

La desdichada muerte de Josias : 

Gu&l con entranas pfas, 

Familia infausta Uora 

La triste fatal bora 

Del dulce primog^nito beredero , 

Con tal snspiro y con dolor tan fiero , 

El paeblo de su celo cong^gado 

Celebra lastimero 

Del Rey mayor, el fin m&9 desdicbado; 

No falta de David la real familia, 

La de Natan ilustre y poderosa, 

La de Levf & las aras dedicada, 

No la de Semei, grave, estudiosa, 

Ni alguna al fin, d quien bonor concilia^ 

Sangre, piedad, 6 suerte afortunada. 

La ira amenazada 

Por el dia postremo, 

Contra el pneblo blasfemo, 

Aquf aprueba el dolor, sin los rigores, 

Con tempestiyos UantoB y clamores; 

I Cudn diferente efecto el tiempo ordena I 

Suspires y dolores 

A tiempo, causan gloria, sin ^1, pena. 

Yos, pues, {ob noble y tiema compa&ial 

Que conducidos de un ardor celoso 

Juntos formais la m^ piadosa pompa^ 

Proseguid el intento genero8<) 

Y el celo del yaron de Arimatia, 

No yestiduras, sino entrafias rompa, 

Suene la borrible trompa, 

Los pffaros y cajas 

Con sord&s yoces bajas, 

El luto arrastre en bultos y estandartes^ 



DB FB. OBWChUVHO 9B BAN JOSA. 119 

Y con elloe las arma«, letraa y ajrtes, 
Honren el lamentable Bimulaero, 

Y herdico en todas parteis , 
Resuene el nombre d€tl entierro saero. 



GANCION BEAL P^SEfimiGA 

AL REY DON FELIPE III 

EN LA SOLBUNIOAD Y FIESTAB DB LA BBATIFJOACION DE NUE8TBA 
GLOBIOBA ICADEB BANtA TBBBSA DB JB8US. 

CANCION. 

Paes en esrtos sagrados regocijos 
Que vuestra Espana, el orbe todo vuestro, 
K la mis varonil mujer ofrece , 
I Oh gran Filipo, honor del siglo nuestro! 
Coronando la gloria de sus hijos 
Vuestro admirable celo resplandece, 
Razon serd que la que en vos florece 
Planta, no m^nos vuestra, que'de Elias, 
Con increible^usto 
De vuestro padre augusto 
Nacida un tiempo en las entranas pias, 
Agradecida agora al alto celo 
Que & Dios ha dado tantos 
Con su favor, para servirle, santos, 
Y despues venerables los dd al suelo 
Bodeada de luz y de consuelo 
En las solemnes pompas de su Madre , 
Keconozca el aumento de su gloria, 
Al celo de hijo y padre , 



120 POBSIaB SBLB0T1.8 

Celebrando de entrambos la memoria. 

Pero dejando agora el nuevo lustre, 

Nuevo verdor, que al oro, y d las flores, 

De su triunfante 6 imperial corona 

Se anada con gloriosos resplandores, 

A vuestro padre en la region ilustre 

Por el aumento, en que se perfecciona 

La planta que sus m^ritos corona , 

La reforma de Elias, 

Pues s61o d vuestra sombra 

Crece , y al mundo asombra 

El fruto que ya lleva en ifuestros dias , 

Creciendo joh gran Monarca! d, vuestro arrimo, 

F^rtil, bella y florida, 

Justo es, que d la cultura agradecida, 

De su primera flor y el fruto opimo , 

El vistoso foUaje y el racimo , 

Las palabras, las obras con que vive, 

Esta familia y cual la yid en olmo 

En vos, Filipo, estribe, 

Suba, florezca, y rinda bello colmo. 

Yo , en su nombre , d ofreceros me anticipo , 

No de su flor y fruto extrafios dones , 

Sine los mismos que ella deposits 

Etemamente , en vos , sus corazones , 

Os ofrezco otra vez , que de Filipo 

Es toda la reforma del Tesbita, 

En quien vemos que agora resucita, 

Todo lo que murid del primitive 

Fervor, que en rica mina 

Tebaida y Palestina, 

Carmelo, Egipto y Siria vieron vivo; 

Esto , pues , todo con el lustre nuevo 

Que recibi6 de vos, ya vuestro era , 



/ 









DB FB. OBBdNIMO DB BAN J0B6. 12L 

Mas cual si suyo faera 

Lo aceptad, que en su amor es lo renuevo : 

Porque si presentaros algo debo 

En sn nombre, que vuestro ya no sea, 

^Qu^ habeis de recibir? si para honraros 

De nueyo , cual desea 

De vos ha de quitar, lo que ha de daros? 

Volved alegre ya el sereno rostro , 

T en cuanto la corona del imperio 

Vuestro, rodea, cine, mide abarca, 

Mirad c<5mo por todo ese hemisferio 

De la que d vuestros pi^s reales postro , 

Familia-del celoso Patriarca, 

Inclita y alta fama {Oh gran Monarca! 

Con tan glorioso vuelo se difunde , 

Que adonde vuestro nombre 

Con inmortal renombre , 

Allf tambien el del Carmelo cunde ; 

Que entre aquesos ej^rcitos formados 

Con que enfrenais, con que asombrais la tierra, 

Ya en paz, ya en justa guerra, 

Este de capitanes reformados 

Para mayores trances reservados, 

Vuestros Reinos adoma y asegura, 

Y por ellos y vos, en cruel batalla 
Pelea y se conjura 

Contra el poder de la infernal canalla ; 
Unos vereis, en estos escuadrones, 
Vedlos, que en su valor vereis el vuestro, 
Armados con la luz de varias ciencias 
A quien el sumo espf ritu Maestro , 
Adorna con la copia de sus dones 

Y divinas infunde inteligencias ; 
Otros , con rigurosas penitencias , 



19B POBSUS MBi:iB0Tl.S 

Y otros tambien^ no otros , esos miflni4>s i^ 
Que en est&ticoa vaeloe^ 

Ta Buben & los cielos, 

Ta humildes bajan hasta los abismoB^ 

T al enemigo dan, do qaiera> casa; 

Todos se aprestan para dalle alcafiee , 

T en elhorrendo trance, 

Gudl de la K el pav^s inyicto embraza^ 

Cudl de la caridad yiya la maza, 

Este y aqnel y todos bien armados , 

Dando de su destreza testimonio, 

Trinnfan esforzados 

Del mundo , de la carne y del demonio. 

Fuertemente pelean y pero agora 

En paz rodean, el triunfo sacro 

De su famosa invicta capitana, 

Y erigi^ndole etemo simalacro 

La escuadra bella & su restauradora, 
Ganta sub glorias, en su pompa ufaaa; 
Ella, desde la cumbre soberana, 
Sobre bus corazones gracias Uueve , 
Mercedes y favores , 

Y d ptiblicos fervores, 

Con el afecto maternal los mueve. 

Vos Filipo tambien desde la cumbre 

De vuestra real grandeza piadosa, 

Con semblante gozoso 

Conformando la vuestra y su costumbre , 

Honrais la religiosa muchedumbre, 

Que honrar procura el triunfo de Teresa: 

i Oh verdadero Principe cristiano I 

Cuyo amparo profesa 

Dar, con su ejemplo, d la virtud la mano. 

No contento , el gallardo herdioo brio 



DB FB. aBBbNlMO DB BLN JOSA. ISft 

Que en vuestro corazon arde abrasando 

Entrambos ejes frfgidos del mundo, 

Ni satisfecho del imperio blando 

Tan poderoBo y fuerte , cuanto pfo y 

Donde el valor, donde el saber profnndo 

En yos tercer Filipo, del segondo, . 

Beconocen los sigloB heredado, 

( Que por la reverencia 

De tan ilustre herencia, 

A decir no se atreven, mejorado), 

K nuevas glorias su yalor aspira, 

T de sf mismo s61o en la Victoria 

Funda toda su gloria , 

Donde el pecho real su centro mira. 

Aquf el augusto corazon respira 

De los cuidados graves; aquf abunda 

De paz, y sin que el trdfago lo estorbe 

Goza de ella, y redunda 

De la de su Senor d todo el orbe. 

Pudi^rades, Filipo, contentaros 

Con dar d entrambos polos justas leyes, 

T en ellas esta paz que el mundo goza , 

sobre cuellos de protervos reyes 

Entre 46spojos bdrbaros, preclaros, 

En cuya f^, ya Espana se alboroza, 

OUar el mundo en trlunfal carroza; 

Pero con gloria y con valor diverse 

A vuestros pi^s reales, 

Ta por Ifneas iguales, 

Cual centro mira el cfrculo universe, 

Que al imperio, al esfuerzo , 4 la prudencia, 

A los triunfos, glorias y despojos , 

Viles en vuestros ojos , • 

Ayuntastes , con fnclita eminencia 



124 POBSiAS SBLBCTA.S 

De todas las virtudes la excelencia , 
Con tal conformidad, con tanta gracia , 
Que el mundo glorioso, aunque vencido, 
Se muestra d la eficacia 
De la virtnd, por ella, d vos rendido ; 
Con tal amparo, que virtud no crece, 
Con tal ayuda, que valor no medra., 

Y con ejemplo tal, quien ya no es justo: 
Crezca el laurel, y enr^dese la yedra, 

Y formen las guirnaldas que merece 
El virtuoso , el sdbio , y el robusto , 
Que la justicia ocupa el trono augusto , 

Y d semejanza del poder divino , 
Dd en su amigable gremio 

El mdrito y el premio, 
Pues con favor y ejemplo, abre el camino 
De la virtud , que ^1 premia con trofeos ; 
; Oh edad feliz de tantas glorias Uena ! 
No solamente buena 
Con la fama de in^tiles deseos , 
Disimulando horror de efectos feos , 
Sino con la verdad de un celo santo 
Que hoy en vuestras repiiblicas contemplo 
Por vos , Filipo : i Tanto , 
Puede de un solo Prf ncipe el ejemplo ! 
No la conqnista, no, de Terrenate, 
La toma de Alarache, y la Mamora, 
. Nila expulsion del p^rfido morisco, 
Con otras mil vitorias que mejora 
Vuestro nombre en el b^lico combate , 
(Asombro del orgullo berberisco); 
Tan digno d vuestros hechos obelisco 
Levantan, cuanto sola aquesta empresa, 
De la virtud hazana, 



DB FB. aBB6NIK0 DB 81.N JOs£. 125 

Que ilustra mds A Espana, 

Que las que ella d sus prfncipes confiesa ; 

Ea, seuor, prosfgase ese brio 

Y vjiestros prolongados sucesores , 
En sus predecesores 

Que aumentaron de Espana el senorfo , 
No cuenten scSlo al casto, al sdbio, al pio^ 
Al generoso , al fuerte , y al valiente , 
Pues pueden ya con dos honrarse tanto^ 
Uno, el s^bio, el prude»te , 

Y tras ^1, un.tercer Filipo, el Santo. 
Que d tales esperanzas nos previene 
De vuestra vida el celestial discurso , 
Con resplandor de un bien future eterno , 
Aquel contfnuo en todo d Dies recurso , 
Aquel respeto fiel, de donde viene 

El aciertp y la paz en el gobierno, 

Polftico, dom^stico 6 interne , 

De vuestros Reinos, casa, y vuestro pecho, 

Aquel devote culto, 

Entre el vdrio tumulto 

Otro David , el continente lecho , 

Ese real semblante sazonado 

Con diversos afectos , agradable , 

Grave, serene, afable, 

Aquel temor de Dies, y del pecado, 

(jOh temor en un rey, bien empleado!) 

Todo , nos asegura la esperanza 

Que de tales principios concebimos , 

Y d todos nos alcanza 

El fruto que en su efecto recibimos ; 
Todos gozamos de ^1: pero entre todos ^ 
I Qui^n lo pensara! no d la tierra sola, 
A los cielos tambien les cabe parte, 



196 POBSUS 8BLB0TAB 

Dfgalo ya, gloriosa la espafiola 

Tereisa^ A qnien hoy honra de mil modoB 

Yuestra piedad, y de au honor reparte 

Con los hijos, y crece de tal arte, 

Con la madre y los hijos vuestro celo , 

Que con iiltima gloria 

Ver la snya notoria 

Por vos espera en todo el mnndo el suelo. 

Favoreced, Senor, aqueste voto 

Universal , y al general deseo 

J^ntese vuestro empleo , 

Pidi^ndolo importune , aunque devoto 

De la nave de Pedro , al gran piloto , 

Que en premio de este amparo , venerables 

Ta lo esperan un Juan y dos Franciscos , 

Y otros innumerable^ 

Del renovado monte en bub apriscos. 

Ta es tiempo, acaba ya, cancion prolija, 

Larga en palabras, y en afectos corta , 

Breve en significar lo que debieras; 

Pero dirds, y cr^olo, que absorta 

En Teresa, en Filipo, y en la hija 

De entrambos , la familia que hoy veneras , 

Te detuviste: ya, pues, consideras 

Que siendo corta en bus loores, fuiste 

Larga en contarlos , d bub pi^s confiesa 

Tu culpa, y el perdon pide d Teresa, 

A Filipo, al Carmelo; y si ofendiste, 

Por Mtimo descargo 

Dirds que en mis deseos soy mas largo. 



DB FB. OBBbNIUO DB SAN JOSA. 137 



A UNA SOKTA TRIBULACION INTERIOR. 



CAKCION. 

^Dfme de donde agora, 
Navecilla, que exenta 
Estabas otro tiempo d%^orrasca, 
Se levants d deshora 
Esta r^cia tormenta 
Que tus costados fieramente casca? 
Tu dueno en mortal basca 
Perdido el norte y tino 
Confuse yerra, en vago desatino. 

gEs este el mar en leche 
Donde el breado casco 
Seguro d sus anchuras discunia? 
Ya, sin que le aproveche 
Las olas de damasco 
Cortar veloz y libre cual solia, 
En dudosa porffa 
Es oprimido de ellas , 
Y alguna yez subido d las estrellas. 

g A ddnde estd el siiave 
C^firo, cuyo blando 

Soplo, hinchaba tus velas con bonanza? 
J Ah pobrecilla nave ! 
Que contigo jugando 
Luchan el Euro y Note , y tu esperanza 
Con incierta balanza 
Vacila y bambalea , 
Llevada del vaiven de su pelea. 



128 POBSlAS SBLBOTAS 

Todo junto amenaza, 
La mar con alboroto ; 
Con tempestad el cielo; nayecilla, 
No veo ya otra traza, 
Sino ofrecerte en voto 
Al Neptuno de aquesta marayilla ; 
Andgate en su orilla , 
Que cuando en 6\ te anegues 
Podrd ser que mds presto al puerto Uegues 

En tf se anegue^ hunda, 
Pidlago soberano, 
Piloto, puerto, norte, mar y gn^ia; 
El alma que en tf funda, 
No en este mundo vano 
Su gozo, su consuelo, y alegrfa,- 
Amandzcale el dia 
De tu rostro divino, 
Y hdllete d tf , perdiendo su camino. 



A Li GIUDAD DE ZARAGOZA 

EN LA MUERTE DEL REY FILIPO III. 



ca;ncion. 

Las Idgrimas piadosas 
Que augusta ofreces, al difunto Aujimto, 
Si no son envidiosas 
Del nuevo gozo de su trono justo, 
Para nuevos despojos 
Deja, no de verter, sino en los ojos. 



DB FS. aBRbNlMO DB SAN JOS^. 129 

Las que exprimid el quebranto 
Df stele dulcemente el alegria, 
Que si CQn triste Uanto 
Llora al morir del sol, la noche fria, 
A su nacer el alba 
Con Idgrimas riendo le hace salya. 

Tu sol se puso, y luego, 
Tras breve noche de su luz ausente , 
Con celestial sosiego 
Amanecid d las puertas de su Oriente ; 
Cual, sin que se lo estorbe, 
Nace y muere este sol d opuestos orbes. 

Pero en el tuyo mismo 
Nace con nueva luz el mismo Febo, 
Que a pesar del abismo, 
Luce el mismo Filipo, y otro nuevo ; 
El mismo en la grandeza, 
Otro , en el brio juvenil , que empieza. 

A las llorosas voces 
Que repiten el nombre del segundo, 
Ya del que reconoces 
Por tercero, responde el eco al mundo; 
Dice el dolor, Filipo, 
Filipo el gozo; y de ambos queda el hipo. 

Aumenta y satisface 
Dn mismo nombre el general deseo ; 
Do muere el dolor, nace, 
Y el gozo renaciendo d nuevo empleo , 
Cual fdnix se eterniza 
Ardiendo de Filipo en la ceniza. 

9 



^Jk 



190 POBSfAS 8BLB0TAB 

Trueca, pues, ya, Salduba, 
Los lutos embrocados rozagantes , 
El son al cielo suba 
De tfmpanos y cftaras sonant^s ; 

Y en alternados coros, 
Cantares se repitan , no mds Uoros. 

T t6 florida escuela, 
Albergue de las musas escogido, 
Alegre las consuela 
El triste Uanto en gozo convertido ; 

Y todas d porffa 

Los Idbios desplegad con alegria. 

Que con el nuevo amparo 
Todo se restituye y se mejora, 

Y el siglo un tiempo avaro, 
Agora liberal al mundo dora; 
Pues con igual decoro , 

Se A& y pospone A la virtud el oro. 

Reina ya la justicia , 
Florece la piedad, luce la ciencia, 
Campea la milicia, 
Respira sin agrayio la inocencia ; 
Hay premio , y hay castigo , 

Y 86I0 el bueno priva y es amigo. 



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BB FR. 0Bb6nIM0 DB BAN JOSl^. 181 



AL fiXTASIS DE SANTA TERESA 

Y DEL VENERABLE PADRE FRAY JUAN DE LA CRUZ, 

TRATANDO DBL MI8TERI0 DE LA SANTfSIMA TRINIDAD. 



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OCTAVAS. 

lQxx6 es esto? ; Santo Dios! j Jesds! ^Qu^ es esto? 
lQ\i6 luz, qu^ resplandor tan admirable! 
El venerable Padre estd traspuesto ; 
T traspuesta la Madre venerable ; 
Ambos conformes, en un miamo puesto 
Forman un espectdculo notable , 
Juan, suspense en el aire, en luz inmensa, 
Teresa, de su voz, en luz suspensa. 

Al alto rayo del misterio trino, 
Ferviente Juan, abrid el divino Idbio, 
Librando con espf ritu divino , 
Lo que con sdlo humane fuera agravio ; 
C/orrespondid al estilo peregrine 
Peregrina mocion , que al pecho sdbio 
Robd el aliento , fuerzas , voz y brio , 
Dejando el alma ardiendo, el cuerpo frio. 

Acrecentd la llama el sacro robo 
Alijerando sobre el aire el barro , 
Y dejando d Teresa en dulce arrobo , 
Volaba Juan con resplandor bizarro ; 
Asf veloz per el eterno globo 
Arrebatado en fulminante carro , 
Void el Tesbita, y al ministro atento, 
Dejd en su manto el duplicado aliento. 



182 POBSfAB 8BLB0TA8 

El aliento de Juan con que encendia 
Las ascuas de su amor, qued<5 en Teresa^ 
Que come de su ordculo pendfa, 
Quedd d la voz de sus alientos presa; 
El corazon de entrambps preso ardia , 
£l convertido en luz , ella en pavesa , 
La payesa quedd, y en dulce calma, 
Void la luz y el cuerpo tras el alma. 

Cual al rigor del boreal concurso 
Entorpecido el rdpido arroyuelo, 
Pdra pasmado en medio de su curso 
Que en grillos de cristal enfrena el suelo , 
Asf de Juan, el mlstico discurso, 
Cuando d la trina luz remonta el yiielo , 
Al soplo celestial, que el pecho enciende, 
Pdra suspense , y al parar, suspende. 

^Qud lira de Anfion? ^Qud voz de Orfeo? 
4 Qud canto de sirena pudo tanto 
Como tu voz I oh Juan I que en alto empleo 
Excedes los empleos de su canto ? 
Temple d tu lira el Pastorcillo hebreo 
El arpa, que d pu Rey suspende, en tanto, 
Que yo tu dulce suspension oyendo , 
La voz, la lira, el dnimo suspendo. 



*WrtA«rWV«/WWA<MW 



BB FR. OBRdNIMO DB SAN JOS^. 133 



DULCILOQUIOS ESPIRITUALES DEL DIYINO AMOR. (D 



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I. 

BE LA COMPUNCIOH. 

Dulce amor de mis entranas, 
Mi dulce y eterno amor, 
Que en regalado dulzor 
Las almas que abrasas banas ; 

Bana y abrasa la mia 
Con tu encendido raudal, 

Y consume lo mortal 

Que la enciende y que la enfrfa. 

En las entranas deseo 
Verte y verte en medio de ellas , 
Ardiendo en puras centellas , 
Satisfecho mi deseo. 

Entra, no te quedes fuera, 
Mi bien y etemo sosiego , 
T de tu amoroso fuego 
Haz mi corazon esfera. 

Arda en incendio amoroso 
Mi abrasado corazon , 

Y en llamas de dulce union 
Goce la esposa d su esposo. 



(1) En estas bellisimas composiciones , que su autor llama Dulcilo^ 
quioa , domina el mismo gusto que en las poesias de Santa Teresa de 
Jestia y de San Juan de la Cruz. 



194 pobsUb sblbotab 

; Oh Rey ! & quien obedece 
El imperio de mi alma, 
Recibe, mi Rey, la palma 
Que mi corazon te ofrece; 

Reina tt en mi pecho, reina^ 
Que si reinas it. en mi pecho, 
Tambien ser^ por derecho 
Mi alma tu esposa y reina. 

Mas {ay mi Dios y Senor! 
i Ay de mf! cdmo se atreve 
Sin mirar d lo que debe 
Mi desatinado amor; 

Siendo yo quien te ofendf 
Y te df tantos enojos, 
Oso leyantar los ojos , 
Seiior, delante de tf ? 

^ Cdmo me atrevo atrevido 
A abrir ante tf los Idbios, 
A quien con tantos agravios 
Tengo, mi Dios, ofendido? 

^Qui^n hay, Senor, en el mundo^ 
Que estando en la luz que estoy, 
Haya sido cual yo soy, 
Tan vil , tan ciego 6 inmundo? 

Pues siendo tal como puedo, 
gCdmo me atrevo & mirarte, 
A reirme, & requebrarte, 
Tan sin respeto ni miedo? 

i Ay mi Dios, ay mi Senor, 
Ay mi soberano Juez ! 
Ddme licencia esta vez 
Para invocar tu favor. 



DB FB. GBBbNIMO DB SAN JOB^. 135 

Perdona, Padre, perdona 
A este vil prddigo hijuelo^ 
En quien tu paterno celo 
Mds BUS grandezas pregona, 

Padre; mas jay! que me aflijo, 
i C6mo te oso Uamar Padre 
Sin que d mf, triste, me cuadre 
El dulce nombre de hijo? 

Invoque este dulce nombre 
El que cual hijo te ama; 
Pero no el vil que te infama 
Con su infame y vil renombre. 

No J yOj 4^® con vida ruin 
Tu santo nombre blasfemo, 
Pues ni te amo, ni te temo, 
Ni te reverencio al fin. 

^C6mo, pues, te invocard? 
gCon qil^ tftulo soy tuyo, 

Y ^i no soy tuyo , cuyo , 

Y 6, quidn, triste, Uamard? 

Mas td ores , Senor , mi Rey 

Y mi natural Senor, 
Mi Dies y mi Redentor, 

Y yo tuyo en toda ley. 

Recibe, pues, con blandura 
A tu esclavo y tu vasallo, 
Que fuera de tf no hallo 
Dueno de esta criatura. 

Trdtame como quisieres , 
Que d tus pi^s rendido estoy ; 
Yo hice como quien soy, 
Mas t^ hards como quien eres. 



186 POBSiAd BBLBOTAS 

No me d^s, Senor, regalos 
Como & hijo fn luz sutil, 
Sino como 6. siervo vil 
Golpes, Idtigos y palos; 

Y aunque & los hijos azotes 
Y d^s regalos al cabo , 

A mf , como d vil esclavo , 
Ddme solamente azotes; 

Y dun cuando mds vengatiyo 
k los esclayos maltrates , 

A mf serd bien me trates 
Como d esclavo fugitive. 

I Cudntas voces te me fuf ! 
] Cudntas voces te dej^ I 
J Cudntas, despues que tom^, 
Torn^ d dejarte y huf ! 

I Oh, inconstancia de mi vida! 
; Oh , flaqueza miserable , 
jOh, naturaleza instable 
S61o en serlo establecida! 

Enflaquece mi esperanza 
Mi repetida ilaqueza, 
Viendo que s61o hay firmeza 
En hacer del bien mudanza. 

^Qu6 OS posible, que tan ciego 
En mi vanidad viviese , 
Que apenas me convirtiese 
Cuando divirtiese luego? 

I Oh luz y etema dulzural 
^Sin tf mi bien qud buscaba? 
^Ddnde iba? ^en qu^ pensaba 
Tan 16J0S de mi ventura? 



DB FB. OBBdNIItO DB SAN J0S6. 187 

{Ca&nlejos! icu&nlejos! ;cudnto! 
De vista al fin te perdf , 
T dun t6 me perdiste d mf , 
Con ver tan de l^jos tanto; 

Que al pecador ni le v^s 
Ni tampoco le conoces, 
Ni oyeras jamds sus vocea 
Si mirdras quidn ^1 es. 

Mas si yo no lo merezco 
^Por qu^ d tus ojos resisto? 
Mira , Senor Jesucristo , 
La cara que d tf te ofrezco ; 

Con ella yerds mi bien , 
Mi bien pagando mi mal, 
T no podrds mirar mal 
Por quien miraste tan bien ; 

Cuando airado con furor 
Te enojdras contra mf , 
Mira aquel rostro, que allf 
Templaras luego el rigor. 

Detfo, pues, Senor, el brazo, 
Detente, no le descargues, 
Sino es mi Dies que le alargues 
Para darme algun abrazo; 

Que aunque yo no merecfa 
Por mi abominable yerro , 
Sino que como d un vil perro 
Me tratases cada dia; 

Pero tu inmensa piedad 
Trueca el castigo en regalo , 
Y hace bdculo del palo 
Para mi debilidad. 



188 pobsIas bblbotab 

Dds medicina en la herida , 

Y en la enfermedad salud, 
En la flaqueza virtud, 

Y con la muerte la vida. 

Dds tesoro en la pobreza, 
Desahogo en la apretura, 
La yirtnd en la clausura, 

Y en la pequenez grandeza. 

Cuando castigas , regalas , 

Y cuando aflijes , consuelas , 
Adormeces, si desvelas, 

Y con el peso , das alas. 

Todo con saber profundo 
Por nuestro bien lo trastruecas , 
Mas dntes bien lo destruecas 
Del trueco que le hace el mundo ; 

Que como ^1 anda al rey^s 

Y it por contrario modo , 
Todo en ^1 se trueca, y todo, 
En tf vuelve & ser lo que es. 

En tf mi Dios, todo es gloria^ 
Todo es luz, vida y consuelo, 
Descanso, alegrfa, cielo, 
Palma, triunfo y victoria. 

No hay pena, no hay afliccion^ 
No hay tristeza ni amargura , 
Porque todo eres dulzura 

Y dulce consolacion. 

En tf hallo lo que pierdo , 
Sin tf pierdo lo que hallo, 
Hablando contigo callo, 

Y en tf callando soy cuerdo. 



DB' FB. GBBdNIMO DB BAN JOBlft. 131^ 

Contigo todo me sobra, 

Y sin tf todo me falta, 
Sin tf la sobra me es falta, 
Contigo la falta, es sobra. 

Eres it mi dulce centre 
En quien todo es dulce paz , 
Fuera de tf, no hay sol^z, 
Todo es guerra, lid y encuentro. 

En tf vivo, sin tf muero, 
Contigo venzo y triunfo , 
Sin tf en el mismo triunfo 
De el triunfo desespero. 

Gozo contigo un abismo 
De gloria y bien soberano , 
Sin tf soy un pobre j vano , 

Y contigo soy t6 mismo. 

El polvo en sf me trasforma 
Cuando sin tf el polvo abrazo , 

Y en tu castfsimo abrazo , 
Gozo una divina forma. 

A tan alto ser mi Dies 
Levantas & la nonada, 
Porque contigo abrazada 
Estais ya juntos los dos. 

; Oh mi bien y eterna luz ! 
Vuelve la luz d mis ojos , 
En virtud de los despojos 
Que nos ganaste en la Cruz. 

Abre esas dulces entranas 
Por mf tan dulces y abiertas , 
Para que por esas puertas 
Entre & gozar tus hazanas ; 



^^ POBSUS SBLB0TA8 

D^jame entrar en tu pecho ' 

Y verese corazon, 
Fuente de tal aficion 

Y en tan dulce amor deshecho. 

I Oh corazon tierno y puro , 
Fragua de amoroso fuego , 
Mds ardiente con el riego 
De nuestro pecado impure ! 

Humildemente te adoro , 
Fuente de luz y de amor, 
Vena de inmenso dulzor, 
Indias de inmortal tesoro ; 

Principio de eterna vida, 
Ddle d mi vida mortal 
De ese espfritu vital , 
Sin cuyo aliento es perdida ; 

Sacro altar de amor inmenso 
Que abrasa en incendio fausto 
El mds divino holocausto 

Y el mds Oloroso incienso : 

Enciende tambien y abrasa 
El que te ofrezco en mi celo, 

Y el incienso de este hielo , 
Convi^rtelo en viva brasa. 

A tf clamo, d tf suspire , 
De tf espero mi reparo, 
Aquf me acojo d tu amparo , 

Y con tu aliento respire ; 

Per que en tf , mi bien, estd 
Todo bien , td eres la fuente 
De donde contfnuamente 
Manael bien que el, bien nos dd: 



DB FR. GBBbNIMO DB 8A.N J0S6. 141 



Y asf , mi Dios y mi bien, 
En tu bien mi mal se acabe , 
Y todo el mundo te alabe 
For siempre jamds amen. 



II. 

DE Lk DIYIlf JL CONTEMPLJLGION. 



Dulcfsima claridad, 
De quien la tiniebla huye, 
En tus efectoB me instruye 

Y aliimbra mi ceguedad. 

I C6mo es. esto ? mi Senor ; 
No lo alcanzo, no lo entiendo, 
Lo que de t£ yan diciendo 
Los que te entienden mejor ; 

.Dicen mi Dios que te ausentas ^ 

Y d mucKos veo quejosos 
Llorar tiernos y amorosos, 
Porque no te les presentas ; 

Que te apartas y te escondes , 
Que desamparas y dejas, 

Y d sus amorosas quejas 
Olvidado no respondes ; 

Que te buscan y que huyes, 

Y si alguna vez te ofreces, 
Al punto desapareces 

Y no te les restituyes; 



142 POBSUS SBLBCTA8 

Que los envuelves en sombra 
De noche horrible y oscura, 

Y que tu luz blanca y pmra 
M&s los confunde y asombra ; 

Que en medio de aquesta niebla, 
Con cuyo horror los confundes, 
Siitilmente les infuhdes 
El rayo de tu tiniebla; 

Que escondi^ndoles tu luz 
Les oscureces sus luces , 
Que los pones en mil cruces 

Y todo es perp^tua cruz ; 

Y dun cuando mds blando y tierno 
Previenes su desposorio , 
Les dds aquf un purgatorio 

Y dun un pedazo de infierno: 

Otras mil cosas , Senor , 
De tf dicen d este modo, 

Y que te lo achaean todo 
Jura mil voces mi amor. 

Que t^, mi Dies, ni te vas 
Del alma, ni haces ausencia, 
Pues con tu real presencia 
Ddndole el sdr siempre estds ; 

Ni se puede oscurecer 
Tu lucidfsima lumbre , 
Aunque d m£ m^nos me alumbre 
Per mi imperfecto entender; 

Ni castigas con rigor, 
Pues cuando it mds castigas , 
Siempre d mdnos nos obligas 

Y queda el hombre deudor. - 



DB FR. GBB6nIU0 DB SAN J0S6. 143 

Ni te olyidas y descuidas 
Del que en tf pone cuidado, 
Antes del mds descuidado 
Til perp^tuamente cuidas ; 

Y tanto cuidas de mf , 
Senor, y de cada uno, 
Como si de otro ninguno 
Hubiera cuidado en ti; 

Como si de cielo y tierra 

Y de todo te olvidaras , 

Y 86lo de mf cuidaras , 

Asf en mf tu amor se encierra. 

Notas todas mis acciones , 
Palabras y pensamientos , 
La raiz de mis intentos , 

Y el fin de mis intenciones ; 

Y por mds que te d^ enojos 

Y quiera de tf alejarme , 
No puedes de tf apartarme 
Ni de mf apartar los ojos; 

Ni aunque yo te aborreciese 
Me dejarias de amar, 
Por no dejarme tomar 
En nada, y que pereciese; 

Que el s^r, nace de tu amor, 

Y d nada de cuanto hiciste 
(Amor mio) aborreciste 
Ni negaste tu favor; 

Porque en tu amor todo nada, 

Y sin tu amor , todo s^r 
Dejara al punto de ser, 

Y fuera en un punto, nada. 



144 POBSiAS 8BLBCTA8 

^C6mo dicen, pues, jDios mio! 
Si esto 68 yerdad, como ^s, 
Tantas cosas al rev^s 
De lo que creo y conffo? 

Pero ya, Senor, lo entiendo, 
Que no es la queja sin duda 
De la falta de tu ayuda, 
Como yo aquf reprehendo; 

Sino de aquella presencia 
Que al alma bana y regala^ 
Cuando fuego pure exhala 
Su ocultfsima influencia; 

Cuando cubriendo tu faz 
T oscureciendo tu luz , 
Dejas las almas en cruz 
Faltas de luz y de paz ; 

Dejas d secas el gusto , 
Y el gusto y sentido d secas , 
Hallando sus fuentes secas, 
Penan con sumo disgusto ; 

Falta el celestial rocfo 
De sensible devocion, 
Que dd triste devocion 
Seco, estdril, yermo y frio; 

Aquf es el gemido y Uanto , 
Aquf la pena y tormento , 
La queja y el sentimiento, 
Tristeza, dolor y espanto. 

Pero, iy mi Dies y mi bien! 
Ya no lo sufro, mi amor, 
Sin regalo y sin dulzor, 
^Cuando tA, mi Dios, y & quidn? 



DB FR. GBr6nIM0 DB SAN JOS^. 145 

^ Quidn de veras te bused 
(Bien mio) que no te hallase, 
Te halld , que no te gozase , 
Te perdiese, si te amd? 

gQui^n en tf bused su pena, 
Que no hallase en tf su gloria, 

Y en tu mds triste memoria, 
Memoria de gozos Uena? 

Andas rondando la puerta 
Del alma que te desvfa, 

Y porffas, si porfia, 
Hasta que la hallas abierta ; 

Esperas toda la noche 
Aside de sus aldabas, 

Y en ellas la yida aeabas 

Sin que ella por tf trasnoche ; 

De rocfo aljofarado 
Te halla d sus puertas la aurora, 

Y ella, muy como senora, 
Duerme sin algun cuidado; 

Tienes tu gusto y deleite 
Con ^1, y en ddrsele al hombre, 

Y no hay cosa que te asombre 
Porque al hombre le deleite; 

Tu que eonvoeas y llamas 
Te eonvidaa y pregonas, 
Ofreces , y dds coronas , 
Dones y gracias derramas. 

gA quidn negaste el consuelo? 
El beso, y abrazo, A quidn? 
Mi dulee y eterno bien, 
Dulee bien de tierra y cield ; 

10 



146 POBSfAS BBLBOTAS 

Todo abrasado ea amor 
Al alma gozoso Uegas , 

Y en un diluvio la anegas 
De dulcfsimo dulzor, 

Unido con lazo estrecho 
Estrechas de amor el lazo , 

Y con apretado abrazo 

La metes dentro del pecho. 

I Q\i6 deleite soberano 
(Sin qne el humane le toque) 
Causa aquel divino toque 
De lo divino en lo humane? 

^Qud de luces tan ardientes, 
Qu^ de lucientes ardores , 
Qu^ de Abriles , May os , flores , 
Auroras, soles y Orientes? 

^ Qu^ regale , qu^ descanso , 
Qu^ bano tan apacible , 
Qu^ luz tan inaccesible , 
Q\x6 soplo tan blando y manso ? 

Todo es luz, todo pureza, 
Todo amor, todo blandura, 
Todo requiebro y dulzura, 
Derretimiento y terneza; 

No suena allf , sine amor, 
Amor mio , en quien respiro 
Dulce bien, tierno suspire, 
Mi dulce y tierno amador; 

Fiel esposa,.y dulce esposo, 
Tuyo es mi honor, tuyo el mio, 
Mi honra de tf conffo , 
Yo en tf mf tierno repose; 



DB FB. 0Br6n(M0 DB SA.N JOS^. 147 

Con mfl palabras de miel , 
Destiladas del panal 
De la boca celestial , 
Se requiebran ella j 6\ ; 

Aviva y creee la brasa 
De aquella viva aficion, 

Y llama dl , d el corazon 

Con el fuego en que se abrasa. 

Luce allf el divino rayo, 
Bana un celestial rocfo , 
Pasma el alma, falta el brio , 

Y queda en dulce desmayo ; 

Sopla un cdfiro sutil 
Que aclara y serena el alma , 
Nada buUe, todo es calma, 

Y abismo de gozos mil ; 

Pdra suspenso el discurso , 

Y con la vista suspensa, 
En aquella vista inmensa 
Anega el rdpido curso ; 

El ojo atento y qu'ieto 
No busca ni pestaiiea, 
Sino que absorto se emplea 
En gozar su eterno objeto ; ^ 

Duerme eii brazos de su amado 
La tierna y amada esposa, 

Y ^1 dulcemente reposa 
En los de ella reclinado. 

I Oh alma ! que en suerte tal 
Gozas de tan alta suerte, 
Sin que nadie te despierte^ 
De ese sueno celestial: 



148 POBSiAS 8BLBCTAS 

Si admite ese dalce sueno * 
Algun caudaloso empleo, 
Acu^rdale mi deseo 
A tu esposa y d mi dueno. 

Y til i mi alma , alma mia I 
^Por qu^ mia y no de Dios? 
4 Por qu^ no te vas en pos 
De tan dalce compaiifa? 

Por qu^ tan dormida estds? 
En qu^ piensas? C6mo vives? 
Por qu^ , df , no te apercibes 
T aparejas mds y mds? 

Por qu^ , pudiendo dichosa 
Gozar bien tan soberano , 
Estds mano sobre mano 
Tan valdfa y tan ociosa ? 

Qu^ tiene que ver conmigo 
I Oh tierno y dulce Jesiis ! 
Todo lo que no eres it 
no estd unido contigo? 

Quddese alljl , vaya f uera ^ 
Saiga de mi corazon , 
Todo amor, todo aficion, 
Que no tiene en tf su esfera. 

Y solo id , I mi esperanza ! 
jDios mio! te queda dentro, 
Que id s61o eres el centre 
De mi bienaventuranza. 

Td eres, yida de mi vida, 
Til eres, alma de mi alma , 
Til eres, de mis triunfos palma, 
Y eres , mi gloria cumplida. 



DB FB. GBB6nIM0 DB SAN JOS^. 14^ 



Td eres mio, y yo soy tuyo, 
Mi Dios todo para mf , 
T yo, todo .para tf; 
T con mis dnsias concluyo. 



III. 



DE LOS DESEOS GELESTIALES. 



^Qu^ es este mundo? 
Es todo paja, 
Es todo viento, 
Es todo, nada. 
Toda su gloria, 
La que mds larga, 
Si es hoy, ap^nas 
Ya no es manana. 
Es su hermosura. 
Breve y liviana , 
Cual florecilla 
Que el sol abrasa. 
Es su deleite, 
Lazo de trampa,- 
Entre ojos verdes 
Disimulada. 
Es su dulzura 
T(5sigo en plata , 
Pfldora en oro , 
Purga endulzada. 
Es su tesoro 
Honeda falta. 



150 POBSUS 8BLB0TA.S 

Plomo dorado , 
T de dos caras. 
Es su contento , 
Cual sombra vana y 
Que al abrazarlo 
Aire se abraza. 
Es su honra, juego 
Bepasa, pasa, 
Que sin que pase , 
Piensan que pasa* 
Son sus figuras 
Como de farsa, 
Mi^ntras que dura 
Representarla. 
Sus potentados 
Ricas estdtuas, 
De hermosos cuerpos^ 
Pero sin habla. 
I Oh mundo vano ! 
I Quife tras tf anda , 
Siendo cual eres, 
Dando tal paga? 
I Quidn en tf pone 
Su confianza? 
^ Qu^ halla en tf bueno 
El que te halla? 
Burlas d todos 
T los enganas , 

Y mds los burlas 
Si los halagas. 
Dds dura muerte 
Con yista blanda , 

Y en paz fingida 
Eiendo matas. 



I 



DB FR. aB1t6NIM0 DB BAN J08B. 151 

Tienes los hechos, 
No cual la cara; 
Que ella deleita, 

Y ellos maltratan. 
Eres trajedia , 
Gloria souada, 
Juego de nines, 
De locos jaula. 

I Oh , ciegos hombres ! 
Que tan de gana 
Hufs la yida 
Sin desearla. 
Abrid los ojos 
A la luz clara, 

Y quitad de ellos 
Las cataratas. 
Almas dormidas 

Y sepultadas 
En el encanto 
De esta nonada, 

; Oh ! almas nobles , 
Almas criadas 
Para una gloria 
Digna de amarla. 
Vergtienza es grande 
Ver derribada 
Vuestra nobleza 
A cosas bajas ; 
Ved que es bajeza 
La honra mds alta 
Del mundo vano 
Cuando os ensalza^ 
Que ya condena 
Lo que ya alaba, 



152 POBSiAS SBLBCTAS 

Y ya derrueca 
Lo que levanta. 
Presto deleita, 
Mds presto cansa , 
T al que le es dulce, 
Presto le amarga. 
S6beos al trono, 
Mas sin tard^nza 
Todo en un soplo 
Lo desbarata. 
g Qu^ tiene bueno 
Vida tan mala, 
Que asf os detiene 
Que asf os retarda? 
^ Qud OS enamora 
Que OS enmarana, 
Que OS embelesa, 
Prende y encanta? 
Amad ;oh ingratosl 
Vida, y buscadla. 
No donde agora 
Con vil infamia ; 
Buscadla ; doude 
Solo se halla 
Vida sin muerte , 
Vida sin tasa. 
Volved los ojos 
A esa morada 
Del alto cielo 
Que es vuestra casa; 
Vereis ; oh ciegos ! 
Que d la esperanza 
De un bien eterno 
Fdcil OS llama; 



I 

I 



DB PR. GBB6nIM0 DB SAN JOSB. 153 

Donde os promete , 
Quien puede darla, 
Vida que es vida 
Ya eternizada. 
I Oh real palacio ! 
; Oh dulce patria ! 
J Oh templo hermoso ! 
Divino alcdzar, 
Fuente de vida, 
Luz soberana, 
Prados floridos 
Flores sagradas , 
Rios de leche, 
Melosas aguas, 
Claros arroyos , 
Ondas plateadas ; 
Verde arboleda , 
Frondosas ramas, 
Hierba menuda 
T aljofarada, 
Fresca ribera , 
Sutiles auras , 
C^firos puros 
Do aspira el ambar; 
Mdrgen amena 
Hermoseada 
Con las alhombras 
De flores varias; 
Cultos jardines 
Donde se enlazan 
Cuadros de mirtos, 
Murta y retama, 
Donde la rosa 
Brilla en su ndcar 



^34 pobsIas sblbctas 

T en los claveles 
Arde escarlata, 
En cuyas hojas 
Cuando las bana 
Frescas la anrora 
Perlas ensarta; 
i Oh prado hermoso I 
De eterna holganza 
Bella floresta, 
Nunca agostada; 
Por tf discurren 
Bellas escuadras 
Que en ii celebran 
Eternas Pascuas; 
Arcos, vihuelas, 
Cftaras, arpas, 
Tfmpanos, liras, 
Cfm bales, flautas, 
Con melodfa 
Dulce, templada, 
Hinchen los aires 
De cohsonancias ; 
Voces diyinas 
Las acompanan , 
Y en su armonfa 
Dulce arrebatan; 
AI son alegres 
Cores en danzas , 
Corren yjuegan, 
Juegan y saltan, 
Saltan y cruzan 
Cruzan y bailan , 
Bailan y brincan, 
Brincan y danzan , 



DB PE, GBB6nIM0 DB BAN J0S6. 155 

J Oh dulce esposo ! 
Belleza rarj^ 
Bien todo mio 
Dulzura blanda ; 
Todo me hiere , 
Todo me Uaga 
De tus amores 
Con la eficacia ; 
jFuego divinol 
jDivinafragua! 
Arde en mi pecho 
Luce y abrasa , 
Baja y consume 

Con vivas llamas 

Mis impurezas, 

Vicios y manctas ; 

Pastor y pasto 

De tu manada, 

Cordero tierno 

Por mf sinlana, 

No me deseches, 

Si oveja errada 

Vuelvo d tu aprisco 

D^bil y mansa; 

Que aunque perdida, 

Por tf ganada, 

Vuelvo 4 ser tuya 

Ya con tu marca. 

i Oh , vida eterna ! 

^Qui^n no te ama? 

gQui^n no te busca? 

^ Quito no te alcanza? 

^ Quito no te ruega? 

^ Quito no te amansa? 



156 POBSfAS 8BLBCTAB 

^Qui^n no se fia 
De tus palabras? 
T6 solo puedes 
Con abundancia 
Henchir los senos 
Que id dilatas ; 
S(51o it. alegras, 
S(51o t^ ablandas, 
Sdlo deleitas, 
Sdlo regalas, 
Tt. sdlo Uenas, 
Tti sdlo bastas, 
Sdlo ti(i hinches , 
Sdlo t^ hartas; 
Ti(i sdlo crias, 
Ti(i sdlo guardas, 
Sdlo defiendes , 
T sdlo amparas ; 
Sdlo gobiernas , 
Biges y trazas, 
Ti(i sdlo ordenas, 

Y sdlo mandas. 
Til sdlo libras, 

Y sdlo salyas, 
Sdlo das cielo, 
Premias y pagas : 
Y, pues , id sdlo 
Todo el bien causas , 
Bien, todo mio, 
Ddme tu gracia. 



DB FB. GBBbNIMO DB 8A.N JOS^. 157 



lY. 
TEMOR AMOROSO. 

Rey de mis entranas , 
Unico bien mio , 
Si d vos s(5lo pierdo, 
Todo 69 perdido. 

Aunque entre los hombres 
Venga d ser bien quisto, 
Y los gane d todos 
Desde el grande al chico ; 
Aunque alcance nombre, 
Dignidad y oficio , 
Honra, gloria y fama 
Entre mis vecinos ; 
Aunque para el cuerpo 
Tonga mil alivios , 
Paz en las potencias 
Gusto en los sentidos ; 
Aunque mds me vea 
Cercado de amigos , 
Seguido de extranos, 
De todos temido ; 
Aunque me coronen 
Por santo y divino, 
Por nuevo milagro , 
Por rare prodigio ; 
Aunque todo aquesto 
Goce por mil siglos , 
Si d Vos s61o pierdo , 
Todo ^s perdido. 



158 POBSfAS SBLBCTAS 

« 

Mi Dios, aunque os sirva 

Y en vuestro servicio 
Siempre el alma goce 
Gustos infinites ; 
Aunque viva y ande 
Entre vuestros hijos, 

Y de sus regalos 
Me deis un abismo; 
Aunque en la oracion 
Tenga mil avisos 

Y me vea en ella 
De favores rico ; 
Aunque de mi os haga 
Dos mil sacrificios , 

Y ande siempre dando 
Mil tiernos suspires ; 
Aunque os ame ardiendo 
Con fervor contf nuo , 

Y d todas mis dusias 
Respondais propicio ; 
Aunque tal me vea, 
Mi Dios justo j pfo, 
Si d Vos s61o pierdo, 
Todo ^s perdido. 

Aunque vencedor 
Saiga dB mis vicios, 
Rinda mis pasiones , 
Gustos y apetitos; 
Aunque me arrepienla 
De mis desvarfos, 

Y humillado os ruegue 
Con blandos gemidos ; 
Aunque de amor puro 
De todo buUicio 



DB FB. 0Bb6niH0 DB SAN J0S6. 159 

Basque y cause paz 
Siguiendo el retire; 
Aunque coma liierbas 
T habite los riscos 
Rindiendo la carne , 
Domando sus brfos ; 
Aunque al fin alcance 
Vuestro cielo mismo , 
Si 4 Vos s(5lo pierdo , 
Todo ^s perdido. 



•«^«««/^/^#^/^/\/^/^«/^>^/^/^/^'^'• 



160 POBSfAS SBLBCTAS 



GLOSAS. « 



I. 



Vivo sin vivir en mf , 

Y tan alta vida espero , 

Qne muero, porque no muero, 

(2) Cuando amor no consumia 
Mi pecho, aunque lo abrasaba, 
Mds vivia en lo que amaba 
Que en mf^ pero en mf vivia; 
Mas despues que en su porffa 
Toda consumida fui, 

Y d Dios unida me vf 
Con amor pure y fiel, 

Ya toda, y del todo en dl , 
Vivo sin vivir en mf . 



(1) Las glosas tan usadas por nuestros antiguos poetas del si- 
glo XV. °, se conseryarou en la poesia espafiola en especial en el g6nero 
religioso : en los Cancioneros y Romanceros Sagrados se encuentran con 
suma frecuencia , asi como tambien en los Cert&nienes y Academias de 
los wglos xvi." y xvii.° 

(2) La letra que aqui se glosa, es de Santa Teresa de Jesus, y 
tambien fu6 glosada por ella misma: v^anse los Escrito8.de Santo^Twua 
auadidos ^ ilustrados por D. Vicente de la Fuente, tomo I. Madrid. 
Rivadeneyra, 1861—8." 



DB FB. 0Bb6nIH0 DB SAN 108^. 161 

Pero aunque en mf toda vivo , 
Toda muero en mf tambien, 
Porque no gozo aqnel bien 
De que viviendo me precio ; 

Y es el dolor tan esquivo, 
Que al parecer desespero, 
Pues en lo mismo que quiero 
Tengo tal sobra y tal falta, 
Que 'gozo vida tan alta 

T tan alta vida espero. 

En este dolor tan fuerte 
Es la pena tan crecida , 
Que estd en la muerte mi vida 

Y en la vida estd mi muerte ; 

Y como tan buena suerte 
En el morir sdlo espero 

Y en el vivir mal tan fiero , 
Tal dano de aquf recibo, 
Que no vivo, porque vivo; 
Que muero, porque no muero. 



MMAAAAMMMMMAMMAMAM/^* 



11 



162 POBbIaS 8BLB0TA8 



REPLICA. 



•WSMM««/«AA/« 



II. 



Si amais tanto el padecer , 
Teresa, por vuestro esposo, 
^Por qud morfs por morir? 
^No veis que mostrais que os cansa 
La duracion del tormento? 

Teresa quien penas ama, 
No tiene que amar la muerte , 
Que aunque es pena , lo es mds fuerte 
La que no es vida, y se llama: 
Viva la que amor inflama 
Si quiere en penas arder , 

Y asf vos que al parecer 
Deseais la mds crecida, 
Amad Teresa, lavida, 

Si amais tanto el padecer. 

Vivid Teresa amorosa 
Muriendo siempre de amor, 
Que asf mostrareis mejor * 
Vuestra llama fervorosa; 
Si sois fiel y casta esposa, 
No busqueis ni en Dios reposo; 

Y asf vivid un dichoso 
Penar, que aqueste vivir, 
Es mds morir, que el morir, 
Teresa, por vuestro esposo. 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB SAN JOSi. 168 

Si movie f aunque gozais, 
Pero ya no mereceis , 
Sin merecer no podeis 
Amar mds de lo que amais ; 
Si vivfs, OS mejorais 
En amar, arder, lucir; 
T si esto causa el vivir 
T el morir es ya gozar, 
Si vos morfs por penar , 
^Por qu^ morfs por morir? 

El amante verdadero 
Ni se cansa, ni lo muestra, 
Con la suerte mds siniestra 

Y el tormento mds severo ; 
A vos, Teresa, el mds fiero, 
Mds 08 Serena y amansa, 

Y si es verdad que os descansa 

Y nunca de ^1 os cansais, 
^Por qu^ su fin deseais ? 

gNo veis que mostrais que os cansa? 

Confieso dulce Teresa, 
Que amor aspira d la union 
Del amado corazon , 
Que es todo el fin de su empresa; 
Pero advertid , que profesa 
Para prueba de su intento , 
Un muy largo sufrimiento , 
Porque es la prueba mayor 
De la fineza de amor , 
La dur^cion del tormento. 



164 POBSUS 8BLB0TAS 



A NUESTRO VENERABLE PADRE 

. JUAN DE LA CRUZ. (1) 



'«/«#«# wv«^«/www «/ww 



III. 

BSTA COPLA FUB DBL YBNBRABLB PADBB 
Y DBCIA ASi: 

Tras un amoroso lance, 
Y no de esperanzas falto , 
Subf tan alto, tan alto , 
Que le df d la caza alcance. 

Tras Dios, su amoroso lance, 
Juan, y no de plumas falto, 
Void tan alto, tan alto. 
Que le did d la caza alcance. 

Es lance de cada cosa, 
El que en cada cosa lanza, 
De alcanzallo una esperanza 
Que hasta alcanzar no reposa: 
El mundo con ansJLosa 
Fatiga sigue el alcance , 
De lo que cuando se alcance , 
Ha de dar mayor afan , 
Y corre tras ^1 : mas Juan 
Tras Dios, su amoroso lance, 

(1) V6ase el tomo I de los Escritores del siglo xvi.'' de ** 
ieca de Autores Espanoles. Rivadeneyra , Madrid , 1853 , 8." 



DB FB. GBB6nIM0 DB SAN JOSA. 165 

No corre sino vtiela 
Juan cual dguila divina , 
Al sol en quien examina 
La luz de su ardiente vela; 
AUf , con feliz cautela, 
Sua plumas quema, y un salto 
Dd su desnudez tan alto , 
Que toca las cumbres sumas, 
Falto de todas sus plumas 
Juan y y no de plumas falto. 

Porque apenas se desnuda 
Juan de su plumaje triste , 
Cuando del suyo le viste 
El que al s61o humilde ayuda; 
Con tales alas no duda 
En mfstico sobresalto 
De darle d Dies un asalto , 

Y asf con divinas alas 
Penetrando etdreas salas, 
Y0I6 tan alto, tan alto. 

Qa^ tan alto ! Tanto que , 
A lo mds alto llegd, 
Pues al mismo Dies subid 
€on alas de viva f^; 
Tan alto que en 61 se vd ' 
€nanto d la f6 se abalance 
En un amoroso trance , 

Y al fin tan alto se lanza 
Tras la presa su esperanza, 
Que le di<5 d la caza alcance. 



166 POUUa 8BLBCTA8 



LETRA DE UN GARHELITA GALZABO 

BN FlisSTA DE LA SANTA. (1) 



IV. 



Tanto monta, dijo Elias, 
& Teresa, hija amada, 
Ser descalza, 6 ser calzada. 

En ^xtasi de su celo 
Arrebatada Teresa, 
De la regla que profesa 
Buscando el primer modelo, 
Dijo d Elfas : el Carmelo 
^Es Carmelo en nuestros dias? 
— Si ya las almas son frias, 

Y el fervor no se ejercita, 
Ser 6 no ser carmelita , 
Tanto monta, — dijo Elfas. 

Viendo su celo el gran Padre 
A Teresa el pecht) informa, 
Para una nueva reforma 
De quien la hace digna madre; 

Y aunque el mal hijo la ladre, 
De EUas su padre honrada 

(1) « Letra de un Carmelita calzado , > dice el epfgrafe ; pareee aeln^ 
ra decir descalzo , en contraposicion 6 la inmediata, que no sabemOB a 
8er6 de nuestro poeta. 



DB FB. GBb6NIM0 DB SAN JOS^. 167 

Queda, y cual hija amparada; 
Que al hijo tibio y sin rastro 
De fervor llama padrastro; 
A Teresa hija amada 

Emprende dice el Profeta* 
Esta soberana hazana, 
Dando principio en Espana 
A una reforma perfeta; 
Descalza el pid, d quien sujeta^ 
Dies la mdquina estrellada ; 
Serds sobre ella ensalzada, 
T pues asf te remonta) 
Verds, hija, cuanto monta*^ 
Ser descalza 6 ser calzada. 



•AMMAAAM^AAMAAAA««^M^» 



188 POBSUS SBLROTAB 



LETRA D8 UN GARMELITA GALZADO 

EN FIESTA DE LA SANTA. 



V. 



Si los Carmelos son dos y 
Teresa, deciros quiero, 
Que debeis mucho al primero , 
Y el segundo os debe i, vos. 



LA GOPLA DEL GALZADO. 

Uno fud el Carmelo santo 
Aunque de andanzas sujeto, 
Al prihcipio mds perfeto , 
Despues perfeto no tanto ; ^ 
Vos Teresa con espanto 
Del mundo que triunfa en vos, 
Le restaurastes d Dies 
Con primor tan alto y diestro. 
Que es el primitive, el vuestro, 
Si los Carmelos son dos. 

Y aunque al Carmelo remiso, 
Tengais, Teresa , por padre, 
Mas del ferviente sois madre, 
Que es tftulo md,s precise ; 
Con. esto madre os aviso , 
Que cuando el vuestro prefiero 



DB FB. OBB6NnC0 DB BAN JOSlft. 189 

Entiendo aqueste postrero , 

Y si dos Carmelos fundo, 

Que 68 s<51o vuestro el segundo , . . 
Teresa y deciros quiero. 

Mucho al primero debeis, 
Que es mucho y suerte esquisita 
El ser hija y carmelita, 

Y esto por 61 lo teneis ; 
Pero negar no podeis , 

Si guardais de madre el fuero , 
Que le debeis al postrero 
Gomo madre, mds piedad; 
Si como hija es verdad , 
Que debeis mucho al primero. 

Tambien en otro sentido 
Debeis al postrer Garmelo, 
Mucho amor y mucho celo 
Que de honraros ha tenido; 
Mas como todo es debido 
A tal madre , quiere Dios 
Daros los Carmelos dos, 
Digo en un problema breve ; 
Que & Yos el primero os debe 

Y el segundo 6& debe d yos. 



<M««MMMMMM«t^«W*yK^^A 




1*70 FOBSfAS 8BLB0TA8 



D^CIMAS AL PENSAMIENTO. « 



^»^^^^f»^^f^*f 



PensamientOy s61o yo« 
Tanta nobleza teneis. 
Que sdlo & Dios mereceis 

Y s61o OS merece Dios; 
Para en uno, sois los dos y 

Y cuando sin 61 andais, 

A Dios y & Tos OS hurtais ; 
A Dios 9 pnes le sois infiel, 

Y d vos, porque fuera de fl, 
Fuera de vos mismo estais. 

Mirad bien y \ oh pensamiento ! 
No perdais tan gran nobleza , 
Gonyirti^ndola en bajeza 
Por sdlo un bajo contento; 
S61o en un divertimiento 
Trocais tan alto renombre, 
En un bajfsimo nombre 
De Yuestra nobleza indigno^ 
Pues todo el mundo no es digno 
Del pensamiento de un hombre. 



(1) Estas d^cimas se imprimieron en la obra titiilada Arpa (M*<*^ 
ftrttj del P. Fr. Martin de la Croz. Zaragoza, 1655, Diego Dormer, 4. 



DB VB. 0Bb6niM0 DB SAN JOSi. 171 

Mirad y pensamiento mio y 
Que yo soy del todo vuestro ; 
Sed mi guia y fiel maestro , 
Pues todo de vos me fio. 
Senor sois de mi albedrfo y 
Adonde vais , allf voy , 
Adonde estais, allf estoy, 
A quien alabais, alabo, 

Y de quien vos sois esclavo, 
Yo esclavo vendido soy. 

Mirad bien vuestro poder , 
Generoso pensamiento, 
Que podeis en un memento 
Inmenso bien merecer; 
Procurad bien entender 
La dignidad que os apunto 
En sdlo aqueste barrunto; 
Que un pensamiento el mds breve 
Si en Dies se pone cual debe, 
Vale mis que el mundo junto. 

Mirad vuestra lijereza 
Que solamente de un vuelo , 
Podeis escalar el cielo 

Y rodear su grandeza; 
AUd volad con presteza , 
AUd vivid; que alld dentro, 
Gozareis paz sin encuentro 

Y el centre de la quietud, 
Pues esa vuestra inquietude 
Sdlo en Dies halla su centre. 



1*72 POBflfAB 8BLB0TAS . 

Henchid ya de Dioa los senos 
Si tanto amais vuestra paz , 

Y pues de Dios sois capaz 
Nunca os contenteis con mdnos; 
No pretendais verloa Uenos 
Con alguna criatura, 

Porque toda su dulzura , 
Por mds que alegre su afeite , 
Bien puede daros deleite 
Pero no jamds hartura. 

S61o en el que es s61o bien 
Hallareis un bien sin mal, 

Y no podreis vivir mal 
Donde todo vive bien; 
Alii vivid, y tambien 
Por vos entre el alto core, 
Veria yo el bien que adoro , 
Para que en su dulce union , 
AlU est^ mi corazon 
Adonde estd su tesoro. 



WWWW^W«^^V^^«^^AAMA^^M^ 



DB FB. aBB6NI]C0 DB SAN JOS^. Hft 



LETRAS T VILLANGIGOS 

PAHA DBSPERTAR LA MASANA DE NAVIDAD. (1> 



%»>»»^»wvv»*^^^^»* 



L 



Despertad, oh caxmelitas, 
Con campanitas, 
Venid d Belen 
Vereis un chiquito, 
Que 68 Dios infinito, 
Llorando por vuestro bien. 
Despertad bellos zagales^ 
Corred apriesa al portal , 
Vereis al mayor zagal 
Envuelto en pobres panales; 
Y d los cores celestiales 
Dtodole gloria tambien : 
Venid & Belen, etc. 
Vereis un nino de perlas 
Que por sus ojos las vierte , 
Porque con dichosa suerte 
Podamos todos cqjerlas; 
No se pierdan por no verlas 
por verlas con desden : 
Venid d Belen , etc. 



(1) Toda esta parte de las poesias de Fr. Ger6niino es completa— 
mente del genero de los Cancioneros y Romanceros Sagrados , en los que 
con tan amigable consorcio campea la devocion con las fiestas y cos— 
tumbres populares. 



1*74 pobbLls bblbotab 

Venid y vereis al sol 
Nacido en brazos del alba ^ 
Esperando vuestra salva 
A la luz de su arrebol; 
Vaya adelante el farol 
De la f^ que alumbra bien : 
Venid d Belen , etc. 



II. 



Acudid con altos fines 
Garmelitas querubines , 
Corred al coro , 
Que empieza el preste con Uoro, 

Y cantan los serafines ; 
Corred, que ya est^ vestido 
De nuestra naturaleza, 

El preste , y Uorando empieza 
El oficio, 4 que ha venido; 
Oid su tierno gemido 

Y con flores y jazmines 
Corred alcoro, 

Que empieza el preste, etc. 
Los cantores celestiales 
Ya ban dicho el invitatorio , 

Y esperan al responsorio 
Las voces de los mortales : 
Dejad el sueno, zagales, 

Y con fervorosos fines, 
Corred al coro, . 

Que empieza el preste, etc. 
El himno ban cantado ya 
Haciendo liicido alarde. 



DB FB. QBB^NIMO DB SAN JOS^. 1*75 

Corred presto que ya es tarda 

Y el coro parade est4; 

Id que OS esperan alld 

Angeles y querubines, 

Corred al coro , 

Que empieza el preste, etc. 



III. 

Despertad zagalejos 
Con fiesta y prisa , 
Que hoy d media noche 
Ya ^s medio dia. 
Despertad que el alba 
Ya colorea , 
Eodeada de aljdfar 

Y el sol de perlas. 
Si mirais del cielo 
La faz serena , 
Vereis con risa 

Que hoy d media noche, 
Ya ^s medio dia. 
A. la media noche 
Cuando su sombra 
Vfste al mundo todo 
De negras ropas , 
Con divinos rayos 
El sol lo dora , 

Y ^1 lo publica , 

Que hoy d media noche , 
Ya ^s medio dia. 
Como el Sol divino 
Nace en las almas , 



1*76 POBSiAS 8ELB0TAB 

Que es el cielo adonde 

Luce y abrasa, 

Todo allf lo ilustre 

Todo lo inflama 

Con luzdivina, 

Que hoy 4 media noche, 

Ya ^s medio dia. 



A LAS PROFESIONES DEL DIA DE LOS REYES. 



•^M/%MM^^/v^A^v* 



IV. 

El recien nacido Rey 
Que su cdrte y trono forma 
Entre las pajas humildes 
De una mal compuesta choza. 
No cenida de escuadrones 
Ni con imperiales ropas 
En trino de majestad 
Con cetro y real corona, 
Sine desnudo A un portal , 
cuando mucho con toscas 
Fajas cenido, y vertiendo 
De sus ojuelos aljdfar, 
En los brazos de una Virgen , 
De este sol divina aurora, 
Espera el tribute y feudo 
De los reyes que hoy le adoran. 
Pero tras de sus ofrendas 
Y adoracion misteriosa, 
Tambien espera la nuestra 



DB FB. OBB6NmO DB SAN J08^. IT? 

Que & todos recibe y honra ; 

Con obras, pues, y deseos, 

Llegamos todos agora 

A ofrecer de nuestras almas 

Las m^ estimadas joyas ; 

T en vez del oro que aquellos 

A los pids del nino arrojan y 

Ofrezcdmosle pobreza 

Que es nuestra riqueza toda. 

Por la mirra en que confiesan 

A Dies hombre, con deyota 

Humildad le presentemos 

Castidad! mirra preciosa; 

Y por el stiave incienso 

El rico y precioso aroma 

De la obediencia ofrezcamos, 

Que es ofrenda de mds costa; 

Estos tres preciosos dones 

De los tres votes , que adornan 

Nuestras almas , presentemos 

Con voluntad fervorosa; 

Con esto seremos reyes , * 

Padres , que si lo que vota 

Cumple cual debe, ^qu^ rey 

Como un alma religiosa? 



ITWWWWWW WWWW^^«#</W^WW 



12 



■ «" 



118 POfiSiAB aSLBCTAS 



LETRA A LO MISMO. 



Si nuestras leyes y votos 
Ouardamos con perfeccion , 
Paraiso es al alma la religion. 
No hay en la tierra otro cielo 
Otra gloria y paraiso , 
Para el alma que ya quiso 
Dejar la gloria del suelo ; 
Porque si paz y consuelo , 
Gloria y paraiso son, 
Paraiso es al alma la religion. 
No tiene el cielo mds bien 
Que ver d Dies y gozallo , 
Y esto en su manera hallo 
En la religion tambien; 
Vive en ella y vive bien, 
Que con tal disposicion , 
Paraiso es al alma la religion. 
^*Qu^ buscas alma, en qu^ entiendes . 
Con deseos peregrines? 
Ddjate de otros caminos 
Si hallar ^ tu Dies pretendes , 
Que si aqueste que hoy emprendes 
Le sigues con perfecion , 
Paraiso es al alma la religion. 
Si paz buscas, si contento. 
Si consuelo y alegrfa , 
Si amorosa companfa 



DB FE. GBE6niM0 DB SAN 30SA. MO 

T otras riquezas sin cuento , 
Todo aquf te lo presento , 
Pues con tan dichosa union , 
Paraiso es al alma la religion. 



SALIDAS DE PASCDAS. 

A LA ViRGEN SANTtSIMA. 



Con alegres corazones 
A. vuestros pi^s soberanos , 
Que ufana besa la luna , 
Humildes Vfrgen Uegamos. 
No para ofrecer los dones 
Que hoy os presentan los Magos, 
Sine pa^ra recibirlos 
Nosotros de vuestras manos ; 
No para daros las gracias 
Por beneficios tan altos , 
Antes bien para pediros 
Al que teneis en los brazos; 
Ese mismo zagalejo 
Que hizo feliz vuestro parte , 
Os pague las buenas Pascuas 
Que con ^1 nos habeis dado. 
Bien logrado le veais , 
Aunque para bien logrado 
Creo , que puesto en la tierra , 
No tendreis mejor entrambos; 
Que ^1 est^ en vos , como esposo 
En su tdlamo sagrado , 



190 POESiAS 8BLBCTAS 

Gomo la perla en su concha y 
Como en el cielo el sol claro ^ 
Como en su vid el racimo , 
Gomo ayecica en el ramo , 
Gomo el drbol en la huerta 
T como fruta en el drbol ; 
Gual estd el lirio en el valle , 
Gomo la fior en el campo , 
Gomo monton en la era 

Y como en su espiga el grano : 
Gual vela en su candelero , 
Como jtiez en su estrado, 

^n su cdtedra el maestro , 
T cual rey en su palacio ; 
Gual joyel pendiente al cuello^ 
. Toison del cuello colgado , 

Y cual a^nus verdadero 
En su mismo relicario. 

. Pero Vos , glotiosa Vfrgen, 
En este infantejo sacro 
Estais, cual suele en su centro 
Estar todo lo criado , 
Pues al fin sois Vos la esposa., 
El tdlamo puro y casto, 
La concha , el cielo , la vid , 
El ramo y el drbol raro, 
El valle, el campo, la era, 
La espiga, el sauce y espacio : 
Nave, cumbre, candelero, 
Tribunal, cdtedra, estrado, 
Sois del soberano cuello 
El relicario sagrado , 

Y al fin sois Madre de Dies, 
Que es fuente de elogios tantos; 



DB FB. 0Bb6niUD DB BAN JOS^. 181 

Con esto lo digo todo y 

Con esto os doy cuanto alcanzo, 

Cnanto mereceis con esto 

T con esto al fin acabo. 

S61o 08 suplico nos dels 

De tantos tesoros algo, 

Con que os podamos pagar 

Lo mismo con que os pagainos. 

Pero si deseos s61os 

De corazones hidalgos 

Admitfs , Vfrgen , yo espero 

Que no seremos ingratos; 

A vuestro puesto os volvemos, 

Yfrgen de donde os sacamos. 

Para que de alii volvais 

Benigna los ojos mansos. 

Haced que ese zagalejo 

JBst^ desde ahf oteando 

Los corderillos que 6\ cria 

En este vuestro rebano. 

Quedados con ^1, Senora, 

T ^1 con Vos, que con entrambos 

Quedando siempre nosotros, 

Pascuas serd todo el ano. 



%A^^%^l^<»^^»»^»^^^^»'^>»»i^^/Vir^ 



18S POBSUs SBLBOTAS 



DIALOGO PARA LA NOCHE DE NAVIDAD. 



\^^AAM^^%MMA«W^ 



— Baila^ Gil, mientras que toco. 

— Detente Bras, no hagas eso; 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el vo} verse loco. 

— Pues nuestro Dios estd aquf , 
Bras, ^por qud no tienes tiento? 

— Ese mismo pensamiento 
Me saca fuera de mf . 

— Yo d sus dngeles convoco 
T con temblor le confieso; 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el volvernos locos. 

— No consideras joh Bras! 
Que ores un gusano yil ; 

— No consideras joh Gill 
Que Dios sufre mucho mds? 
Canta y bailemos un poco. 

— Bras, hermano, t^n mds peso. 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el volverse loco. 

— Procura Bras ser mds cuerdO| 
Canta, que el bailar es vicio, 

— To, Gil, no tengo jtiicio , 
Si hoy el jiiicio no pierdo. 

— No digas eso tampoco^ 
Bras , que sin duda es exceso. 

— Anda, Gil, que todo el sesa 
Es hoy el volverse loco. 



DB FB. OBBbNtVO DB SAN JOS^. 18^ 

— Mira que d Dios tienes hoy 
Delante, t^n reverencia; 

— Cuando estoy en su presencia^ 
To, Gil, no 8^ donde estoy. 

— Sn misericordia invoco, 
Bras, por yerro tan expreso'; 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el volverse loco. 

— Vu^lvete loco, si quieres 
Tener hoy Gil gran cordura; 

— Si ello no fuera cordura, 
Bras, yo haria lo que hicieres. 

— Tti bailards poco d poco; 

— No ser^ yo tan travieso. 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el volverse loco. 

— Tanto me hards, Bras, hermano. 
Que siga tu testimonio ; 

— Eso sf , pese al demonic, 
Baila y tocard un villano. 

— Ta mi parecer revoco, 
Y de replicarte ceso; 

— Anda, Gil, que todo el seso 
Es hoy el volverse loco. 



<^<^»^^»^^^^^/%^^^<W/VS»»A^» 



184 FOBbIaS BBLB0T4B 

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TRADUCCIONES. 



HIMNO AL NACnDBHTO DB GBISTO. (1) 



n/SMA/SMMM^ 



Com medium Bilentium teuerent 
omnia , etc. 



Era la media noche , 
Muy mds clara esta vez que el medio dia, 

Y en su callado coche 

La mitad de su curso andado habia; 
Todo en silencio estaba 

Y en medio del silencio reposaba. 
Cuando la omnipotente 

Palabra eterna del eterno Padre , 

Cual sol resplandeciente, 

Salid del alba de la Vfrgen Madre , 

Y de las sillas reales 

Baj6 & comunicarse & los mortales. 

De paz cenido el orbe 
Gozaba de un sosiego soberano, 

Y sin que lid lo estorbe, 
Pacffico cerrd su templo Jano, 

Y con mayor tesoro 

Volvid segunda vez el siglo de oro. 

(1) La traduccion de este Himno y los dem&s que Be sigaeiii se pa- 
l)licaron por^primera vez en el libro titnlado: El CabeUlero dt AvOa por 
la Santa Madre Teresa de Jestis , con un cert&men portico, etc. Zarago- 
za, Diego Latorre, 1628, 8.°, p&ginas 514 y siguientes con este epi- 
^afe ' Trctduceion de lot Himnot de la Santa Ontz & la devoeiWt P^^ 
an religioso carmelita descalzo. 



DB FB. aSB6»tU0 DB SAN JOSi. 19^ 

.Porque benignamente 
La diyina justicia, desde el cielo 
Mird la humana gente, 
T nacid la yerdad acd en el snelo ; 
Do con union propicia 
Se abrazaron la paz y la justicia. 



HIMNO. 

Pange lingua gloriosi, etc. 

Canta |oh lengua! y entona 
El combate famoso , 

Del m&& glorioso encuentro, que se yido; 
Df , recuenta y pregona 
El triunfo noble, honroso, 
Sobre el trofeo de la cruz habido , 
Cuando de amor yencido 
El Redentor del mundo^ 
Vencid muriendo el reino del profundo. W 

De aquel engano armado 
A su primer hechura, 
El Hacedor de todo, condolido, 
Cuando con un bocado 
De la nunca madura 

Fruta, incurrid en la muerte Adan, yencido, 
Dies & piedad moyido 
Escogi(5 allf el madero 
Para soldar los danos del primero. 

(1) Mtierto vencid las puertas del profando. — Texto impreso. 



186 POBSfAS SBLBOTiil 

Este admirable modo 
Sin dnda convenia 
A nuestro bien , que al artificio yano 
De aquel traidor, que es todo 
Engano y tiranfa, 
Se acndiese con otro soberano; 

Y con lo que el tirano 
Hirid de muerte, hallase 

La herida hierba con que se curase. 

Lleg^ada, pues, la hora, 
T del tiempo cumplida 
La plenitude al punto fud enyiado 
Del alcdzar do mora , 
El padre de la yida , 
El Hijo, autor de todo lo criado; 

Y del yientre sagrado 
De la yirgfnea Madre 

Salid hecho carne el Verbo, luz del Padre. 

Becien nacido Uora 
En el angosto lecho 
De un dure y yil pesebre reclinado; 
La Madre que le adora, 
El oorpezuelo estrecho 
Enyuelye en pobres panes, y apretado 
Alina, y con cuidado 
Lo cine, aprieta, y faja 
Los pids y manos, con estrecha faja. 



^^^^^f*^^^^^^^^^^t 



^^^ 



DB FB. GBBbNIHO DB BAN JOB^. 187 



HIMNO. 

Lustris sex, etcetera. 

Seis lustros ya pasados^ 
T cumplido el postrero 
Tdrmino de su yida, en came humana, 
Los plazos ya llegados, 
A aquel manso cordero 
Que nacid para aquesto, de su gana^ 
A la pasion cercana 
Quiso ser entregado, 

Y en una cruz por nos sacrificado • 
Aquf es donde padece 

Azotes f mofa , espinas , 

Salivas, hiel, yinagre, bofetadas, 

Y & los clayos ofrece 
Pids y manos diyinas; 

El costado d la lanza, y desatadas 
Dan las yenas sangradas, 
Ondas de un mar profundo, 
Con que se laya el cielo, el suelo, el mundo. 
I Oh cruz ! drbol dichoso 

Y el mds noble de cuantos 
Sustenta amor y cria el suelo enjuto ; 
No hay selya , 6 yalle umbroso 

Que produzca entre tantos, 

Otro tan bello en hojas, flor y fruto; 

Arbol que dd en tribute 

Y que con rico exceso 

Sustenta en dulces clayos dulce peso. 



188 POS8U0 BUB0TA8 

Inclina, pues, altivo 
Arbol, las ramas bellas, 

Y esas entranas yertas blando afloja , 
T aquel rigor native 

Nacido en medio de ellas , 

Doble su gran dureza, porque coja 

Be aquesa fruta roja, W 

De ese cuerpo divine 

Dei Rey etemo , el pobre peregrino. 

T(k sdla digna fdiste 
De Uevar en tres ramas 
Del siglo el precio, y el rescate naestro; 
S61a tt al nundo diste 
Cruz, que 861a nos amas, 
Al mundo puerto, cual piloto diestro, 
Guando ya con siniestro 
Naufragk) peligraba , 

Y en tf el cordero^ de ^1, las manchas lava. ^ 



(1) Doblen porque ofrescas 7 que coja 

La hennosa fruta roja. — Tssptoimpreao. 

(2) A quien la sangre del cordero lava.^rM?/o impreMo. 



«/VWVWVWW^<IVW<»' 



DB FB. OBB^NXICO DB BAN JOSti. 18^ 



A LA SANTA CRUZ. 



Vezilla regis, etc. 



Los pendon^s sagrados^ 
Del Rey de etemo imperio, 
A quien la trina mdquina obedece^ 
Se ostentan desplegados; 0) 

Y el cdlebre misterio 

De la cruz victoriosa resplandece, 

El misterio en que ofrece 

Su yida y carne asida 

A un madero, el autor de came y vida. 

El gran misterio adonde (2) 
Herido el Rey etemo, 
De aquella cruel punta de la lanza^ 
A su golpe responde, 
Rasgado el pecho tiemo, 
Con otro de agua y sangre, donde alcanza 
Nuestra esperanza puerto, 

Y en larga vena, mana, 

Onda que nuestra ofensa lava y sana. 



(1) Yasalen deB^legeLdoB.—Teeeto impreso. 

(2) Aquel misterio adonde.— 2Va*o impreao. 



190 POBSfAS 0BLBCTA.8 

Gumplidse enteramente 
Lo que ya en fiel verso 
Canta David, en todo verdadero , 0) 
Que Dios omnipotente 
Senor del Universe , 
Habia de reinar desde el madero , 
Con absoluto fuero 
En todas las naciones , 
Librdndolas de bdrbaras prisiones. 

jOhl drbol bello, hermoso, 
Vestido y adomado 
De aquella real piirpura preciosa! 
Mil veces td. dichoso , 
Pues fuiste senalado 
T escogido con suerte venturosa, 
Para que como esposa 
Til ;oh Cruz santa ! del santo^ 
Abrazases el cuerpo sacrosanto. 

Dichosa en cuyos brazos, 
Hecha digna balanza , 
Pendid el precio del siglo, el gran tesoro, P) 
Del cuerpo en cuyos lazos 
Halld su libre holganza 
La servidumbre del antiguo Uoro; • 
Y al dulce amado core , 
Presa usurpada en vano, 
Sacaste de las unas del tirano. 



(1) Lo que David en verso 

Cant6^ ya un tiempo, en todo verdadero.— r^a^^o impreio. 

(2) Del siglo el precio.— r^o^to impreao^ 



DB FB. 0BB6NI1C0 DB SAN JOSA. 191 

Salye, pues, oh dichosa 
Cruz, esperanza cierta, 
De nnestros males 6nico remedio ; 
Y en la ocasion llorosa, 
Cuando la vida muerta 
Est4 ddndoQOS yida con el medio 0) 
Mds estupendo, en medio, 
T4 de nuestra desgracia 
Perdona al malo/ al bueno aumenta gracia. 



(1) No8 la est6 dando con tan duro medio 
Tu favorable en medio 
De tan alta eficacia, etc. — Texto impreso. 



>ww«/w%/ww\/vwwv\/w^<- 



192 POBSfAS 8BLBCfTA8 



AL ESPIRITU SANTO. 



Veni Creator / etc. 

Ven ya fcon eficacia 
I Oh Criador espf ritu I y visita 
Las almas puras santas de los tuyos ,* 
De soberana gracia, 
De luz y de virtud , hinche infinita 
Los fervorosos corazones suyos; 
Los pechos que criaste, 
T con tu propio pecho amamantaste* 

Desciende ya de arriba 
Til, que consolador eres Uamado, 
Dd vida ddl Altfsimo preciosa, 
Fuente de gracias viva, 
Divino fuego , en lenguas desatado , 
Caridad excelente y fervorosa, 
Uncion divina y pura , 
Que ablanda, suaviza, limpia y cura. 

Til que con siete dones 
En las almas que apuras resplandeces , 
Dedo y virtud de la divina diestra ; 
T6, d nuestros corazones, 
Promesa fiel del Padre , que enriqueces 
Dando de tu asistencia clara muestra. 
Las lenguas y los Idbios 
Con abundancia de sermones sdbios: 



DB FB. aSB^NIlIO DB SAN JOS^.- 19^' 

Ven, pues, y dadivoso, 
Ta luz enciende, en los sentidos ciegoB, 
Ahuyentando con ella el velo oscuro ; 
Infunde piadoso, 

Oyendo nuestras Idgrimas y ruegos 
En nuestros corazones, amor puro, 
T con tu fortaleza, 
Cine de nuestra came la flaqueza. 

Arriedra al enemigo 
L^jos de nos, no turbe nuestro pecho 
Usurpando la silla que d tf place, 
T en tu seguro abrigo, 
Infliiyenos la paz , que con estrecho 
Vinculo , en uno , d todos nos enlace ; 
Para que asl guiados, 
Seamos por tf , de todo mal guardados. 

Ddnos, Senor, que agora 
Por tf al eterno Padre conozcamos , 

Y al Hijo suyo eterno juntamente , 
Que en 6\ contigo mora; 

Y ^ tf , divino espfritu, creamos 

Ser de entrambos A dos , tu procediente , 

Con dmbos un divino 

S^r y esencia, y en personas trino. 



•S/v/V«/V\A/W\/V\A/S«A*«/W»» 



13 



194 POB0U8 SBLBOTAB 



EPIGRAMAS DE MARCIAL. 



BPIGRAMA 12. LIB. VIII. AD PBISCUM. 



Uxorem quare loeupletem ducere Tiolim, 
Quaritis? uwori nubere nolo mem. 

Inferior matrona suo sit, Prisce, marito: 
Non aliter fuerintfamina vir que pares. 



TBADUCOION. 



^Por qud rica no he querido, 
Me preguntas, la mujer? 

— Porque no pretenda ser 
Del casamiento marido. 



Inferior en cases tales 
Sea la mujer en todo, 
Que no serdn de otro modo 
Marido y mujer iguales. 



•w\^M<^^^M/^MMMM^/^M^/w« 



!>■ FB. OSB^NIMO DB BAM JOB^. 195 



EPIORAMA '7. LIB. XII. DB LiaiA 

Toto vertice, quotgerit capillar, 
Annas si tot habet, Ligia, trima est, 

TB^DUOOION. 

Si tantos (quitando enganos) 
Anos tiene como bellos, 
En 8u cabeza^ cabellos, 
Serd Ligia de tres anos. 



WM»«»<M»»XV^<MX«^^^^^^^ 



EPIGRAMA 43. LIB. X. AD PHILEROTEM. 

Septimajam, Pkileros, tibi conditut vxor in agro 
Plus nulli, Phileros , guam tibi, redditager. 

TRADUOCION. 

Mujeres siete hasta aquf 
En tu campo has enterrado , 
A ninguno, Fabio, ha dado 
Mds fructo un campo que d tf . 



MnA4\AAM^/\/%/\^^«^A^/«A«« 



196 POBStAS SBLBOTAS 



EPIGRAMA 8. LIB. X. DE PAULA. 

Nubere Pdulla cupit nobis : ego ducere Paullam 
Nolo; anus est; i>ellem, si magis esset anus. 

TRA.DUCOION. 

Por casarse vd detrds 
De mf, Paula, y me festeja; 
Yo no quiepo porque es vieja; 
Quisiera, si fuera mds. 



^^^wwwvww«^^v^^wv 



EPIGRAMA 81. LIB. V. AD ^MILIANUM. 

Semper eris pauper , si pauper es, ^miliaM*^ 
Bantur opes nulli nunc, nisi divitibus, 

TRADUCOION. 

• 

Siempre Emiliano serds 
Pobre , si d ser pobre empiezas ; 
Que no se ddn las riquezas , 
Sino d los que tienen mds. 



^A/^/^A/^AA/v«/^/^A/\/»A^/^/• 



DB FB. OBB6nIM0 DB SAN JOSi. 19^ 



EPIGRAM A 61. LIB. III. IN CINNAM. 

Esse nihil dicis , quidquid petis , improbe Cinna: 
Si nil Cinna petis, nil tidi, Cinna n£ffo. 

TBADUCOION. 

Sf que es nada, lo que pides, 
Dices siempre Cinna ; luego 
Nada yo Cinna te niego. 



EPIGRAMA 37. LIB. VII. IN CINNAM. 

Primvm est, utprastes, siquid te, Cinna, rogabo; 
niud deinde seqix^ns, ut cito, Cinna, nsges. 

Diligo prastantem; non odi, Cinna negantem: 
Sed tu nee prastas , nee cit6, Cinna negas, 

« 

TBADUCCION, 

Lo primero es , que me d^s 
Cinna, lo que pido, y luego, 
Que me niegues lo que ruego, 
Presto, te pido despues. 

Cuando d dar (5 negar llegas 
Sin ddio amor gozards; 
Pero t^ Cinna, ni dds 
K. nadie, ni presto niegas. 



198 



TOBBiAB BtSLBCTkB 



BPIGRAMA 20. LIB. XII. AD hJBLUM. 

Dentiius otfM eomis, nee tepudet, uteris emftis 
Quid/atiee oeulo, Lelia? nan emitur: 

TBADUCCXON. 

Gabello y dientes nsar 
Gomprados no te dd enojof 
^Df , qu^ le hards, Lelia^ al ojo 
Que no se puede comprar? 



^^MA^V^^^W^^^^VWWWWW 



Dl FB. OBBdltniO DB HiX lOSi. IW 



FASTORES DE BATUEGAS. (1) 



•S^^f^^t^^t^^^J^^l 



FUGA DEL SIGLO, DB OFICIOS Y PRBLACfAS, 

▲L BBTIBO DB LA. SOLBDAD. 



&GLOGA. 

Antes que Astrea, un tiempo despedida 

De los mortales ciegos, dignamente 
Se subiese d los cielos ofendida, 

Andaba manifiesta entre la gente 

Fdcily benigna^ sin disfraz j afable 
De todos conocida comunmente. 

Pero despues que el curso variable 

De los tiempos , trocd aquel siglo de oro 
En aqueste de hierro lamentable , 

Y huyendo la verdad al alto core 

Dej6 la baja tierra con su ausencia 
Cubierta de dolor, tristeza y Uoro, 

Si acaso alguna vez por la yiolencia 
De singulares ruegos inclinada 
Templa el rigor de la primer sentencia, 

No descubierta ya ni declarada, 

Sino con traje y talle peregrine , 
A la tierra deseiende disfrazada. 



(1) S61o por su forma y extraiieza noe hemoa decidido 6. dar cabida 
4 eeta ^gloga aleg6rica-mlstica en la presente colecoiQn. 



^00 POBSfAS SBLBOTAS 

Ansf aquella verdad del S^r divino , 

Debajo del humano, & nuestra tierra 
Disimulada de los cielos vino. 

Asf tal vez & un vil sayal encierra 

Herdico brio , y con disfraz galano , 
Se disimula el prfncipe en la guerra. 

Baja , pues , la verdad del soberano 

Tdlamo, donde vive, y hospedaje 
Ap^nas halla en corazon humano ; 

Esle forzoso con ajeno traje 

A la misma verdad , andar fingiendo 
Si quiere huir su miserable ultraje; 

Ya, las sedas y purpuras vistiendo 

De la mentira su*enemiga, embiste 
Con los que d la mentira van siguiendo; 

Ya se melancoliza con el triste , 

Ya con los elocuentes y oradores 
De figuras retdricas se viste; 

Ya buscando porticos colores 

Disfraza su moral filosofia, 
' En la simplicidad de unos pastores; 

Ya con la suavidad de la armonfa 

Mezcla la gravedad de la sentencia, 
Templando en la dulzura su acedfa; 

Ya , finalmente , toma la apariencia 

De burla, de donaire y de locura, 
Para curar nuestra comun dolencia. 

Y de esta suerte atin no muy bien seguria 

Anda en el mundo , el cual , desenganado 
Con este engano, sus enganos cura. 

Asi del freno el dspero bocado 

Recibe el potro inddmito d la carga , 
Con la sal que le aplican sazonado ; 



DB FR. 0BB6niM0 DB BAN JOS^. 201 

Asi al horror de la pocion amarga 

Endulzorado el yaso con almfbar, 

Los secos Idbios el enfermo alarga; 
Asf con hojas del metal de Tibar 

La pfldora dorada resplandece , 

Disimulando el saludable acibar; 

Y asf tambien al fin nos acontece 

Que nuestro enfermo paladar admite , 
Disimulado el paste que aborrece ; 

Y cebado en lo dulce de dl, permite 

Lo provechoso, restaurando el daiio, 

Que recibid del mundanal convite. 
<3on este provechoso y dulce engano 

Solian otro tiempo los poetas, 

Dar d beber al mundo el desengano ; 
Con este disfrazaban los profetas 

Las verdades; con 61 reprehendian 

Debajo de metdforas discretas. 
\ Cudn bien esta dolencia conocian! 

{ Cudn bien d la ambicion de los mortales 

Los unos y los otros acudian ! 
Pdciles en juzgar ajenos males, 

Abominan el vicio del vecino 

Y abominan oir ser ellos tales. 
Gudrdese de afear el desatino 

De su rey, el profeta, si no fuere 
Puesto el case en sujeto peregrine. 

I Oh qu^ es gran arte , y gran primer requiere ! 
Es menester primero hacer bosquejos, 
Para pintar despues lo que se quiere ; 

AUd con Unas sombras y unos l^jos 

Y entre nubes formando unas figuras , 
Que con su obscuridad sirvan de espejos : 



Que algunas yeces las yerdades puras 

Son irndgenes feas, si muy claras^ 
T muy hermosas, si algun tanto obsearas. 
Esta misma doctrina, si reparas^ 

De la naturaleza, en la experiencia 
Yerds en muchas de sus obras raras; 
No requiere tan fntima asistencia 

Siempre el objeto ^ sino tal distancia 
Que pueda percebillo la potencia; 
Tal yez sobre el oido disonancia 

Causa la yoz, que l^jos algo^ forma , 
Arm6nica medida y consonancia; 
Hasta que puesto en proporeion precisa 
El objeto, por medio un sustituto 
Del 5rgano del yer las teclas pisa. 
Aqueste es , pues , de la yerdad el fruto^ 
Digo de la yerdad del desengano 
Ta reducido & ley de ardid astuto. 
No es lo mismo i, lo que el yulgo con engano 

Da & la yerdad y de desengano el nombre. 
Que es el uno del otro en algo extrano. 
De aqueste es en la tierra s61o el hombre 

Capazy pero de aquella cualquier cosa 
Que sdr tuyiere, y de su s^r renombre. 
Es la yerdad el centre do reposa 

El mismo s^r, de la bondad hermana^ 
Hija de Dies, del desengano esposa; 
La cosa m4s pequena y mds liyiana 

Tiene s^r, y ser buena y yerdadera 
Imitando d la esencia soberana. 
Consiste de estas tres, en la primera 

Cosa, la misma cosa; en la segunda 
Su bien, y su firmeza en la tercera:: 



DB FB. eBll6NIK0 DB BAN J08^. 20& 

Sn 8^r en el primero Sdr se funda, 

Su yerdad en la eterna, y el ser boena 
En la bondad que de ellos dos rednnda. 

Ss la yerdad, la parte que se ordena 

De todo lo que es , al S^r perfecto 

Y propiedad, de imperfeccion ajena; 
Es del entendimiento, propio objeto 

Su tesoro, legitima y herencia, 

Y de las ciencias natural sujeto. 
No queremos aquf , con adyertencia 

Sacar el perfectfsimo retrato 
De la yerdad moral en competencia; 
Porque en este sentido, ni un Pilato 

Obra que de yerdad tu s^r pregunte 
6 espere la respuesta un breye rato 

Podr& ser de lo dicho se barrunte, (sic) 
Gomo dd la yardad el fundamento 
Para que el desengano se le ajunte. 

El desengano es un conocimiento 

Puro, de la yerdad pura y sencilla, 
Con un firme y leal consentimiento; 

Es un espejo limpio y sin mancilla , 

Que represente al yicio la figura 
De lo que nos adorna 6 marayilla ; 

Es una fuente cristalina y pura 

Adonde uno se y^ y d yer alcanza 
Todo cuanto se esconde en la hondura; 

Es nn peso fiel, una balanza 

Que de todo lo yano, 6 lo macizo, 
Nos muestra el yituperio 6 alabanza; 

Es un contrayeneno, un desbechizo. 

De aquesta burlerfa, de este encanto 
Que al mundo pasma con mortal hecbizo: 



204 POBSiAS SBLBCTAB 

Es un Ulises al siiave canto 

De la infernal sirena, y son despojos 
Del tiempo escritos, libres de su Uanto; 

Es un cristal finfsimo & los ojos 

Cuya vista conforta, y es un medio 
Para con ^stos, v^r nuestros antojos; 

Es una luz divina, un norte en medio 

Del mar tempestuoso de este mundo , 

Y en sus borrascas tinico remedio ; 
Es dncora que aferra en lo profundo 

De los trabajos, y en cualquier naufragio, 
Segunda tabla y galeon segundo ; 

Es una regla cierta, un breve adagio, 

Del tiempo luz, de la virtud compendio, 
Prondstico del mal, del bien presagio; 

Es incendio al amor, agua d su incendio, . 

Puerto en el mar, y suelo en el abismo, 
Tesoro manantial, titil dispendio; 

Es de la vida humana un aforismo , 

Recto juez, gobernador entero, 
Pesquisidor al justo de sf mismo; 

Es un amigo llano y verdadero , 

En la prosperidad prudente gufa , 

Y en los trabajos dulce companero; 
Es una celestial sabidurfa 

Fruto de la experiencia, y cifra bella 
De toda la moral filoaoffa; 

Es de aquel S6r altf simo una huella , 

Un resplandor de la divina lumbre, 
Del fuego celestial una centella. 

Este es el que void d la et^rea cumbre 

Ofendido del hombre , y el que mora 
Entre la soberana muchedumbre ; 



DB FB. GBB6niM0 DB SAN JOB^. 205 

Y ^ste es tambien , senores , el que agora 
Debajo del sayal de unos pastores 
Desciende, y vuestro oido grato implora: 

No le disfrazan hoy vano8 temores , 

Ni aunque se disimula se recela, 
De los que son sus fieles amadores ; 

Antes, para incitar con nueva espuela 

Vuestro amor, en mil formas se traslada, 
Deleitando apacible nuestra escuela; 

Asf el manjar, que al gusto mucho agrada 
Entre varies disfraces lisonjea 
Al paladar, con que jamds le enfada, 
Como ni al nuestro la verdad de Astrea. 



.i\nn^vw\A/wwvwwww«/w/i 



it06 POESIaS 8BLBCTAS 



LETRA AL DESENGAlKO. 



Mundo el corriente curso 
Del mundo que nunca pdra, 
6 quien sustenta en un s^p 
Una contfnua mudanza; 

Sobre la cumbre de un monte 
Que el desengano levanta 
Recostado en su discurso 
Un desenganado estaba. 

Miraba cdmo los siglos 
Y lo que con ellos anda, 
Todo por largo que sea 
En un memento se pasa; 

Y viendo que el tiempo male, 
Aunque parece que tarda., 
Se pasa al fin como el bueno , 
Desenganado asf canta: 

«Si todo, al fin, se acaba, 
Ni me deleita el bien , ni el mal me espanta. » 

No me deleitan los bienes 
De aquesta vida voltaria , 
Ni me espanto con sus males , 
Pues uno y otro es vil paja ; 

^Qu^ importa buscar placer, 
Pues cuando" ap^nas se halla, 
Estd Uamando d la puerta 
Ya, la pena, sin buscarla? 



DB FR. OBBdNIICO DB SAN JOS£. 207 

Qu^ importa que hoy me ame el mundo 
Si me aborrece manana? 
Qud importa que hoy me aborrezca 
Si ya manana me ensalza? 

Si el placer, gusto y contento 
Que tuve un tiempo , ya es nada , 

Y es nada tambien el mal 

Que un tiempo me atormentaba; 

«Si todo, al fin, se acaba, 
Ni me deleita el bien, ni el mal me espanta.» 

Cuando hubiera yo alcanzado 
Riqueza, nobleza, fama, 
Brio, gala y hermosura, 
Discrecion , donaire y gracias , 

Qu^ me valdrd, si un antojo 
Del mundo , me desbarata 

Y cuando dste me perdone , 
No me perdona una parca? 

Todo lo de acd es mudable ; 
Todo miente y nos engana; 
No hay en qu^ poner los ojos , 
Todo huye , todo falta. 

S61o lo etemo es estable ; 
Sdlo su bien nunca cansa; 
Sdlo su mal siempre dura; 

Y pues acd todo pasa, 

«Si todo, al fin, se acaba, 
Ni me deleita el bien, ni el mal me espanta.» 



208 pobbIas sblbCtas 



l^GLOGA 



INTERLOCUTORES. 



, TIREHO. , ^ 

DiSCBBTOS. { I PaSTORBB.. 

6ERARD0. 



BEJARANO. 
PABLOS. 



ACTO PRIMERO. 



TiR. Arroyos puros, dulces, cristalinos, 
Que despenados de esas altas cumbres 
Vais por cerros y penas volteando ; 
Monies, cuyas soberbias pesadumbres, 
Coronadas de robles, tejos, pinos, 
Estais casi los cielos coronando 
Y de las cimas dando 
Como de dulces pechos 
Divididos d trechos 
Para el sustento de la tierra, fuentes, 
Como rayos de leche descendientes 
A los valles, en cuyos hondos fines 
Crian con sus corrientes , 
De incultas flores bdrbaros jardines. 



RUBTI008. 



DB FB. 0Eb6nIM0 DB SAN J0S6. 20^ 

Sierra poblada de confasas calles, 
Hechas de encinas duras , gruesos robles 
De hermosas copas, de robustos troncos, 
Habitada de pocos , pero nobles 
Pastores que en la hondura de estos valles, 
Al son resuena de instrumentos broncos; 
Ya con gemidos roncos 
Os caento mis tormentos 
En yez de los contentos 
De que con voz alegre os daba parte ; 

i Oh riscos! ^y es posible que me aparte 
De vosotros aquel que por tenerme 
Consigo en mejor parte , 
A vuestra soledad quiso traerme ! 

Yo en este mismo valle , donde agora 
Me entristezco y aflijo (bien que en vano), 
Solia descuidado deleitarme ; 
I Oh bien caduco, presuroso y vano ! 
Acu^rdome que d veces , d deshora , 
Solia estando solo rodearme 
Y stibifo abrazarme 
A aquel que al alma mia, 
Hace tal compania , 

Que nadie me hace falta en su presencia; 
Porque es todo mi bien , y en cuya ausencia 
Me es soledad el mundo todo junto ; 
Mas yd con la paciencia 
Pierdo todo aquel bien en este punto. 

i Ay falsa paz , tranquilidad incierta , 
Menguada posesion, vana esperanza, 
Consuelo deleznable , flaco arrimo I 
^Como en vosotros tuve confianza? 
4Y como, si la tuve, no despierta 
El alma con la pena en que la oprimo? 

14 



210 POBSfAS SBLBCTA.S 

Ya, ya de hoy mds, no estimo 

Paz, quietud, niconsuelo, 

Que por parte del suelo 

Me ofrezca el suelo , ni aun el cielo ofrezca. ; 

Que mds vale que el alma aquf padezca 

Tormento, desconsuelo, pena y muerte, 

Con que despues merezca 

Gozar eternamente feliz suerte. 

jOjald! no gozara (ay vano gozo 
De Idgrimas semilla) ni tuviera 
Hora jamds de gusto ni cohtento , 
Menor mi mal, menor mi pena fuera, 
Ni agora desmintiendo su rebozo 
Hallara, en vez de gloria, este tormento, 
Con justo sentimiento, 
Como justo castigo 
De mi culpa testigo ; 
Que no es ese mi bien ahora veo 
Mds jay ! que aunque no es ese mi deseo, 
Por 61 no sin razon gime y suspira. 
Que al fin es un empleo 
Donde al eterno bien el alma aspira. 

^Ddnde hallard el sosiego tan quieto 
Que encerrado en mi pobre cabaiiuela 
Con libre y puro corazon gozaba ? 
Donde seguro y l^jos de cautela, 
Sdlo d los lazos de razon sujeto, 
Con la misma verdad comunicaba ; 
Ya gozoso cantaba 

Y al esterior acento, 
El fntimo instrumento 

Del corazon templado en alegrfa , 
Acompanaba; ya s61o tania, 

Y dentro de mi alma, entdnces pura, 



DB FB. GBBbNIMO DB SAN JOS^. 211 

Tal vez me respondia 

Quien yo me s^, con mucha mds dulzura. 

^ Ddnde el monte hallar^ tan pingiie y bello ? 
Ddnde el inculto bosque no atusado , 
El valle umbroso y el silencio mudo ? 
^ Ddnde Jaallard de flores matizado 
El prado verde y fresco que ahora huello, 
El rio por las mdrgenes grenudo? 
^Es posible que pudo 
Aquella misma mano, 
{ De quien mi bien no en vano 
Espero), asf trocar mi feliz suerte, 
En un tan gran castigo, que la muerte 
Comparada con dl , f uera piadosa , 
Por serme mdnos fuerte 
Perder la vida, que esta, tan dichosa? 
Frontal, risco gentil, para mis ojos 
Mds precioso que tolas y brocades, 
Chorrera con tu m^sica sonora , 
Arroyos por la hierba encrucijados , 
Como sierpes de plata, que de enojos 
Sois de destierro , al que al destierro adora ; 
Ya desde aquesta hora, 
El amoroso lazo 
Que con estrecho abrazo 
A vuestra soledad , esposa mia , 
Honestamente en dulce amor me unia , 
Se rompe con violencia , no desata ; 

Y toda mi alegrfa 

Un soplo de mudanza la arrebata. 

Y vos manada pobre , aunque contenta 
Con abundoso paste y con abrigo , 

Y mds con gozo y paz abastecida , 

Ya vuestro companero , vuestro amigo , 



212 POBSiAS SBLBOTAS 

Con Idgrimas la yez i^ltima os cuenta. 

Si OS acierta A contar en su partida , 

Oozad de larga yida 

De otro pastor y pagto 

Que con abrazo casto 

Mds anos que yo dias os posea « 

T mds dichoso que i yo triste I sea ; 

^Mas para qu^ esto traigo A la memoria? 

Pues sdlo me acarrea 

Tormento agora la pasada gloria. 

Quiero ver si pudiese ya olvidarme 
De tan dichosa suerte , deshaciendo 
La imdgen de aquel bien que me alegraba,- 
^Pero c6mo podrd? que repitiendo 
Me estd sus glorias siempre para darme 
Herida mds cruel, muerte mds brava; 
T lo que mds amaba 
Mds me atormenta agora, 
T crece de hora en hora 
El mal, cuanto aquel bien mds apartado 
Se representa ; ; al fin como pasado ! 

Y aunque el olvido suele ser el medio, 
No basta al desd.ichado , 

Que hd menester para olvidar remedio* 

(Recu^stase). 

Recostarme quiero un poco 

Y ver si puedo aliviar 
Este pensamiento loco, 
Loco de puro pensar 
En el dano que ya toco. 

No s^ si me llore 6 cante , 
Si me entristezca 6 me ria, 
Mas bien Uorarme podria 



DB FB. 0Bb6nX1C0 DB SAN JOSi. 21t 

Como quien en este instantey 
Muere & toda su alegrfa. 
Tocar^ este mi instrumento 

Y Uorando cantar^ 
Para aliviar mi tonnento, 
Aunqu^ mds le aliviar^ 
Sintiendo m&s lo que siento. 

CANTO. 

• 

; Oh ! si Yolasen las horas del pesar 
Como las del placer suelen volar ! 

Vuela la primera rueda 
Con cierto y ligero curso , 

Y en su ordenado discurso 
El mundo tras ella rueda; 
Todo vuela , no hay quien pueda 
En ella un clavo fijar, 

Mas aunque todo es volar 

Y el bien con el mal va junto, 
No q6 como dura un punto 
Nuestro bien, y un siglo el mal: 

J Oh ! si volasen las horas del pesar 
Como las del placer suelen volar ! 
Aunque el mal al iin se acabe , 
{Porque todo al fin se acaba), 
Pero su tardanza agrava 
El ser tan pesado y grave; 
Como el enfermo que sabe 
Que aunque en su dolor trasnoche 
Ha de pasarse la noche, 
Todavfa le parece 
Que el dia que ya amanece, 
Nunca se ha de comenzar; 



214 POBSUS SBLECTiiS 

2 Oh I si Yolasen las horas del pesar 
Como las del placer suelen volar! 

I Oh gloria del mundo vana ! 
Que tras ser tan flaca y leve, 
Aun eres mds flaca y breve 
Que la pena mds liviana: 
J Oh cruel pena inhumana I 
Que por mis breve que seas, 
Si en afligirnos te empleas 
Cuando el bien mds largo acabe, 
Tu mal acabar no sabe , 
Ni tti acabas de acabar ; 

I Oh I si volasen las horas del pesar 

Como las del placer suelen volar ! 
Suertes, ni casos felices, 

No son para los mortales, 

Porque son sdlos los males 

Sus propios bienes raices ; 

T con ser tan infelices ', 

No hay quien lo quiera creer , 

Antes pensando atraer 

El bien que no estd en su mano, 

Se quejan del mal en vano 

Diciendo con desear : 

I Oh ! si volasen las horas del pesar 

Como las del placer suelen volar I 

(Arroja el instrumento) . 

I Ay instrumento enemigo ! 
T6 tambien me eres contrario, 
Mas sin duda flel testigo ; 
Que suele ser adversario 
Aun hasta el mayor amigo ; 

No resuenen mds tus cuerdas^ 
Pues con esta melodfa, 



DB FB. 0BB6nIM0 DB SAN JOSi. 215 

En mi dano te concuerdas 

Con mi loca fantasia , 

Cuando su gloria me acuerdas ; 

Y porque en tanto que vive 
Su imdgen en la memoria 
Contfnua muerte recibe, 
Muera ya el alma d su gloria 
Porque de muerte me prive. 

Y ya que no es justo darme 
La muerte, pues no soy dueno 
De la vida, por matarme, 

Me quiero entregar al sueno 
Para en su muerte olvidarme. 

(Invoca al suelio) . (1) 

Imdgen de la vida y de la muerte, 
(Que vida y muerte son un breve sueno) , 
Treguas de paz al riguroso ceno 
De la mds infeliz y dura suerte ; 

Pues en tl su rigor el arco fuerte 
Afloja, y calma el combatido leno, 
Recfbeme en tu paz , en cuyo empeno , 
Mi guerra entrego hasta que en paz despierte^ 

Ya que otro bien no ofreces , sueno amigo , 
Sino privar del mal , y eres figura 
Del no ser, privacion del todo extrema, 

No me niegues el seno de tu abrigo , 
Donde hallando su fin mi desventura, 
Ni mds miseria, ni mayor la tema. (Qu6dase dormido). 

(1) £1 lector hallard , formando parte de esta composicion , 6ste y 
otroB varios sonetos , que en otro lugar se encuentran ya incluidos en- 
ire los restantes del autor : repetidos se hallan del mismo modo en la 
coleccion mannscrita de estas poesias , y nosotros hemos creido tambien. 
que convenia incluirlos en uno y otro lugar ; aqui, como parte integran-* 
te de la presente 6gloga ; alli , en gracia de los lectores para quienes 
no fuera soportable el gusto que en ella campea. 



216 POBBfAS SBLBCT1.S 

(Sale Gerardo , pastor, &nt68 escol&stico y cortesano, y dice): 

Ger. Estdse dando leyes 

El gran monarca en su real palacio, 

Del mundo al ancho espacio 

Obedecido de diversos reyes ; 

De sus copiosas greyes 

Codicioso tresquile 

El vellocino de oro , 

Tdmale el escita, el moro, 

Con el que habita el apartado Chile , 

Y 61 con real diadema 

A todos mande y d ninguno tema. 

En ocio el rico noble 
Fatigue blandamente sus caballos, 
Oprima sus yasallos 
Sin que miseria 6 Idstima le doble. 
No enristre grueso roble, . 
Sino livianas canas; 

Y con suceso infausto , 
Mantenga pompa y fausto 

For ajenas, si pr6speras hazanas, 

Perdiendo en curso manso, 

La heredada nobleza, el yil descanso. 

El capitan valiente 
Al ronco son de mal templadas cajas , 
Las lanzas yuele en rajas, 

Y esgrima el fiel acero reluciente 
Tenido en sangre ardiente; 

Y con furor horrendo , 
Por esfuerzo 6 por arte 
Tenga propicio d Marte, 

En el naval 6 en el campal estruendo; 

Y al fin con mil victorias , 

Dd lenguas & la fama, al tiempo historias. 



DB FB. aBB6NItfO DB SA.N JOSi. 217 

Sufra el soldado fuerte, 
Que tras el campo polvoroso marcha y 
El hielo, el sol, la escarcha, 
Hambre, ruina, sed, cansancio y muerte; 
con diyersa suerte 
En la lid peligrosa 
Embista, encuentre, hienda, 
Destroce, mate y prenda, 
Y vuelva, de sus hijos y su esposa, 
Ante los dulces ojos, 
Cargado de victorias y despojos. 

El pobre cortesano 
Envuelto en importunes memoriales , 
For plazas, tribunales^ 
k todos , y ^ s£ mismo, canse en vano; 
Corteje d Don Fulano , 
Y , ^1 ensanchando el seno 

9 

Al son de la lisonja, 

Como sedienta esponja 

Chupe el sudor, aunque ofrecido, ajeno; 

Hasta que con su dano 

Aviso al uno y otro el desengano. 

Pretenda el erudite 
Este nombre en la flor de su academia , 
Donde se estima y premia 
Mordaz ing^nio, tannine exquisite; 
en literal conflito 
En la escuela pretenda 
Becas , c&tedras , grades 
Altos, despues, estados, 
Eiquezas, honra, fama, lustre, hacienda, 
Sin que todo primero 
Le cueste la salud, paz y dinero. 

Lo en nnos sus torsos 



218 pobbIas bblectas 

Techos, BUS campos y heredades otros. 

El ginete sus potros , 

El poeta gentil sus dulces versos, 

Concuerde los diversos 

Derechos el consulto, 

Y el tedlbgo grave , 
Con dulzura stlave 
Seprenda sin n^rvios el insulto , 

Y en eterna contienda 

El gramdtico d todos reprehenda. 

Cada cual d su gusto 
Entregue d rienda suelta su deseo, 
Ya con feliz empleo , 
Ya con intitil 6 trabajo injusto; 
Aspire al trono augusto 
El ambicion secreta, 

Y el corazon humano 
En sus afectos vano 

No halle jamds descanso 6 vida quieta, 

Sine en la honra, y dentro 

De ella, se halle fuera de su centre. 

Que yo, por otra senda, 
Otro camino y muy otros intentos , 
Guio mis pensamientos 
A la segura paz de mi vivienda; 
Pretenda alld, pretenda, 
El que quisiere tantos 
Cargos, mandos y oficios. 
Que si d mi bien propicios 
Fueren los cielos, cual espero santos, 
En esta paz espero 
Veneer la guerra de mi ardor primero. 

Ya la fatiga dejo 
B^lica, literaria y cortesana, 



DB FB. 0BB6niM0 DB BAN JOSi, 21^ 

Que otra senda mds liana 

El cielo me prepara en mi consejo; 

Mire como en espejo 

Quien acertar desea 

Un vivo y puro ejemplo, 

Y yo que en ^1 contemplo 

De mi quietud la goberana idea, 

Formar^ de esta suerte 

Mi vida hasta que tope con la muerte. 

No huyo la milicia, 
Ni puedo huir los trances de la guerra, 
Porque en mi propia tierra, 
Tengo enemig08 de mayor malicia; 
Una cruel codicia, 
Un feroz apetito , 
En bandos dividido 

Y en celada escondido , 

Un irascible ejdrcito maldito 

De enemigos caseros 

Me hace guerra con asaltos fieros. 

No huyo de la escuela, 
El cuidado, las dnsias del estudio, 
Que dntes agora estudio 
Con mayor vigilancia y mds cautela; 
Ni la perp^tua espuela 
Que al cortesano aflige 
De su trato me ahuyenta; 
Ni huyo la tormenta 
Que barrunta en la nave el que la rige , 
Porque d mayor fatiga, 
Si bien mds Mil este ardor me obliga. 

Agora diligente 
Formard mis lucidos escuadrones, 
Arrastrard pendones 



-^''^ 



^20 POBBUs SBLB0T1.S 

De la tart&rea, cruda y fiera gente^ 

T la mia obediente 

A superior precepto, 

Reptiblica ordenada 

Formari descansada, 

Gozando el alma en vinculo perfecto 

De sus yasallos fieles, 

Con yictoriosas palmas y laureles. 

Aquf cada potencia 
Con ^mula porffa pretendiendo , 
Sin confesion ni estruendo 
El premio de su honor 6 diligencia, 
Gozard en eminencia 
Otras cdtedras , becas , 
Otras plazas y estados, 
Mas bienaventurados , 
Honras mds firmes, porque mdnos haecas. 
Con fnclita alabanza 
Que aquf perp^tuamente el alma alcanza. 

En medio de esta cumbre 
A quien el cielo su hermosura ofrece 
Y d donde fdrtil crece , 
De incultas flores, bella muchedumbre, 
Con nueya y pura lumbre, 
Sobre el tiempo y fortuna 
Mds alto colocado 
Que el viento rodeado 
Por el cdncavo cerco de la luna. 
Con eterna victoria 
Cerca del cielo esperard su gloria. 

(Dice arrodiUado ) . 



DB FB. 0BB6NIH0 DB SAN J0S6. 221 

Ya log umbralee de tn excelso templo 
Hnmilcle adoro, dulce desengano, 

Y con la ofrenda de mis ojos bano, 
Tjs sacras aras, do mi bien contemplo; 

En ellas cuelgo mi cadena, ejemplo 
De la tirana furia del engano, 
Cuyo dolor, efecto de su dano, 
Con segura memoria agora templo. 

Aquf , ya libre de fortuna, eu tanto 
Que el mar se empiria hasta el planeta rubio, 
Verd anegar confusamente el suelo , 

Ser^ Dencali'on de este diluvio; 

Y en esta cumbre i oh desengano santo ! 
Vecino estar^ de ^1, si ella no es cielo. 

( Volviendo el rostro v6 el instrumento de Tireno en tierra , y 
tom&ndole , dice ) : 

^Es dste instrumento? Sf: 
i Y parece el de Tireno! 
]B1 es sin duda; ;ay de mfl 
De melancolfa lleno 
Salid d llorar por aquf. 

fil siente y con gran razon, 
Su partida y nuestra ausencia, 

Y por la misma ocasion 
Llora el-prado su presencia 
Porque era su cora^on. 

Razon serd consolalle, 
Pero no s^ donde estd , 
Buscar^le por el valle 
Cantando , que asf me oird, 

Y podrd ser que le halle. 

(Canta). 

Despues que le ribera 
Dejas de nuestro rio , 



222 POBSfAS SBLBCTAS 

Se vuelve en seco estfo 
La verde prima vera, 

Y todos BUS zagales 

M&8 que ovejas y flores quitan males. 

Con doloridos ecos 
Sembrando sas querellas , 
Hieren d las estrellas 
Desde estos monies huecos , ' 

Y con blando ruido, 

Los drboles responden al gemido. 

De pacer olvidado 
El rebanuelo triste , 
Huyendo se resiste 
Al silbo y al cayado , 

Y por aquesa sierra 
Esparcido sin dueno libre yerra. 

En los surcos adonde 
Atesoramos trigo , 
Ingrato y enemigo 
El campo nos lo esconde ; 

Y por 61 d manojos 

Los cardos nos produce y los abrojos. 

En vez de la violeta, 
Del jazmin y la rosa , 
La hierba venenosa 
Para mortal saeta ; 

Y el prado dd por flores , 

Pena, Uanto y dolor, d sus pastores. 

Toda aquesta montana 
Con igual sentimiento 
Hace comun lamento , 

Y el aire le acompana. 
Que de suspires Ueno 

S(51o repite el nombre de Tireno. 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB SA.N JOSi. 223 

(Despierta Tireno , y dice) : 

gQui^n de mf se acuerda agora? 
Quidn repite aquf mi nombre? 
Hay en el mundo algun hombre 
Sino el qunmis males Uora 
Que d mf cantando me nombre? 

I Ah Bueno ! ; Cudn breve fuiste ! 
No bastaba ser tan leve 
El contento que me diste^ 
Sino que tambien quisiste 
Que fuese su gloria breve. 

Pero , como eres retrato 
De la gloria de este mundo , 
Duraste tan breve rate , 
Sueno, aiinque fuiste profundo, 
Tocando presto d rebate. 

En tf ya olvidado estaba 
De mis males y mis bienes , 

Y aunque del bien me privaba , 
Por huir de sus vaivenes 
Sueno tu olvido abrazaba. 

No hay miseria que se iguale 
A la del jamds no s^r , 
Pero d quien tan mal le sabe 
El &6r en el padecer, 
Mas que el s^r, no ser le vale. 

En ti buscaba esta suerte , 
Pero durdme tan poco, 
Que en dolor se me convierte , 

Y en todo al fin pruebo y toco 
Que es esta vida, una muerte. 



tMAM^^^«My«^A^MMMAM/«/VA> 



324 POBSiAS 8BLBCTAB 

I Ay gloria vana , vana , torpe y brere , 
Engano , encanto , burla y fingimiento 
La que estriba en tan d^bil fundamento 
Como el arena de esta vida leve ! 

gQui^n A fiar, quidn d seguiAe atreve 
El curso incierto de este in^il viento, 

Y quidn d edificar sobre cimiento 

A riesgo de que un soplo se le Ueve? 
No hay cosa tat rtiin, flaca y liviana, 

Que pueda ser ; oh mundo ! tu retrato 

Por mds que seas de las almas dueno ; 
Pero mirando el curso de tu trato 

Par(^ceme tu gloria joh vida humana! 

S6lo un desconcertado y breve sueno. 
Geb. Tireno es este, que Uoroso y triste 

Se nos anda escondiendo por el valle; 

I Tireno, d6nde estds? ^dd te escondiste? 
TiR. ^Gerardo no es aquel? Quiero dejalle 

Y entre aquestas retamas esconderme 
Hasta que al fin se vaya 6 ya me halle. 

Ger. No hay para qud te escondas, no hay hacerme 
Engano, mi Tireno; ya te he visto, 
Tireno; no pens^ que pudieras conocerme; 

Sea por siempre loado Jesucristo : 
No me dirds, gpor qu6 te me escondias? 
Irdme, si A tu gusto aquf resisto. 

TiR. No, no, Gerardo amigo, que me harfas 
Notable injuria; pero ya it sabes. 
La causa de estas mis melaucolfas. 

Ger. Asf es verdad ; mds ya es razon que acabes 
Con pensamientos 6 imaginaciones , 

Y los pongas en otras cosas graves. 
TiR. No son bastantes estas ocasiones 

Para traelle d uno sin consuelo. 



BE FR. GBb6nIM0 DB SAN JOStf. 225 

Geb. Por cierto no, Tireno; aunque perdones, 

lQu6 pena puede haber, qu^ desconsuelo, 
En seguir, resignada en Dios latuya, 
Con su favor, la voluntad del cielo? 

Si s61o atiendes d cumpjir la suya 
Sin propia voluntad, no hay propio dano 
Ni mal despues que ^ la conciencia arguya ; 

De mds que yo tengo por engano 
Pensar que se recibe grave pena 
Dando d la libertad dominio extrano ; 

Si con ^1 no convengo, enhorabuena; 
Mas si es la mia A la de Dios conforme , 
Hago mi voluntad, y hago la ajena; * 

Y aun puede ser con ella asf uniforme 
Que no la ajena, mds la propia mia, 
Haga, si en la Dios yo me trasforme; 

De donde ya tambien se seguiria 
Que siempre yo mi voluntad cumpliese, 
Pues siempre la de Dios se cumpliria. 

^ Qu^ mayor libertad , aunque fingiese 
La presuncion humana cualquier modo 
Para que siempre su querer se hiciese? 

Que si con el de Dios yo me acomodo, 
Tal libertad alcanzo en su obediencia , 
Que hago mi voluntad siempre y en todo. 
Tm. Aunque no se te ha olvidado la elocuencia 
Que alld en la escuela, no en el prado inculto^ 
Aprendiste, Gerardo, tdn paciencia. 

Ya sabes que mil veces hablo d bulto, 
Bien al uso del traje, y te concede 
Que otro estilo en pastor es grave insulto. 

Mas como me crid, en aquel enredo 
Del mundo, aunque despues me vine al prado ^ 
Hablar ya de otra suerte ap^nas puedo ,• 

15 



POBSiAS 8BLBGTA8 

Geb. Holgdreme con esto haberte dado 
Ocasion, mi Tireno, de olvidarte 
De tu melancoUa, y mi cuidado; 

Y si esto puede ser alguna parte , 
Quiero con filosdfic^s razones, 
Dame licencia, en algo consolarte. 

Tib. No rinde los humanos corazones 
Virtud humana, no, Grerardo amigo; 
No fuerza de decir, ni persuasiones; 

Y aunque & satisfacerte no me obligo 
Porque no s^ ret(5ricas , mas siento 
Por la experiencia, la yerdad que digo. 

• Que otra virtud mis alta, y otro alieato 
Otro esforzado espf ritu 6 impulse , 
Es de esta gran hazana el instrumento. 
Ger. Yo te confieso que tomando el pulso 
A las causas de aquesta, la eficacia, 
No estd en el arte de mi estilo insulso; 

Superior ha de ser aquella gracia 
Que rinda voluntario al albedrfo; 
No basta la del m^sico de Tracia. 

S61o el que tiene entero senorfo 
Sobre las criaturas racionales, 
Goza de este absolute poderf o ; 

Y aun quiero confesarte que las tales 
No pueden menear sin su licencia 

La mano aun & las obras naturales; 

jMas si supieras t^ la competencia, 
Que alld los sdbios tienen en el mundo, 
Sobre c6mo es esta providencia! 

Tib. Deja agora, Gerardo, ese profando 
Pillage, no te metas en honduras, 
Que yo en la iglesia y en la U me fundo. 

Geb. Y yo tambien, Tiretio; mas si apuras 



DB FB. gbb6nxuo DB 8^N josi. 997 

La verdad, que tti sientes, yo asegarOy 

Que lo q«e yo dijere, td lo juras; 
Por nuestro amor, Tireno, te conjuro; 

Dime , pues , aunque en riistico modelo , 

Muestras ing^nio en el decir maduro. 
^En todo lo que abarca tierra y cielo 

No asiste Dios, con fntima presencia? 
Tie. Jamds yo tuve de eso algun recelo. 
Gee. Y, dfme gcon perfecta dependencia 

De su primera causa toda cosa 

No es? no vive? 6 tiene inteligencia? 
Tie. ^Qui^n de esa gran verdad, ni dudar osa? 
Gee. Pues tampoco podrd ponerse duda * 

En lo que la opinion hizo dudosa. 
Necesaria ser^, luego, la ayuda 

De este principio universal, que mueva 

Todo lo active , y que aplicarlo acuda ; 
No que le d^ poder y forma nueva, 

Sine que aquella misma que tenia 

Con secreta virtud se la promueva, 
'Tie. Quftate alld con tu filosofta 

Que yo de aquestas cosas, s61o creo 

En lo que d la cartilla deprendia; 
En lo demds, Gerardo, lo que veo, 

Es, que sin Dios no puede cosa alguna 

Ni tener, sin su ayuda, un buen deseo. 
Gee. Mas, has de confesar, Tireno, que ninguna 

Cosa se obra en el mundo, si primero 

Dios no ^npieza, y coiriendo, luego una, 
Hace la misma accion basta el postrero 

Punto de cada obra, dando en ella, 

A Dios la criatura, honor entero. 
Tib. Digo que tienes en decir estrella, 

Y que hari la razon que me has propuesto, 



^ 



d88 VOESiAB SBLBOTAS 

« 

No 8(51o en mf , sino en las piedras mella. 
Geb. Qu^ qnieres que te diga, Tireno; ya con est(v 
Podr^ aspirar ^ lo que t^ negabas. 
Si no te soy en discurrir molesto ; 

Ya espero persuadirte , que no andabas 
Acertado en negarme te exhortase 
A salir del propdsito en que estabas. 

Ya te confieso , que si no pensase 
Habias t^ primero resistido 
Con dnimo que hacello aprovechase, 

Ni hubieras de tus hombres sacudido, 

con prudencia el exeesivo peso, 

con modestia el tftulo subido. 

Jam^s te importunara con exceso 
A que aceptaras de mayor el cargo , 
Si d entrambos deseara tener seso. 

Mas como s^ que ya por tiempo largo 
Y con verdad has hecho resistencia, 
No te espantes Tireno si me alargo; 

El cargo, imperio, honor, la presidencia, 
Sdlo aceptalla puede el que rehusa 
Humilde y atentados su excelencia. 

Que cuando la ambicion, como se usa, 
Soberbia y confiada se convida, 
Su indignidad el mismo gusto acusa. 
Tie. De buena gana oyera ipor mi vida! 
Tu doctrina y consejos i oh Gerardo ! 
Si no fuera en sazon tan desabrida. 

Estoy con el humor tan lerdo y tardo. 
Tan destemplado y estragado el gusto , 
Aunque harto demostrdrtelo me guardo , 

Que en cosa alguna apenas hallo gusto ; 
Antes, en lo que dices mds gustoso 
(Tal estd el paladar) hallo disgusto. 



DB FB. obb6nimo db bjls josi. 229 

<jrEE. No dejar^ por eso , deseoso , 

Tireno, si pudiese, de agradarte, 
De procurar salir yictorioso. 
Hdsme de dar licencia en esta parte, 

Y porque yo pretendo divertirte 
Esclichame tambien , y aquf sentarte. 

Tie. Enhorabuena, gustar^ de oirte 

Algo qne ensene y nos alegre junto*, 
Gee. Y yo , Tireno mio, de seryirte. 

Acuerddseme agora, en este punto, 
Una donosa fdbula de Esopo 
Que te ha de entretener segun barrunto. 

Y, pues , tan d propdsito la topo , 
Advidrtela y verds un fiel retrato 
De la humana ambicion , si no ores topo ; 

H^tela de contar en breve rate ; 
Perddname, ya sabes los tributes, 
Del lenguaje retdrico y su ornato : 

Juntdronse una vez todos los brutos 
Para elegir su rey , en un desierto , 

Y establecer sus leyes y estatutos, 
Como tal vez , el pueblo que sin cierto 

Gobierno, libre, en confusion vivia, 

Y se reduce d numero y concierto ; 
Halldronse d las C6rtes aquel dia 

Todos los grandes brutos de la tierra, 
€on otros muchos de menor cuantia ; 

El caballo famoso en paz y en guerra 
Mostrando A todos su gallardo brio 
€on que acomete, huye, sigue y cierra; 

El soberbio leon con senorfo 
A los mds arrogantes , mds terrible , 

Y al que se humilla , favorable y plo ; 
Bugoso el tore con bramido horrible , 



980 POBSfAS SBLBCTAS 

Ministro al culto y la labor de Cdres , 
Y en amorosas lides inyencible. ' 

T t^, que sdlo A vfrgenes mtij6*es, 
I?nico, por el cuerno te sujetas, 
i Tanto la virginal fragancia quieres! 

El ciervo vivador, de las saetas 
Libre, con el ganchoso y gran penacho 
Huyendd de venablos y escopetas ; 

La est^ril mula, y el mestizo macho, 
El javalf furioso y colmilludo , 

La mansa oveja, y el cabron bafbudo, 
El lobo salteador, el asno tardo, 
Con el rinoceronte narigudo ; 

El jiboso camello, y el leopardo, 
El 080, la pantera remendada, 
De bianco y negro, de leonado y pardo; 

Tambien la fiera tigre fu^ aquf hallada- 
Sin que con su bramido el aire rompa, 
Ni de sus caros hijos despojada: 

El elefante con soberbia pompa , 
Muro portdtil en el tiempo antigo, 
Haciendo sacabuche de su trompa; 

Y el animal en grade igual , amigo 
De la fruta mds r^stica y del barro , 
Cuanto al hebreo y C^res enemigo : 

Tambien vino dejando el vago carro 
De Baco, al general ajuntamiento 
El lince en vista y en color bizarro; 

Ni aquf faltd tampoco el papaviento 
Que sin perder su lisonjero estilo 
Se muda de color cada memento; 

Su cru^l defensor envid el Nile 
Con enganosas Idgrimas rogando. 
Si es que Idgrimas Uora el cocodrilo* 



DB FR. OBBdNIliO DB SAN JOS^. 

El perro fidelfsimo halagando 
Con el hocico y cola, y del tributo 
Que Atenas le did publico, allegando; 

Trudn el mico, y el raposo astuto, 
La mona haciendo gestos como an nino , 
El gate cazador , dgil y enjuto ; 

Salid entre todos con notable alino 
Prefiriendo d su vida la limpieza , 
Hermoso y candidfsimo el armino; 

Con no mdnos temor que ligereza , 
Acudieron -las liebres y conejos, 
Supliendo con lafuga su flaqueza; . ^ • 

Tras esta multitud de animalejos 
Vinieron sustitutos puntteles, 
Por ninoB, por enfermos y por viejos; 

Al fin la turba toda de animales 
Que este nombre aplicaron d su bando , 
Vinieron d las C6rtes generales. 

Pues juntos asf todos, como cuando 
Se vieron encerrados en el area 
Que fud sobre los montes fluctuando, 

Viendo que al fin en todo lo que abarca 
El ancho mundo su poder se extiende, 
Trataron de elegir un gran monarca. 

Cada cual quiere sello y lo pretende, 
Uno porque es valiente y animoso , 
Otro porque de sangre real desciende, 

Aquel porque es muy sdbio y cauteloso , 
Este porque con fuerzas es astuto , 
Cudl por m&& grande, cudl por mds hermoso, 

Y aun dicen que hubo allf mds de algun bruto 
Que pretendid ser rey con muchas veras , 
Sdlo porque en el mundo no 4& de fruto. 

Mas fueron muy reidas sua quimeras 



282 POBSiAS 8BLB0TA8 

Y descubiertas todas sus maranas, 
Sin hacerse de ^1 caso entre las fieras. 

Hubo, empero, discretas alimanas 
De caletre chapadas y machuchas 
Que allegaban gloriosas sus hazanas. 

Hubo mucbas pendencias, rinas muchas 
Bandos, motineSy y basta desafio, 
Como en algun anfiteatro, luchas; 

Cada cual pretendia el senorfo 
Con gente de su parte y en su abono 
En confuse tropel y desvarfo ; 
« Pero entre aquestas dudas, salta un mono 
Artero, cauteloso y solapado, 
Con otras condiciones d este tone, 
. El cual con ambicion, desvergonzado, 
Entre tan noble y tan ilustre gente , 
Al cetro aspira del supremo estado. 

En medio del Senado, indiferente 
Se presenta A deshora, y con donaire 
A bailar empezd ligeramente ; 

Hizo dos mil cabriolas en el aire, 
Con meneo y compds muy concertado, 
Saltos,brincos y vueltas al desgaire; 

Admirdse gran parte del Senado 
De ver su brio, gala y gentileza, 

Y yino poco d poco d ser nombrado ; 

En especial del vulgo , el cual empieza 
A apellidalle rey, y al mismo luego 
Le cine con diadema la cabeza. 

Alterdse el Senado , y sin sosiego 
Comienzan voces, bandos y protestos. 
Contra aquella eleccion del vulgo ciego, 

El tigre y el leon, con fieros gestos; 
El tore y el caballo, el elefante , 



DB FB. aBBdNOCO DB 8A.N JOSA. 288 

Y alg^nos otros de la parte de estos, 
Contradijeron con yalor constante 

La eleccion de aquel mono , y siempre fueron 
De parecer, en todo regugnante. 

Mas poco sua protestas les valieron , 
Que el vulgo errado, siempre yerra y vence, 
Como los de su bando aquf vencieron; 

Hacen luego que al punto se comience 
A Uamar rey al mono, y que ninguno 
Contra su majestad se desvergiience; 

Luego le dieron todos de uno en uno 
La obediencia, besdndole la mano, • 

Aunque hacello quizd no quiso alguno ; 

Mas sea como fuere, el mono vano, 
Quedd con la corona, y en la cumbre 
Del g^nero brutesco muy ufano ; 

De aquf pudo quedarse la costumbre 
De hacer corona d aquestos animales , 

Y al parecer es just© se acostumbre; 
Pues como vemos , fueron ya los tales 

Los monarcas , los reyes y senores 
De todos los demds irracionales: 

Hecho lo cual, los brutos electores 
Se dividieron todos al memento , 
Cudl Ueno de placer, cudl de dolores; 

Pero Uena de envidia y sentimiento 
De una eleccion tan vil, la cauta zorra, 
Jura que le ha de dar al mono un tiento ; 

Y cual false Sfnon , sin que se corra , 
Vd d hablar al rey , con cetro , capa y gorra. 

Ella con grande arenga y elocuencia 
Asf empezd alabando su persona , 
Para captalle la benevolencia : 

— Poderoso monarca, mono 6 mona, 



t84 POBSfAS ULB0TA8 

Con cuyo ilustre y excelente nombre, 
May bien el de monarca proporciona, 

A quien todo animal, fuera del hombre^ 
Se rinde y obedece d tn mandado, 
Haciendo que tu fama al mundo asombre; 

Sables I'oh gran sefior! qne yo be hallado 
Un tesoro de came en cierto pnesto 
Escondido en la tierra y encerrado , 

Y viendo que por ley estd dispuesto 
Que pertenezca al rey, sin yo tocallo, 
Quise mostrar mi lealtad en esto. 

• Pfra que dntes que alguno pueda hurtallOj 
Tu majestad lo goce como es justo , 

Y asf lo aviso como fiel yasallo. — 
Didle al rey el aviso mucho gusto, 

Agradecidlo , y Ueno de contento, 
Olvidado del cetro y trono augusto, 

Dijo que ^1 mismo irfa , y al memento 
La zorra le llevd do visto^habia, 
La came con un lazo fraudulento. 

La cual , en viendo el mono , de alegria 

Y de codicia Ueno, did consigo 
En ella y en el lazo que encubria; 

Y viendo la traicion del enemigo 
Comenzando d quejarse de la zorra, 
Al cielo, del engano, hacia testigo. 

Mds ella sin que en algo le socorra 
Haciendo de sus Idgrimas desprecio , 
Con esta mofa sus calumnias borra : 

— ^Siendo tan.ignorante, dijo, y n^io, 
Pensabas usurpar el senorlo 

Y ser entre nosotros de algun precio? 
Justo es que quien de m^ritos vacfo 

La dignidad procura con engano^ 



DB FB. awuCmruo db ban jobA. 28f^ 

Halle castigo igual su desyarfo, 

Y en ^1 de su ignorancia el desengafio. — 
Tib. Parece que has querido 

Gerardo confirmar mi sentimiento , 

Y d mi dolor crecido 

Darle escusa y aun alas con tu cuento. 
Geb. Por cierto que mi intento 
Antes fu^ de aliviarte ; 

Y en su discurso vdrio , 
Como por el contrario , 

La dignidad de tu eleccion mostrarte; 

Y esperaba que al punto, • 
Te habias de rendir y alegrar junto. 

Tib. Bien se muestra Gerardo 

Cudn libre estds de este trabajo ahora , 

Y que en tu pecho mora 

Otro estado mejor que el que yo aguardo; 

Pues con decir gallardo , * 

Como el sano robusto 

Que al afligido enfermo 

De brio y gusto yermo, 

Consejos dar procura en su disgusto , 

Asf me persuades 

Me arroje al golfo de las dignidades. * 

g Qu^ alivio 6 gusto siente 
El superior, en superior cadena? 
1 qxi6 disgusto y pena , 
El que cuida de sf tan solamente? 
A aquel , contfixuamente , 
El bien y mal ajeno 
Le aflija y le desvela, 
De celo y de cautela 
Siempre cercado y de temores lleno ; 
De sf todo olvidado, 

Y todo ^1 en los otros ocupado. 



S86 POBSIaS 8BLB0TAS 

Al tiempo que en sosiego 
Del dulce sueno el stibdito descansa, 
Vela, 86 aflige, y cansa 
El superior; en repetido ruego , 
Ta de su celo el fuego 
Le abrasa, y sin alivio, 
Todo lo vuelve y anda ; 
Al flaco esfuerza, ablanda 
Al duro, alegra al triste, enciende al tibio, 
Al mfsero consuela, 
Al libre pone freno, al tardo espuela. 

El rostro y el semblante 
Gomo camaleon, cada memento 
Muda segun el viento 
Del imperioso s6bdito arrogante , 

Y con amor constante 
Entre tanta mudanza, 
Ya sereno, ya grave, 
Ya duro, ya siiave, 

Siempre en un fiel y con igual balanza 9 

Y k voces todo junto , 

Lo ha de tener y sin faltar un punto. 

Al trabajo el primero , 
El postrero al descanso, al fin en todo 
En vida, estilo, y mode, 
Mds puntlial al observante fuero, 
Hecho comun terrero 
De todas las saetas 
Que el arco malicioso, 
Guanto inferior danoso, 
Tal vez arroja al corazon derechas, 

Y ^1 siempre, manso y blando, 
El interior dolor disimulando. 

^Qui^n, pues, d tantos danos 



DB FB. 0Bb6niM0 DB BJM JOBi. 287 

Quiere exponer el soplo de su vida? 
T en una f^ mentida 
Fiar, Gerardo, el curso de sua anos? 
Entre tantos enganos , 
Entre tantos disgustos^ 
T entre cuidados tantos, 
Fingimientos y encantos, 
^Qui^n pone el bien de sus deseos justos, 
Si en la paz de la sierra 
Puede vivir en paz sin esa gnerra? 
Geb. Porque suele d las veces ser consuelo 
Confesar y aproballe al lastimado 
La causa de su justo desconsuelo , 

Quiero condescender, Tireno amado, 
Agora con tu triste sentimiento, 
Dolidndome tambien de tu euidado. 

Podrd ser que con esto, el pensamiento 
Que con la aprobacion se satisface, 
En su satisfaccion halle contento. 

Porque la yoluntad, de donde nasee 
La turbacion, la pena y el disgusto , 
Busca su aplauso y el aplauso aplace, 

Y esperoen Dies, que, pues, tu celo es justo ^ 
Mudard tu tristeza en alegrf a , 
T el pecho enfermo en corazon robusto ; 
Mas, no s^ qui^n se viene. 

(Entra Bejarano y dice): 

Bej. No hallaria 

Por aquf algun pastor de este rebano? 

Geb. ^No es aquel Bejarano? 

Tib. Sf , d f^ mia; 

Geb. Pues atended, porque es un viejo extrano; 
!^I nos busca sin duda, y si comienza, 
No tendremos tal dia en todo un ano.j 






998 POBSiAS SBLBCTA.S 

Bej. I Tal maldad de zagal ! tal desvergtienza I 
Que & entrar se atreva sin estar el dueno? 
No hay en estos mozuelos ya vergtienza. 

Tie. Si 6\ viene acd, Gerardo, yo os empeno 
Mi palabra , que os haga al mismo punto 
Reir y d mf templar el triste ceno ; 

Geb. Llam^mosle , pues y a. . • 

Tib, No, no; barrunto 

Que ^1 nos ha visto, y algun cuento bueno 
Debe traer; verbis, estad & punto. 

Bej. ; Ola ! pastores , mayoral Tireno , 

^Ddnde diabros estais, responded presto? 

Tie. Qu^ ^s esto, Bejarano, & ddnde bueno? 

Bej. Aqjaf os estais, y respondeis qud es esto? 
Dentro de aqueste cercado y prado ameno 
Se OS ha entrado un zagal muy deshonesto^ 

Y se estd repastando alU sus oabras, 

Y vos aquf , sin que se os d6 dos habras? 
Tireno, de verdad, vuesos zagales 

Me tienen mucho deseanzalizado, 

jQud han de sufrir, con atrevencias tales, 

Entrar d repastar en el cercado ! 

Tib. No son aquesos los mayores males 
J Oh Bejarano ! ni el mayor cuidado 
Que me aflige y desvela, que otro agora 
Mi vida y ejercicios empeora. 

Bej. ^No me dird, pues, qu^ le ha sucedido? 
Agora ha de tener melancolfa? 
Un pastor tan doncel y tan garrido 
De tanta machuchez y losanfa? 

Diga; que juro & San si en el ejido, 

Algun zagal de poca mesuria 

Con trato descompuesto le ha enojado, 

Yo har^ que se le acuerde, mal su grado* 



DB FB. aSBbNIXO DB SAN JOS^. 

Mas sea lo que faere y no estd triste 
For cualsequiera cosa que suceda, 
Todo en la voluntad de Dios consiste, 
Que aqueste mundo no es mds qae una rueda; 
Mire^ si en estaa eosas di en el chiste. 
No habrd ni aquesto, que danarle pueda; 
Sdlgase & pasear, hu^lguese un poco; 
^Qu^ quiere hacer aquf , tomarse loco? 

^Por qu^ estd ahf encerrado d la sisombra? 
Saiga J yerd esas agnas tan donceles 

Y esos floridos ^rboles, que asombra 
Gudn sdpito ban crecido, aunque noveles; 
Parece todo Ueno de cribeles ; 

Saiga al aire, y verd con.su provecho 
La claredad que siente alld en su pecho. 

No quiera dntes de tiempo bacerse viejo, 
Crdame, y cuando est^ melancdlico, 
Tome dos ajos y una vez de anejo , 
Que es para todo mal remedio unico ; 

Y si esto no le parece , otro consejo : 
Mire; ponga en el rio, asf, el hosico, 

Y beba de ^1 mientras tuviere gana, 
Que el ganado yacuno asf se sana. 

Tib. No son todos los males de una suerte 

I Oh Bejarano amigo ! ni el remedio 

De mi mal es aquese. 
Ger. Puea advierte 

Que ^1 para todos balla un fdcil medio , 

Con quien no cabe enfermedad ni muerte, 

Que es comer y beber. 
Bej. Tambien remedio 

Yo asf todo mi mal : ^Pues qu^ pensaba? 

Que con sus melecinas me curaba? 
Mire, porque el renjedio no le aburra. 



840 POBSfAB 8BLB0TA.8 

• 

Lo que me sucedid en un grande azarre z 

Iba yo caballero en la mi burra 

Por somo aquel canchal, y al decir arre, 

Gaf el riscal abajo, y una zurra 

Me did el dolor, y me cogid un soharre, 

Que estuye medio muerto una gran piezsk, 

Y atin no habia levantar despues cabeza* 
^Qud hiee entdnces yo? rastrando d casa 

Me huf y dejd la burra en esos cerros; 

Y dije: asadme un pato, y mientras se a.sa, 
Traedme ac4 un cesto Ueno de berros; 
Comflos, y bebf con agua escasa 

Bien dos azumbres , y despues con puenros 
Comf un ganso y un trozo de cecina, 

Y agora estoy como una clavellina. 
Tie. Pardceme muy bien la medecina. 

Be J. ^Pues qud queria? Venga, y torne, y Tuelva 
El frdsego , y recdtale el jacope ; 
No hable, si se yulca , ni revuelva, 
Pulguese luego, sanglese y se arrope, 
Echenle melecinas d gran priesa 

Y empues de todo, cdtalo en la huesa. 
Ger. Tambien ; oh Bejarano ! algunas veces 

Quedan con m&s salud, 
Bej. Si entre zamarros 

Tan moelles se quedan y soeces 
Que no podrdn Uevarlos cuatro carros , 
Mirad, ^sabeis cudl quedan? como heoes; 

Y tan tagarnios como los tabarros, 

Que sdla una agua en tierra d& con ellos. 
TiR. Pdguete el cielo, amigo Bejarano, 
La Yoluntad, el dnimo, y la obra, 
Que aunque pretendes alegrarme en vano , 
Al fin algun alivio el alma cobra. 



DB FR. aSsdNIMO DB SAN JOS^. 241 

Geb. Con un consejo tal qui^n no estd sano? 
Sfguele id y verds si no te sobra 
La salud. 

Be J. Muy bien puedes, que los viejos 

Medio estrdlogos somos en consejos. 

Gek. gCdmo astrdlogos? 

Bej. Como que acertamos 

Mds que ellos, aunque miren las estrellas ; 
Que en lo que d los zagales endilgamos, 
Somos muy mds certeros que no ellas ; 
^Quer^islo ver? Aquf do agora estamos, 
Viendo todo este prado de tan bellas 
Flores, que aunque eran todas nacedizas 
Parecian sin duda. ponedizas , 
Dije, yo un tiempo ; ; qu^ gentil planada 
Para hacer d unos fralles aposento ! 

Y aun casi quise hacer una majada 

Do cupieran cien bestias bien d cuento ; 
gNo veis como la tienen ya labrada, . 

Y en la como le llaman del convento? 
A la deronda digo del calostro, 
Viven fralles, donceles en el rostro. 

Pues yo s^ cuando aquel zancal de arana 
Moscon del monte , i abrdselo su lena ! 
Como senor de toda esta montafia 
Se regodeaba por aquest^ pena , 

Y con visajes de fegura extrana 
Saltando andaba aquf de brena en brena, 
Hecho cudndo carnero , cudndo gallo , 
Con flauta, panderete, y d cabq^llo; 

Otra yez como zorra se mostraba 
Para espantar al hombre, y si algun dia 
Alguno por matalla la tiraba , 
Ella se retiraba y escondia, 

16 



242 POBSiAS SBLBCTAS 

Y despues de una pena se mostraba 
T d grandes carcajadas se reia; 
Mds yo le dije, jtiroos por aquesta, 
Que no hagais mucho tiempo tanta fiesta. 

Presto vendrdn aquf, mi f6 es empeno, 
Los que os arriedraran de todo el prado; 

Y asf ello sucedi6 como os lo enseno 
Que vinieron los fralles , y al pecado 
Lo echaron en el huego como un leno, 
D6 en sus llamas lo tienen apeado , 

Que al fin como ellos son de Dios ministros, 
No hay rehurtir ni un punto a sus registros. 
Asf que (mi Tireno), en lo que he dicho, 
. Sabed que son consejos sostenciales 

Y que tienen los viejos, el caprucho, 
Mds firme en endilgar que los zagales; 
Siempre vereis que atinan en su dicho 
Porque saben de bienes y de males ; 
Vos dejaos enganar de Bejarano 

Y vereis c6mo os doy alegre y sano. 
Tib. Yo te agradezco el amor, 

Bejarano , y el cuidado 
Que tienes de mi dolor , 

Y algo me has aliviado , 
Aunque es tan malo el humor. 

Bej. Y aun os lo pienso quitar ; 

^Decidme lo que teneis? 
Tib. Ya presto no me vereis 

Mds en aqueste lugar. 
Bej. ^C6mo no? Decid de hecho 

La causa de vuestro enojo , 

Que hasta que est^ satisfecho , 

Tendrd un muy grande trabajo 

Acd dentro de mi pecho. 



DB FB. 0Br6nIM0 DB SAN JOS^. 243 

Tib. Harto has hecho, Bejarano, 

En entretenerme un poco ; 
Bej. Pardiobre si no estais loco 

Que OS he de dar presto sano; 

Dejadme ver, que yo os jure 

Aunque sea por ensalmo, 

Haceros con un conjure 

Abrir la boca de un palmo , 

Riendo yereis si os euro. 
Tib. Pues alto, yo me holgar^ 

De gozar de tu remedio. 
Geb. Yo d ello te ayudar^. 
Bej. P6ngase Dios de por medio, 

Tireno , tened vos fd ; 

Para manana os aplazo ; 

Mas dntes que os despertais, 

Os pido con este abrazo 

Una merced que me hagais, 

Que no os serd de embarazo. 
Tib. Hardlo asf por mi vida. 
Bej. Pues tomad el instrumento 

Y cantad por despedida. 
Que yo bailar^ al memento 
Sin que Gerardo lo impida. 

'Geb. Canta, pues, Tireno, y toca, 

Aquf los dos bailaremos. 
Tib. Aunque mi alegria es poca , 

Har^le fuerza d mi boca 

» 

Y cantando nos iremos. 

(Canta Tireno y bailan Gerardo y Bejarano) . 

Qiie parecen mis penas ' 

Olas de la mar , 
Porque vienen unas 
Cuando otras se van. 



244 POBSfAS 8BLBCTAS 

Mi dolor apenas 
Se mitiga nn poco, 
Y en la orilla toco 
Sus blandas arenas, 

Cuando en nuevas penas 
Me vuelvo d engolfar, 
Porque vienen unas 
Cuando otras se van. 

Cuando ya pensaba 
Que con viento manso , 
Gozaba el descanso 
Que yo tanto amaba, 
Con ola mds brava 
Se me altera el mar, 
Porque vienen unasj 
Cuando otras se van. 

Una desventura 
Nunca viene sdla, 
Que tras una ola 
Otra se apresura; 
No hay hora segura 
De pena y pesar , 
Porque vienen unas 
Cuando otras se van. 

Miserable suerte 
La de los mortales , 
Que tras tantos males 
Esjera el mds fuerte; 
No hay s61a una muerte 
Que mil muertes hay, 
Porque vienen unas 
Cuando otras se van. 



DB FB. GBRdNtlCO DB BAN JOS^K. 245 



ACTO SEGUNDO. 



(Salen Tireno y Bejarano. — Vdnse cantando y bailando). 



Be J. gCdmo quereis, si no »6 ddnde os duele, 
Tireno, que yo os cure la dolencia? 
Manifestarla el mismo enfermo suele; ' 

Yo OS ofrecl que harfa con mi cencia , 
Cuando nos despartimos lotro dia, 
Dejdsedes aquesa empertinencia; 
Si no me lo decf s , 
Tie. Quien se ofrecia, 

A dar salud entera A un pecho enfermo , 
Bejarano, saber el mal debia; 

Pero aunque estoy , como dntes siempre yermo 
De gusto y desconsuelo , porque agora 
Cou cualquiera remedio mds enfermo , 

Todavfa algun tanto se mejora 
Mi mal con la esperanza de una nueva 
Que espepo cuidadoso cada hora; 

Con Gerardo la espero, porque ^1 Ueva 
Al mayoral mis yeces. 
Be J. Pues Tireno, 

Dadme licencia para que me atreva 

A pediros digais, ya, md,s sereno, 
Estos grandes misterios, que no yerra 
Quien lo desea ya por veros bueno. 



246 POBSiAS 8BLBCTAS 

Tib. Sabrds , pues me importunas , que esta tierra^ 
Mi Bejarano , de ella desterrado 
Dejo, si es tierra, la que un cielo encierra; 
No quiere mi desdicha, que en el prado 
Est^ yo, Bejarano, ni en Batuecas 
Quede, por rabadan de su ganado; 

Quiere que deje aquestas penas buecas, 
Testigos fieles de mi alegre vida, 
I Ay tiempo , c6mo todo lo trastruecas ! 
Yo siento, amigo mio, esta partida, 
Aunque por otra parte me es forzoso 
Hacer la fuerza voluntad rendida; 

Todos , bermano , amamos el reposo , 
Y cuand© al bien del alma se encamina 
Es este amor mds fuerte y poderoso. 

Tambien nuestro albedrlo nos inclina 
A conservar su libertad, gozando, 
De aquesta posesion casi divina; 

De adonde algunas voces nace el blando 
Murmurio contra el jus to cautiyerio, 
La resistencia al repugnante mando. 

Pero quien ba entregado el libre imperio 
En mano ajena, ya del justo lazo 
No puede huir sin proprio vituperio. 

Asf , que agora, aunque el partirme abraza 
Por ser obligacion, en algo siento 
Que baya tan presto ya Uegado el plazo. 
Be J. Tireno, aunque yo be estado muy atento, 
Pardiobre ap^nas be entendido cosa 
De esa filosomfa y parlamento; 
Vos decidme si os vais? 
Tib. i Ob qud donosa 

Preguntal no te be dicbo que sf , y luego. 
Be J. ^Qud , al fin es cosa cierta? 



DB PB. 0Br6nIU0 DB SAN JOS^. 24*7 

Tib. Y aun forzosa. 

Be J. Pues agora decid, Tireno, os ruego, 

5Y vais d ser pastor de otro ganado? 
Tie. Aquese es todo mi desasosiego. 
Bej. To juro d San... que no vais muy errado, 

Si algo OS ha aprovechado la experiencia 

Quedad ya de una vez escarmentado ; 
To la verdad OS digo, en mi concencia, 

^Para qu^ ya quereis mayordomfa? 

Si huera acd en aquesta retirencia , 
Parece que sufrirse al fin podfa; 

Mas por alld, empobrado, jDios me libre! 

Y santanton de tal mandadurfa, 
Mirad, si en esto sois, Tireno, libre, 

No la tomeis , aunque os la den guisada 
Con mucho pebre , or^gano y gengibre ; 

^Ya no sabeis que es verdad, de la manada 
Tal vez escaboUirse alguna oveja 

Y otra correr al soto desmandada? 
Aquesta" ya se cae de puro vieja, 

Una de sarna se hinche , otra de tina , 

Y 6, otra se le pudra la moUeja; 
Pues si alguna desde la montina 

Salta, y queriendo asirla, mal su grade, , 
La sacais arrastrando de la vina; 

Y ella por escaparse del cayado 
Resiste, tira coces y pernea, 
Hasta que alguna pierna se ha quebrado. 

lQ\i6 dolor hay que igual aqueste sea, 
al de ver un gracioso cabritillo 
Que hoy salta, juega, corre y corbetea, 

Manana ya, Idnguido, amarillo. 
No puede menearse ; oh mal extrano L 
Enflaquecido y triste el pobrecillo? 



348 POBSfAS 8BLB0TA.8 

ya por el contrario , con m&s dano 
Si engorda y crece , se hace un cabronazo 
Que basta A revolver todo el rebano. 

Mirad ello, do quier hay un pedazo 
De trabajo y de mal; pero creedme 
Que aqueste es de mds pena y embarazo. 

Mas para qud os lo digo d vos ; hacedme 
Servicio, de decirme en esta parte, 
Lo que tocado habeis, 6 respondedme. 
Tib. M4s quisiera yo oirte que estorbarte, 
Bejarano, que gusto asf de verte 
Dar tan buenos consejos y enojarte. 

Verdad es lo que dices, pero advierte, 
Que algunos hay que Uevan esa carga 
, Con tanto alivio, y gusto al fin, de suerte, 

Que no les ^s del todo tan amarga 
Como id agora dices ; dntes creo , 
Que no sienten su pena, aunque sea larga; 

Porque si el cumplimiento del deseo 
Suele causar quietud, sosiego y gozo, 
Tal habrd que apetezca aquese empleo. 

De mf , bien e6 decirte, que aunque mozo, 
De buenas fuerzas y robusto pecho, 
Jam^s con tales cargas me alborozo. 

Antes siempre las tomo d mi despecho, 
Y si Dios mi flaqueza no ayudara. 
Me vieras en cenizas ya deshecho. 

Mas por ventura, alguno no repara 
Ni hace case de estos trabajuelos, 
Aunque yo trabagozos los Uamara. 

Y hay rabadanes , que entre tantos duelos 
Tienen sus gustos y recreaciones, 
Buscando en el gobierno sus consuelos; 

Y dicen que esto al fin es ser varones, 



DB FB. 0Bb6nIM0 DB SAN JOB^. 249 

No echarse con la carga, ni sentilla, 
Sipo ser de invencibles corazones. 
Eej. Perddname, Tireno, que aun oille, 
No puedo esa razon, ^c(5mo es posible 
( Aunque sea una rara maravilla) 

Que si d uno le cargan un terrible 
Monte, no sienta el peso desusado, 
Con carga extrana, con fatiga horrible? 

^Hay gigante tan bueno y esforzado 
Que ya que al fin sostenga con pacencia 
Tal peso, no se sienta trabajado? 

No lo quiero creer, con tu licencia, 
Ni creo que esto mismo , si eres dueno 
De ti la abrazards , ni su sentencia. 

Aquel que con la carga, mds que un leno 
No gime ni sospira, yo diria 
Que no tiene sentido ni perjeno. 

Quiero agora contarte lo que un dia 
Que huf d la ciudad a ser testigo 
Me sucedid , y verds lo que decia ; 

Topdme alld con Bras, mi grande amigo, 
Y en despues ya de habernos saludado , 
Iba d una igresa y me llevd consigo. 
Tie. T bien, ^qud sucedid? 
Be J. Que yo abobado , 

Me detuve mirando un gran retablo , 
Muy galano , compuesto y muy dorado. 
Tie. gEra tan grande como el nuestro? 
Bej. I Al diablo ! 

Era mayor que el cerro mds erguido, 
Dfganlo Bras, que fud contuigo, y Pablo; 

Tenia tantas santas que creido 
Tuve jmi fd! que todos los del cielo 
Juntos alld d vivir se habian venido. 



250 POBSUS 8BLBCTA8 

Pues como yo mirase desde el suelo 

Y viese que alld abajo donde estriba 
Toda aquella gran mdquina, un mozuelo, 

Y al parecer como persona viva, 
Todo aquel grande peso sostentaba 

Y por hacer mds fuerza, hacia giba, 
Vile por otra parte que se estaba 

Tan alegre, gordico y tan content© , 

Y mds, que yo, que en verlo me espantaba; 
Est6velo mirando un rate atento, 

Y Bras, como me vid tan absorbido, 
Pregunt6me la causa, y yo al momento 

Se la dije admirado y afiigido; 

Y ^1 ridndose mucho , que es el hombre , 
Sobre haber estudiado, muy leido, 

Dfjome: Bejarano, no te asombre, 
Porque aquel angelico es de madera, 
Que ansf me dijo Bras que era su nombre. 

Y yo le respond! , de esa manera: 
Bien puede sostentar y aun todo el cielo, 

Y aun por eso no siente tal rabera; 
Jurdralo yo Bras, que ese mozuelo, 

es dngel que no puede sentir cosa, 
De pena de dolor, ni desconsuelo , 

es alguna fegura artificiosa , 
Que al fin aunque la hicieron con ingdnio, 

Y parece d los ojos muy bermosa, 

Al cabo todo ^1, no es mds de un leno; 
Porque aquel que con cargas oprimido, 
Tireno, no sospira, no ha perjeno, 

Y aquel que nada siente, no ha sentido. 

(Entra Pablos, nistico, compaiiero de Bejarano, 

Pab. i Oh que nublado maldito ! 

1 Oh que nublo de los diablos ! 



DB FB. 0Br6nIM0 DB SAN J08B. 251 

] Jes^s, San Gil, San Benito, 

San Bartolom^ ! 
Tib. i Ah Pablos ! 

I A. ddnde vas tan contrito? 
Pab. ftAquf vosotros estais? 

^No veis qu^ tal estd el cielo? 

gEn qu^ entendeis? gQu^ pensais? 
Tib. ^Pues qu^ hay? 
Pab. Pesar de mi agiielo, 

^Y aqueso me preguntais? 

Id d recojer el hato 

Que vieue un gran torbellino y 

Y yo lo he visto hd gran rato. 
Be J. g Por eso vienes mohino. 

Y con tan grande rebato? 
No te congojes, espera, 
Que aquf Pablos rezaremos 
Una Ave Marfa entera, 

Y lo desconjuraremos 
De toda aquesta ribera. 

Pab. No se ird, no hay que esperar 
Porque ya yo he rezado 
Una oracion singular, 

Y lo he desconjurado 

Y no ha querido cesar. 

Be J. ^Y qu^ oracion le rezaste? 

Pab. La de San Bartolomd. 

Bej. Pues que mucho que no baste, 

Si huera lo que yo s^: 
Pab. Muy mal Bejarano hablaste, 

^ Qud oracion de mds virtud 

Que aquesta de San Bartolo, 

De quien huye Bercebti ? 
Bej. ^ Qu^ oracion? el credo s61o, 



252 POBSiAS SBLBCTAS 

• 

Que es mejor que yo ni t^. 

Pab. ^ Mejor? ipardiezl ni tan bueno, 
Yo con estotra he probado , 
Que cuando estd el cielo lleno 
De nublos , lo he dejado 
Muy doncel, claro y sereno. 

Be J. Mira Pablos, yo me atengo 
A lo que dice la cartilla 

Y con >el Credo me avengo , 
Que aqueso otro es taravilla 

Y por bueno no le tengo. 
Pab. I Taravilla me dijistes ? 

Vos sois molino y no bueno. 
Be J. Gata , que no n^e entendistes , 

Son, judfquelo Tirreno. 
Pab. Judique, que no supistes 

Hablar como buen zagal, 

De caletre y mesurado. 
Bej. Yo habld bien. 
Pab. No , son muy mal. 

Tib. Pablos, un pastor chapado 
' Ha de decir cosa tal? 

No rinais que sois amigos. 
Pab. Pues sed, vos , agora el juez. 
Tib. No habeis de ser enemigos, 

Ya de hoy mds. 
Bej. a mf , I pardiez ! 

Ya no se me dd dos higos. 
Tie. Pues decid; qu^ es la contienda, 

Y dfgame cada uno 

Su razon , porque se entienda 
El case aquf , y de consuno 
Lo juzguemos. 
Pab. Pues atienda ; 



DB FB. GBb6NIH0 DB SAN JOS^. 25$ 

Yo digo y sostentard, 
Que no hay en el mundo cosa 
De mayor virtud y f6, 
Que la oracion milagrosa 
De Santo Bartolom^; 
Porque la he experimentado 

Y of decir & un viejo 

Que era aquesto averiguado , 
Porque & este Santo sagrado 
Le quitaron el pellejo. 
Be J. Pues yo digo aquf en mi nombre , 
Que es el Credo d toda ley 
De mayor virtud y nombre, 

Y para el alma del hombre 

De mds sustancia que un buey. 
Porque mira, Pablo hermano, 
No hay aquf que rehurtir 
Que lo md,8 seguro y sano , 
Es aquello que un cristiano 
Hd menester al morir. 
Tie. Digo que decfs muy bien 

Y dais muy buena razon. 
Be J. gQui^n, yo? 

TiR. Si. 

Pab. ^Y yo? 

Tie. Tambien. 

Pab. gNo es muy buena mi oracion? 

TiR. gCdmoacaba? 

Pab. Acaba, amen. 

TiR. Si amen acaba es muy buena. 

Be J. Sf, pero el Credo es mejor. 

TiR. Todo para Dies se ordena, 

Y al fin se sirve al Senor. 

Pab. Pues yo df , que 4 cudl condena? 



254 pobbUs sblbotas 

TiR. Digo que lo pensard 

Despacio. 
Bej. Pues yo entretanto^ 

mi Credo me rezar^. 
Pab. Yo la oracion de mi santo 

Senor San Bartolom^ ; 

Dejddnoslo deslindado 

Antes, Tireno, que os vais. 
Bej. Pues qud, ^tambien le habeis dado 

Cuenta de c6mo dejais 

De vuestra ribera el prado? 
Pab. Ya yo me la magin^ ; 

Que todo luego se sabe, 

Antes que pensado est^ ; 

No hay ya secreto con Have , 

Si es que la Have es la f^. 
TiR. Y pues gqu^ os parece ^ vos 

De nuestra partida, Pablos? 
Pab. g Qud me parece? Pardios 

Que si no es cosa de Dios, 

EUo es cosa de los diablos, 

^Por qu^ OS quereis ir de aquf 

Cuando ap^nas heis llegado? 

Q\x6y gal fin habeis de iros? 
TiR. Sf. 

Pab. gY A i6 os llevan, ^ qu^ prado? 
TiR. ^Ddnde te parece d ti? 
Pab. Por mf , que os vais donde quiera, 

Alld vos OS lo vereis 

El bien 6 el mal que os espera ; 

Mds yo pardiobre no huera, 

Son que ya prendado esteis. 
TiR. No puedo ya dejar de ir, 

Si otro suceso mds bueno 



DB FB. 0BR6nIM0 DB BUN J0S6. 255 

No me estorbare el partir. 
Pab. Si no estais de vos ajeno , 
Dejados dntes morir. 
I Sabeis lo que es ser primero ? 
Ser mayor , es ser menor , 
Ser primero es ser postrero 

Y el de condicion peer. 
Porque mirad , ese nombre , 
Aunque'promete alegria, 

No hay chapado d quien no asombre , 
Que es hopja de fantasia 

Y carga de todo el hombre. 
Apetezca quien quisiere 
Tal bocado con tal hueso 

Y trdguele si pudiere , 
Mas guardese del exceso 
Que nunca bien se dijiere; 
No hayais miedo, segun creo, 
Me ahogue d mi tal bocado , 
Ni que muera de deseo , 
Porque tengo exprimentado 
Todo lo que agora os leo ; 
Otro habrd que mire el bien , 
Mejor que yo del rebaiio , 

Ya entrambos les vaya bien , 

Yo no quiero con su daiio 

Buscar el mio tambien. 
TiR. Con mucho gusto os escucho. 
Pab. Y yo tambien , como viejo 

Os hablo con gusto mucho. 
Tib. Dadme os ruego algun consejo , 

Pablos, pues soy tan machucho. 
Pab. No os quisiera dar disgusto ; 

EUo, mi intento es bien sano. 



256 POBSfAS 8BLBCTA.S 

Tib. Antes me dareis mds gusto. 

Pab. Pues mirad, sed buen cristiano ; 
Aqueste es el fundamento 
Y lo prinrero de todo, 
Todavfa voy con tiento ; 
Vos , perdonadme el mal modo. 

Tib. Decid sin algun temor 
Todo lo que os pareciere . 

Pab. Pues mire; todo el primer 
Estd en el tener amor 
A*los que d cargo tuviere. 
Pues le entregan el ganado 
Procure dar buena cuenta, 
No sea que descuidado 
Haga perdido el ganado 
Quedando con vil afrenta. 
Mire no sea mercenario , 
Son verdadero pastor, 
No se convierta en contrario, 
El que ha de ser defensor 
Vida y pasto necesario; 
Porque si ^1 hiciere el dano 
Que habia de hacer el lobo, 
Para el dueno del rebano 
Lo mismo es que le haga robo 
El lobo, 6 el pastor tacano; 
Mas, basta, que me entemezco 
Cuando llego aquf , Tireno. 

Tie. Por cierto que os agradezco 
Pablos consejos tan buenos. 

Pab. Mi voluntad os ofrezco. 

Tib. Y vos, Bejarano amigo, 
gNo nos decfs tambien algo? 

Bej. Yo lo que os he dicho, os digo 



DB FB. 6BB6nIM0 DB SAN JOSi. 2S^ 



Otra vez , y siempre salgo 

A ser de ello fiel testigo. 

Que no vais, porque pardiobre, 

Si me creels, todo es burla, 

Son ti^ndase bajo un roble, 

Donde del mundo se burla 

El zagalejo mds pobre. 

Que no tiene obligacion 

De vivir con muchos puntos, 

Y estd fuera de ocasion , 

Y aun de algunos contrapuntos 
Que hacen muy bellaco son. 
Que no corre trag el viento 
Que le ofrece el mundo vano , 

Y afligido en su tormento, 
No se envejece temprano 
Con el dnsia de su aumento , 
Sino, que en paz y con gozo, 
Pasa su vida dichosa 

Con verdad y sin rebozo , 

Y el que apetece otra cosa 
Tireno, 6 es loco 6 es mozo. 
Mas con todo , por si os vais , 
Siendo forzoso el partiros , 
Casi quisiera deciros : 

Tie. iQu6 quereis? 

Be J. g Si vos gustais ? 

Tie. Gustard mucho de oiros. 

Bej. Pues mirad : s(51o os dir6 
Un punto, y advertird 
Lo que no poco os importa; 
Perdonad mi lengua corta. 

Tib. Decid ya que no hay de qud ; 

Bej. Como os habrdn menester 



n 



258 POBSfAS BBLBOTA.S 

Lo8 que vais & gobemar, 

Tireno, podria ser 

Que 08 quieran mucho halagar; 

Y esto sdlo, al parecer: 

Y aunque algo podreis de alguno 
Creer, si teneis piedad; 

Mas hay tan poca verdad , 
Que conocer sdlo ^ uno 
No es poca dificultad. 
Mas para ahorrar de razo^es 
En una s6la os dir^ 
Para muchas ocasiones , 
Lo que acd me pergand 
Cuando vf est as invenciones. 

No es Ifcito creer que es todo engano, 
Ni tampoco que todo es verdad pura, 
Cuando el vulgo os aplaude con blandura, 
Cuando espera de vos su bien 6 dano. 

Recelarse de todos es engano, 

Y fiarse de todos gran locura, 
Disimular tal vez serd cordura, 

Y hacerse todo d todos , don extrano. 
No puede en esto regla cierta hacerse, 

Mas si algo en ello por mis canas valgo, 
Tomad de mi consejo en este mode. 

Digo que en este case , ha de creerse 
A muchos de estos, nada; d pocos, algo; 
A m^nos, la mitad; d nadie, todo. 

(Entra Gerardo). 

Gek. a ddnde te hallar^, Tireno amigo, 

Pues te traigo la nueva que deseas? 
Till. Gerardo ^no es aquel? 
Bej. El es. 



DB FB. 6Bb6niH0 DB SAN josi. 259 

TiR. ^Quddigo? 

Ola, Gerardo, bien venido seas. 
Oer. Tireno amado, el cielo sSa contigo 

Y haga con alegrfa, que poseas 

De vida largos anos en su abrigo. 
TiR. A. tf otros tantos d^; dime esos brazos ; 
Ger. Tdmalos y con ellos mil abrazos. 
Be J. Tambien nosotros, buen Gerardo, os damoa 

La bien venida. 
Ger. Esteis enhorabuena. 

Pab. TodoB de veros buenos nos holgamos. 
Geb. Y yo de veros con salud tan buena. 
TiR. gPues qud nuevas tenemos? ^en qui estamos? 
Geb. Bien puedes desterrar ya toda pena, 

Que son nuevas , alegres y felices 

Las que traigo. 
TiR. Amigo ^qu^ me dices? 

Ger. Que por ventura no podras creerme 

La suerte que te cupo. 
TiR. gEs dilatarme 

La partida? 
Ger. Mejor. 

TiR. ^Eg concederme 

Otro yefmo? 
Gee. Mejor. 

TiR. gEs obligarme 

A. este nuestro? 
Ger. Mejor. 

TiR. ^Es disponerme 

Como quiero yo aquf perpetixarme? 
Ger. Mejor nueva te traigo. 
TiR. gDe qud suerte? 

Ger. Oyeme y lo verds. 
TiR. Empieza. 



260 POBSiAS 8BLB0TA8 

Geb. Advierte : 

— A los pi^s del mayoral 
Llegud dando tu embajada 
Con humilde reverencia 
A SU8 venerables canas , 
Y despues de habelle dado 
De la tuya y mia largas 
Saludes, significando 
Mi deseo y tus entranas , 
Ptisele tu voluntad 
En sus manos como en aras 
Para que de tf aceptase 
Esta vfctima preclara. 
Prop^sele juntamente 
Tus deseos y tus ansias 
Por vivir en soledad. — 

Tie. ^Y qud respondid 619 

Geb. Aguarda, 

6yeme con atencion, 
Que es proprio de gente sdbia , 

Y mds de sdbios prelados, 
Que d sus inferiores aman^ 
Proseguf yo con modestia, 

(Que es justo entre ellos guardarla) 
Las razones que allf supe , 
Si humildes, con eficacia. 
Rematch con brevedad 
Por pagalle ansf la gana 

Y el gusto con que me oia , 
Que es una agradable paga; 
Estuvo un poco suspense ; 

Tib. Y & mi me suspende el alma 

Tu tardar. 
Geb. La buena nueva 



DB FB. GBB^NIKO DB 8A.N JOSA. 261 

Ha de ser muy deseada; 

Y volviendo el rostro anciano 
A loB pastores que estaban^ 

Y asisten d su consulta, 
(No 8^ c6mo se los llaman) ; 
Si muchos h'ubiera de estos , 
Dijo, cudn poco ocuparan 
Nuestras consultas y juntas, 
Sus demasfas y faltas. 

Mas i ay ! de los que son pocos 
Los que alivian nuestra carga, 
Aunque uno s6lo de aquestos 
Paraalividmoslabasta: 
^ Qu^ OS parece ? en este caso 
De esta rdplica y demanda 
Es menester gran consejo. 
Decid? y haci^ndole salva 
Todos responden alegres : 
Padre, en tus mismas palabras 

Y en el semblante, nos muestras 
La sentencia de esta causa; 

Y vuelto d mf el mayoral , 
Be J. Bueno v^ el negocio; 

Tib. Calla , 

Dijo. 
Oee. Decidle 

Lo que os dird y lo que pasa; 

Que agradezco sus deseos 

Y huelgo replicas haga. 
Que resignado importune 
Por gozar su quietud santa ; 
Que lo que pide y desea 
Concede d su humilde instancia , 
Que siga su voluntad 



262 POBSiAB BBLBOTAB 

Pues tan bien sabe emplearla : 
Que aunque no esperaba m^nos 
De todos los que 61 repasta 
En Batuecas , do los vide 
Arder en las mismas llamas. 
Vf su temor y recelos 
De perder lo que gozaban , 
Juntando al deseo en todo , 
Una extremada observancia; 
Todayfa me ha causado 
Nuevo consuelo y extrana 
Alegrf a , ver lo mismo 
En Tireno con ventajas : 
Decidle que haga su gusto 

Y que si gusta se vaya 
si quiere se quede, 
Haciendo lo que le plazca. 
Esto al fin me respondid 

Y por eso te afirmaba, 
Que era tu suerte mayor 
Que tus grandes esperanzas. 

Tie. Gracias doy al cielo santo 

Y d tf tambien debo darlas, 
Gerardo , que me has traido 
Nueva de alegrfa tanta ; 

No cabe en mi pecho el gozo 
De una ventura tamana. 

Pab. Ni d mf tampoco pardiobre 
Me caben aquf las plantas ; 
Vamos luego d dar aviso 
Por toda aquesta montana, 
A los tristes zagalejos 
Que ya tu ausencia Uoraban. 

Be J. Vamos, y hdgase gran fiesta, 



DB FB. GBBdNIMO DB BAN fOBi. 263 

JuegoSy mtisicas y danzas, 
Enr&mense nuestras chozas 
De laureles y retamas. 
Gordnense nuestras frentes 
Con mil floridas guimaldas, 

Y yfstase todo el suelo 

Las flores que Abril derrama; 
Salten riendo las fuentes 

Y entre hierba de esmeralda, 
Gomo sierp0s de cristal 
Grucen arroyos de plata. 

Pab. No ha de quedar instrumento 
Que esta vez no saiga i, plaza ; 
Saiga el rabel y salterio 

Y el dulce tfmpano saiga. 
Bej. La mi zampona de antano , 

El tamboril y la flauta , 

Y con ellos zapateta 

Al pandero y las sonajas. 
Tib. Id enhorabuena. amigos 

Y prevenid la campaiia, 

En tanto que yo aquf d solas 
Le doy ^ mi Dios las gracias. 

(y&nse 7 queda 86lo) . 

Al fin , al fin ya veo 
Con prospero suceso y buena suerte 
Cumplido mi deseo ; 

Plegue & Dios que con 61 6. amarle acierte 
Si ya, por ser mds mio 
Que suyo , no me dd con el desvfo. 
Mas, gsi le habrd agradado 
Al que rige mi yida desde el cielo 
Mi replica y cuidado , 

Y que haya procurado mi consuelo 



264 ^BBIaB SBLB0TA8 

Haciendo resistencia 

En alg^na manera & la obediencia? 

Mas si yo he resistido 

No ha sido por hacerme en esto exento, 

Bien sabe cndl ha sido 

De mis deseos, Dios, el justo intento; 

Aunqne si es contra el suyo , 

Yo mismo me condeno en lo que arguyo. 

^ Qud me importa que sea 

Lo que pretendo , bueno , santo y justo? 

Si el alma al fin desea 

En ello mds el mio que su gusto, 

Y aunque no lo parece, 

Contra el de Dies mi gusto prevalece. 

^Qu^ me importa el desierto 

Si no hallo en ^1 d Dios, que ^s lo que busco; 

Si perezco en el puerto, 

Si al fuego tiemblo y ^ la luz me ofusco? 

Que el tal en esta cumbre , 

Ni halla desierto, puerto, fuego 6 lumbre. 

Antes bien, le es tumulto 

La soledad, y el puerto le.es bajfo; 

La paz , guerra 6 insulto ; 

El fuego fervoroso, hielo frio; * 

La misma luz , tinieblas ; 

El cielo claro , tempestad y nieblas. 

Mas yo, segun entiendo. 

No he cometido en esto alguna culpa ; 

^Por Ventura pretendo 

Sine lo que es mejor? no me disculpa , 

El haber insistido 

Siempre, en vivir & todos escondido? 

Pero con todo eso , 

Esto mismo me engendra algun recelo, 



DB FB. 08b6nXX0 DB SAN JOB^. 265 

De que he tenido exceso, 

Por mds que me disculpe el justo celo 

En buscar mi descanso^ 

I Ay Dios ! que no le gozo ni descanso. 

No s^ qu^ me inquieta, 

Por mds que procure sosegarme ; 

Como mortal saeta 

Parece siento el pecho atravesarme, 

T por mds que ande y haga, 

No hallo razon que bien me satisfaga. 

J Vdlgame Dios , si yerro ! 

Que esta inquietud parece de ello indicio , 

Pues aun el mismo yerro 

Castigo suele ser del mismo vicio. 

Castigo del que ofende. 

C6n ^1 d Dios y d su deleite atiende. 

Temo que de esta suerte 

Al Senor ofendf , y que el bien mismo 

En mal se me convierte ; 

Pues parece que estoy en un abismo 

De turbacion confusa 

Que me castiga y juntamente acusa. 

Sin duda voy errado ; 

Para' la paz , no es este , no , el camino ; 

Procurar desalado 

Mi gusto establecer contra el divine , 

gQu^ fruto, qud despojos 

Puedo esperar de andar d mis antojos? 

Si alguna gran desgracia 

Me sucediese aquf , ^con qu^ consuelo 

Que fuese de eficacia 

Templaria el dolor, pena y recelo? 

Que el que por Dios se guia, 

Su pena arroja en Dios y en ^1 confia; 



966 pobbUb sblbotas 

Mas el que desobliga 

A Dios, Biguiendo 86I0 su albedrfo. 

En medio su fatiga 

Del pecador se rie j y aunque es pio , 

Al que le deja, deja, 

T al^jese de aquel que de dl se aleja. 

Volvamos, pues, volvamos 

A entablar otra vez mejor el juego ; 

Lo hecho deshagamos , 

Los desiertos y yermos dejo luego , 

Que aquel s61o es desierto 

Adonde hallare el alma su bien cierto. 

Plegue & Dios que le halle, 

Pues ni otra cosa busco ni la quiero; 

Aquf he de suplicalle 

Me perdone este yerro , como espero , 

Que en su grande clemencia 

Espero clementfsima sentencia. 

(Hincado de rodillas , dice) : 

Senor, pues eres manso , pio y justo, 
Vuelve los ojos al ardiente celo 
Con que tu gloria busco , y en el suelo 
Sdla tu voluntad , sdlo tu gusto. 

No quiero yo, mi Dios, con tu disgusio 
Consuelo, paz, descanso, gloria 6 cielo; 
Que todo mi descanso y mi consuelo 
Es sdlo obedecer tu imperio justo. 

Si gustas de que sdlo en esta tierra 
Habite, id serds mi companfa, 
Y id mi paz , si en medio de la guerra. 

En las tristezas hallard alegrfa, 
En las penas alivio , si en la tierra 
Sdlo tu voluntad fuera la mia. 

(Entran Gerardo, Bejarano y Pablos, con g^uirnaldas, ramos 
y mtisica , cantando y bailando) . 



DB FB. 0BB6nIH0 DB SAN JOS^. 267 



LETRA. 



Al^grese la ribera , 
El valle y el prado ameno, 
Pues quedando en 61 Tireno , 
'Le queda su primavera. 
No tema ya mds el prado 
Perder las hermosas flores , 
Que en ^1 con varies colores 
El Abril ha matizado. 
Con la hermosura primera 
Quedard y de gloria Ueuo , 
Pues quedando en 6\ Tireno 
Le queda su primavera. 
6eb. Tireno, danzad, y alegre 

Eegocijadnos la fiesta. 
Tib. No dice conmigo aquesta , 

Y asf no hay porque me alegre. 
Be J. Peccatoribus J amen; 
lY agora tenemos eso? 
Pab. Vos no estais en vuestro seso, 

yo estoy loco tambien. 
Geb. ^Qu^ es esto , Tireno mio? 

^Quidn causd mudanza tal? 
Tib. Mi desdicha desigual, 

Que es de Dios justo castigo. 
Geb. Decidnos luego la causa 

De suceso tan extrano : 
Tib. La fuerza de un desengano 
En mi esta mudanza causa; 
Ahora bien , mirad amigos , 
To en esto que he deseado 
Hd mi gusto procurado, 



268 POBSfAS SBLBOTAS 

Como sois de ello testigo ; 
Pienso que con demasfa 
Deseo estasoledad, 

Y mds que la voluntad 

De Dios, busco aquf la mja; 

Y como por esta instancia 
Se me ha dado la licencia, 
Recelo que d la obediencia 
He hecho gran repugnancia. 
Pues si esto es verdad, ^qu^ gusto 
Puedo tener? qud consuelo? 

Sine pena, desconsuelo, 
Kemordimiento y disgusto. 
Porque adonde Dios no estd 
No puede haber buen suceso , 

Y aqueste ^s todo el proceso. 
.Gee No digas mds, calla ya. 

^Aquese ds todo el trabajo, 

La pena y melancolfa? 

Imaging que se habia 

Venido el cielo abajo , 

Que se quemaba la sierra , 

El ganado y los zagales , 

con otros cases tales 

Se hundia toda la sierra. 
Tie. Mayor mal que todo eso 

Es para mf el que te digo. 
Ger. Calla, por tu vida, amigo, 

Que son extremes y excesos ; 

No tienes razon alguna 

Para aqueste sentimiento. 
Tie. No es bastante un pensamiento 

De lo que digo? 
Gee, Ninguno ; 



DB FB. OBS6nIHO DB 8AN JOSA. 269 

Annque la rai'z, de adonde 
Ns^ce tu melancolf a y 
Tireno, me dd alegria, 
Porque A tu virtud responde; 
Mas ni A ella corresponde 
El efecto que en tf causa, 
Ni puede haber otra causa 
En lo que pienses , Tireno , 
Para que de gozo ajeno 
Pongas d tu gozo pausa. 
Si el gusto y voluntad suya 
En el mayoral y en Dios 
Es una, y aquestas dos 
Estd conforme la tuya, 
^ Qu^ razon hay que te arguya 
Para que tengas disgusto 
En seguir de Dios el gusto? 
Ninguna : Pues tdn por cierto 
Que quiere que en el desierto 
Vivas siervo suyo y justo. 
^No advertiste la respuesta 
Que el mayoral te invid. 
En que te dije alabd 
Tu importunacion modesta? 

Y tanto se manifiesta 
Ser esa su voluntad , 
Que si de esta soledad 
Salieras, Tireno, luego, 

Y no le instaras con ruego, 
Lo .tuviera 4 flojedad. 

Tan Idjos esta su intento 
De disgustarse del tuyo, 
Que antes me dijo era el suyo 
Tu proprio gusto y contento. 



270 POBSfAS SBLBCTAS 

Deja, pues, el pensamiento. 
Que d todos nos entristece ; 
Y, pues, la ocasion merece 
Festejes suerte tan buena , 
Recibe la norabuena 
Que todo el prado te ofrece. 



TiR. No lo puedo negar, que sus razones 
Siempre conmigo tienen tanta fuerza, 
Que me quitan de dudas y opiniones ; 
Y en la ocasion presente las esfuerza 
Demds del pecbo y voluntad de amigo , 
Que contra nuestro amor, no hay quien la taerza, 
Gerardo, el ser it mismo fiel testigo ' 
Del gusto , Toluntad y del intento 
Del mayoral en esto que te digo. 

Ger. Digo que es fantasfa y pensamiento, 
Quimera tuya, escrfipulo y antojo, 
Que s61o en aire tiene fundamento. 

TiR. Y d tf qu6 te parece ? 

Bej. Dar^ un ojo 

De aquestos dos que tengo , por lo mismo. 

Pab. Y yo tambien un pi^, aunque quede cojo. 

TiR. Estoy Gerardo en un confuse abismo, 
Que aunque de tf conffo como debo, 
Parece que padezco un parasismo, 
Ni acabo de volver; mas no me atrevo 
A dejar de creer lo que me dices. 

Ger. ^Es por ventura nuestro amor tan nuevo 
Que no me habias de creer? Desdices 
De la f^ y amistad que profesamos , 
Si mds d lo que he dicho contradices. 



DB FR. OBBONIMO DB SAN JOBA. 271 

TiR. Ea, Gerardo amigo, no rifiamos; 
Creo que dices td la verdad pura, 

Y asf obedezco al gusto que empezamos. 
P AB. I Ah ! I ah ! no dije yo que era locura 

Turbarnos d deshora nuestra fiesta , 

Con vueso gesto Ueno de mesura? 
Be J. Pardiobre, yo tambien dije, que aquesta 

Era invencion del diablo , y ello es llano , 

Que andaba aquel maldito en yuestra testa. 
Tib. Ya lo conozco agora, Bejarano, 

Y 08 pido d todos perdoneis mi yerro, 
Que no estuvo, prom^toos, en mi mano; 
Ya de mi corazon de hoy mds destierro 
Todo dolor, y con seguro gozo 

Alegre os muestro el que en el alma encierro. 

Hoy renuevo mi vida , y me remozo , 

Pues ha Uegado el deseado plazo 

Que temf y esper^ con alborozo. 

Ya soledad dulcfsima te abrazo, 

Los brazos ya te ofrezco en lazo estrecho , 

Y el corazon con mds estrecho lazo. 
Recfbeme en los tuyos, y en tu pecho 
Hdlleme el cielo en el postrero dia, 
Pacffico, seguro y sat isf echo. 

Asf en los senos de esta sierra fria 
Jamds hospedes bdrbaro tumulto , 
Ni te profane inquieta companfa; 
Ofrecerdte consagrado culto , 
Cdnticos de loor, y entre estos riscos 
Estdtuas te alzar^ de hermoso bulto. 
Har(^. de tus penascos obeliscos , 

Y d la sencilla lev de mi manada 

t/ 

Temples serdn y altares tus apriscos. 
Ya es Uegada la hora deseada; 



272 pobsIas sblbctas db fb. gbb6nimo db san josb. 

Ea, venid) amigos, que la hora 
De mi deseo y vuestro, es ya Uegada; 
Venid alegres ya, venid ahora, 
Gantad, ballad, jugad, todos cantemos 
Mientras que el enemigo comun Uora. 

Ger. Gracias al cielo doy que asf te vemos 
Tan Ueno de alegrfa, gozo y ^usto. 

Pab. La fiesta, pues, alegres celebremos. 

Bej. Ya no hay mds tristeza ni disgusto. 

Ger. Todo sea consuelo y gozo extrano , 

Que este es del desengano el premio justo , 
Y aqueste es del retire el desengano ; 
Esta es la vida que entre penas huecas , 
Olvidados del mundo y de su engano , 
Hacen hoy los Pastores de Baiuecas. 



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fNDIGE DE MATERIAS 



•x/v/\«/v/v\/»« 



• pAginas. 

Prologo 3 

Fray Ger6iiiino de San Jos6 y sua contempor&neos. — Capltu- 

lo I.— La casa de Lastanosa 1 

CapituloII. — La Academia del Conde de Andrade 23 

Capitulo in. — Laceldade Fr. Qeronimo 33 

POEStAS. 

SONBTOS: L— A D. Fernando y fi D. Martin F. Ezquerra. — Al 

Desengano 31 

n.— Perseverancia 38 

III 39 

IV 39 

V 40 

VI 40 

VII 41 

VIII.— Invocacion al sueno 42 

IX.— Resignacion 42 

X 43 

XI 44 

XII 44 

XIII 45 

XIV. ^ A D. Lorenzo Ramirez de Prado 46 

XV 46 

XVI 47 

-XVII 48 

XVIII 48 

XIX • . . . . 49 

XX.. . 49 

XXI 50 

18 



2*74 iNDlCB DB.UATBRIAS. 

80NBT08. PlGINAS. 



XXII 51 

XXIII.— ATin predicador ain obras 51 

XXIV 52 

XXV 52 

XXVI 53 

XXVII \ 54 

XXVIII.. ^ 54 

XXIX. * 55 

XXX 55 

XXXI 56 

XXXII. — A Fabio Amalfita , inventor de la aguja de ma- 

rear 5" 

XXXIII. — A nn religioao descalzo, mozo, llamado fray 

Prudencio. 57 

XXXIV. — A la muerte del capitan Ezquerra de Rozas. . . 58 

XXXV.— A San Francisco de Sena 59 

XXXVI.— Nuestro Santo Padre Fr. Juan de la Cruz. . . 59 
XXXVII.— Del colegio de Baeza, de cannelitas descalzos, 

al de Segovia 6Q 

XXXVIII.— Respuesta del colegio de Segovia al de Baeza. . ^^ 
XXXIX.— Respuesta A otro de los andaluces con quienes 

habia estado ^^ 

XL 62 

xLi es 

XLIL— A un religiose nuevo ^ 

XLIII ^ 

XLIV.— A un gorrion domesticado 65 

XLV 66 

XLVL— Fragilidaddelavida 66 

XLVII.— Al rey Felipe III en la beatificacion de Santa 

Teresa 6T 

XLVIII.— Al mismo por el patronato 68 

XLIX.— AD. Pedro de Silva 69 

L. — Al Conde de Humanes 69 

LI. — Al can6nigo Leonardo ''6 

LII.— Respuesta del canonigo ''■ 

LIIL— A D. Fernando Ezquerra '^ 

LIV. — Al mismo siendo Consejero '° 

LV.— Ann historiadornuevo ' *^ 



iNDlOB DB MATBBIAS. 275 

SONBT OS. PiaiNAS. 



LVI 74 

LVII "75 

LYIII. — Caso sucedido §l una doncoUa humilde con una 

persona real 75 

LIX.— A nuestro Padre Fr. Juan de la Cruz- .... 76 

LX.— Al favor que hizo Cristo & nuestra Santa Madre. 77 

LXI.— A nuestra Madre Santa Teresa 77 

LXII.— Ala muerte de la Santa 78 

LXIII.— A la Asuncion de Nuestra Senora 79 

LXIV. — A un prelado eclesi&stico 79 

LXV.— A un prelado m6dico 80 

LXVI.— A nuestro padre Adan 81 

LXVII.— Al Duque de Ariscote 81 

LXVIII.— Al Doctor Martin Miguel Navarro 82 

LXIX. — A D. Constantino Gimenez 83 

LXX 83 

LXXI 84 

LXXII. — Al can6nigo Martin Miguel Navarro 85 

LXXni. — Respuesta del canonigo 85 

LXXI v.— A Zaragoza por las discordias de las dos iglesias 

catedrales 86 

LXXV.— A D. Domingo Fernandez 87 

LXXVI 88 

LXXVII 88 

LXXVIII.— ASanPedro 89 

LXXIX 90 

LXXX.— Ldgrimas de San Pedro 90 

LXXXI.— ASan JuanBautista 91 

LXXXII. — Vocacion de San Mateo 92 

Orig-en , antigHedad y reformacion de la 6rden del Cfirmen, 

en tercetos 93 

Epitafio & D. Antonio Agustin, en idem 98 

Disparates de religiosos imperfectos , en idem * . 101 

A D. Bartolom6 Jose de Velasco, en d6cimas Ill 

A nuestra Santa Madre y su reforma , cancion 112 

A la procesion del entierro de Cristo , Senor nuestro ; idem. . 116 
Cancion real panQgirica al rey D. Felipe III en la* solemnidad 

y fiestas de la beatificacion de Santa Teresa 119 

A una stibita tribulacion interior , cancion J.27 



276 



iNDZCB DB ICATBSIAS. 



PA6INAB. 

A la ciudad de Zaragoza en la muerte del rey Felipe III, 

cancion 128 

Al ^xtasis de Santa Teresa y de San Juan de la Cruz , octavas. 131 

Dulciloquios: I. — De la compuncion 133 

• II. — De la divina contemplacion. 141 

> III.— De los deeeos celestiales 149 

» IV.— Temor amoroso 157 

Glosas: 1.* 160 

2.' 162 

8.' 164 

4.' 166 

5/ 168 

Ddcimas al pensamiento 170 

Letras: 1/— Paradespertar lamaHanade Navidad 173 

. 2.' 174 

. 3.' 175 

. 4/ 176 

Letra & lo mismo.. 178 

Salida de Pascuas 179 

Di&logo para la noche de l^avidad 182 

Traducciones.— Himno al nacimiento de Cristo. 184 

» Pctnge lingua 185 

» Lustria sex 187 

> Vexilla regis 189 

> Veni Creator 192 

EPI6RAMAS DE MABCIAL. 



Ad Priseum. Ep,. 12. Lib. VIII. 
De lAgia. Ep. "7. Lib. XII. . . 
Ad Philerotem. Ep. 43. Lib. X. 
De Paula. Ep. 8. Lib. X. . . 
Ad jEmilianum. Ep. 81. Lib. V. 
In Cinnam. Ep. 61. Lib. III. . 
In Cinnam. Ep. 3*7. Lib. VII. . 
Ad Loeliam. Ep. 20. Lib. XII. . 
Pastores de Batuecas. l^gloga. 



194 
195 
195 
196 
196 
197 
197 
198 
199 



wvwvwv>/v»/vwwwv> 



ERRATAS. 



PlGINA. LlNBA. DICB. LBASB. 



4 22 digno admirador ; digno imitador 

83 8 y apagada luz que daba paso ; luz & que daba paso. 

50 13 y 14 Am6 — Adoro Amo — Adoro. 

ADVERTENCIA. 



Si el discreto lector notare todavia alguna leve incorreccion en el 
texto, & error de copia debe atribuirla y ii6 4 yerro de impresion. 



SE ACAB6 

de imprimir este libro 

en la imprenta del Hospicio 

el 15 de Diciembre del ano 1^76, 

por Gregorio Casanal, 

regente de la i]|^isma. 

ZABAOOZA. 



LiSTi BE LOS SENORES SVSGRITORES 

A. LA 

BIBLIOTECA DE ESCRITORES ARAGONESES. 



>A/«*VA/\/»yV/S/V>N/V^/»/WSAi 



S. M. el Rey. 

Excmo. Sr. D. Antonio C&novas del Castillo. 

Excmo. Sr. D. Ger6nimo Borao. 

D. Mariano Perez Baerla. 

C&rlos Rocatallada. 
Comision de monumentos artisticos de Zaragoza. 
D. Fulgencio Sancho y Royo. 

Francisco Moncasi. 
Universidad de Zaragoza (2 ejemplares). 
Diputacion provincial de Alicante. 
Diputacion provincial de Logrofio. 
D. Luis Azara. 

Domingo Ibanez e Ibanez. 
Diputacion provincial de San Sebastian. 
Diputacion provincial de Huesca. 
D. Bernardino Montan^s. 

Matias Galvez y Olivan. 
Excmo. Sr. Marques de Ayerbe. 
Biblioteca de la Universidad de Zaragoza. 

Excmo. Sr. Teniente general Marques de PeHa Plata ( D. Ramon Blanco). 
Excmo. Sr. Marques de Santa Coloma. 
D. Nicol&s Sancho. 

Manuel Cano. 
Excmo. Sr. D. Juan Bruil. 
D. Mariano Pescador. 



Casino principal de Zaragoza. 
D. Rafael Cistu6. 

Pedro Ltlcas G&llego. 

Ignacio Albericio. 

Vicente Latorre y Ximenez de Embnn. 

Pio Ballesteros y Ordejon. 

Manuel de Pedro y Esmir. 

Jqs4 Espejo, Marqu^ de Castejon (Gonzalez). 

Manuel Bardaji y Peralta. 
D. Mariano Ximenez de Embun y Ang^lo. 
Excmo. Sr. Baron de AlcaU. 
D. Santiago Aranda. 

Manuel Gonzalez y Perez. 

Pedro Lamperez. 

Mariano Villacaxnpa. 

Luis Garc^ de Marcilla. 

Marceliano Isabal. 

Francisco Bayod. 

Ignacio Aybar y Villarroya. 

Jos6 Maria Matheu y Aybar. 
fixcmo. Ayuntamiento de Zaragoza. 
D. Francisco de Cavia. 

Junta pro^ncial de Instruccion ptiblica de Zaragoza. 
D. Martin Villar. 

Santiago Penen. 

Mario de Lasala. 

Desiderio de la Escosura. 

Antonio Hernandez Fajam^s. 

Tomfis Ximenez de Embun. 

Felipe Guillen y Carayantes. 

Francisco Zapater. 

Manuel Arias. 

Pablo Gil y Gil. 

Andres Cabanero. 

Roberto Casajiis. 

Clemente Ibarra. 

Ignacio Andres. 

Jos6 Maria tJnceta« 
fixcma. Audiencia de Zaragoza. 
Bixcmo. Sr. D. Manuel Pineda. 
Casino titulado € La juyentud de Tarazona. » 
Diputacion provincial de Teruel. 



Dipntacion provincial de M^rcia. 

Diputacion provincial de Sevilla. 

Dipntacion provincial de C6rdoba. 

Diputacion provincial de Biirgos. 

Diputacion provincial de Castellon. 

Diputacion provincial de la Coruiia (8 ejemplares). 

Diputacion provincial de Tarragona (2 ejemplares). 

Ayuntamiento de Huesca (2 ejemplares). 

Dr. Braunfels , C6nsul de Espalia en Francfort.— S. M. 

Real Academia de la Historia de Madrid. 

D. Manuel Alcardz. 

• Florencio Jardiel. 

Baltasar Espondaburu. 

Joaquin Gil Berges. 

Mariano Lacruz y Salvador. 

Francisco Fernandez y Navarrete. 

Francisco Bellostas. 

Manuel Montero. 
Real Maestranza de Caballeria de Zaragoza. 
Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza. 
D. Antonio Garcia Gil. 

Florencio Laboz. 

Benito Polo. 

Constancio Minuesa. 

Ramon GrafuUa. 

Enrique Clariana. 
Bscuela Normal de Zaragoza. 
D. Vicente Lafdente. 
Ayuntamiento de Ateca. 
D. Joaquin Maria Est^ban. 

Pl&cido Maria Laguarta. 

Matias Lopez y Lopez. 

Manuel Cancio Yillaamil. 

Ricardo Villalba. 
Excma. Diputacion provincial de Barcelona. 
D. Francisco Guillen Robles. 

Manuel Berlanga. 

Francisco CoUantes. 

Manuel Almonte. 

Leopoldo Eguilaz. 
Ezcmo. Sr. D. Adolfo de Castro. 
D. Vicente EscoU y Albano. 



Diputacion provincial de Navarra (2 ejemplares). 
D. Joaquin Gimenez. 
Modesto Noruega. 
Sr. Presidente del Seminario Sacerdotal de Zaragoza.. 
D. Alfredo Lop y Peg. 
Casino Liceo de Zaragoza. 
D. Vicente Abad. 

Sucursal del Banco de EspaiLa en Zaragoza. 
Rectorado de la Universidad de Valencia'. 
Excmo. Sr. Conde de Torre-Florida. 
D. Luis Guerrero y Caravantes. 
Manuel Pen^n y Samper. 

Joaquin Pen^n y Samper. 

Manuel Samper. 

Celestino Ortiz y Pena. 
Colegio del Salvador de Zaragoza. . 
D. Pascual Lezcano. 

Biblioteca del Institute provincial de Huesca; 
D. Mateo de Lasala. 
Biblioteca provincial de Castellon. 
D. Francisco Escudero. 
Sr. Baron de Lalinde. 
D. Jos6 Cavero. 

Juan Aisa. 

Gervasio Ucelay. 

Julio Monreal y Ximenez de Embun. 

Josd Perez Garchitorena. 

Luis Franco y Lopez. 

Liberie de los Huertos. 
Biblioteca del Institute provincial de Teruel. 
Director del Institute de Soria. 
Director del Instituto de Pamplona. 
D. Santigo Canti y Compafiia. 

Fernando Beraton y Lopez. 

Fernando Lopez Roda. 

Joaquin Delgado. 

Jos^ Barber&n. 

F61ix Cantin. 

Carmelo Perez Petinto. 

Tom&s Castellano. 

Celedonio Barrieta. 

Domingo Sarria. 



D. Federico Muntadas. 

Qenaro Casas. 

Angel Valero y Algora. 

Luciano Romeo. 

Julio Aisa. 
Biblioteca de la Universidad de Qranada. 
Biblioteca particular de la Facultad de Letras de idem. 

« 

D. Joaquin Laiiguera. 

Juan Romeo y Toron. 
Rectorado de la Universidad de Valladolid. 
D. Joaquin Sigtlenza. 
Rectorado de la Universidad de Santiago. 
Junta del Canal Imperial de Aragon. 
D. Bonifacio Alvira. 
Bxcmo. Sr. D. Federico de Sawa, Gobemador civil de la provincia de 

Zaragoza. 
D. Bduardo Naval. 

Juan Clemen te Cavero Martinez. 

German Royo. 

Julio Aisa. 

Lticas Garcia. 

Luis Seron. 
Colegio de Escuelas Pias de Zaragoza. 
Colegio de Escuelas Pias de Peralta de la Sal. 
Diputacion provincial de Gerona. 
D. Bruno Solano. 

Galo Zayas y Lech6. 
Biblioteca del Instituto provincial de Granada. 

Francisco Blanco y Cast&n. 

Manuel de Cueto y Rivera. 
Reverendo Padre Provincial de las Escuelas Pias de Aragon. 
D. Felipe Garcia Serrano, 

Benito Monguilan. 

Justo Zaragoza. 

Antonio Pineda y Ceballos Bscalera. 

Pedro N. Osenalde. - 

Pedro Alvarez de Toledo.— San Petersburgo. 
Sres. jGaspar y Hondedeu. 
Excmo. Sr. Marques de la Fuensanta del Valle. 
D. Jos6 Sancho Rayon. 

Josd Maria Huarte. 

Pascual de Gayangos. 



D. Jos6 Molt6. 

A. Brockhe^s.— Leipzig. 
Vicente de la Fuente. 
Enrique Guillen y Fernandez. 
Lope Qisbert. 
Biblioteca provincial de Btlrgos. 
Institute provincial de Btlrgos. 
D . Andres Arteta. 

Sres. Chao y Compafiia (6 ejemplares).— Habana 
D. Javier M.' Los Arcos. 
Sr. Marques de Casa-Mena. 
D. Fermin Otin y Duaso. 

Antonio Rodriguez de Cepeda. 
Juan Llordachs (10 ejemplares). 
Circulo de Recreo de Santander. 
Sr. Marqu68 de Viluma. 
Sr. Duque de Almodovar. 
Excmo. Sr. Duque de Sexto. 
D. Toribio del Campillo. 

Fermin Abella. 
Biblioteca particular de S. M. el Rey (2 ejemplares ). 
Biblioteca del Escorial. 
D. Francisco Codera. 

Jos6 Antonio Balenchana. 
Antonio M." Fabi6. 
Pedro Avial. 
Ateneo cientifico y literario de Madrid. 
D. Salvador Albacete. 

Enrique Lemming (2 ejemplares). 
Biblioteca Nacional. 
Excmo. Sr. Duque de Villahermosa. 
Bxcmo. Sr. Marqu6s de Pidal. 
Biblioteca del Ministerio de Marina. 
D. Cfi-rlos Bailly-Baillifire. 
Sr. Conde de Benahavis. 
D. Mannel Cerdd. 

Santiago Rodriguez Alonso. 
Vicente Romero Qiron. 
Jo86 M." Sbarbi. 
Ateneo Barcelon^s. 
Biblioteca de San Isidro. 
Wm. Cosens Sqre.— London. 



D. Victoriano Pelez. 
Mariano MeMs. 
Alfredo Ojeda. 
Felipe Garcia Serrano. 
Lamberto de Jaan. 
Joaquin Riy6. 
Manuel Paracuellos. 
Lticio Lacosta. 
Joaquin Zapater. 
Oregorio Meltis Oiraldos. 
Benito MonguiUn. 
Ignacio Garehitorena. 
Domingo Calvo. 

fSe eontiniMT&J. 



/ 



1 j7y4 



^ 
1 

^ 



ADVERTENCIA. 



Por un olvido involuhtario se bmiti6 poner en vaiias de Us poeslas 
in^ditad de Pedro Lilian de Riaza que forman esta coleccion , la seHal 
con que se debia hacer constar esta circunstancia. 



PRECIOS DE ESTA OBRA. 



•NA/N/SAAAAM^AA/MV/\#V\/ 



PARA J.OS ' PARA LOS 

BU«OBITOBBS. NO SUB0BIT0RE8. 



Centres de suscricion. . . 22 reales. 26 reales. 

Ppovincias 24 » 28 » 

Extranjero y Ultramar. . . 26 » 30 ^ 

Se venden ademds por separado cada una de las 
doB GoUcciones que comprende este voliimen. 



^/WWVWWW/^/WWWWVAAi 



Queda imprimifedose el tomo II de la Seccion His- 
tdrico-doctrinal ^ 6 sea la Primera parte de losfTogrms 
de la Aistoria en Aragon y elogios del Secretario GeT6ni' 
mo Z'drita, por los Cronistas Juan Francisco Andrfe de 
Ustarroz y Diego Jos^ Dormer. 



^/«M/\#VnX fKf* W/V/»^/« XA/\ 



DISPUESTO PABA IMPBIMIBSE 

EL CANGIONERO DE D. PEDRO MANUEL DE URREA. 



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Se admiten suscriciones ; en Zaragoza, casa de la 
Viuda de Heredia, Plaza de La Seo, niimero 2; en 
Madrid , libreria de Mariano Murillo , Calle de Alcali, 
niimero 18 ; y en las principales librerias de EspaSa 
y del Extranjero.